Queridos amigos de Autonomía y Bienvivir, nuestro colaborador Jorge Sempere, de la asociación Avirueco, nos presenta la segunda parte de su artículo La odisea rural, que tan buena acogida tuvo hace unos meses. Os dejo con él.
Si
hay algún error de libro en el camino que estamos tomando las sociedades
desarrolladas, es seguir profundizando y exportando el modelo de la hiperintensificación
del monocultivo que nos ha traído hasta aquí y al que masivamente
comenzamos a ver fracturarse.
No
voy a tratar de hacer un recorrido exhaustivo a un proceso que lleva
desarrollándose varios milenios, pero si voy a interconectar su polifacetismo,
que enlaza el auge imperialista, con el fascismo, la preeminencia de lo
masculino sobre lo femenino, la militarización, el elitismo, la intensificación
de la producción, el racismo y el sentimiento de aporofobia.
Hoy
en día la cultura a la que nos hemos entregado no es solamente el desquiciado
modelo anglosajón, es más concretamente el de una mirada burguesa con sus
evidentes claroscuros, a modo del doctor Jekyll y Mr Hyde, ese peligroso coctel
genera una neurosis de ansiedad colonizadora, artificializadora y diseñadora de
todo hasta el más ridículo milímetro, pero que al estar desequilibrada se
esconde en una necesidad de someter a la naturaleza, en lugar de colaborar con
ella. De esta profunda neurosis que nos gesta, proviene por ejemplo la
respuesta de las élites frente al calentamiento global como es la
geoingeniería, el coche eléctrico, la cuarta revolución industrial (como si
después de 3 revoluciones aun no supiéramos que estas han sido la causa
principal de este problema), la descarbonización de la economía... Todo esto es
una muestra de esta visión tecnooptimista del “laissez-faire”, mantra del capitalismo liberal, lo cual no es sino un eufemismo de lo que esconde, un
modelo totalmente podrido por el control exhaustivo y centralizado de los
recursos en manos de unas élites, pero al contrario que en su hermano menor el
comunismo, regido por auténticas mafias terroristas con la vida, aisladas en su
castillo de marfil artificial y por ello desconectadas de la realidad y de la vida.
Sin
embargo hay esperanza, siempre hasta en los peores escenarios como en el que
nos adentramos, existe un hálito de esperanza. La ruptura es inevitable, de
hecho ya se está produciendo en los ideales, esperanzas y sueños burgueses,
entre las generaciones que llegan actualmente a la tercera edad, las
generaciones adultas y las que estamos en edad de procrear, hay una ruptura
total y absoluta y de ésta esperemos que surja la respuesta, que conecta con
los gritos de los más oprimidos en el tercer mundo o en vías de desarrollo. En síntesis,
tanto unos como otros ven como “el rey se pasea desnudo mientras una minoría
(cada vez más minoritaria) aplaude su maravilloso vestido nuevo”.
El
ejemplo lo tenemos en las movilizaciones de los chavales de “Fridays for
Future”. Solo cuando entendamos que la responsabilidad es compartida por todas
las generaciones, y actuemos en la misma línea de desmoronar este modelo
absurdo y pernicioso que hemos creado a costa de externalizar los males (básicamente
hacia la naturaleza y hacia el tercer mundo) y explotar sus recursos naturales,
seremos capaces de abrir de verdad el sendero de la esperanza, todo lo demás
serán brindis al sol, que aun entendiendo que pueden ser necesarios en una
transición paulatina, no deben evitar que queramos llegar hasta el meollo de la
cuestión.
La hiperintensificacion de la
megamaquina
Quiero
mostrar un ejemplo paradigmático de esta estrategia, necia, avariciosa y en
contra de la vida que está propagándose en un área que creo conocer bien, el
rural.
Actualmente
estoy en Francia trabajando en la poda de manzanos en cultivo hiperintensivo
con certificación en ecológico. El diseño es sencillo, muy similar al de un
viñedo, se crean calles de 4-5 m de ancho y a ambos lados se colocan líneas de árboles
a 1m o 1,5m, entutorados claro, para que no se caigan ya que al disponer de tan
poco espacio crecen muy verticales. De este modo estamos sembrando unos
1700-2000 árboles por hectárea. Y estamos hablando de que una finca en plena
producción (10-15 años) alcanza medias de carga de 60 ton/ha, mientras que en
ecológico se reduce a la mitad.
Desgraciadamente,
tengo que decirlo, no es la primera vez que trabajo para el enemigo, pero también
que conociéndolo trato de aprender a vencerlo.
El
modelo se ha ido intensificando cada vez más ¿por qué? Básicamente porque
logramos cargas de producción mayores por unidad de superficie, al disponer de
casi 2000 árboles/ha, la entrada en producción es más rápida (ahora bien, la
misma que si esos 2000 árboles estuvieran en 5 ha, como estarían a un marco más
normal de 5x5) la única diferencia es que utilizamos menos superficie y esto
nos permite controlar todo el gasto que requiere este diseño, uso abusivo del
agua, mecanización masiva, uso de combustibles fósiles, insumos mayores, métodos
como el enlonado de las parcelas para evitar daños generalizados al cultivo,
principalmente granizo, todo lo cual hace incrementar exponencialmente la
huella de carbono. Pero otra causa que induce es la despoblacion rural,
proceso que se acelera por la necesidad de mano de obra a comienzos de la
primera revolución industrial, y posteriormente por la necesidad de alimentar
las trincheras de las guerras mundiales. En Francia no es raro encontrarse por
todo el rural, monumentos de recuerdo a sus caídos en la Iª y IIª GM.
Pero
retorno, no me quiero desviar del tema central, aunque las implicaciones de
estas políticas de guerra se reproduzcan y lleguen hasta nuestros días. El
problema que tenemos con este modelo hiperintensificado es que acelera las
producciones pero nos aboca al “pan para hoy y hambre para mañana” y ya
lo estamos empezando a sentir, aunque su uso sea reciente:
1º-
Los arboles con este manejo se debilitan enormemente, sus sistemas radiculares
no pueden explorar la superficie que naturalmente alcanzarían, su parte aérea
no sale mejor parada, dado que se les estresa y mediante un combinado de técnicas
se les fuerza a producir más, esto incide en su salud, fragilidad de ramas,
crecimientos desiguales (hay que puntualizar que no todos los frutales pueden
manejarse con este modelo) lo que provoca que estos árboles alcancen la vejez
muy rápidamente, produciendo por periodos cortos de tiempo (20-30 años máximo,
pero en la mayor parte de los casos menos), hasta el punto que sea necesario
estar continuamente replantando las bajas y llegado el caso, arrancar la
parcela antes de tiempo, por un debilitamiento generalizado que induce, junto a
otros manejos, la entrada de algún parasito, virus, hongo. Concretamente en la
zona donde trabajo, están comenzando a tener serios problemas principalmente
con el “fuego bacteriano” que quema los arboles por completo en poco tiempo,
pero también con otras enfermedades y parásitos.
2º-
El problema no acaba ahí, se están empezando a dar lo que denomino
“obsolescencia del vivero”, que significa que los árboles vienen con
debilidades ya desde el propio vivero, aunque supuestamente vengan con
certificados que dicen lo contrario. Tengamos en cuenta la presión que
generamos en la base del modelo, ya que al necesitar cada vez producir más árboles,
los viveros sobreexplotan el suelo donde año tras año se producen éstos, a lo
que hay que unir el empobrecimiento genético que esto genera en las variedades,
ya que los arboles madre (desde los que se injerta) también se acaban viendo
afectados, acaba induciendo una cadena de degeneración genética que los lleva a
tener que crear nuevas variedades constantemente, buscando nuevos cruces genéticos
que mejoren la descendencia. Esto ya ha sucedido antes, el ejemplo de la crisis
de la patata en Irlanda es paradigmático. Aquí, la gente con la que trabajo se está
yendo a Suiza a comprarlos, dispone de unas 30 variedades ninguna de origen francés,
porque la calidad de los plantones producidos en Francia ha caído brutalmente
en apenas 20 años en que se ha generalizado esta hiperintensificación.
3º-
A los hechos me remito, desde la drossofila suzuki, al Halyomorfa Halys, no
paran de crecer los parásitos que afectan a los frutos de los cultivos. También
se está produciendo una plaga de topillo, muy similar a la que se ha producido
en Castilla Y León, con la salvedad de que aquí aún existe el paisaje en
mosaico con lo que habitan depredadores del topillo (zorro, comadreja, cernícalo...)
pero que al necesitar de control a base de venenos (en ecológico están
prohibidos y están haciendo capturas con trampas) estos acaban entrando en la
cadena trófica de los animales silvestres, produciendo la desaparición de
especies sobre todo de necrófagas y rapaces, pero también de otros carroñeros esporádicos
como el propio zorro (que además son cazados), en resumen “el pez que se muerde
la cola”, sea esta más o menos larga.
Por
si eso no fuera poco, lo que más estragos está causando, ya que no tenemos
modos de lucha eficaces contra ello, son los ataques de bacterias y hongos. Se está
comenzando a dar el caso en muchos cultivos, de ataques combinados de
diferentes microorganismos, por debilitamiento generalizado del árbol
hospedador, el BAN (Brown Apical Necrosis) que está haciendo estragos en las
zonas tradicionales de cultivo del nogal donde también se está introduciendo el
manejo hiperintensivo, pero es que en el almendro, el olivo, o la encina, está
sucediendo algo muy similar.
Lo
más insensato de esto, es que lo único que logramos es avanzar el rendimiento
sobre una menor superficie como antes comentaba, puesto que si cultiváramos
racionalmente los árboles, nos serian ampliamente recompensadas en ciclos más
largos, de 50-60 años caso de un manzano sano y vigoroso. Además al centralizar
e intensificar tanto la producción, se necesita intensificar también el consumo
energético, el trabajo de quien lo gestiona (con jornadas draconianas, doy fe de
ello) y la expulsión de población rural, hasta el punto de que la neurosis de
ansiedad que hay en el agricultor francés, sometido todo hay que decirlo a una
gran carga impositiva y precios decrecientes, provoca que esté expulsando a la
mano de obra que necesita, y que realmente haya carestía de esta en momentos
puntuales. Este conflicto de convivencia poco estudiado es el germen del
conflicto xenófobo con la etnia musulmana (tradicional mano de obra del rural,
ahora en retroceso) en forma del Frente Nacional, que toma más fuerza
precisamente en las comarcas más rurales y agrícolamente hablando más ricas,
principalmente al este en las vegas del Ródano. Su reflejo mimético en España
es Vox.
Cultivos agroforestales, la
intensificación que emula la naturaleza
![]() |
| Cultivo asociado de árbol con cultivo de aromática, en este caso lavanda, habría un tercer componente a integrar perfecto para integrar en este ecosistema, la apicultura |
Por
eso necesitamos cambiar el paradigma tanto en lo respectivo a recuperar el policultivo,
como en la necesidad de recuperación de la población rural. Como ya describí en
mi primer post sobre La odisea rural la agroecología,
los modelos agro-silvoforestales, el manejo holístico de pastos, la permacultura,
vienen en nuestra ayuda para proponer modelos racionales, rentables,
cooperativos y naturales, donde la intensificación se equilibra al seguir patrones
que existen en la naturaleza, que ya de por si es hiperintesiva en producción
de vida, en realidad es la más sabia y experta en esto después de millones de
años investigando ¡y le estamos dando la espalda!
Las
ventajas de estos modelos superan con creces a las desventajas. Entre las
primeras:
-Menos
viento, menos transpiración, menos necesidad de riego
-Temperaturas
suavizadas
-Más
humedad ambiental
-Los
árboles bombean agua y nutrientes a la superficie del terreno
-Refugio
de fauna auxiliar
-Mejor
aprovechamiento del agua de riego, por disponer de perfiles más profundos las raíces
de los cultivos.
-Freno
de la erosión superficial
Entre
las desventajas:
-Sombreo
-Perdida
de 4-6% de la superficie del cultivo principal
Se
ha calculado experimentalmente que un cultivo agroforestal (cultivo principal
asociado a uno forestal para madera, sin contar el caso de la producción de
frutos de este) mejora la rentabilidad de un monocultivo en un factor de 1.3 y
aumentan considerablemente la capacidad de captura de CO2 por unidad de
superficie.
Este
año se celebra aquí en Francia esperanzadoramente en 4º congreso internacional en
agroforesteria, esperando y exigiendo que
los tecnócratas europeos tomen nota de las alternativas, que además luchan para
frenar el calentamiento global de forma muy importante. Un primero paso es que
la sociedad burguesa nos concienciemos y comencemos la transición hacia un
modelo 100% ecológico y como mínimo que integre la visión de la agroecología,
canales cortos, alimentos de temporada, productores de tamaño pequeño o
mediano, idealmente modelos agrosilvoforestales (los que integran los 3
elementos, cultivo anual, forestal y animal). Pero para ello es necesario además
afrontar la reruralización del territorio, bajo unos modelos de integración
sostenibles.
![]() |
| Cultivos experimentales de hortícolas bajo cubierta forestal, predisponiendo que las hortícolas sean de brotación anterior al ciclo forestal. |
Seguiremos
profundizando con el tema en el blog
¡Conciencia
y salud!



