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lunes, 11 de marzo de 2019

La odisea rural II: hiperintensificacion vs reruralizacion

Queridos amigos de Autonomía y Bienvivir, nuestro colaborador Jorge Sempere, de la asociación Avirueco, nos presenta la segunda parte de su artículo La odisea rural, que tan buena acogida tuvo hace unos meses. Os dejo con él.




Si hay algún error de libro en el camino que estamos tomando las sociedades desarrolladas, es seguir profundizando y exportando el modelo de la hiperintensificación del monocultivo que nos ha traído hasta aquí y al que masivamente comenzamos a ver fracturarse.

No voy a tratar de hacer un recorrido exhaustivo a un proceso que lleva desarrollándose varios milenios, pero si voy a interconectar su polifacetismo, que enlaza el auge imperialista, con el fascismo, la preeminencia de lo masculino sobre lo femenino, la militarización, el elitismo, la intensificación de la producción, el racismo y el sentimiento de  aporofobia.

Hoy en día la cultura a la que nos hemos entregado no es solamente el desquiciado modelo anglosajón, es más concretamente el de una mirada burguesa con sus evidentes claroscuros, a modo del doctor Jekyll y Mr Hyde, ese peligroso coctel genera una neurosis de ansiedad colonizadora, artificializadora y diseñadora de todo hasta el más ridículo milímetro, pero que al estar desequilibrada se esconde en una necesidad de someter a la naturaleza, en lugar de colaborar con ella. De esta profunda neurosis que nos gesta, proviene por ejemplo la respuesta de las élites frente al calentamiento global como es la geoingeniería, el coche eléctrico, la cuarta revolución industrial (como si después de 3 revoluciones aun no supiéramos que estas han sido la causa principal de este problema), la descarbonización de la economía... Todo esto es una muestra de esta visión tecnooptimista del “laissez-faire”, mantra del capitalismo liberal, lo cual no es sino un eufemismo de lo que esconde, un modelo totalmente podrido por el control exhaustivo y centralizado de los recursos en manos de unas élites, pero al contrario que en su hermano menor el comunismo, regido por auténticas mafias terroristas con la vida, aisladas en su castillo de marfil artificial y por ello desconectadas de la realidad y de la vida.

Sin embargo hay esperanza, siempre hasta en los peores escenarios como en el que nos adentramos, existe un hálito de esperanza. La ruptura es inevitable, de hecho ya se está produciendo en los ideales, esperanzas y sueños burgueses, entre las generaciones que llegan actualmente a la tercera edad, las generaciones adultas y las que estamos en edad de procrear, hay una ruptura total y absoluta y de ésta esperemos que surja la respuesta, que conecta con los gritos de los más oprimidos en el tercer mundo o en vías de desarrollo. En síntesis, tanto unos como otros ven como “el rey se pasea desnudo mientras una minoría (cada vez más minoritaria) aplaude su maravilloso vestido nuevo”.

El ejemplo lo tenemos en las movilizaciones de los chavales de “Fridays for Future”. Solo cuando entendamos que la responsabilidad es compartida por todas las generaciones, y actuemos en la misma línea de desmoronar este modelo absurdo y pernicioso que hemos creado a costa de externalizar los males (básicamente hacia la naturaleza y hacia el tercer mundo) y explotar sus recursos naturales, seremos capaces de abrir de verdad el sendero de la esperanza, todo lo demás serán brindis al sol, que aun entendiendo que pueden ser necesarios en una transición paulatina, no deben evitar que queramos llegar hasta el meollo de la cuestión.


La hiperintensificacion de la megamaquina

Quiero mostrar un ejemplo paradigmático de esta estrategia, necia, avariciosa y en contra de la vida que está propagándose en un área que creo conocer bien, el rural.


Actualmente estoy en Francia trabajando en la poda de manzanos en cultivo hiperintensivo con certificación en ecológico. El diseño es sencillo, muy similar al de un viñedo, se crean calles de 4-5 m de ancho y a ambos lados se colocan líneas de árboles a 1m o 1,5m, entutorados claro, para que no se caigan ya que al disponer de tan poco espacio crecen muy verticales. De este modo estamos sembrando unos 1700-2000 árboles por hectárea. Y estamos hablando de que una finca en plena producción (10-15 años) alcanza medias de carga de 60 ton/ha, mientras que en ecológico se reduce a la mitad.

Desgraciadamente, tengo que decirlo, no es la primera vez que trabajo para el enemigo, pero también que conociéndolo trato de aprender a vencerlo.

En una aldea actual de menos de 100 habitantes, una única familia (con entre 0 y 25 trabajadores a su cargo dependiendo de la época) gestionan 25 ha de manzano en regadío, 100 de cereales y otras 200 de pastos. Hay otros 5 agricultores mayores de 50 años, con superficies similares. Antaño de esta superficie podrían vivir fácilmente un millar de personas, hay casonas abandonadas por todo el territorio, así como otras que actualmente habitan 2 personas y que antes cobijarían a varias familias emparentadas. En un modelo agroecológico y cooperativo, hoy en día podrían vivir varios cientos fácilmente, de forma mucho mas respetuosa, eficiente y convivencial.


El modelo se ha ido intensificando cada vez más ¿por qué? Básicamente porque logramos cargas de producción mayores por unidad de superficie, al disponer de casi 2000 árboles/ha, la entrada en producción es más rápida (ahora bien, la misma que si esos 2000 árboles estuvieran en 5 ha, como estarían a un marco más normal de 5x5) la única diferencia es que utilizamos menos superficie y esto nos permite controlar todo el gasto que requiere este diseño, uso abusivo del agua, mecanización masiva, uso de combustibles fósiles, insumos mayores, métodos como el enlonado de las parcelas para evitar daños generalizados al cultivo, principalmente granizo, todo lo cual hace incrementar exponencialmente la huella de carbono. Pero otra causa que induce es la despoblacion rural, proceso que se acelera por la necesidad de mano de obra a comienzos de la primera revolución industrial, y posteriormente por la necesidad de alimentar las trincheras de las guerras mundiales. En Francia no es raro encontrarse por todo el rural, monumentos de recuerdo a sus caídos en la Iª y IIª GM.

Pero retorno, no me quiero desviar del tema central, aunque las implicaciones de estas políticas de guerra se reproduzcan y lleguen hasta nuestros días. El problema que tenemos con este modelo hiperintensificado es que acelera las producciones pero nos aboca al “pan para hoy y hambre para mañana” y ya lo estamos empezando a sentir, aunque su uso sea reciente:

1º- Los arboles con este manejo se debilitan enormemente, sus sistemas radiculares no pueden explorar la superficie que naturalmente alcanzarían, su parte aérea no sale mejor parada, dado que se les estresa y mediante un combinado de técnicas se les fuerza a producir más, esto incide en su salud, fragilidad de ramas, crecimientos desiguales (hay que puntualizar que no todos los frutales pueden manejarse con este modelo) lo que provoca que estos árboles alcancen la vejez muy rápidamente, produciendo por periodos cortos de tiempo (20-30 años máximo, pero en la mayor parte de los casos menos), hasta el punto que sea necesario estar continuamente replantando las bajas y llegado el caso, arrancar la parcela antes de tiempo, por un debilitamiento generalizado que induce, junto a otros manejos, la entrada de algún parasito, virus, hongo. Concretamente en la zona donde trabajo, están comenzando a tener serios problemas principalmente con el “fuego bacteriano” que quema los arboles por completo en poco tiempo, pero también con otras enfermedades y parásitos.

2º- El problema no acaba ahí, se están empezando a dar lo que denomino “obsolescencia del vivero”, que significa que los árboles vienen con debilidades ya desde el propio vivero, aunque supuestamente vengan con certificados que dicen lo contrario. Tengamos en cuenta la presión que generamos en la base del modelo, ya que al necesitar cada vez producir más árboles, los viveros sobreexplotan el suelo donde año tras año se producen éstos, a lo que hay que unir el empobrecimiento genético que esto genera en las variedades, ya que los arboles madre (desde los que se injerta) también se acaban viendo afectados, acaba induciendo una cadena de degeneración genética que los lleva a tener que crear nuevas variedades constantemente, buscando nuevos cruces genéticos que mejoren la descendencia. Esto ya ha sucedido antes, el ejemplo de la crisis de la patata en Irlanda es paradigmático. Aquí, la gente con la que trabajo se está yendo a Suiza a comprarlos, dispone de unas 30 variedades ninguna de origen francés, porque la calidad de los plantones producidos en Francia ha caído brutalmente en apenas 20 años en que se ha generalizado esta hiperintensificación.

3º- A los hechos me remito, desde la drossofila suzuki, al Halyomorfa Halys, no paran de crecer los parásitos que afectan a los frutos de los cultivos. También se está produciendo una plaga de topillo, muy similar a la que se ha producido en Castilla Y León, con la salvedad de que aquí aún existe el paisaje en mosaico con lo que habitan depredadores del topillo (zorro, comadreja, cernícalo...) pero que al necesitar de control a base de venenos (en ecológico están prohibidos y están haciendo capturas con trampas) estos acaban entrando en la cadena trófica de los animales silvestres, produciendo la desaparición de especies sobre todo de necrófagas y rapaces, pero también de otros carroñeros esporádicos como el propio zorro (que además son cazados), en resumen “el pez que se muerde la cola”, sea esta más o menos larga.

Por si eso no fuera poco, lo que más estragos está causando, ya que no tenemos modos de lucha eficaces contra ello, son los ataques de bacterias y hongos. Se está comenzando a dar el caso en muchos cultivos, de ataques combinados de diferentes microorganismos, por debilitamiento generalizado del árbol hospedador, el BAN (Brown Apical Necrosis) que está haciendo estragos en las zonas tradicionales de cultivo del nogal donde también se está introduciendo el manejo hiperintensivo, pero es que en el almendro, el olivo, o la encina, está sucediendo algo muy similar.

Lo más insensato de esto, es que lo único que logramos es avanzar el rendimiento sobre una menor superficie como antes comentaba, puesto que si cultiváramos racionalmente los árboles, nos serian ampliamente recompensadas en ciclos más largos, de 50-60 años caso de un manzano sano y vigoroso. Además al centralizar e intensificar tanto la producción, se necesita intensificar también el consumo energético, el trabajo de quien lo gestiona (con jornadas draconianas, doy fe de ello) y la expulsión de población rural, hasta el punto de que la neurosis de ansiedad que hay en el agricultor francés, sometido todo hay que decirlo a una gran carga impositiva y precios decrecientes, provoca que esté expulsando a la mano de obra que necesita, y que realmente haya carestía de esta en momentos puntuales. Este conflicto de convivencia poco estudiado es el germen del conflicto xenófobo con la etnia musulmana (tradicional mano de obra del rural, ahora en retroceso) en forma del Frente Nacional, que toma más fuerza precisamente en las comarcas más rurales y agrícolamente hablando más ricas, principalmente al este en las vegas del Ródano. Su reflejo mimético en España es Vox.



Cultivos agroforestales, la intensificación que emula la naturaleza

Cultivo asociado de árbol con cultivo de aromática, en este caso lavanda, habría un tercer componente a integrar perfecto para integrar en este ecosistema, la apicultura

Por eso necesitamos cambiar el paradigma tanto en lo respectivo a recuperar el policultivo, como en la necesidad de recuperación de la población rural. Como ya describí en mi primer post sobre La odisea rural la agroecología, los modelos agro-silvoforestales, el manejo holístico de pastos, la permacultura, vienen en nuestra ayuda para proponer modelos racionales, rentables, cooperativos y naturales, donde la intensificación se equilibra al seguir patrones que existen en la naturaleza, que ya de por si es hiperintesiva en producción de vida, en realidad es la más sabia y experta en esto después de millones de años investigando ¡y le estamos dando la espalda!

Las ventajas de estos modelos superan con creces a las desventajas. Entre las primeras:

-Menos viento, menos transpiración, menos necesidad de riego
-Temperaturas suavizadas
-Más humedad ambiental
-Los árboles bombean agua y nutrientes a la superficie del terreno
-Refugio de fauna auxiliar
-Mejor aprovechamiento del agua de riego, por disponer de perfiles más profundos las raíces de los cultivos.
-Freno de la erosión superficial

Entre las desventajas:
-Sombreo
-Perdida de 4-6% de la superficie del cultivo principal

Se ha calculado experimentalmente que un cultivo agroforestal (cultivo principal asociado a uno forestal para madera, sin contar el caso de la producción de frutos de este) mejora la rentabilidad de un monocultivo en un factor de 1.3 y aumentan considerablemente la capacidad de captura de CO2 por unidad de superficie.

Este año se celebra aquí en Francia esperanzadoramente en 4º congreso internacional en agroforesteria, esperando y exigiendo que los tecnócratas europeos tomen nota de las alternativas, que además luchan para frenar el calentamiento global de forma muy importante. Un primero paso es que la sociedad burguesa nos concienciemos y comencemos la transición hacia un modelo 100% ecológico y como mínimo que integre la visión de la agroecología, canales cortos, alimentos de temporada, productores de tamaño pequeño o mediano, idealmente modelos agrosilvoforestales (los que integran los 3 elementos, cultivo anual, forestal y animal). Pero para ello es necesario además afrontar la reruralización del territorio, bajo unos modelos de integración sostenibles.

Cultivos experimentales de hortícolas bajo cubierta forestal, predisponiendo que las hortícolas sean de brotación anterior al ciclo forestal.

Seguiremos profundizando con el tema en el blog


¡Conciencia y salud!

martes, 29 de enero de 2019

La narrativa del peak-oil no llega

El 10 de enero de este año, en el programa musical Siglo XXI de Radio 3, intercalaron una entrevista a una persona involucrada en la coordinación del movimiento Extinction/Rebelion de Reino Unido. Es la primera vez que se articula una protesta masiva a favor de la sostenibilidad, con un impacto mediático y social ciertamente notable. A raíz de las protestas, y hasta donde yo sé, al menos tres ciudades declararon la emergencia climática y aprobaron planes para reducir sus emisiones de forma drástica.


Dejo el enlace al programa (entrevista a partir del minuto 39) 




y transcribo a continuación la misma:

Podemos asegurar que hemos esperado demasiado tiempo para hacer algo, ya conocemos un montón de situaciones irreversibles, estamos ante un escenario climático desastroso aunque elimináramos las emisiones de carbono mañana mismo. Mi nombre es Nils Ager y soy sueco pero he estado trabajando en Gran Bretaña en los últimos tres años, he estado trabajando también con una red que ha impulsado el movimiento Extinction/Rebelion que comenzó en mayo, formo parte del grupo de coordinación. Extinction/Rebelion se puso en marcha con el objetivo de cambiar las cosas a la hora de hacer campaña contra el cambio climático y la crisis ecológica. Seguimos en una crisis masiva, aunque hace ya treinta años que empezó la conciencia contra el cambio climático. Con el nombre del movimiento tuvimos un largo debate, queríamos explicar nuestra labor como una rebelión, así que queríamos que eso fuera parte central del nombre. Con ese nombre queríamos dejar claro que no nos centrábamos solamente en el cambio climático sino también en la extinción masiva de las especies. El cambio climático es uno de los aspectos de la crisis a la que nos enfrentamos, últimamente nos estamos dando cuenta de que la desaparición de las especies es igualmente una amenaza a la civilización humana, a nuestra supervivencia, a los recursos alimentarios o nuestra estabilidad. Todo está construido en una diversidad biológica que se está extinguiendo muy rápidamente, es una amenaza, tal vez, no tan debatida. La crisis de la extinción y la climática están conectadas y se retroalimentan, las temperaturas suben y las especies desaparecen, mientras se deterioran nuestros ecosistemas la naturaleza tiene menos resiliencia para lidiar con las temperaturas en aumento y el cambio climático. Si deterioramos la Tierra, también tenemos menos capacidad para adaptarnos. En el Ártico el deshielo podría suceder en un periodo de diez o cinco años, eso reforzará el cambio climático. El hielo blanco está reflejando ahora la luz a la atmósfera, al deshacerse permite una mayor absorción de la temperatura en el océano. Nos hemos dado cuenta de que nuestros gobiernos nos han llevado a niveles de peligro inaceptables. Sabemos que con las emisiones de carbono que se liberan hoy en día hay una probabilidad entre veinte de que suframos un calentamiento irreversible. Imagina que esas estadísticas se hubieran aplicado a un avión que despega, si hubiera una probabilidad entre veinte de que el avión se estrellara y todo el mundo muriera, nunca se habría permitido que nadie entrara en ese avión, pero los gobiernos están asumiendo ese riesgo con la población global. No se trata de cuando ocurrirán estos eventos climáticos, sino que se trata de darse cuenta de que se están tomando riesgos inaceptables con nuestra vida. Podemos conseguir que la crisis no sea tan mala, sabemos que las sociedades humanas se pueden adaptar muy rápido, si nos damos cuenta de que nos enfrentamos a una amenaza existencial. Podemos hacer de nuestra vida algo mejor, menos basada en el consumismo. Desde Extinction/Rebelion proponemos que se implemente una asamblea ciudadana, con ciudadanos elegidos al azar, que inicien la transición hacia otro tipo de economía, que no esté basada en el carbono y que no sea una amenaza tan grande para nuestros ecosistemas. Nuestro objetivo inmediato es cambiar la discusión sobre el cambio climático e incluir la posibilidad de la extinción humana, o el colapso de la civilización, un discurso que hoy en día no se ve como aceptable en el debate sobre el cambio climático.