Este es el blog de la asociación Autonomía y Bienvivir, no dejes de visitar nuestra página web, para conocer nuestro ideario: Visitar página web

lunes, 11 de diciembre de 2017

¿Cómo encontrar sentido a la vida ante el colapso?

Decía Viktor Frankl en su obra “El hombre en busca de sentido” que “Quien tiene una razón para vivir, acabará por encontrar el cómo”. En tiempos de colapso sistémico esta frase cobra una nueva dimensión, puesto que el posible fin de la civilización activa muchos resortes en la psique humana y es más necesario que nunca tener razones para no desesperarse ante los múltiples problemas, quizá irresolubles, a los que nos enfrentamos.

Hay muchas personas que ya han experimentado el colapso en sus carnes a través de la pobreza principalmente, una situación que cada vez parece más difícil de escapar en un ambiente de polarización socio-económica. Y aún así, parece que el ser humano se adapta a casi cualquier cambio de condición. Lo que antes nos parecía inaceptable, hoy es la nueva norma, y así es cómo avanzamos hacia el precipicio si no nos detenemos a cuestionarnos los nuevos paradigmas sociales, económicos y ecológicos.

O bien aceptamos los cambios que se van dictando según el programa actual, o bien fortalecemos nuestra capacidad para rechazarlo y buscar una alternativa. Sea cual sea el caso, la posibilidad de colapso nos hace enfrentarnos a nosotros mismos, invitándonos a evaluar nuestra vida. Porque ya sea para vivir hacia el colapso, o hacia la transición, nos hace falta una base bien sólida que nos permita escalar hasta cotas antes impensables.

Viñeta de Mana Neyestani

El colapso es la guerra. La lucha por la transición de modelo también es la guerra. Y en toda guerra el individuo se enfrenta a la muerte, en este caso inicialmente espiritual, para transcender hacia una nueva forma de ser. Todo lo que apreciamos de la vida está en juego, es la batalla final de la humanidad contra sí misma, contra los impulsos primarios que nos han permitido llegar hasta aquí pero que ahora nos empujan al fracaso. Lo que importa no es ganar o perder, puesto que el fin es seguro para todos, pero lo que sí que importa es descubrir y abrazar nuestra humanidad, pues ¿qué sentido tiene la vida si no la vivimos desde la mejor versión de nosotros mismos?

Irvin D. Yalom en su trabajo “Terapia existencial” afirma que una vez encontrado el significado a nuestra vida, nuestra verdad, surgen los valores. Pero que también es verdad que cada hombre decide cuánta verdad quiere soportar. La verdad hiere, aunque sólo sanando nuestras heridas podemos sanar a otros.

Éste es quizá un tema que encadena bien con el pensamiento expresado en “El último mesías” de Zapffe. El ser humano es una abominación de la naturaleza, ha desarrollado una cornamenta intelectual que lo aboca a la desesperación existencial, pero por suerte hay mecanismos que permiten encontrar cierto sosiego. El aislamiento del pensamiento existencial (si no lo piensas, no importa), el anclaje en ciertas verdades (instituciones, religión, etc), la distracción, y la sublimación, que es el uso de habilidades artísticas o estilísticas para canalizar nuestra energía. En cierto modo las cuatro están relacionadas, porque muchas veces es necesario distraerse del horror vacui, o encontrar solaz en alguna filosofía, o expresar alguna idea original. Y el cómo navegamos con estas capacidades nos permite conectar con otros.


"En estados depresivos, la mente sería la representación de tal cornamenta,
con todo su fantástico esplendor clavando en el suelo a quien la porta." - Zapffe


Según la teoría de gestión del miedo (Greenberg, Solomon, Pyszczynski), el terror que nos causa el conocimiento subconsciente de nuestra limitada existencia lo canalizamos a través de valores culturales. De alguna manera necesitamos creer y participar en algo que nos sobreviva, es nuestro pasaje hacia la inmortalidad. La posibilidad de colapso sistémico nos fuerza a revisar nuestras creencias y nos hace cuestionar la validez de cualquier proyecto de vida. Incluso nuestra autoestima está amenazada si no estamos en consonancia con la cultura que nos rodea, y eso nos puede hacer perder la esperanza.

Es por eso que cualquier proyecto de transición debe empezar por la reflexión personal, por encontrar algo en nosotros mismos en lo que confiar. Por suerte el ser humano también posee la capacidad de amar, no sólo a otras personas, si no también a ideales que lo mueven a actuar. Es esa capacidad de apreciar algo lo que nos ayuda a encontrar sentido a nuestras vidas, y aunque no lo podemos cuantificar, hay una progresión en esa capacidad y en la expresión de nuestro ser cuanto más la desarrollamos.

La capacidad de amar es limitada cuando nuestra conciencia todavía es tierna, pero se expande cada vez que la desarrollamos cuestionando nuestra existencia. Cuanto más avanzamos y dudamos, más expuestos estamos al sufrimiento, sin embargo en nosotros se desarrolla una capacidad especial para conectar con nuestros semejantes a diferentes niveles. Y es desde esa posición que la búsqueda de sentido se resuelve, confluye en un estado de ser que aprecia lo que es y puede ser, y que colabora en la transformación de otros.

El colectivo puede surgir de muchas maneras. Puede ser meramente un proyecto de supervivencia o enriquecimiento material como podría decirse de la sociedad actual, pero también puede ser un reto para la trascendencia personal. Este tipo de colectivo surge de la necesidad de poder confiar en los demás, en ver luz y querer ser luz. No es algo que pueda imponerse, pero a medida que los cimientos de lo actual se tambaleen, es más que probable que surjan más y más voces que digan ¿por qué no otra cosa?

La espera puede ser inquietante, pues es algo que puede que no llegue nunca, por suerte podemos embarcarnos en proyectos personales que nos preparen o que señalen al mundo que ya estamos listos. Y si alguna vez llega el momento entonces podremos responder con voz alta y clara, que con colapso o sin él estamos descubriendo nuestra divinidad humana.

martes, 5 de diciembre de 2017

Una caminata a través del tiempo: una asombrosa experiencia para el bienvivir

“Echemos otro vistazo a ese puntito. Ahí está. Es nuestro hogar. Somos nosotros. Sobre él ha transcurrido y transcurre la vida de todas las personas a las que queremos, la gente que conocemos o de la que hemos oído hablar y, en definitiva, de todo aquel que ha existido. En ella conviven nuestra alegría y nuestro sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cazadores y forrajeadores, héroes y cobardes, creadores y destructores de civilización, reyes y campesinos, jóvenes parejas de enamorados, madres y padres, esperanzadores infantes, inventores y exploradores, profesores de ética, políticos corruptos, superstars, «líderes supremos», santos y pecadores de toda la historia de nuestra especie han vivido ahí... sobre una mota de polvo suspendida en un haz de luz solar.

La Tierra constituye sólo una pequeña fase en medio de la vasta arena cósmica. Pensemos en los ríos de sangre derramada por tantos generales y emperadores con el único fin de convertirse, tras alcanzar el triunfo y la gloria, en dueños momentáneos de una fracción del puntito. Pensemos en las interminables crueldades infligidas por los habitantes de un rincón de ese pixel a los moradores de algún otro rincón, en tantos malentendidos, en la avidez por matarse unos a otros, en el fervor de sus odios.

Nuestros posicionamientos, la importancia que nos auto atribuimos, nuestra errónea creencia de que ocupamos una posición privilegiada en el universo son puestos en tela de juicio por ese pequeño punto de pálida luz. Nuestro planeta no es más que una solitaria mota de polvo en la gran envoltura de la oscuridad cósmica. Y en nuestra oscuridad, en medio de esa inmensidad, no hay ningún indicio de que vaya a llegar ayuda de algún lugar capaz de salvarnos de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo hasta hoy conocido que alberga vida. No existe otro lugar adonde pueda emigrar nuestra especie, al menos en un futuro próximo. Sí es posible visitar otros mundos, pero no lo es establecernos en ellos. Nos guste o no, la Tierra es por el momento nuestro único hábitat.

Se ha dicho en ocasiones que la astronomía es una experiencia humillante y que imprime carácter. Quizá no haya mejor demostración de la locura de la vanidad humana que esa imagen a distancia de nuestro minúsculo mundo. En mi opinión, subraya nuestra responsabilidad en cuanto a que debemos tratarnos mejor unos a otros, y preservar y amar nuestro punto azul pálido, el único hogar que conocemos.”

Carl Sagan (“Un punto azul pálido”)



Esta extensa cita que dejó escrita Carl Sagan y que posiblemente nos haya hecho sentir y pensar sobre nuestra vida, nuestra sociedad y nuestro planeta, es la antesala a un tercer paso, también importante, para una plena toma de conciencia de nuestro lugar en el mundo, experimentarlo. Einstein decía que la única fuente de conocimiento era la experiencia y una de las propuestas de este artículo es llevar a la experiencia personal esas sensaciones y pensamientos que nos ha transmitido Sagan con su reflexivo párrafo. La segunda propuesta es llevar esa experiencia a un nivel colectivo y para ello propongo desarrollarla como una posible actividad educativa y familiar a conveniencia del facilitador. A mi parecer, esta actividad encajaría perfectamente en la semana de la ciencia que se suele celebrar en diferentes localidades y países alrededor del 11 de noviembre, día mundial de la ciencia para la paz y el desarrollo. 


Un viaje de mil kilómetros comienza con un paso


Hace unos días, coincidiendo con la semana de la ciencia, asistí a diversas actividades y en concreto una de ellas “Como descubrir a los mamíferos de nuestro entorno” ha sido el detonante de este artículo. Esta  actividad familiar se desarrolló en el paisaje protegido de Elía y consistía en un pequeño paseo para descubrir huellas, rastros y señales de diferentes mamíferos como el jabalí, el gato montés, el zorro etc. Durante el pequeño paseo me vinieron a la memoria dos actividades parecidas y también realizadas en familia que experimenté cuando vivía en el Reino Unido. Una era sobre una caminata con un experto en forrajeo, búsqueda de plantas y recursos comestibles en la naturaleza. Durante ese paseo nos enseñó distintas plantas, su uso comestible o su posible uso medicinal. A lo largo del camino se probaron varias plantas y finalizó, para disfrute de los niños, en un claro del bosque con un pequeño fuego para cocinar un rebozado de dientes de león. La otra actividad llamada en inglés “Deep Time Walk” (Paseo del Tiempo Profundo o Geológico) consistía en un recorrido o caminata a escala a través de la historia geológica y biológica de la Tierra. Será de esta última actividad sobre la que tratará todo el artículo.

 
“Deep Time Walk”. Un paseo a través de la eternidad


Stephan Harding, coordinador y profesor en el Master de Ciencia Holística del Schumacher College, es el creador de este paseo a través del tiempo. En él se trata de experimentar en nuestro cuerpo los 4600 millones de años de este planeta, este punto azul pálido que cita Carl Sagan. Como dice Harding, este es un número grandísimo que cuando se lo damos a los estudiantes apenas pueden imaginarlo porque quizás no tengan puntos de referencia sobre su magnitud y perspectiva. Lo que hace él y se suele hacer en los cursos del Schumacher College es caminar esa distancia, es decir, los 4600 millones de años temporales de la Tierra se convierten en 4,6 km espaciales. Por lo tanto, por cada metro que avanzamos vendría a equivaler al transcurso temporal de 1 millón de años.

"Largas partes de la caminata son silenciosas, como la vasta historia de nuestro planeta esperando una narración. Justo en el último paso, Stephan saca una cinta métrica: la civilización humana. Y en los últimos centímetros diminutos, la sociedad industrial moderna y todas nuestras innovaciones, hambre e impactos. Cuando vemos y sentimos la historia en esta escala, no podemos hacernos a un lado, es una experiencia profunda.”   Chris Nichols

Ese final es apoteósico, es un clímax indescriptible, te hace realmente empequeñecer. Después de hacer todo el recorrido con sus pertinentes hitos geológicos y biológicos explicados tan pasionalmente por Harding se llega a ese momento donde saca la cinta métrica del bolsillo. Como un mago con su varita que nos han entretenido a lo largo de un maravilloso espectáculo, va a mostrarnos su truco final, el que nos va a dejar la boca abierta y salir de esta experiencia perplejos y con un gran asombro. Señala esos últimos 20 cm. (200.000 años) con la aparición del homo sapiens…señala 1,3 cm la última edad de hielo...señala 0,2 mm, comienzo de la revolución industrial…  Esa larga caminata que nos ha llevado tanto tiempo con toda la historia geológica y biológica de la Tierra llega a ese pequeño punto negro, menor que un diezmilímetro. Son los últimos años del siglo XX y primeros de XXI, donde la humanidad está creando la sexta extinción, cambiando las condiciones climáticas y alterando la vida y geología del planeta. Es realmente un choque profundo de conciencia. Uno no se puede imaginar haber recorrido esa “eternidad en tiempo humano” de la Tierra para llegar a ese minúsculo punto negro donde transcurre nuestra vida presente. Ahora estamos en ese diminuto trazo y ya muy cerca, a una micra de distancia, para transformarlo profunda y rápidamente hacia algo catastrófico a nivel humano o quizás revertir la inercia de ese proceso.

Este es un video corto (en inglés) donde Harding explica su “Deep Walk Time”. Atención especial al momento cumbre, al final del video, cuando nos muestra esos últimos milímetros de nuestra estancia en la Tierra.



Aquí otra experiencia del "Deep Walk Time" con este otro video corto.




Otros dos efectivos pasos que nos cuesta experimentar a los humanos


“La extinción de la raza humana llegará por su incapacidad para comprender emocionalmente la función exponencial”  Edward Teller

También Albert Bartlett, profesor emérito de física de la universidad de Colorado, decía que el mayor defecto de la especie humana era nuestra incapacidad para comprender la función exponencial. Desde una perspectiva de nuestra lógica humana nos cuesta entender esta función matemática. Un ejemplo clásico es el problema de los nenúfares en el estanque.

“Supongamos que en un estanque hay un nenúfar que se multiplica al ritmo de dos por uno cada día: si el lunes hay un nenúfar, el martes serán dos. Conforme a ese ritmo, sabemos que el estanque estará repleto de nenúfares al cabo de 30 días. ¿En cuál de esos 30 días el estanque estará ocupado en su mitad por nenúfares? Aunque un razonamiento precipitado invita a responder que el día 15, la respuesta correcta es el día 29: ese día la mitad del estanque se hallará cubierta de nenúfares, de tal suerte que al multiplicarse éstos por dos la jornada siguiente los nenúfares cubrirán toda la superficie. El día 28 los nenúfares ocuparán una cuarta parte del estanque, el 27 una octava parte y el 26 un dieciseisavo.”  Carlos Taibo (“En defensa del decrecimiento”)

Esta metáfora es explicada por Carlos Taibo para mostrarnos la problemática central de los límites del crecimiento y de los recursos con los que el planeta cuenta. Así cuando estamos en el día 26, a sólo 4 días de rebosar el estanque, vemos que sólo ocupa una dieciseisava parte y la mayor parte del estanque (15/16) está limpio. A primera vista parece que no existe ningún problema, sin embargo, estamos sólo a 4 días de su rebosamiento.



Por otra parte, en un artículo que escribí hace tiempo, hacía mención al efecto perspectiva (overview effect) que experimentaban los astronautas al observar la Tierra desde el espacio. Según cuentan muchos astronautas, esta es una experiencia que les ha cambiado profundamente. Como decía Yuri Gagarin, la primera persona en viajar al espacio:

“En cuanto ves a la Tierra desde lejos, te das cuenta de que es demasiando pequeña para el conflicto, pero suficientemente grande para la cooperación.”

No es posible que todos volemos hacia el espacio para experimentarlo. Quizás se pueda hacer algo a nivel de realidad virtual. Fred Hoyle, anteriormente al primer vuelo espacial, predijo que cuando tomáramos la primera imagen de la Tierra desde el espacio exterior, habría nacido una nueva y poderosa idea para la historia de la humanidad. Tenemos ya esas imágenes maravillosas y en cierto sentido si se está tomando conciencia y está expandiéndose entre la gente, pero aún queda mucho trabajo para una toma de conciencia global.

Si no somos capaces de entender o sentir lo que es la función exponencial, si no podemos volar al espacio para transformar nuestra visión sobre la Tierra, ¿qué podemos hacer para transformar nuestra conciencia con la Tierra? Del mismo modo que un acto de empatía es percibir lo que otra persona puede sentir y muchas veces hemos escuchado la metáfora “ponerse los zapatos de otro” para poder empatizar, ¿Por qué no ponerse los zapatos de la historia de la Tierra? No es sólo ponerse los zapatos de la Tierra sino ponernos nuestros propios zapatos porque nosotros vamos en ese mismo viaje y somos fruto de él.

Lo que es un poco más claro es que una caminata a través del tiempo es mucho más factible y sencillo para un mayor número de personas que entender la función exponencial o viajar al espacio. En ese paseo también se experimentará un “efecto perspectiva”, aunque este no será tanto a través de la vista como a través del cuerpo. Caminar esa distancia, sentirlo mayormente a través de nuestras piernas y llegar a esos últimos milímetros en los que ya no podemos físicamente dar pasos es una experiencia profunda que puede alterar nuestra conciencia como seres humanos de este planeta

En cierto sentido, tras ese paseo propuesto por Harding hay una experiencia emocional para comprender lo que es la vida y dentro de ella lo que es la vida humana. Si podemos comprender a nivel intelectual esa magnitud de tiempo, y lo experimentamos a nivel emocional, no me cabe duda de que estamos ante una toma de conciencia que prosigue sus pasos con posibles acciones hacia una regeneración de la humanidad.

Asimismo, creo que la metodología educativa de “aprender haciendo” es más efectiva que el simple discurso de lecciones y datos dados de forma racional. Estos últimos son sólo una parte de ese marco del elefante que es la toma de conciencia.  Se debe complementar con una toma emocional y experiencial. Sólo así podemos aproximarnos a esa gran perspectiva del planeta, de la vida y de la humanidad.

Llegados a este punto donde se ha tratado la parte racional y emocional de nuestra relación con la Tierra, la siguiente cuestión es ¿Cómo podemos experimentar ese viaje? He estado buscando en internet más datos sobre cómo hacerlo y entiendo que se puede experimentar de dos maneras, una individual y otra colectiva. Realmente, el modelo colectivo, con un grupo de personas y un guía, es más interactivo porque da lugar a diálogos y preguntas, además de sentirse acompañado en el viaje. Sin embargo, es una propuesta que necesita prepararse y de ahí mi sugerencia, que expondré seguidamente, para crearla activamente. Otro punto a favor de la experiencia colectiva, es que lo que he podido encontrar para experimentarlo individualmente está sólo en inglés y no es una forma inclusiva con todo el mundo. Sería necesario una re-elaboración o traducción para una mayor inclusión entre los que no entienden bien inglés.

 
Un camino individual y autoconsciente


Hace aproximadamente unos meses apareció una app (en inglés) llamada “Deep Time Walk” que intenta reflejar, a través de andar 4,6 km con un audio sincronizado a la distancia, la experiencia de la caminata propuesta por Harding. Esta es una app que ha ganado el premio al mejor diseño de aplicación móvil del verano 2017. Navegando a través de esa página web, se descubre que esta app tiene origen en dos proyectos diferentes. Por un lado, el creado por Harding en el Schumacher College en 2008 y por otra parte el creado en California en 1996 por Sidney Liebes, físico, científico y medioambientalista. Si tomamos como base el proyecto más antiguo, el de Liebes de 1996, vemos que trabajando para Hewlett Packard (HP) pudo poner en marcha su idea de “A Walk through time”  (Un paseo a través del tiempo) con la que llevaba tiempo trabajando y recogiendo datos. El resultado fue un paseo con 90 paneles grandes localizados a lo largo de una milla. Cada pie (distancia) equivalía a un millón de años de la historia de la Tierra. Conmemorando el día de la Tierra de 1997, se exhibieron esos paneles en diferentes oficinas de HP alrededor del mundo. Posteriormente ese legado se ofreció a la “Foundation for Global Community” (FGC) donde fue un importante proyecto con numerosos recursos para formar una conciencia global. Sin embargo, esta fundación cerró a finales de 2010 aunque sus recursos, entre ellos los del paseo a través del tiempo, siguen estando disponibles en la red.

“Mi paseo por el tiempo fue una experiencia inolvidable, sobrecogedora y humilde…” Jane Goodall

En resumen, las posibilidades para una experiencia individual que he podido hallar, están todas en inglés. La exhibición de paneles se pudo ver en muchas partes del mundo. Parece que se pudo visitar hace más de 12 años, con los textos en español, en Madrid, Barcelona y varios lugares de México. Posteriormente tras el cierre de la fundación (FGC) en 2010 no he podido encontrar nada más, salvo que los derechos del “Walk through time” pasaron a la fundación suiza “Stiftung Drittes Millennium” (Fundación para el tercer milenio). Para todos aquellos que se defiendan en inglés y quieran hacer un pequeño simulacro de caminar en los zapatos de la Tierra dejo aquí los enlaces del material encontrado.

  • APP “Deep Time Walk” con el guión de Stephan Harding para Android y Apple. Son 4,6 km de recorrido en donde un metro equivale a un millón de años.
  • APP “Walk through time” de prueba y gratuita a través de la plataforma de Apple (la definitiva está en construcción) en base al proyecto de Sidney Liebes. El recorrido se hace en 4600 pasos por lo que la distancia depende de la amplitud de la zancada.
  • Versión online de “A walk through time” (Un paseo a través del tiempo) con los 90 paneles originales a través de una línea de tiempo y la posibilidad de imprimirlos. El desafío aquí reside en que, si no caminamos, sino que sólo navegamos a través de los paneles, no somos conscientes del todo, de esa sensación y experiencia al caminar la distancia.
  • Libro “A walk through time: from stardust to us- the evolution of life on Earth” (Un paseo a través del tiempo: desde el polvo de estrellas hasta nosotros. La evolución de la vida sobre la Tierra), prologado por Sidney Liebes y escrito por Elisabet Sahtouris y Brian Swimme donde se recogen la ilustración de todos los paneles y nos lleva a través de su narrativa por ese asombroso viaje de la Tierra.
  • Libro “Earthdance: Living systems in evolution” (La danza de la Tierra: Sistemas vivos en evolución"), libro posterior al anterior y escrito por uno de sus autores, Elisabet Sahtouris, que está descargable gratuitamente en pdf en su página web.
  • Multimedia “An extraordinary moment” (Un momento extraordinario), video de 12 minutos que rastrea nuestra historia desde el Big Bang hasta nuestros días. Nos recuerda a todos que somos parte de una historia muy larga y rica. Cada uno de nosotros contribuye con un don único para ello, es decir, nuestra historia es compartida.


Un camino colectivo, cooperativo y dialógico


No he podido hallar en la red nada parecido en español con respecto al “Deep Time Walk” aunque es posible que se halla realizado en algún lugar algo parecido. Si alguien conoce algo puede comentarlo al final del artículo. Más en concreto, el Schumacher College en asociación con Efecto Mariposa realiza un certificado de 6 meses en ciencia holística en Colombia y Perú por lo que es posible que allí se pueda dar este paseo en español. De todos modos, la propuesta desde este artículo es despertar la curiosidad de biólogos, naturalistas, educadores, etc. para bien, tomar notas del material y enlaces sugeridos en el apartado anterior y hacerse un guion práctico sobre ese “Paseo del Tiempo Profundo o Geológico”, o bien, colaborar y realizar un material y guía común (wiki) en español que fuera posible transmitir esa experiencia en una caminata. Así mismo, también se podría hacer como proyecto escolar particular en estudios de secundaria o un proyecto colaborativo en común para re-elaborar una serie de carteles inspirados en los originales de Sidney Liebes. Estos carteles y mediante sugerencia de los correspondientes departamentos educativos hacia sus ayuntamientos podrían ponerse a lo largo de un recorrido o parque de esas municipalidades. Con ello se puede obtener diferentes sinergias en los diferentes nodos del bienvivir: salud (caminar, ejercicio en naturaleza), desarrollo personal (autoconciencia), familia (paseo de ocio en familia), trabajo (realización material del proyecto), comunidad (ser una de las pioneras en ofrecer algo novedoso y útil), economía (visitas a las localidades que lo ofrecen), medio ambiente (conciencia ecológica global) ...

Finalmente, a modo de tormenta de ideas, lanzo ciertas sugerencias para hacer un paseo a través del Tiempo.

  • Aunque lo ideal es que el paseo sea de 4,6 Km, se puede extrapolar esa distancia a ½ (2,3 km) o ¼ (1,15 km) o bien hacerlo con el sistema de medida en millas y pasos.
  • Aunque lo ideal es hacerlo en la naturaleza, también se puede hacer a través de una localidad. De hecho, el paseo que realicé con Stephan Harding fue en un contexto de la semana nacional de la ciencia del Reino Unido, realizada a través de las calles de Totnes y con una distancia aproximada de ¼ de los 4,6Km, es decir aproximadamente 1,15km.
  • Así mismo, la distancia, cualquiera que fuera, se podría hacer circular, es decir en lugar de ser en línea recta, se podría empezar y acabar en el mismo punto o punto próximo, para no tener que volver al lugar de partida.
  • Lo ideal es que la persona (o quizás personas) que guíe el paseo, sea un biólogo, que tenga muy claros los conceptos evolutivos, por aquello de que sea experto en la materia y pueda solventar preguntas de los asistentes. No obstante, cualquier persona que se prepare bien a través de ese posible material en común, con motivación y pasión también podría ejercer de guía si no se encuentra a un biólogo o naturalista.
  • Es una actividad que se presta para hacerlo varias veces al año, especialmente el 22 de Abril, día de la Tierra, el 5 de junio, día del Medio Ambiente y la semana de la ciencia, hacia el 11 de Noviembre. También puede hacerse como concienciación en actividades esporádicas a lo largo del año, por un departamento, museo o instituto con temas medioambientales y educativos.


Un último paso final y personal para la curiosidad y el asombro


“Los que contemplan la belleza del mundo encuentran reservas de fortaleza que los acompañarán durante toda la vida.” Rachel Carson

Volviendo al principio del artículo y recordando las inspiradoras citas de Carl Sagan y Rachel Carson me vienen a la mente las fortalezas de la curiosidad y de la apreciación de la belleza (asombro) pertenecientes principalmente a las virtudes de sabiduría y trascendencia. En este posible cambio de paradigma, hacia lo que aquí llamamos bienvivir, la educación, la ciencia que se estudia en colegios, institutos, universidades, cursos abiertos… deberían tener una conciencia de trascendencia. Ambas fortalezas curiosidad y apreciación de la belleza (asombro) están fuertemente interrelacionadas, así como todas las demás. Sin embargo, muchas veces vemos el mundo en compartimentos estancos, pero más bien el mundo está hecho de sistemas. Sistemas que engloban a sistemas y son englobados por otros sistemas. En teoría, el más grande sistema que se ha podido hallar, es el que empieza con el Big Bang y a partir de ahí todos los demás han ido surgiendo y manteniendo unas relaciones de interdependencia, nuestra galaxia, el sistema solar, el planeta Tierra, la vida, el homo sapiens. Sin embargo, la narrativa principal que destaca en nuestro planeta y por la que se rigen muchas relaciones es la narrativa económica de homo economicus. Una narrativa que intenta excluir a nuestro homo cooperans interno. Para salir de esa narrativa y volver a nuestros orígenes de una narrativa de la vida, es necesario la curiosidad, fortaleza que muy bien desarrolló y nos contagió Carl Sagan con su obra y divulgación científica a lo largo de su vida. Además, la curiosidad hace salir a nuestro ego individualista de su corto espacio de miras. Es también necesario el asombro, la apreciación de la belleza. Rachel Carson, famosa por su libro, “La primavera silenciosa”, tiene otro libro trascendente y no tan conocido como el anterior “El sentido del asombro”. Este sentido que viene en nuestro equipaje genético, se desarrolla en la infancia y muchas veces se pierde en ese camino hacia la madurez. Necesitamos volver a traerlo al presente.  Hace poco, Catherine L’Ecuyer nos ha traido un maravilloso libro “Educar en el asombro” que incide en esa faceta. Finalmente, como decía Rachel Carson,



por ello, una posible forma de volver esa mirada a la Tierra, como hacen los astronautas desde el espacio, es caminar con sus zapatos, es decir, pasear a través del tiempo y las vicisitudes de ese lento y largo caminar de la Tierra, el surgimiento de la vida y muy posteriormente de nosotros, los humanos. Ese sí es realmente un camino educativo y ético. ¡Hagamos esa caminata!



Artículos de este blog con temática similar que te puedan interesar









lunes, 27 de noviembre de 2017

A riesgos globales, Conciencia de Especie

        Ulrich Beck y Zigmunt Bauman, ambos recientemente fallecidos, compartían algunas preocupaciones y visiones sobre ese paso de una Primera Modernidad en palabras de Beck, Modernidad sólida en palabras de Bauman, a esa Segunda Modernidad ( Beck) o Modernidad Líquida ( Bauman). Así, la primera, la sólida, era regida por las instituciones clásicas de familia, trabajo, industria, Estado-Nación, y protección del Estado( el Estado benefactor) unidos al pleno empleo y pautas colectivas de vida, con una fuerte creencia en el progreso y en la controlabilidad. La líquida, la segunda modernidad,  sería la que socavó aquel mundo sólido con la globalización, individualización, revolución de géneros, el subempleo, y será la época de los riesgos globales: crisis ecológica y colapsos de los mercados financieros. En la segunda vemos que se ha  flexibilizado, desregulado, el Estado ha perdido legitimidad, hay más desempleo y subempleo, cada crisis es peor y  se han traspasado los riesgos a los individuos y a la Naturaleza. Las políticas ya no son de clase, de raza, de desigualdad sino  una cuestión de gestión del riesgo y, además,  el poder consiste en que pague el riesgo el pobre, el obrero o el autónomo, que se tiene que flexibilizar más y tomarse como un reto ser la mercancía más flexible del planeta.  Así hemos crecido en libertades pero descubrimos que, eran unas libertades precarias.

          En el Sur de Europa, y en tantos sitios, hemos comprobado que ese riesgo se ha traducido en derrumbe. Pero también hemos visto que no solo las élites no han perdido, sino que han seguido ganando poder y han conseguido sujetar el modo de funcionamiento del sistema. Aquí, como antes en Latinoamérica o en Asia, sabemos cómo se han equilibrado las cuentas "familiares "de los Estados, pero también hemos visto cómo funciona el consentimiento ante estas políticas, y la eficacia de las metáforas con las que se mantiene el sistema. Una de ellas es la de que el Estado es como una familia. Explicar por qué no es el Estado económicamente como una familia lleva tiempo, pero la imagen de la familia malgastadora es muy eficaz y ahorradora (...de tiempo). Hace cinco años, en este vídeo, Antoni Domenech ( también recientemente fallecido) explicaba muy bien en sus primeros minutos que el problema lo tienes cuando pierdes la soberanía monetaria y no estás sometido a una autoridad fiscal común ( con los Estados con que compartes moneda) y no hay mutualización de la deuda de los Estados, como nos ocurrió, y entonces sí estás sometido a la servidumbre por deuda. La idea fuerza de esta metáfora la vimos una vez habían conseguido imponer el mecanismo de trasvase de deuda privada a pública: haciendo traspasar así las culpas al Estado porque no había entendido que no se podía gastar más de lo que se ingresa, y encima se le acusaba de que el crédito no fluía al sector privado por su culpa, por su deuda, y, por tanto, señalando a otro lugar para que no se viese que el problema venía de la voracidad de cierto sector privado de la economía.  Además, en este mundo en el que las personas cada vez nos sentimos más presas del miedo por la certeza de que no controlamos nuestro porvenir, sentirnos miembros de una familia daba seguridad. Y, para más inri, se aliviaba  con dicha metáfora  la posible conflictividad que pudiese aparecer cuando se fuese percibiendo que el pago de los costes de la crisis iría por barrios, es decir, por clases sociales. Si Graeber decía que cuando le hablaban de libre mercado miraba a su alrededor en busca de armas, qué no decir cuando el poder real te habla de solidaridad, familia, o de formar parte de un club ¿ verdad ?

          En esta segunda modernidad, y en esta crisis, hemos comprobado, una vez más que, los beneficios se quedan en los que controlan los flujos monetarios de los diferentes procesos en la economía, y los riesgos se traspasan a los individuos y la Naturaleza. Especialmente eso es así en países que han quedado en situación de dependencia y falta de soberanía monetaria. La experiencia ha sido una vez más clara en este sentido: para ( equilibrar) restaurar la confianza en los mercados, una gran parte de la población no puede tener acceso a gastos que puedan significar salidas de capital de la Familia Estado ( turismo exterior o productos manufacturados) y eso se consigue con devaluación salarial, reformas laborales... y, por otro lado, la Naturaleza ( la que no se queja, hasta que se desata su furia,) debe ser esquilmada para conseguir divisas o inversiones exteriores y debe ser puesta en valor, para así poder pagar la deuda. Así fue, como bien relata Manfred Max Neef en el caso de Costa Rica, y así ha sido en nuestra familiar España,  y no digamos ya en  Grecia. Por supuesto, la pequeña propiedad debe pasar a ser controlada por grandes conglomerados, y los pequeños propietarios deben ser proletarizados. Si recuerdan, éramos tan familia que los amigos de la Marca España nos sacaron una campaña con el lema " Esto lo arreglamos entre todos " en la que salía hasta el periodista Jordi Évole. Una vez que las élites nacionales y  mundiales habían conseguido socializar sus problemas, conseguido restablecer la confianza en los negocios y contratos y en sus colaterales, se olvidaron de la familia y siguieron como en  los buenos tiempos; eso sí, nos decían que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades como causa de la crisis...¡ Toma metáfora por la escuadra!

          Desde los años 70, fechas claves de esa modernidad líquida,  hemos visto que paso a paso, salto a salto, se ha ido conformando una sociedad regida por la opinión pública expresada en los Mercados. Mercados financieros como desarrollo de esa convención que determina la opinión pública: el individualismo propietario. Pero como nos dice Fumagalli: " Estamos, una vez más, frente a una metamorfosis del sistema económico capitalista, sin que por ello mute su naturaleza sustancial(...) Respecto al periodo fordista, actualmente la calidad de vida sufre cada vez más la explotación que deriva la extensión  de la esfera de la valoración capitalista. La vida misma constituye, en definitiva, la verdadera variable que cotiza en los mercados bursátiles internacionales ".

           Así pues todos somos capitalistas, esclavos de nosotros mismos, y lo mismo como sociedad, en la que la política es un esbirro del Capital... y en la que la lucha de clases es también la lucha con uno mismo ( Byun-Chul-Han ). Sí, esos son los límites, las parcelas en la que vivimos sin mostrar mucha disconformidad mientras la liquidez fluye en esos mercados financieros donde mercantilizamos nuestras propiedades  cada vez más líquidas ( cotizables y empaquetadas) , cada vez más en riesgo, cada vez más dependientes de la Diosa Confianza. Hoy la economía se resume en esas pantallitas llenas de cifras que reflejan las cotizaciones de los activos. Y hablar de otros considerandos, de la naturaleza, de la pobreza, de la desigualdad,  de la verdadera capacidad de elegir  será tachado de DEMAGOGIA.

          Uno se pone a pensar y a leer cómo nos dominan, cómo nos crean la realidad a cada paso, cómo generan conformidad con esa realidad creada, y ve que está gobernado por metáforas conceptuales. Pensando en esta época de la modernidad líquida, y en la superestructura que lo gobierna, uno ve que su solidez, lo que le hace permanente, es precisamente el universo de metáforas inculcadas en los cerebros en miles de millones de personas.   Decía Ernst Cassirer que el hombre es un animal simbólico antes que animal racional, y parece que no puede hacerse otra cosa que corroborarlo.

          Ese sistema de metáforas que gobierna el rumbo de nuestras vidas como especie principalmente simbólica, muchos ( aunque pocos, relativamente) pensamos que pronto se dará de bruces con la realidad, y colapsará porque es totalmente irracional. Cabe recordar aquí a José Manuel Naredo cuando nos dice que:

              " El problema, desde luego, es que la riqueza física carece de las atractivas virtudes del interés compuesto, que axiomáticamente acompañan a la riqueza financiera; o también, que frente al crecimiento siempre limitado o transitorio de la riqueza física, se antepone el crecimiento exponencial característico del mundo financiero. Uno de los problemas fundamentales que surge con la expansión incontrolada del dinero o delos activos financieros líquidos, en general, es que la relación deuda/riqueza se acaba quebrando. En efecto, el poder de las empresas para crear dinero en sentido amplio, o para emitir pasivos no exigibles que los mercados financieros aceptan facilitando así su liquidez, está escapando cada vez más el control de la sociedad. El ritmo de expansión de los activos financieros se distancia cada vez más del correspondiente al stock de riqueza física disponible y dentro de ésta del " capital natural " a cuya regresión asistimos día a   día. " ( Raíces económicas del deterioro ecológico y social, Jose Manuel Naredo )

          Si en  la Modernidad Líquida se liquidó la conciencia de clase, con la devastación de los hábitats naturales y modos de vida  que está provocando del sistema de dominación capitalista global ¿ quién nos dice que, antes de que sea tarde, no surge esa nueva conciencia, esa Conciencia de Especie, como la denomina Víctor Toledo? . Esa Conciencia transversal de una Familia que ha vivido por encima de sus posibilidades planetarias ( fundamentalmente los mal llamados países desarrollados) movida por unos incentivos que van en contra de la reproducción de la vida misma.   Esa nueva utopía que como en la canción de Labordeta hablando de la libertad: habrá que empujarla, para que pueda ser.

La lucha de la Especie por la vida la están dando muchos de nuestros congéneres aunque, lamentablemente e indefectiblemente, es silenciada por los Mass Media. Hablamos, por supuesto, de los cientos de activistas medioambientales y por los derechos humanos asesinados en lucha en países objetivo de ciertas organizaciones multinacionales con fin de lucro y ningún escrúpulo. Detrás de esas organizaciones sin escrúpulos está un modo de vida y un universo metafórico de dominación, no lo olvidemos. De ahí la necesidad de saber que la primera batalla es con nosotros mismos, en nuestro interior, nuestra conciencia como humanos que quieren perdurar como especie.








Posdata:   Hoy cuando escribo estas líneas es Black Friday, no se habla de otra cosa, y leo algo en las redes que dice así:

Iñaki Gabilondo: « "En la revista BioScience ha sonado la mayor alarma que nunca se haya lanzado sobre la situación del planeta. 18.000 científicos de 184 países difundían un mensaje dramático: muy pronto será demasiado tarde. La degradación no solo no se detiene, sino que aumenta.

¿Saben lo más impresionante de esa noticia? Que no es noticia" »

viernes, 17 de noviembre de 2017

Los límites biofísicos: en el ángulo muerto de nuestra visión de la realidad.

Hoy, como hemos hecho en otras ocasiones, presentamos un artículo de un autor invitado. Podéis seguirle en su blog personal Camino a Gaia.


Quienes hablamos sobre el colapso de nuestra civilización, del cambio climático, de la crisis energética o un mundo sin petróleo y además lo hacemos con profusión de gráficos y citando serios estudios científicos, corremos sin embargo, el riesgo de presentar el colapso como algo nunca visto. Y quizá sea así a escala planetaria. Pero a escala local, de países o regiones, puede que solo lo veamos como historia repetida, como un retorno a viejos errores y conflictos. Un motivo para ello es que, por lo general, el impacto de las civilizaciones contra los límites biofísicos está ausente de los relatos históricos u oscurecido por la épica. Resumiendo. Los límites biofísicos están en un ángulo muerto de la representación de la realidad política, histórica, económica, legislativa y mediática. Así pues, es necesario preguntarse por la trascendencia en nuestro momento histórico de ese espacio ciego y cómo encontrar un modelo que pueda sernos útil para hacerlo visible.



Podemos comenzar esta tarea con un símil entre las leyes humanas y las leyes de la Naturaleza. Como nuestras leyes son muchas y complejas acercarnos su estructura, que en nuestro tiempo se sintetiza en forma de Constitución política. También en la Naturaleza podemos encontrar una ley de leyes, algo asimilable a una Constitución: las leyes de la Termodinámica. Aparte de ser inmunes a la complejidad, son extremadamente relevantes y reveladoras cuando de límites biofísicos hablamos. Como las paredes de una habitación, los límites, lejos de molestar, son fuente de orden y de estructura... salvo para quien intenta sobrepasarlos a cabezazos. Lo lamento por quienes piensan que la ley de la selva está regida por la competencia y el darwinismo social y que habrá un bonito podio para quienes consigan eliminar a sus congéneres y resto de seres vivos. El éxito descontrolado tiene su reverso tenebroso en la dinámica de poblaciones. Así pues, si establecemos una jerarquía sobre las leyes naturales y humanas, no sería el darwinismo sino la Termodinámica la que estaría en la cúspide.



Decía Einstein que un modelo debe ser tan sencillo como sea posible y tan complejo como sea necesario. Toda representación de la realidad es incompleta, pero reconocida la limitación, estamos preparados para realizar mejores y mas útiles aproximaciones. Podemos por tanto usar modelos termodinámicos para chequear fallos y contradicciones en los análisis basados en parámetros y variables económicas, sociales, políticas, legislativas, etc mediante representaciones lo mas isomórficas posibles. Podemos indagar así la "inconstitucionalidad" de nuestras normas, leyes o aspiraciones respecto a la constitución Termodinámica. Esta técnica sencilla fue la utilizada para iniciar la búsqueda de una solución a la Paradoja de Jevons.



Usando isomorfismos a partir de modelos termodinámicos podemos chequear si determinados modelos no físicos entran en contradicción o se encuentran (o se encontrarán) con límites biofísicos, pudiendo ser útiles para caracterizar los marcos de lo posible.

A partir de este esquema inicial simple, lo siguiente fue caracterizar un sistema termodinámico abierto en relación al crecimiento físico real y buscar sus correlaciones con el modelo económico. Lo mas difícil quizá sea encontrar en nuestro modelo económico equivalencias con unas variables biofísicas que han sido eliminadas deliberadamente. Por suerte, en este caso concreto, Jevons ya había realizado este trabajo mediante observaciones empíricas por lo que el desarrollo del artículo solo necesitaba de aplicar el sentido común con fines divulgativos.




La caracterización de un sistema termodinámico abierto en relación al crecimiento físico y económico puede ser de gran utilidad para establecer los marcos de lo posible.
Los inconvenientes del proceso seguido es que es muy impreciso en cuanto a sus conclusiones y desde luego no sustituye (ni lo pretende) al análisis político, económico, social o legislativo, pero podría permitirnos enmarcar esos análisis dinámicamente. Y eso es mucho en tiempos de confusión generalizada y manipulación mediática ejercida con el máximo descaro.


Cuando el sistema ya no dispone de energía para crecer ni mantenerse



Un sistema como el actual capitalismo globalizado, está compuesto por una gran cantidad de sistemas menores como continentes, países o regiones. Puesto que el crecimiento económico es condición imprescindible para que pueda funcionar, es útil plantearse lo que ocurre cuando ya no hay energía neta para que pueda crecer o mantenerse a escala global y se han agotado los márgenes para mejorar la eficiencia. En este caso, el crecimiento de unos subsistemas solo es posible a costa del decrecimiento de otros. Es el comienzo del canibalismo sistémico. Estados Unidos y Europa han respondido a la crisis mediante los llamados alivios cuantitativos, inyecciones de liquidez y otros eufemismos que se pueden describir en términos profanos como el equivalente a "imprimir dinero". El efecto conseguido no ha sido crear riqueza ni recursos, sino redistribuirlos con un aumento generalizado de las desigualdades sociales en el mundo. No solo acentuando las diferencias Norte-Sur sino también apalancando la extracción de recursos renovables con otros no renovables llevándolos mucho mas allá de su capacidad de carga. Lo que se obtiene con ello es la conversión de recursos renovables que hasta ahora han sido, en recursos no renovables y finitos, agravando mucho mas la situación en el avance hacia el colapso. Está claro que la opción correcta sería usar los recursos que no se renuevan en recuperar y sostener aquellos que si lo hacen y que serán en última instancia aquellos que nos queden. Es decir, deberíamos de dejar de hablar de conservación de la Naturaleza y lanzarnos a un ambicioso plan de recuperación de recursos renovables, manteniendo las áreas protegidas como reservorio de biodiversidad. Solo así podríamos llegar al final del descenso energético con posibilidades de mantener una civilización garantizando a su vez la conservación efectiva de lo que aún nos queda.



Caracterización de un sistema termodinámico con la variable tiempo. En este caso no solo incluimos la energía sino también la materia (recursos).

A una escala mas local, como un país o una región, las políticas son mas concretas y los efectos mas evidentes. Desde el punto de vista económico se ha apostado por salvar lo definitivamente insalvable: los bancos y el sistema financiero. Ya se ha dicho muchas veces que el préstamo con interés necesita de un crecimiento infinito que entra en conflicto palmario con las leyes de la Termodinámica. Así pues, también a escalas locales se muestra el canibalismo sistémico, suavizado por la redistribución global propiciada por los "alivios cuantitativos", mediante la desigualdad social y la destrucción de las clases medias. Llegados a este punto parece que ya no pudierámos hacer nada, pero incluso en fases avanzadas del colapso hay sistemas que deben crecer y otros que desaparecerán de forma controlada o mediante colapso. Es decir, el decrecimiento conjunto, incluso controlado, mostrará asimetrías en subsistemas que no solo pueden crecer, sino que deben crecer para que el impacto de un largo y penoso colapso sea los mas llevadero posible. Así, la agricultura local no dependiente de recursos finitos debe crecer en detrimento de la agricultura industrial kilométrica dependiente de combustibles fósiles, los pueblos deberían crecer y las grandes urbes disminuir su población... Pero también deberemos evitar otras asimetrías que matan y nos dejarían inermes frente a los profundos cambios que vendrán, como así ocurre con las desigualdades sociales.

Hay una resiliencia que construir y debemos entender y asumir que la sostenibilidad no es imposible, es inevitable. Todo el esfuerzo y los recursos que usemos es sostener lo insostenible no hace mas que restarlos a la necesaria transición. La Naturaleza no es artífice de otro castigo que las consecuencias de nuestros actos. Si quemamos un bosque tendremos un erial, si plantamos árboles tendremos un bosque.



La pretensión de este artículo no es convencer a economistas, sociólogos, políticos, religiosos, historiadores, legisladores, periodistas, élites o mayorías mas o menos silenciosas, de la existencia de los límites biofísicos, sino sugerir algunas herramientas de visualización de la mano invisible de la Termodinámica en las diversas representaciones de la realidad. El objetivo es que, como ocurre con un parabrisas transparente que se hace cada vez mas opaco y visible por las vísceras de los insectos estrellados contra el impenetrable cristal, no sea necesaria la destrucción absoluta de la sociedad y la civilización humana para que terminemos aceptando y corrigiendo nuestros errores.

Y que cada persona pueda indagarlos por sí misma.

martes, 14 de noviembre de 2017

La RDA y su fenómeno de solidaridad.

Son las siete y media de la mañana, un día a finales de noviembre. La escarcha en los campos brilla a la luz de las farolas de la carretera. Ando rápido con la bufanda delante de la boca, cuesta arriba en la acera al otro lado de la calle que me separa del campo abierto. A mi izquierda casas unifamiliares con jardines de diseño pragmático, casi lacónico. Enanos de yeso, hiedra abraza las zarpas y escalones de piedra arenisca, abetos plateados, manzanos huesudos, abedules cuyas hojas amarillas están caídas, aun sin ser recogidas del césped, corto y simétrico.

Después de dos kilómetros de marcha rápida llego al colegio. Tengo 11 años, soy alumno del colegio primario politécnico Nr.81 “Robert Weber” en Dresde. Mi nariz empieza a soltar moco líquido y a medida que mi cara entra en calor comienzo a tener la típica sensación de fiebre que dura unos diez minutos. La primera clase del día es “Staatsbürgerkunde” (en inglés coincide bastante con el concepto de “civics” , se podría denominar educación para la ciudadanía).

Todos de pie ejercemos el saludo obligatorio de cada mañana con la mano abierta enzima de la cabeza. El profesor dice en voz alta: ¿Para paz y socialismo, estáis listos? Respondemos en perfecta sincronía en coro: “¡Estamos listos!” …emocionante. La unidad y disciplina colectiva que genera este saludo crea solidaridad en los retos del aprendizaje entre los alumnos durante casi todo el día, pero hay un problema: rechazo por instinto la unidad sentimental forzada. Soy uno de tres en la clase de 26 que solo mueven la boca en el saludo pero no les sale ningún sonido. Los tres somos amigos. Nos une la resistencia silenciosa contra un reglamento moral impuesto. La profesora, una señora que sobrevivió al bombardeo ingles del 13 de febrero 1945, tiene peluca rubia y una barriga apretada en unos pantalones de cuero lacados. Comienza la clase: “Hoy os presento otro personaje importante en la lucha contra la decadencia y la amenaza imperialista. Rosa Luxemburgo, una valiente activista que luchó con mucho coraje. Es un gran ejemplo para la lucha por la libertad democrática de los pueblos y los valores socialistas y anticapitalistas. Se hizo imprescindible en el movimiento del proletariado socialista y …”. Siguen 45 minutos de homenajes superlativos, emotivos y épicos sin dar ninguna referencia concreta a sus textos. Hoy sé, porque he leído algunos textos suyos, que Luxemburgo jamás hubiese tolerado tal adoctrinamiento simplista.

El estándar, lo normal, la uniformidad estaba por todos lados en esta época de mi vida. Tenía la misma ropa que el hijo de mi vecino. Comíamos los domingos todos lo mismo en todas las familias. Pollo asado o redondo de ternera u otra cosa que daban los supermercados, carnicerías y pasteleros estatales en aquel momento. 

                                           Día de la República, llegada de los tractores en la cooperativa agricultura estatal de un pueblo 

Obviamente se hacía un gran esfuerzo por parte de las instituciones (ministerio de cultura y educación, liderado por la esposa de Honecker, Margot) para atender al deseo normal de expresión individual de la gente. La competición amistosa en el ocio era el canal de expresión para la individualidad pero solo bajo un denominador común que era el “anticapitalismo y antimperialismo”. Juegos de atletismo, eventos culturales, literatura, música, absolutamente toda actividad cultural llevaba la connotación ideológica del estado. Usualmente con banderas y simbolismos evidentes como el "martillo y circulo en la corona de púas" o claveles rojos para el ganador de una competición o la paloma blanca como símbolo de la vuelta de ciclismo “Friedensfahrt” (vuelta por la paz). Las discográficas estatales "Amiga" y "Eterna" lanzaron series muy completas de música jazz de origen afroamericano, instrumentalizando el trasfondo esclavista para hacer propaganda antifascista y antiracista. En muchas familias hubo una colección de discos de música jazz y clásica de varios miles de vinilos. Como el Rock/Pop/Funk era un producto de la cultura imperialista decadente y como tal prohibido, se tenia que compensar y fomentar otro tipo de música entre la población.

Mi madre, gitana polaca de nacimiento y amante de la filosofía espiritual de Lev Tolstoi, no tenía sitio en esta sociedad de un régimen que pretendía estar libre de contradicciones ideológicas y así fue que nuestros mejores amigos no eran los altos funcionarios del partido sino los vecinos judíos. Judíos que decían que a pesar de todo lo malo que les había ocurrió como pueblo, también jugaban un papel importante en su genocidio los traidores en las propias filas. Y un judío que critica con matices a los suyos y una gitana que no comprende el racionalismo ateo de Marx eran como arena en el engranaje ideológico de la "República Democrática de Alemania".

                                                     Erich Honecker, Margot Honecker, Nieto: Roberto Yañez, Hija: Sonja Honecker

Es fácil de imaginar que las personas tienen mucho más que aportar desde su biografía que cualquier sistema político normativo que una nación puede albergar. Una República democrática es igual de limitada en su tolerancia que cualquier dictadura si solo se define a través de imágenes de enemigos en común y recurre a despreciar la actuación de los que están fuera del sistema, y sin un examen sobre los propios retos, objetivos, características y una exigencia ética que no puede justificar su imperfección con la, aun peor, ética del otro.

De niño se vivía bastante despreocupado, la seguridad social era 100%. El hecho de que los padres no sufrían miedos existenciales a hipotecas que no pueden pagar o a perder el trabajo, se traspasaba a una tranquilidad de base en los niños. Pero entonces ya era consciente de que esta despreocupación tenía un precio muy alto que pagaba la comunidad entera de la RDA con restricciones intolerables de libertad de expresión, movilidad geográfica y vigilancia secreta por amigos y familiares que actuaban de espía y soplón para la STASI. 

Siendo alguien que le gusta mucho saltarse la reglas, pronto me di cuenta que las consecuencias de saltárselas eran nefastas. Por ejemplo, montamos un mercadillo clandestino con revistas occidentales de música pop, chicles de la república checa y vinilos y casetes de Depeche Mode, Sandra y otros. El día que nos pillaron, estoy seguro, se crearon tres actas familiares mas en los registros de la STASI si no estaban antes por la indisponibilidad de mi madre a hacerse miembro del partido gobernante SED. Fuimos suspendidos una semana del colegio. En esa semana tuvimos visita en casa, primero de la directora del colegio y luego de dos señores desconocidos que hablaron mucho tiempo con mis padres en la mesa de la cocina y luego conmigo. Les conté la verdad, que las revistas llegaban en los paquetes que mandaba la abuela desde Stendal durante el año. Los jubilados que vivían cerca de la frontera tenían permiso para viajar a occidente 2 o 3 veces al año (sin pernoctar).

Después la solicitud de una linea de teléfono fijo nos fue cancelada. Los viajes de vacaciones estatales al mar báltico de todos los meses del verano fueron anulados y mi padre de un día para otro no tenia un Opel Record sino un Scoda MB1000. Mi hermano fue de golpe rechazado en la escuela de ballet "Gret Palluca" aunque había sido admitido previamente (luego en 1990 volvió a presentarse y acabó los estudios superiores de bailarín clásico). 

Todo por mi culpa. Hoy se que fue el método para crear división entre la gente. Hacer pagar a una gran cantidad de personas por una violación de reglas que ha cometido una sola.

Vemos que por mucho que una ideología se dote de valores moralmente positivos como la libertad. la democracia, la igualdad y la educación, no puede funcionar si por debajo se esconde el afán absolutista. El absolutismo, normalmente nacionalista, insiste con una retorica romántica, que todos deberíamos tener claro quien es el gran enemigo y quien es el único que representa los buenos valores de la democracia. Se chantajea la conciencia de la gente con la siguiente dialéctica. "¿Tú no quieres ser demócrata, libre y buena persona? Pues si no te apuntas a lo nuestro eres mala persona y solo miras por ti mismo, los únicos que queremos libertad y democracia somos nosotros. Somos los únicos en el mundo que somos capaces de comprometernos con estos valores".

                                                                   Casal de acampada de los pioneros "Ernst Thälmann"

La democracia es solo una herramienta. No es ningún valor con el que se puede calificar a una persona. Pero los absolutistas hacen uso de este termino para cualificar o descalificar a personas a nivel moral e incluso muy personal con amenazas. 

En el año 1987 se produjeron varias reuniones entre Gorbachov, Kohl y otros lideres de occidente. El caso era que Alemania occidental y Gran Bretaña tanto como la URSS y la RDA estaban muy mal económicamente. De forma muy resumida se negoció la abertura del telón de acero y el fin de la guerra fría con la abertura de las fronteras entre los dos estados alemanes.

El 90% de la Industria y producción agrícola de la RDA fue subrogada a inversores alemanes occidentales a precios en muchas ocasiones tan solo simbólicos. Un win-win. La casta política de la RDA ha podido escabullirse de una tragedia social y económica al no tener que responsabilizarse por la miserable infraestructura que dejó el sistema de economía planificada. Su gobierno salio del lío como victima idealista y naif, teniendo aun hoy, mucha gente a su lado. Por otro lado, la nefasta economía occidental ha tenido la gran oportunidad de invertir en nuevos negocios y de llegar a 15 millones de nuevos consumidores, hambrientos por los productos occidentales. La expropiación civil del año 1949 se anuló y los hijos o nietos pudieron reclamar su vieja herencia (casa, campos, manufacturas).

Una gran parte de la población quería un estado nuevo y transitorio para la RDA. Un nuevo socialismo sin corrupción ni espionaje civil. Pero su voz no tenia partidos y por tanto ningún reflejo parlamentario, tampoco interesaba a los fuerzas externas que ya habían definido el destino y la agenda para la anexión completa del estado ex-comunista alemán. La burocracia capitalista estiró sus ocho brazos de pulpo y ahogó cualquier propuesta para un estado mejor con falsas promesas de prosperidad infinita y libertad absoluta, bien fundadas en las formulas incomprensibles y esotéricas de la escuela de economía política de los años 70. Simplemente no era el plan volver a intentarlo. 


A la gente se les había permitido manifestarse para la re-unificación de Alemania desde 1988 porque era nulo su impacto, ya fue decido años atrás que así lo fuera. Cuando entre 1990 y 1995 las voces criticas en las masas aumentaban y exigían cada vez mas, ya no había policía, ni cuerpo militar, ni profesores, ni instituciones que les escucharan. Simplemente fueron ignorados. En esa época, Alemania oriental parecía un paraíso para anarquistas. Montamos clubes de música tecno, exposiciones, conciertos, cines de fumadores con bar con sesiones eternas de Tarkovski, Lang y Tarantino, de los que no se sabia si eran ilegales o no porque no había órganos públicos en ningún sitio. Nos drogamos muchísimo. En las escuelas no había libros porque los viejos habían caducado por su contenido manipulado y los nuevos aun no estaban impresos. Hasta 1995 el capitalismo no logró del todo infiltrar la regulación publica a su conveniencia.

Desde entonces sé que cuanta mas libertad del mercado se permita, mas burocracia tiene que haber para la gente que ha de ser protegida de su salvajismo. A cambio, la burocracia que controla el libre mercado es mucho menor en recursos que una que proteja a la gente de él, con cada matiz personal que puede haber en las subculturas socio-económicas. 

Mucha gente de la RDA dice que vivía bastante feliz a pesar de las restricciones y controles. Me hace pensar mucho sobre qué es la libertad. ¿Podría ser que libertad no es la infinita posibilidad de escoger sino mas bien un campo limitado en el que uno se puede mover, pero profundizar dentro de esas posibilidades? ¿No tenemos siempre un limite cuantitativo en la vida de alguna manera? ¿No es libertad realmente la posibilidad de mejorar el aspecto cualitativo de la vida y no crear mas posibilidades cuantitativas simplemente para que las haya?  La gente de la RDA decía que lo que les hizo ejercer solidaridad y por tanto sentirse unidos y felices no eran las pautas morales del estado sino la carencia de recursos y la limitación del desarrollo individual en el ámbito profesional. 
La escasez material resultaba en una abundancia social.