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martes, 13 de febrero de 2018

La noche más oscura

Tras la crisis de 2008 la economía parece recobrar cierto brío, aun cuando la marea no eleva todos los barcos y los beneficios no se dejan sentir en los bolsillos de los más necesitados. Las casándras que auguraban un cataclismo inminente, incluyendo especialmente un servidor, de momento yerran, y ello nos condena a la noche más oscura.



Hace ya más de cinco años que nuestro compañero en Ampliando el Debate, David, del blog Historia – Economía – Filosofía, nos hablara de la burbuja que se había incubado en un mar de cemento llamado China. Por mi parte, siempre pensé que la fragilidad financiera que crea la libertad de movimiento de capital volvería a manifestarse más pronto que tarde, y en más de una ocasión ya avisé que el lobo estaba a la puerta (debo reconocer, para ser justo conmigo mismo, que siempre añadí un par de matices que me hacían dudar de mis predicciones).

Lo cierto es que la humildad y la prudencia que sería adecuado mantener ante cualquier debate debe hacernos considerar la idea, sin duda extraña pero no impensable, de que quizás un país que mueve 260 millones de personas del campo a la ciudad en treinta años puede permitirse ciudades fantasma que podría llenar en unas semanas con unas decenas de miles de personas. Por mi parte debo reconocer que la protección frente a los parones súbitos en los flujos de capital de la que se han dotado los países emergentes, gracias a la ingente cantidad de reservas acumuladas



y la lentitud en la normalización de los tipos de interés, especialmente en el dólar, son ingredientes nuevos en la sopa de la globalización, que no hacen fácil anticipar su sabor.

Lo mismo nos ha pasado con las predicciones sobre la producción de petróleo. En 1998, con los precios el petróleo por los suelos Colin J. Campbell y Jean H. Laherrère anticiparon el fin del petróleo barato en un memorable artículo en Scientific American. En 2008 su predicción parecía cumplida y parecía posible que el concepto de peak oil llegase al conjunto de la población y al debate público. Entonces la producción en EEUU comenzó a recuperarse, dejando obsoleta la hasta ese momento bastante certera predicción de Marion King Hubbert de 1956

Fuente: Wikipedia


Posteriores intentos de repetir con “todos los líquidos” de petróleo el éxito en la predicción del cénit de petróleo crudo han sido infructuosos. Así por ejemplo, en mayo de 2013 Laherrère pronosticaba que ese cénit ya se había alcanzado, y que la producción se mantendría en una meseta hasta el año 2020, con una producción cercana a los 90 millones de barriles por día

Fuente: The Oil Drum


Sin embargo a día de hoy la producción alcanza ya 98 millones de barriles día, y seguirá en ascenso durante un tiempo.

El modelo de Hubbert es incapaz de captar toda la complejidad de la actividad humana extractiva, y es que en asuntos humanos predecir el futuro es casi imposible, sino que se lo digan a los economistas, que incluso son incapaces de articular explicaciones coherentes sobre el pasado, como demostré aquí y aquí.

Quienes defienden la inminencia de una grave crisis provocada por los problemas de suministro de energía dejaron de mirar a los datos de producción de combustibles líquidos para fijarse en la TRE, una magnitud que compara la energía neta obtenida en un proceso de extracción/acumulación de energía frente a la invertida en él. Dicha magnitud ofrece una referencia física, en los términos de las ciencias naturales, frente a otra magnitud como es el precio, que refleja un valor monetario y social, de interpretación mucho más ambigua y que sin duda presenta numerosos problemas a la hora de servir de guía para el futuro.

Respecto al precio, si bien es cierto que el coste de perforar nuevos pozos de extracción de tight oil, un petróleo no convencional obtenido por fractura hidraúlica que está detrás de la recuperación de la producción en EEUU, depende del número de pozos perforados, mostrando la actividad extractiva rendimientos decrecientes, no es menos cierto que se observa una tendencia del precio a disminuir con el tiempo. Así, como se observa en la siguiente gráfica, los costes de perforación antes de 2008, eran mayores a los actuales, con un número de pozos perforados muy inferior.



Uno de los problemas de la TRE, entre muchos otros, tal y como ha señalado mi compañero Roger Carles aquí, es que no es dinámica.

Lo dramático es que estos hechos que sucintamente he resumido en este breve artículo nos conducen al peor de los escenarios posibles




aquel en el que la escala de la actividad humana sobre la biosfera continua incrementándose, transformando esta cada vez más y por tanto alejándonos en mayor medida de las condiciones estables del Holoceno que han permitido a la civilización humano florecer, gracias a los servicios medioambientales que ahora pueden desaparecer por culpa del impacto ambiental de nuestra actividad. 

4 comentarios:

  1. Es curioso que en la gráfica no se refleje el óptimo climático medieval, época en la que hizo más calor que en el presente y que estuvo comprendida entre el año 1000 ni el 1300.

    Por otro lado , en el trabajo en cuestión se sacan de la manga que la espectacular subida de temperatura que ellos dicen se ha producido en los últimos tiempos es debida al CO2 antropogénico. ¿En qué se basan para realizar semejante afirmación?.

    Por otro lado , en vista de la falta de solvencia del batiburrillo de datos presentados en el artículo donde está esa gráfica, resultaría de ayuda que los cientificos que han aportado tales datos y que presentan sus creencias sobre el calentamiento global como verdades científicas , el problema la superpoblación, etc. Muestren un mínimo de coherencia , abandonen sus trabajos y se vayan a llevar una vida de subsistencia a cualquier lugar de la campiña estadounidense, donde podrán tener una mayor perspectiva que les permita comprender en qué consiste el efecto Isla de Calor.

    Aunque,dada su preocupación por la superpoblación, también resultaría coherente que decidiesen poner fin a su vida cuanto antes.

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    1. Hola Anselmo,

      En la gráfica se refleja que la temperatura en esa época era medio grado, tres cuartos de grado superior a la que había a finales del siglo pasado. El problema es que en los últimos se ha producido un incremento vertiginoso de la temperatura, en forma del típico "palo de hockey". Una respuesta típica en sistemas complejos.

      En ningún lugar de mi artículo se dice que la subida sea debida al CO2 antropogénico, dicha afirmación no me parece cierta. Creo que existe cierto consenso en que la causa principal son los llamados gases de efecto invernadero, principalmente el CO2 pero también el metano. Además de otras afecciones (por ejemplo los aerosoles podrían tener un efecto de enfriamiento, pero la reducción de los glaciares una de incremento, etc...).

      Es cierto que es difícil ser plenamente coherente, de ello hemos hablado en otras entradas del blog, por ejemplo la que habla del sentido de la vida ante el colapso.

      Por último, el cambio climático es sólo uno de los problemas con los sumideros de basura, tenemos bastantes más en los que basar lo que quiero transmitir con este artículo: al no tener límites a corto plazo a nuestra actividad nos complica la vida a medio plazo.

      saludos,

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  2. Querido Anselmo. Creo que Ud puede hacerlo muxho mejor. No es necesario sugerirle a nadie el suicidio para dar fuereza a sus argumentos. Animo ya vera como si se lo propone y practica sera capaz de intercambiar argumentos de forma amable.

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  3. Querido Anselmo. Creo que Ud puede hacerlo mucho mejor. No es necesario sugerirle a nadie el suicidio para dar fuerza a sus argumentos. Animo ya vera como si se lo propone y practica sera capaz de intercambiar argumentos de forma amable.

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