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martes, 17 de octubre de 2017

Las Catedrales del odio: Manipulación semiótica y reduccionismo como ecos del colapso (de España)

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1. INTRODUCCIÓN

No hacen acto de presencia de forma materialmente evidente. No imponen su majestuosidad como lo hacen las de verdad, aunque tienen un poder seductor mucho más feroz, una carga simbólica aplastante y, no nos dejemos lo más importante, son un instrumento de manipulación de las masas fenomenal y de sofisticación creciente. Son las catedrales del odio, los cultos alrededor de ideas reduccionistas muy peligrosas que emergen históricamente en todo su esplendor en los momentos de profunda crisis y que suelen proyectarse sobre determinadas figuras políticas.

Se ha hablado largo y tendido sobre la cuestión de la independencia de Cataluña y el futuro así que no considero necesario seguir focalizando la atención sobre este debate aunque lo usaré como pretexto para discutir una tecnología muy muy potente, quizás la más potente que existe, la propaganda en sus distintas modalidades, los orígenes de ésta en la sociedad de masas y como a partir del reduccionismo semiótico estamos repitiendo muchos de los errores históricos que nos han llevado a verdaderos desastres.

Comencemos por el principio, lo cual nos lleva a ofrecer un brevísimo apunte sobre el estudio sistemático de los signos y como son usados para relacionarse con ese mundo incierto de ahí afuera de cuñados y postverdades para crear los distintos filtros que nos ayudan a codificar (formalizando en modelos) decodificar (comprobando como esos modelos para adaptarse y revisar los supuestos de esos mapas) la realidad y darle un sentido. Toca hablar de semiótica y de una de sus modalidades más importantes, la lingüística. 

2. AXIOMAS Y VISIÓN PRE-ANALÍTICA

Si bien el estudio sistemático de la sociedad, así como las ciencias naturales han sido cuestiones centrales en la modernidad, no ha sido hasta este siglo XX y especialmente ante 1) el desarrollo de la semiótica y la lingüística con los trabajos pioneros de Saussure y Peirce, 2) el giro lingüístico de algunas ciencias sociales en que la problemática sobre la representación semiótica y su asociado significado cobra importancia. A nivel filosófico este segundo punto se suele asociar con el postmodernismo, que definido en términos de su pionero Lyotard es “la incredulidad con las metanarrativas”, es decir con los axiomas de ciertos complejos semióticos para guiar la acción humana en una pluralidad de modelos no equivalentes y es que como decía Box “todos los modelos son erróneos, pero algunos son útiles”.

Este giro es a mi juicio muy de celebrar puesto que contribuye a “de-construir” (del inglés deconstruct) principios que se asumían como axiomáticos sin necesidad de demostración (ver apartado 4) y que al final tiene un impacto en el discurso y prácticas sociales como demuestran por ejemplo los hechos del mayo del 68 y el movimiento “Back-to-the-land” en EEUU (que han influido mucho en sectores de la izquierda neoliberal demócrata americana que ahora agoniza). Sin embargo, hay que ir con mucho cuidado pues la idea de que “todo vale” es también extremadamente peligrosa. ¿Debemos aceptar una representación del sistema económico desvinculado de las restricciones que las leyes de la termodinámica o de la gravedad imponen en las actividades humanas? ¿Debemos aceptar y poner al mismo nivel las distintas visiones en una discusión política como propone la Ciencia de la Sostenibilidad actualmente? ¿Se puede tolerar que los cínicos y rencorosos abanderados de la democracia española y catalana no hayan permitido en sus medios de comunicación que haya un verdadero debate público y democrático donde se puedan discutir axiomas (del sistema educativo, energético, ecológico, sanitario…) con todas las partes relevantes representadas? -. No querido lector, vivimos en una sociedad que se pudre a marchas exponenciales y… ¡Menos mal!

Bienvenido pues al maravilloso mundo de los axiomas y su codificación semiótica como restricciones que enmarcan los aspectos normativos y descriptivos que forman las diferentes “guías” para entender el mundo y sus modelos. Espero que después de este apartado quede más claro a que me refiero con estos términos, pero para ello hay que empezar con una breve definición y un poquito de historia…

La semiótica estudia todo aquello relacionado con los signos, lo cual incluye palabras, imágenes, sonidos, gestos y objetos como parte de sistemas integrados de dichos signos. Es el estudio de cómo se genera el significado y como se representa la realidad. Generalmente se consideran a Ferdinand de Saussure y a Charles Sanders Pierce como a los dos grandes iniciadores de la disciplina. Saussure se asocia más con la idea de semiología y dentro de esta la lingüística. El propio Saussure lo define de esta manera:
Es… posible concebir una ciencia que estudia el rol que tienen los signos como parte de la vida social. Formaría parte de la psicología social, y por tanto de la psicología en general. Llamaremos a esta disciplina semiología (del griego semeîon, “signo). Investigaría la naturaleza de los signos y las leyes que los rigen […]. Las reglas que la semiología descubra se aplicarían a la lingüística, y la lingüística tendría un papel claramente definido dentro del conocimiento humano (Saussure en Chandler, 2007, pp. 3).

Por otro lado, el trabajo del americano Pierce tomó una perspectiva más analítica y formal típica del mundo anglosajón y definiría a la semiótica de la siguiente manera:
“La lógica, en su sentido general, es… solamente otro nombre para la semiótica (sémeiötiké), la casi-necesaria o formal doctrina de los signos. Descubriendo a la doctrina como casi-necesaria o formal, me refiero a que observamos los caracteres de dichos signos como los conocemos y… Por medio de un proceso al cual no pondré objeciones en llamar abstracción, nos lleva a afirmaciones, eminente falibles, y por tanto no necesarias, a los que deben ser todos los signos utilizados por la “intelligentsia científica”, es decir, por una inteligencia capaz de aprender de la experiencia” (Peirce 1931 en Chandler, 2007, pp. 3)”.

El problema de esta definición está en lo “eminentemente falible”. Aquí es donde Peirce supone algo que el físico Brown de la universidad de Duke denuncia magistralmente en su todavía incompleta obra Axiomas. Algunos axiomas fundamentales (llamémosles meta-axiomas) no son falsables. En algunos casos la incertidumbre o la propia ignorancia no lo permiten. ¿Cómo falsar los efectos del cambio climático que tendrá en el futuro a distintas escalas espacio-temporales ante la incertidumbre e ignorancia asociada a la predicción de un sistema extremadamente no-lineal y que no entendemos por completo (lo cual no significa que no nos deba preocupar sino todo lo contrario si aplicamos el principio de precaución)?  En otras ocasiones los axiomas están diseñados para que no sean falsables. Alguien que crea que no existe el libre albedrío porque estamos controlados por un ser superior no es posible de refutar. Cualquier intento de intentar falsificar eso podría ser respondido con un “te lo ha hecho creer el diseñador”. Es posible que dicha persona no pueda probarlo, pero al no poderse falsificar queda la duda y por tanto la posibilidad de que el axioma sea cierto. Al menos hasta que no se pueda falsificar lo que implicaría que el diseñador bajar y nos digiera que efectivamente estamos controlados en todo momento y que cualquier intento de rebelión será reprimido. No conozco personalmente al diseñador si es que existe, pero mantengo la posibilidad abierta de la duda, aunque me parece poco creíble y un tanto maquiavélica (cosas de mi optimismo naturalista, que le vamos a hacer…).

La cuestión de los axiomas es fundamental pues va a definir como representamos la realidad, especialmente en los asuntos más espinosos que tratamos en este blog en relación a la sostenibilidad. La teoría de la jerarquía (hierachy theory en inglés) es la disciplina que estudia el aspecto epistemológico de los sistemas complejo y que afirma que “es imposible representar un objeto complejo en términos sencillos sin perder información relevante” (Giampietro, Mayumi, & Sorman, 2012, pp. 63). Cuando representamos un fenómeno u objeto complejo necesitamos usar “narrativas, dimensiones y escalas no equivalentes” dado que “describir los asuntos sobre sostenibilidad en términos científicos require comprimir una cantidad infinita de información en un espacio informativo finito”. Esto significa que la complejidad, lejos de ser entendida como lo hacen por ejemplo en uno de los centros pioneros mundiales (El Instituto de Santa Fe de la Universidad de California) como una propiedad inherente de los sistemas humanos y naturales (con propiedad que los hacen poco predecibles dado su carácter no-lineal, emergente, multi-escala…) es una posición epistemológica que se deriva de la necesidad de dar una respuesta adaptativa funcional en las respectivas tareas del día a día.

Esta idea de complejidad nos lleva a un dilema que es el que a un servidor le ha hecho posponer ya dos veces la tesis de máster, la tensión dialéctica entre reduccionismo y holismo analítico. Si bien el coste computacional-analítico de tener modelos integrados es enorme (y su incertidumbre y cantidad de supuestos aumenta cuanto más complejo es el modelo) existe la necesidad de no acabar con el que voy a apodar como el “síndrome del sacerdote neoclásico”, es decir el extremo reduccionismo que resulta de formalizar cuantitativamente unos axiomas embedidos en una semiótica lingüística metafísica (en el sentido peyorativo del término) en la que se axiomatiza a la economía como algo que debe centrarse únicamente en variables monetarias cuantitativas y generalmente en las dinámicas de la oferta, demanda y otras variables como el desempleo, la inflación o los tipos de cambio. Así pues ¿Cómo podemos evitar que determinados credos con agendas políticas perversas se apoderen del discurso y por tanto del marco de actuación social de los diferentes agentes? Les presento a Robert Rosen y su Teoría de modelación relacional (Modelling relation theory en inglés).

3. LA TEORÍA DE MODELADO RELACIONAL DE ROSEN, CIBERNÉTICA Y AXIOMAS PRE-ANALÍTICOS

Mi tesis de máster consiste en analizar la narrativa de la Ciencia de la Sostenibilidad desde sus inicios como disciplina en 2001 con el artículo Sustainability Science liderado por dos académicos de Harvard, Robert W. Kates y William C. Clark hasta hoy en día desde el punto de vista de la semiótica realizando un análisis tanto de los axiomas de la disciplina como de su consistencia interna (para ver si las “promesas” que se establecieron axiomáticamente en éste y otros artículos principales se ha cumplido)

El principio de complejidad espistemológica que he introducido anteriormente al definir los sistemas socioecológicos como sistemas complejos, cuya representación no es reducible a una narrativa unidimensional (económica, ecológica, antropológica…) se refiere a una situación en la que “tiene lugar cada vez que los intereses del observador (el objetivo del mapeado) afectan lo que el observador ve (la formalización del problema científico y su modelo resultante”. A partir de un paso pre-analítico el observador representa una serie de atributos (o qualidades) del sistema de interés a analizar, generalmente en forma de conceptos definidos formalmente (masa y presión para un físico, tasa de reproducción para un demógrafo, precios y empleo para un economista, entre otros). Este paso afectará la representación (sea cuantitativa como en el modelo MuSIASEM de análisis integrado del metabolismo social o cualitativa como por ejemplo pasa con los Diagramas de causalidad circular (CLDs en inglés) que se usan en Ciencias de la Sostenibilidad para estructurar problemas).



Figura 1. Rosen’s modelling relation. Fuente: Kovacic (2015).

En este paso pre-analítico se articular toda una realidad semántica en relación al objetivo que tiene el análisis en sí. El principio de variedad requerida (principle of requisite variety en inglés) exige que la representación en un sistema cibernético sea tal que sea capaz de adoptar una serie de atributos (parámetros) que den una respuesta ante una perturbación para dar una respuesta útil conforme a los objetivos del sistema como es el caso de un aire acondicionado que se auto-regula en función de la temperatura interna de un piso.

Los matemáticos Gödel y Tarski han demostrado que los intentos de formalizar un sistema sin referencia semántica (que no son más que axiomas en relación a creencias y valores humanos) han fracasado. El formalismo matemático o de otro tipo no es suficiente para la representación de un sistema (Giampietro, Mayumi, & Sorman, 2011, pp. 67).

Volviendo a Peirce, el académico americano introdujo en 1935 el concepto de relación semiótica triádica como “el proceso en que las representaciones útiles son continuamente seleccionadas y validadas a partir de un proceso de interacción con el mundo externo”. La representación semiótica se basa en tres pasos (Giampietro, Mayumi, & Sorman, 2011, pp. 67-68):

-          - Transducción semántica: se trata de codificar la información asociada con los signos escogidos (palabras, iconos, slogans…) en relación a un sistema semiótico específico (lingüístico, musical, visual…).

-          - Representación sintáctica: se trata de formalizar las relaciones entre símboles a partir de una serie de axiomas del sistema en cuestión (por ejemplo, el propio modelo de Rosen asume que la causalidad existe, que podemos observar la realidad y otros muchos axiomas implícitos).

-          - Aplicación pragmática: es el paso de actuar y tomar partido interactuando con la realidad

En este proceso los sistemas socioecológicos tratan de incrementar sus probabilidades de supervivencia fragmentando la realidad en partes más pequeñas para las que se desarrolla un sistema de conocimiento específico. Un pianista lo hace formándose durante años en una academia donde debe pasar desde una interpretación romántica con una semiótica más abierta hasta el formalismo más restringido de un clasicista como Mozart. Un perro se guiará por su olfato y su agudo sistema auditivo para la toma de decisiones. Vemos pues con estos dos ejemplos triviales la aplicación del concepto de filtro epistemológico que he definido con anterioridad.

Este paso pre-analítico en las elecciones normativas está en el centro de la relación de modelado de Robert Rosen. Una vez tomado el paso pre-analítico (relacionado con la percepción) en el que se definen un conjunto de supuestos básicos (axiomas) para "los que el observador espera observar", se lleva a cabo el proceso de codificación de atributos relevantes (cualidades) del sistema observado. El tercer paso denominado inferencia consiste en una "formalización de las relaciones causales idealizadas atribuidas al sistema observado en la fase pre-analítica" del sistema observado. Finalmente, el cuarto paso de "decodificación prueba la coherencia entre la percepción de causalidad sobre los cambios de estados del sistema observado y los resultados del modelo anticipatorio proporcionado por el sistema formal" (Kovacic, 2015, pp. 38). Si las predicciones (fase pre-analítica) son consistentes con el modelo formal creado por el observador (codificación-inferencia-decodificación), se dice que la representación alcanza el "cierre semántico" o semantic closure en inglés (Diaz-Maurin & Kovacic, 2015; pp. 211).

La relación de modelado de Rosen (ver figura 3) se aplicó recientemente al controvertido caso de la energía nuclear y su pluralidad de narrativas. Los principales hallazgos revelaron que hay una falta de cierre semántico, es decir, que existe una incoherencia entre el paso pre-analítico y los pasos de codificación-formalización-decodificación o entre las expectativas y la percepción y la experiencia empírica en que "la representación de las centrales nucleares se basa en la creencia de que, por ejemplo, la electricidad producida con centrales nucleares es “demasiado barata para medir” (el too cheap to meter inglés), que las centrales nucleares pueden ser más seguras en respuesta a accidentes "mientras que la experiencia muestra que" la construcción y el funcionamiento de las centrales nucleares tienen considerables costos y que la gran escala y el largo tiempo requerido para construirlas hacen que las plantas existentes no respondan a los nuevos requisitos de seguridad y conduzcan a una situación de bloqueo tecnológico (o lock-in en inglés) "(Diaz-Maurin & Kovacic, 2015, pp. 211). Por lo tanto, no se llega a un cierre semántico entre la percepción esperada y la evidencia empírica, como muestra el artículo de manera que se pervierte el proceso semiótico al servicio de las narrativas de ciertos lobbies poderosos.



Figura 2. La existencia de percepciones y representaciones no equivalentes del mismo sistema de observación. Fuente: Kovacic (2015, pp. 39).

Una vez definido muy brevemente el modelo de Rosen veamos cómo nos puede ayudar en dos ejemplos a entender que es lo que está pasando con la cuestión de la “independencia” y la propia disciplina de la Ciencia de la Sostenibilidad y como a través de una manipulación (consciente o inconsciente, lo dejo a elección del lector) Semiótica del lenguaje nos lleva a la ruina en cuanto a la propuesta de soluciones que excluyan la extinción humana en este siglo, a la que parece que vamos de cabeza por pura inercia ahora mismo.

4. EL CASO DE LA CIENCIA DE LA SOSTENIBILIDAD Y LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA

En la siguiente tabla se muestra una operacionalización de la MDR de Rosen y como lo aplico en mi tesis de máster.


Description
Aplicación metodológica
PERCEPCIÓN

La observación empírica preanalítica del narrador en la que se establecen un conjunto de supuestos básicos (axiomas) en relación con el propósito del análisis incrustado en un sistema semiótico (lenguaje académico escrito en este caso con su sintaxis, pragmática y semántica asociadas).

Los axiomas del núcleo se identifican mediante un análisis de Kates et. Al (2001) documento fundacional en relación con el concepto de Desarrollo Sostenible, algunas de sus referencias, algunos artículos seleccionados que conducen a este documento fundamental y un conjunto de artículos clave de la disciplina de 2001 a octubre de 2017.

CODIFICACIÓN

Representación semántica y definición de cualidades / atributos clave del sistema observado que se formalizará en el paso 3 incrustado en un sistema morfosintáctico (palabras clave o frases clave).

Las categorías semánticas clave que definen el proceso analítico formal de la Ciencia de la Sostenibilidad se identifican mediante un análisis semántico multinivel de Kates et. Al (2011) documento fundacional y otros artículos clave de la disciplina.

INFERENCIA

Formalización de los atributos / cualidades clave en el conjunto 2 mediante representaciones cualitativas o cuantitativas en modelos, marcos, enfoques y otros medios formales de aprehensión de la realidad en la Ciencia de la Sostenibilidad.



Análisis de documentos relevantes clave muy citados en los que se presenta una formalización de una o más de las categorías semánticas clave en el paso 2.
DECODIFICACIÓN

Verifique la consistencia de las observaciones empíricas y las predicciones anticipadas en la representación formal y la revisión de la percepción pre-analítica de la Ciencia de la Sostenibilidad.


Resumen de los trabajos de investigación 2001-2017 que cubren el proceso de monitoreo y reporte de la Ciencia de la Sostenibilidad y sus hallazgos + Revisión de documentos de investigación identificados que discuten las instituciones y la infraestructura.


Tabla 1. Operacionalización de la teoría de modelado relacional de Rosen. Elaboración propia.

Los resultados preliminares que tengo después de analizar algunos de los artículos y documentos más importantes que han caracterizado la narrativa de la ciencia de la Sostenibilidad desde sus inicios apuntan a que hay serios problemas en cada uno de los 4 pasos. Por lo que se refiere al paso pre-analítico estoy observando cómo se selección la narrativa del “Desarrollo Sostenible” como axioma normativo de forma jerárquica (no hubo un proceso de participación donde distintas partes pudieran ofrecer un control de calidad semántico sobre esa narrativa) por un puñado de investigadores (Robert W. Kates y William C. Clark principalmente). Así pues, eso entra en contradicción con otro de los axiomas que la propia disciplina se auto-impone, la de entender las interacciones entre la naturaleza y la sociedad ya que dado que se asumo el discurso del Desarrollo Sostenible pro-crecentista hay una falta de discusión total en las cuestiones de las restricciones de tipo source (es decir los límites a la extracción de materiales y energía limitados a su vez por la termodinámica y las característica geológicas y geográficas terrestres). Es por eso que todo el debate sobre la cuestión de límites termodinámicos no ha sido nunca debatido de forma adecuada en jornales académicos como Sustainability Science o la sección de sostenibilidad del PNAS (Procedures of the National Academy of Sciences) de los EEUU.

Esta sesgada visión pre-analítica hace que la codificación semántica de los atributos sea incompleta (se obvia hablar de ciertos temas y se enfatizan otros) los cuales tienen que ver también con la formación de los científicos líderes de la disciplina, contribuyendo a un reduccionismo semiótico muy peligroso. De este modo en el paso a la formalización no se consiguen algunos de los objetivos que se marca la propia disciplina como son los de ofrecer un buen análisis descriptivo de las interacciones naturaleza-hombre que he mencionado antes o que no se cumpla el deseo de ser una disciplina realmente transdisciplinar pues no se incluyen muchos aspectos y disciplinas (como es la propia semiótica y lingüística y como esta puede contribuir a mejorar la calidad de la narrativa). Finalmente, tampoco se ha generado un marco en el que hacer un análisis sistemático de la disciplina. 16 años después de su inicio no hay ningún artículo ni tesis que haya analizado en profundidad si las preguntas que planteaba la disciplina se han cumplido (ver abajo).

What are some of the assumptions for the framing of the core questions?
What has been the contribution of SS in constructing integrated models and conceptualizations that help understand human-nature interactions in relation to the Earth System, Development and Sustainability?
What has been the contribution of SS in identifying discussing and managing long-term trends in relation to sustainability?
What has been the contribution of SS in relation to the vulnerability and resilience of nature-society systems for ecosystems and human likelihoods?
What has been the contribution of SS in relation to the identification and response to "limits" or "boundaries"?
What has been the contribution of SS in suggesting incentive structures guiding effective sustainability trajectories?
What has been the contribution of SS in suggesting integrated monitoring and reporting systems for guiding for sustainability?
What has been the contribution of SS in integrating research tasks for fostering adaptive capacity and societal learning?

Tabla 2. Preguntas de la Ciencia de la Sostenibillidad

Estos días hemos podido observar algo parecido en los discursos sobre la propia independencia de Cataluña. Por un lado, tenemos un rey que ha apelado a la “unidad de España” (axiomas, hola de nuevo) y por otro lado a un president que en su discurso de no-proclamación de la independencia hizo una referencia al déficit fiscal, pero ninguna por ejemplo a la cuestión de que sistema monetario quedaría hipotéticamente o del superávit comercial y como éste quedaría. No ha existido ningún debate público en ninguna televisión pública debatiendo sobre qué modelo energético, sanitario, educativo… deberíamos tener en esa república catalana y se ha llevado todo a un terreno simbólico de banderas y abstracciones históricas utilizando numerosas artimañas manipulativas como las que comenta Dmitry Orlov en un reciente artículo. Estamos pues ante un reduccionismo semiótico que históricamente ha acabado muy mal, en conflicto y con muchos damnificados en el mundo tanto natural como social. 

5. EL BAILE DE LOS META-AXIOMAS

Ha habido numerosos filósofos que han intentado discutir sobre la cuestión de los axiomas y la gran mayoría han fracasado. Quizás los casos más claros son los de René Descartes y Edmund Husserl. El primero axiomatizó a través del lenguaje una serie de principios que legitimaban un cambio de los axiomas del sistema social del siglo XVII en plena “revolución científico-capitalista” sin destruirlos por completo. No se podía poder dudar de que él dudaba (aunque en ningún momento se demuestra eso) y eso era atribuible a un dios. Ese dios garantiza un optimismo científico como salvador de la humanidad (de la cual se tiene una visión pesimista y condicionada por pecados originales) materializado a través de las matemáticas de forma reduccionista. Se sigue con la misma idea del cristianismo, pero con distintos curas (primero físicos y matemáticos y algún filósofo burgués o marxista, hoy economistas neoclásicos). Laplace acabaría ofreciendo la versión más radical de los atisbos que tuvo Descartes cuando afirmó:

"Podemos considerar el estado actual del universo como el efecto de su pasado y la causa de su futuro. Un intelecto que en un momento determinado conociese todas las fuerzas que ponen la naturaleza en movimiento, y todas las posiciones de todos los elementos de los que está compuesta la naturaleza; si este intelecto fuera lo suficientemente vasto como para someter estos datos al análisis, se abarcaría en una única fórmula los movimientos de los cuerpos más grandes del universo y los del átomos más pequeño; para tal intelecto nada sería incierto y tanto el futuro como el pasado estarían presentes ante sus ojos 

En realidad, lo que buscaban los optimistas racionalistas no es más que intentar demostrar que no había que demostrar que la razón y sus axiomas no deben ponerse en duda y de que operan con independencia de lo empírico y que son por tanto desvinculables de una visión pre-analítica en el marco descriptivo-normativo. Han fracasado estrepitosamente como la propia ciencia (ese mismo instrumento que entronaban) les ha dado unas cuantas bofetadas. Un claro ejemplo nos lo de la física cuando las leyes de la mecánica clásica newtoniana no funcionan a escalas más pequeñas (el mundo cuántico) o más grandes (el mundo relativista).

Por tanto como denuncia Brown se consiguen camuflar axiomas como por ejemplo en el hecho de que hay ciertos principios que son tan evidentes que no necesitan demostración. Un claro ejemplo práctico es el fantástico artículo de Yanis Varoufakis en el que se denuncia el proceso por el cual los economistas no abandonan tres de sus axiomas fundamentales con una pirueta intelectual nada desdeñable para protegerse de los herejes que no pensamos como ellos.

6. CONCLUSIÓN

A día de hoy no tenemos una ciencia basada en una sólida discusión de su Semiótica y de los axiomas asociados a los procesos de significación semántica, formalización semántica y aplicación pragmática. Vamos muy tarde y es lamentable el trabajo que se ha hecho desde las universidades a todos los niveles excepto algunas contadas excepciones de las que tenemos la suerte de contar en España (grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas en Valladolid; los proyectos MEDEAS en el CSIC Y MAGIC en la UAB). Esta debería ser a mi juicio la tarea de un grupo específico de científicos-activistas. Los que se dedican a tratar temas de filosofía de la ciencia (autores como Jerome Ravetz, Andrea Saltelli o Silvio Funtzow-izc), los que nos dedicamos a la ciencia de la sostenibilidad (tal y como la he definido yo y no como la decidió, a la vista de mis observaciones preliminares, la intelligentsia de Harvard), aquellos que estudien la Semiótica en sus distintas ramas y finalmente aquellos que están intentando crear una ciencia integradora del cambio cultural (Joe Brewer y otros). Es a partir de estas tareas todavía por hacer en las que podremos reformar el proceso científico para que este se de mayor calidad y honestidad a la hora de la toma de decisiones.

Esto está provocando que no se pongan encima de la mesa debates públicos muy urgentes como estamos viendo con todo el caso de la independencia de Cataluña y que sin duda alguna se atisbe un colapso descontrolado del estado español en pocos meses o años. Estamos a mi juicio en una situación similar al del final de la segunda república (aunque evidentemente en un contexto socio-ecológico y un orden geopolítico y económico mundial muy distintos). Así que...

¡Larga vida a la discusión de los axiomas! O como lo pone Brown de forma más poética:

So choose your axioms wisely my friend, examine them often for leaks.
Bail them out like a foundering float, burn the boat if it creaks.
Challenge the cherished old words, my friend, challenge the new ones too.
Avoid all beliefs that lead you to grief, and keep all the best ones for you.

Escoge tus axiomas de forma sabia mi amigo, examínalos en busca de fallos.
Socórrelas como a un flotador en lucha,  quema el barco si pasa apuros.
Desafía a las antiguas vanagloriadas palabras , amigo mío, y desafía las nuevas también.
Evita todas las creencias que te han llevado al duelo, y mantén las mejores para ti.



1 comentario:

  1. Los economistas neoclásicos utilizan los problemas creados por la aplicación de sus teorías, (paro, pobreza, ansiedad posicional, explotación social y ambiental), como prueba de que son necesarias esas mismas "herramientas" teóricas porque son las que manejan las variaciones en esos problemas: es cuestión de modificar parámetros sin salirse del mismo marco de axiomas. Si nos eligen qué problemas deben importarnos el poder sigue intacto.

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