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jueves, 21 de abril de 2016

22 de abril, día internacional de la Madre Tierra: como el efecto perspectiva (Overview effect) y un cambio de narrativa pueden encaminarnos hacia un futuro en el bienvivir. (Parte I)

“Una vez que una fotografía de la Tierra, tomada desde el espacio exterior, esté disponible…una nueva y poderosa idea como ninguna otra en la historia habrá nacido”  Fred Hoyle, 1948

Como cada año desde hace ya más de cuatro décadas se celebra el 22 de abril en numerosos países el día Internacional de la Madre Tierra. La historia detrás de la proclamación de este día por la ONU tiene distintos episodios muy interesantes sobre su origen en 1970 y  posterior desarrollo. Incluso se ha diseñado una bandera que, desde un punto de vista simbólico, une a todos los habitantes de este planeta cualquiera que sea su identidad y/o nacionalidad.

La cuestión de estos dos artículos se dirige más bien a dar claves sobre posibles modos de trascender ese día. En mi opinión, el objetivo último del día 22 de abril es su desaparición del calendario internacional de los días de la ONU, bien porque se ha conseguido una concienciación global en toda la población sobre la trascendencia que tiene el planeta en nuestra vida o bien porque los 365 días del año son todos "día de la Madre Tierra" como numerosas poblaciones indígenas mantienen todavía impregnados en su cultura y su cosmología.


Como antecedentes, en el diseño de un modelo basado en el paradigma de la sostenibilidad, concluía que el modelo actual de sostenibilidad se estaba enfocando para resolver los problemas medioambientales primordialmente y casi en exclusividad en los elementos externos del modelo; la tecnología, las políticas, las regulaciones, el mercado... En sí no es un mal enfoque para intentar resolverlos pero si nos olvidamos totalmente de los elementos internos, esa dirección nos llevará al fracaso. Por ello mi propuesta era equilibrar ese enfoque externo girándolo también hacia el interior, hacia la parte interna del modelo es decir la parte psicológica, experimental y cultural. Hay que dar cabida a la parte más invisible del modelo, la parte participativa y responsable de las personas y la parte cultural y educativa de la ética. Creo que el efecto perspectiva (Overview effect) y una nueva narrativa cultural y cosmológica nos pueden dar pistas creativas para encaminarnos hacia un futuro en el bienvivir. En este primer artículo me enfocaré en el “efecto perspectiva” y en un segundo artículo en la parte de cambiar nuestra narrativa cultural, así como de las conclusiones e interacciones de ambos enfoques.

Efecto perspectiva (Overview effect)

“Estaba volando a través del país, desde la Costa Este a la Costa Oeste en los 70 y miraba por la ventana y mientras estaba mirando hacia abajo al planeta, el pensamiento me llegó. Todo el que estuviera viviendo en un asentamiento en el espacio o en la Luna, tendría siempre una visión en conjunto. Estarían viendo cosas que nosotros sabemos, pero no experimentamos, que la Tierra es un sistema, que todos somos parte de ese sistema y que hay una cierta unidad y coherencia para todo, y en seguida lo llamé -el efecto perspectiva-.” Frank White, autor “The Overview Effect”

De acuerdo a la wikipedia y como definición para comenzar este enfoque, el efecto perspectiva es un cambio cognitivo de la conciencia, reportado por algunos astronautas y cosmonautas durante los vuelos espaciales, cuando observan la Tierra, estando en órbita, o desde la superficie lunar.

Para continuar con la parte escrita del artículo, tomaré varias de las citas  de este impresionante documental “Efecto Perspectiva” (The overview Effect) que recoge de forma visual y narrativa las experiencias de varios astronautas al observar la Tierra desde el espacio.


Mi recomendación para continuar  es que visionéis ese documental  de 19 minutos que realmente merece la pena ver. Lo que he escrito aquí son experiencias y opiniones sobre el planeta encaminadas hacia un pensamiento sistémico que me han resonado al verlo por segunda vez. Muy probablemente cuando lo veas, experimentes las tuyas propias o quizás te acerques algunas experiencias personales de cambio que te hayan ocurrido durante la vida. De hecho, salvo que haya un astronauta entre los lectores, las experiencias que resuenan en nosotros son de segunda mano y quizás no podamos ni con la imaginación experimentar ese efecto. Es por ello que el uso del documental “Efecto perspectiva” es una metáfora más amplia que va dirigida hacia los conceptos que rodean las experiencias de nuestra propia vida que nos producen cambios cognitivos que se ven reflejados en cambios conductuales. Tenemos experiencias críticas que nos transforman en periodos de nuestras vidas, por ejemplo en nuestra adolescencia,  con la crisis de los 40, el síndrome del nido vacío, momentos críticos cuando uno se jubila, la hora de la vejez cuando nuestra partida en el planeta está finalizando. Otros momentos tienen que ver más con las circunstancias, un accidente de coche, un cáncer, la muerte de la pareja o de un hijo, enfermedades en nuestros hijos, problemas económicos etc. Todos esos momentos son nuestros “efectos perspectiva”. Son los momentos que si los trascendemos, es decir miramos a la visión del conjunto y no sólo a las partes, nos hacen ampliar nuestra experiencia de la realidad en esta vida.

“En una mayor escala, básicamente todos vivimos en este ecosistema llamado Tierra, y todo lo que haces en un lado del ecosistema, afecta el otro lado, y eso es una nueva manera de vivir para la mayoría de la humanidad.” Ron Garan, astronauta

Aunque los ejemplos anteriores son momentos críticos personales en el espacio de nuestras vidas, también estamos viviendo momentos críticos colectivos, no sólo a nivel local sino a nivel global, del planeta Tierra, y que afectan al ser humano como especie. Desde la pérdida de diversidad hasta la contaminación ambiental, desde el cambio climático hasta la destrucción de los ecosistemas, todo ello se engloba en la nueva era, la época del antropoceno, donde el ser humano ha tomado el papel de actor principal de todos esos cambios.

“Tenemos esta conexión con la Tierra, es decir, es nuestro hogar. Y no sé como podrías volver y no estar cambiando en algún aspecto.” Nicole Stott, astronauta

Sin embargo, los seres humanos de esta época vivimos generalmente bastante fragmentados. Si somos como más de la mitad de la población mundial y vivimos en ciudades estamos perdiendo la conexión con la tierra, con los alimentos que nos dan la energía para vivir. Estos nos llegan generalmente por medio del supermercado y la cuestión principal es que desconocemos cómo han sido cultivados tanto desde un aspecto social como de un aspecto medioambiental. Si realmente nos conectásemos, nuestra consciencia promovería unos nuevos hábitos.

“Hemos estado evolucionando desde el comienzo de las civilizaciones a una mayor y mayor perspectiva de la vida en la Tierra, pero la próxima evolución natural es entender la vida en el espacio. Es decir, el hecho de que la Tierra, como Buckmister Fuller solía decir: “Es una nave espacial, la nave espacial Tierra”. Ya estamos en el espacio. Es sólo que no hemos integrado eso a nuestra perspectiva porque vivimos en la Tierra. El “Efecto perspectiva” es simplemente el repentino reconocimiento de que vivimos en un Planeta y de todas las implicaciones que eso trae a la vida en la Tierra.” David Beaver, confundador del Overview Institute

También mentalmente estamos perdiendo la conexión. Perdemos mentalmente la conexión con el pasado, con la historia de nuestros antepasados y perdemos también la conexión con nuestros descendientes y su posible historia en el futuro. Como ejemplo de esa  pérdida de conexión, algunos pueblos indígenas nos pueden dar grandes lecciones porque en sus decisiones siempre tenían en cuenta la séptima generación futura para procurar que los que vengan después no se encuentren un mundo peor que el nuestro.

“Luego a mi regreso traté de entender el significado de esta experiencia y de lo que se trataba, no pude encontrar nada en la literatura científica ni en la religiosa en la que busqué. Así que fui a la Universidad local y les pedí que me ayudaran con lo que ví, y cuando me respondieron unas pocas semanas después dijeron “Bueno, en la literatura antigua encontramos una descripción llamada “Savikalpa Samadhi” y significa que ves las cosas como las ves con tus ojos, pero las experimentas emocional y visceralmente, con éxtasis y un sentido de total unidad y unicidad”, y yo dije “Bueno, eso es exactamente lo que fue esta experiencia”. Y eso me aclaró, mientras estudiaba esto, que no era nada nuevo, pero sí era algo muy importante para la forma en la que nosotros fuimos puestos aquí juntos.” Edgar Mitchel, astronauta

“Muchas de las grandes culturas de sabiduría de la Tierra, han hablado de lo que llamamos “El efecto perspectiva”, es decir, se han dado cuenta de esta unidad, esta unidad de toda la vida sobre la Tierra, y del conocimiento y la conciencia. Frank White, autor “The Overview Effect”

“En la cultura occidental, creo, esto es muy nuevo y muy chocante, porque hay mucho más sentido de separación, pero si miras a otras culturas, no occidentales, especialmente en Asia, su énfasis siempre ha estado en que el “uno mismo” y el Mundo no están separados el uno del otro, sino que en realidad están interconectados; que el Ser individual y todas las especies son las manifestaciones de un todo más grande.” David Loy, filósofo

Muchas veces las personas que vivimos inmersos en la cultura occidental, nos sorprendemos de la sabiduría de pueblos ancestrales. Si de algún modo, la mayoría de los problemas humanos de nuestra época ya estaban recogidos en los clásicos griegos, creo poder afirmar que parte de las soluciones culturales ya están recogidas en distintos pueblos indígenas. Hemos reconocido nuestra humildad ante la naturaleza con sus cientos de millones de años experimentando al entender que la biomímesis puede ser una ciencia que nos dé pistas para mejorar las soluciones técnicas de nuestro progreso. Ahora también tenemos que tener la humildad de que por ejemplo la antropología y otras ciencias humanas nos proporcionen posibles claves que llevan en su cultura distintos pueblos para vivir o intentar vivir armónicamente con su medio ambiente. Por ejemplo, en Latinoamerica, la cultura del buenvivir nos puede dar ciertas pistas culturales para nuestro progreso.

“Esta vista de la Tierra desde el espacio, la Tierra entera en perspectiva, pienso que es el verdadero símbolo de esta era, y creo que lo que va a pasar es que va a haber un mayor y mayor interés en comunicar esta idea porque, después de todo, es la clave de nuestra supervivencia. Tenemos que empezar a actuar como especie con un destino. No vamos a sobrevivir si no hacemos eso. Frank White, autor “The Overview Effect”

Desafortunadamente, el estrés y la vida ajetreada y rápida que llevamos en estas sociedades producen que nuestra respuesta ante los problemas sea mayoritariamente correctiva, en lugar de adoptar un modelo preventivo. Daniel Kahneman en su libro “Pensar rápido, pensar despacio” nos indica como los humanos sufrimos de muchos sesgos y falacias cognitivas. Kahneman, de forma simplificada, específica dos modelos de funcionamiento del cerebro, por medio del sistema 1 que es rápido, automático, frecuente, emocional, estereotipado y subconsciente y el sistema 2 que es lento, requiere esfuerzo, poco frecuente, lógico, calculador y consciente. Creo que los modelos y las historias que llevamos inmersa en nuestra cultural (tal como veremos en la parte II) son la fuente de vivir aceleradamente con prisas, urgencias y donde el tiempo es dinero, en lugar de una narrativa donde el tiempo es vida. Al final la respuesta de nuestro modelo de pensamiento a la forma de vivir se ve afectada y por ello la mayoría de nuestras decisiones pasan por el sistema 1, lo que nos hace más un homo emotionalis que un homo sapiens sapiens.

“Existe este poético concepto, que mucha gente dice que no hay límites desde el espacio; y he oído a muchos de mis colegas astronautas decir que desafortunadamente, no es verdad. Si ves fronteras y son más que nada el resultado del impacto del hombre. Puedes ver las erosiones, deforestaciones, y una larga lista de impacto ambiental la que tenemos en nuestro planeta… y eso es algo que, cuando lo ves desde la perspectiva cósmica, te hace realmente apreciar el concepto de “La nave espacial Tierra” y de que todos estamos aquí juntos.” Jeff Hoffman, astronauta

Como bien dice Kahneman, nuestro cerebro es el que es, y viene de serie con esos dos sistemas que nos limitan y donde el sistema 1 suele llevar las riendas porque requiere poco gasto de energía. Se requiere esfuerzo, pensamiento crítico y más energía para funcionar con el sistema 2 que es el que trabaja para el largo plazo. Entonces, la pregunta que surge ante los problemas medioambientales que atenazan la vida del ser humano en la Tierra es ¿cómo podemos trascender estas barreras?

"Vemos bien claro que si la Tierra se enferma, entonces nosotros nos enfermamos, si la Tierra muere, entonces nosotros morimos. La gente siente que hay algo que está mal, pero siguen luchando para volver atrás y averiguar cuáles son las verdaderas raíces del problema. Y creo que a lo que tenemos que llegar es a darnos cuenta que no se trata de arreglar un sistema económico o político, sino que es una perspectiva básica del mundo, un entendimiento básico de quiénes somos y qué es lo que está en juego." David Loy, filósofo

"Los humanos somos los responsables de nosotros mismos, y si estamos poniendo en peligro nuestro futuro, tenemos que aprender cómo hacerlo de otra manera y entrar en un periodo sustentable. Y ahora, eso parece bastante difícil; bastante difícil de ver cómo sería, pero tenemos que trabajarlo." Edgar Mitchell, astronauta

Se ha hablado de nuestra parte emocional, se ha hablado de nuestra parte cognitiva y nos queda una tercera parte de la triada (cabeza, corazón, manos), es decir, nos queda la acción. Los problemas no sólo los sentimos o los resolvemos mentalmente sino que hay que tratarlos físicamente, hay que trabajarlos y para ello que mejor que la colaboración donde se da que las sumas sinérgicas de 1 + 1 es igual 3 o más.

“No creo que ninguno de nosotros tuviera idea de cómo esto iba a proporcionarnos una perspectiva tan diferente. Pienso que la atención se había centrado en que íbamos a ir a las estrellas, a otros planetas, y de repente, nos estábamos mirando a nosotros mismos y esto parece que nos dio una nueva especie de conciencia” David Loy, filósofo

“Cuando estaba sobre la estación espacial, mirándola y mirando hacia la Tierra, vi este impresionante logro, y pensaba “guau” hay 15 naciones que trabajaron juntas para construir este increíble complejo en el espacio. Y si podemos tomar estas 15 naciones y hacer este gran logro, imagina lo que podemos hacer trabajando juntos, dejando de lado nuestras diferencias por una meta en común, para sobrellevar algunos de los cambios que está enfrentando nuestro planeta” Ron Garan, astronauta.

El ego o la idea del yo como bien expone nuestro compañero en Expertos us el Colectivo está en el centro de nuestro modelo cultural. La trascendencia del ego como bien propone Otto Scharmer en el Presencing Institute, es liderar desde el futuro que emerge pasando de los ego-sistemas a los eco-sistemas. Estas interrelaciones persona-sociedad se dan en todas las direcciones. La cultura de la sociedad va moldeando a los individuos y estos cuando se salen de ese molde y proponen iniciativas con nuevas perspectivas, que empiezan a ser aceptadas, pueden así mismo transformar la cultura y ser decisivos para la especie. Entre esas personas que lideraron hacia el futuro se encuentra Morton Hilbert profesor de salud pública en Estados Unidos, ambientalista y co-fundador del día de la Tierra que si habéis sido curiosos sobre la historia que hay detrás del día de la Tierra, entonces, ya conoceréis. Si no es así, os diré que en 1968 junto con el Servicio de Salud Pública organizó el simposio de Ecología Humana donde diferentes científicos daban conferencias a los estudiantes hablando de los efectos del deterioro animal en la salud humana. Ese fue el antecedente del día de la Tierra. Junto a sus alumnos planeó el primer día de la Tierra. El testigo fue luego recogido por el senador y activista medioambiental Gaylord Nelson dando lugar a que fuera el 22 de abril de 1970 el primer día. Posteriormente este movimiento se hizo popular en cada vez más países (Yo mismo en mi época escolar infantil tengo algún recuerdo de haberlo celebrado) hasta que en 2009 la ONU observando que se celebraba en muchos países lo designa oficialmente como día internacional de la Madre Tierra.

En este año 2016 el tema central del día de la Madre Tierra se enfoca en los árboles. Finalmente y en consonancia con la temática, termino con otra “semillita” que nos dejó Yuri Gagarin (el primer ser humano en viajar al espacio exterior en 1961)  que espero que crezca con reflexión en las mentes de los lectores.

“Habiendo volado alrededor de la Tierra en una nave Sputnik, he visto qué bello es nuestro planeta. ¡Preservemos y realcemos esta belleza, no la destruyamos!”

Para la segunda parte de este artículo dejo el encabezamiento del astronauta del Apolo 14, Edgar Mitchell que enlaza con su temática

“Y parte de esto es venir con una nueva historia, una nueva imagen, una nueva forma de acercarse a esto, y cambiar nuestro comportamiento de una manera que nos lleve a un enfoque sostenible para nuestra civilización, en oposición con un enfoque destructivo.”

lunes, 11 de abril de 2016

Autonomía e identidad tercerizada: "dioses de blanco y la autoridad del conocimiento"



En los años cincuenta del siglo veinte la homosexualidad fue considerada una enfermedad que precisaba una cura. Médicos y psiquiatras tenían muy claro que era una condición patológica que requería tratamiento. La mayoría de la población parecía creer esto también. Era comúnmente aceptado encerrar y aislar a personas con esta característica porque la autoridad científica en esta época avalaba su carácter enfermizo. La gente entonces tenía una buena razón para no dar más vueltas al fenómeno de la exclusión social de personas homosexuales. Semidioses en batas blancas con monstruosas gafas de pasta eran como los dueños de la verdad sobre la naturaleza humana. Eran como los grandes dominadores de la vida o la muerte, de la libertad personal o la opresión y a la vez los ejecutores de intereses socio-políticos. Hoy todavía existe la libre e infinita posibilidad de inventarse una patología para cualquier variedad de comportamiento o característica física de un humano. Declarar una persona como víctima de una "enfermedad" ya sea física o psíquica abre puertas para la ejecución de poder sobre ella y a la vez le libera de una gran parte de responsabilidad sobre su propia vida. Una que esta muy de moda es un síndrome llamado TDAH "trastorno por déficit de atención con hiperactividad" o ADHD (attention-deficit hyperactivity disorder).


Hasta hoy no hay ninguna prueba de que este síndrome existe realmente como ninguna patología psiquiátrica puede ser probada sin la afirmación o negación dialogada con el paciente. Sin entrar demasiado en el movimiento de la negacion de quelas enfermades mentales realmente existen, quiero centrarme mas en la simple posibilidad de dejar decidir al medico sobre mi estado de salud con la ayuda de sus pruebas técnicas y los protocolos que se ejecutan en la búsqueda de patrones que definen una patología. Quiero comprender como es posible que haya muchas personas que consultan al medico antes de responder a la simple pregunta de si esta sano o no. Quiero comprender porque la respuesta "me siento muy bien" a esta pregunta ya no es valida como indicador sobre el estado de salud de una persona.
¿A quién le conviene que la gente no sienta si están bien o mal? ¿Por qué se manda al psicólogo a cada niño inquieto que tiene ganas de hacer cosas chulas y tiene curiosidad por la vida? ¿por qué un runner de 45 años se deja operar el menisco por un leve dolor después tres meses de entreno durísimo? ¿por qué la gente ya no sabe que sin un estilo de vida lleno de actividad física e intelectual, con comida elaborada en casa y contacto social, toda medicina del mundo no servirá de nada?


Michel Foucault, un filósofo francés, ha dedicado mucho pensamiento y trabajo analítico para averigurar a quién le conviene la omnipotencia de la medicina psiquiátrica y poder declarar a alguien normal o anormal por su conducta cultural y natural. Foucault ha desarrollado un método que él mismo llama "análisis de discurso" Su finalidad es descubrir de donde viene este poder, a quién beneficia, cómo se manifiesta en los textos y en el lenguaje, a quién pertenece. De forma muy resumida ha llegado a la conclusión de que el poder como fenómeno no puede ser poseído por individuos o grupos de personas sino que el poder es una dinámica que se autoejecuta a través de estructuras contextuales en una época determinada y un código cultural. El poder, según Foucault, se ejerce a través del lenguaje aplicado en las conversaciones y discursos públicos de una cultura. Siempre existen temas tabúes o temas predominantes. Un discurso cultural siempre se manifiesta en lo que no se puede decir y lo que se debe decir. Por ejemplo, hoy en día el discurso sobre el aborto ha pasado de ser tratado por la iglesia a ser dominado por las disciplinas de la psicología y la medicina. Pues el poder regentado sobre el discurso se encuentra dentro de las posibilidades y limitaciones de un campo de conocimiento con sus propios mecanismos opresivos y autoritarios.


Dejo de lado a Foucault por un momento y voy otra vez al "runner" que se encuentra ante una propuesta de operarle la rodilla por un desgaste de la misma. Tiene un leve dolor en la rodilla cuando corre. Ahora está totalmente sometido a la arbitrariedad de los expertos traumatólogos que quieren operarlo para hacer alguna factura con la mutua y para mantener la práctica operando, y por supuesto también porque están convencidos que es lo mejor que se puede hacer. El runner no tiene la suficiente confianza como para evaluar la situación por su cuenta, cree que ellos, los traumatólogos son los expertos y quien es él para contradecir solo con base en sus sensaciones. El discurso del poder aquí se manifiesta en el tabú de que no se cuestiona a los médicos y su conocimiento. El paciente queda totalmente expuesto a los criterios y protocolos que se siguen en el sistema sanitario.

Este poder sirve al sistema sanitario para mantener su propias estructuras. El gran tabú de este discurso es plantear dudas ante los opiniones de expertos sin ser del campo pertinente. No está permitido ni bien visto cuestionar la autoridad científica con base en sensaciones subjetivas. Los pacientes (porque enfermos no son hasta que el médico los declara como tal) se someten totalmente al criterio del médico para saber lo que les falta y como arreglarlo. Los pacientes así tienen un fácil escape de la responsabilidad ante ellos mismos y de interrogarse en primer lugar por sus propias conductas y hábitos en la vida de cada dia para identificar la causa del malestar. Las personas en el mundo occidental han desaprendido a detectar signos de malestar y sus causas (muchas veces muy obvios) y prefieren delegar este cuidado de su salud en un experto (ante todo nutricionistas, aparato digestivo, internistas y endocrinos). Las personas tienden a no querer saber lo que tienen y por qué lo tienen, sólo pretenden que el médico experto los cure. También aquí, en el ámbito de su salud, la gente ha tercerizado la responsabilidad sobre sus propias decisiones a un campo de conocimiento especializado que se escapa de su comprensión más básica. La evidente pérdida de libertad y autonomía como persona emancipada no parece molestar en absoluto. Aquí también fácilmente abandonamos milenios de experiencia cultural y natural a favor de un lenguaje y una ciencia que tiene pocas décadas y cuyos efectos secundarios casi siempre empeoran el estado físico y sobre todo mental de las personas a largo plazo y cronifican los síntomas que sufren.

La ciega creencia en los resultados del análisis científico que muchas veces únicamente son cuantitativos, ha llegado a niveles religiosos. El microscopio y la probeta son los nuevos símbolos de la verdad y el camino limpio y recto. El nuevo tabú somos los herejes de la ilustración y los escépticos del racionalismo.

Finalmente quiero recomendar una lectura y un video que explica más en detalle por qué los psiquiatras, hospitales y cárceles no son mas que un instrumento del poder y no sirven para una sociedad más feliz y sana. Espero haber dado un nuevo enfoque a este tópico siendo consciente que esta pequeña introducción no cubre todos los aspectos y ramas del pensamiento que existen en este campo.


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lunes, 4 de abril de 2016

La democracia emparedada




Recientemente tuve la ocasión de asistir a la conferencia que con el título “En busca de la democracia tras los muros del consenso” impartió nuestro compañero de Ampliando el Debate Carles Sirera en la Universidad de Barrio, en concreto el barrio de Lavapiés en Madrid. Dada su extraordinaria calidad e interés y su relación con temas que han constituido una fuente de preocupación constante para la asociación, como la democracia y la contraposición entre el saber de los expertos y la inteligencia colectiva, he decidido que debía ser compartido en este blog.

La charla es transgresora, así que merece la pena resaltar que su origen se encuentra en un artículo académico publicado en la prestigiosa History of Human Sciences y que con el título Neglecting the 19th century Democracy, the consensus trap and modernization theory in Spain explora una paradoja académica. Mientras los especialistas en la historia del siglo XIX en España han desechado, basados en la evidencia histórica, la narrativa del atraso secular de la sociedad española, sociólogos, economistas e historiadores del siglo XX siguen utilizando esa narrativa para explicar nuestra historia más reciente, como la guerra civil, el régimen de Franco y la transición hacia un gobierno representativo (deberíamos acostumbrarnos a desechar el término democracia para nuestro tipo de gobierno).

Para entender la realidad de la sociedad española actual primero hay que saber que somos el fruto, al igual que el resto de sociedades occidentales, de un proyecto de ingeniería social que surge tras la II guerra mundial ¿Y quién decide las líneas maestras de este proyecto? Evidentemente los expertos, que Carles define como mandarines, basándose en el libro Mandarins of the Future: Modernization Theory in Cold War America. Los mandarines lo que hacen es mandar y son académicos que utilizan el poder, político, económico o mediático, para escalar en su carrera y silenciar otras voces. Quién siga el camino trillado ascenderá en su carrera y el que se salga del redil será castigado, de esta forma se logra un “consenso científico” que el resto de académicos acatará si quiere vivir cómodamente de su trabajo, y que la sociedad acatará dado que emana de profesionales con un conocimiento muy superior al del pueblo. Poco importa que, como ya hemos discutido en el blog, Taleb nos advierta de los peligros de glorificar a los expertos frente al conocimiento colectivo, o que investigadores del prestigio de Mark Klein nos expliquen que la inteligencia colectiva es superior a la individual, y que mejora cuanta más gente participa. La autoridad de los expertos sigue siendo una fuente de legitimidad para la toma de decisiones muy golosa, que puede ser manipulada por las élites a su antojo para socavar la democracia.

Los mandarines que conformaron nuestro presente tenían un diagnóstico de nuestros males, y una teoría que explicaba cómo superarlos, la teoría de la modernización. Nuestro pecado era que estábamos atrasados, por eso la guerra asoló Europa, y la II república fracasó. La solución a los problemas es modernizarse, y ello se puede hacer, según el posicionamiento ideológico del mandarín de turno, mediante el crecimiento económico o el crecimiento del estado.

Las consecuencias que se derivan de ello seguramente sean para usted una melodía conocida: la guerra civil no es culpa de nadie y nadie debe pagar por ello, el régimen de Franco fue un mal necesario, el desarrollismo de esa época permitió la democracia, y el régimen del 78 no es equiparable a la restauración canovista.

De aquellos polvos estos lodos. Si de aquí venimos no debemos extrañarnos del gobierno representativo o tecnocracia consensuada que sufrimos ¿Para cuándo una auténtica democracia? Disfruten del vídeo, merece la pena.

lunes, 21 de marzo de 2016

Corrupción, dependencia y resistencia al cambio

La corrupción más llamativa, la que sale en los medios de comunicación, se da entre gente guiada por una ambición mediocre que por lo general no necesitaba esos chanchullos para vivir bastante bien. Pero a pesar del repudio generalizado a esta conducta, a menudo sorprende que gran parte de la población acepte la corrupción como si fuera el orden natural de las cosas y lo único importante fuera quién va ganando el partido de sacar a la luz los trapos sucios del rival. Incluso es posible ver a corruptos jaleados por seguidores fieles. También llama la atención la sensación de impunidad y el descaro con el que los corruptos se expresan en público. ¿De dónde surge esta tolerancia o habituación social? ¿Y qué es lo que frena la denuncia del mal cuando se conoce? ¿No tendrá algo que ver con una generalizada falta de autonomía personal que nos hace vulnerables y dependientes de poderes privados, y que además permite represalias a los denunciantes, (como en el caso de Ana Garrido, por ejemplo)?

En la sociedad del desamparo, cuando hasta los niños pueden pasar hambre a pesar de la abundancia de alimentos, y las familias pueden ser desahuciadas aunque no tengan otro techo en el que pasar esa noche; cuando las personas crecen sin recursos para labrarse un futuro y sabiendo que serán dependientes de un mercado laboral siempre insuficiente además de imprevisible en sus cambiantes formas y ciclos; en una sociedad así la seguridad económica depende en gran medida de “los contactos” y de las alianzas personales o grupales. Y sea cual sea la situación de partida, se acepta un imaginario colectivo según el cual la dependencia y el poder caciquil constituyen “la realidad de las cosas”, la realidad económica y social en la que se cree, digan lo que digan los economistas. Cualquier conversación tabernaria refleja esta verdad mejor que las facultades de economía, aunque los modelos teóricos funcionen muy bien como un monumental y sofisticado ejercicio de marketing político.

Y si las personas dependen de la confianza o del favor de poderes privados para subsistir y para prosperar, la sociedad es un caldo de cultivo ideal para la corrupción. El chantaje de la exclusión y el favoritismo propician las deudas personales y la formación de camarillas con independencia de la ley, una ley que no protege y que no es igual para todos, dura con el que trampea para subsistir y demasiado a menudo tolerante con los delitos del poderoso.

Foto: Giancarlo Belfiore


"España es como una “segunda casa” para todas las organizaciones criminales europeas."



En ocasiones Incluso el sentido de pertenencia puede encontrar mejor satisfacción de este modo, mediante vínculos mafiosos y similares, con indiferencia hacia quienes no pertenezcan a la camarilla propia aunque vivan al lado, especialmente en las situaciones de mayor desarraigo en las que ni siquiera la familia supone un vínculo estable. Precisamente porque no pensamos como seres aislados haciendo cálculos de interés individual al margen de la sociedad; precisamente porque el instinto nos dice que dependemos de nuestro entorno social; precisamente porque tenemos una enorme propensión a sentirnos comprometidos con otras personas y en deuda con quien nos ha favorecido; precisamente porque somos seres sociales, la corrupción encuentra un terreno fértil para hallar cómplices, aliados, candidatos a entrar en el ámbito de protección de alguien con cierto poder y personas que no quieren ver o que se autocensuran.


Cuando no se percibe una auténtica sociedad porque no existe cohesión social y cada uno tendrá que suplir como pueda esa carencia, esa necesidad de apoyo grupal para el que estamos naturalmente dotados; cuando la legalidad nos deja enteramente al albur de nuestro acierto o fracaso individual, es habitual que se aspire a encontrar a alguien que nos quiera favorecer más que a un improbable éxito singular.

Desamparo, desarraigo, desigualdad, sentido de pertenencia insatisfecho, instinto social frustrado… Estas son las condiciones sociales que generalizan el miedo, la frustración y la ambición de las que se nutre toda mafia y toda secta, pero también toda camarilla o todo grupo de interés más o menos explícito u organizado. Trataré de mostrar con un ejemplo cómo un sistema de compromisos y lealtades puede dar sostén a todo tipo de corrupciones configurando una estructura de poder y dependencia.

Antes es necesario decir que el mayor daño de la corrupción no está en el dinero que se han apropiado los políticos corruptos sino en el dominio sobre la legislación que logran los corruptores, aunque cada vez se va naturalizando más esta auténtica corrupción de la democracia bajo figuras admitidas como el lobby y las puertas giratorias. El deterioro económico colectivo debido a este cabildeo, pongamos una rebaja de impuestos o un “olvido” en su cobro, multiplican y dejan en calderilla lo que los corruptos se apropian ilegalmente. Y aun peor, la corrupción va creando una comunidad de intereses que actúa contra toda reforma importante por más necesaria que sea esta. Cuando sabemos que son necesarios cambios importantes en facetas de nuestra organización social tan sistémicas como la gestión del dinero, el reparto del empleo, la inclusión social o la propia democracia, la corrupción o su mera posibilidad dejan de ser asuntos menores y cobran una importancia crucial. 

Veamos cómo funciona inadvertidamente esa corrupción estructural, esa podredumbre moral y funcional subyacente, que no sale a la palestra del escandalo pero que impide los cambios necesarios. Para resaltar sus ángulos voy a utilizar un paralelismo algo extremo pero cercano para los españoles.

Ver por ejemplo el capitulo  
Informes, denuncias, delaciones. 
La violencia desde abajo
páginas 28-33 de este libro.
Cuando Franco se puso al frente del bando nacional durante la Guerra Civil no sólo alargó el conflicto artificialmente para convertirlo en un exterminio ideológico sistemático, también en las zonas en las que no hubo batalla, sino que se propuso comprometer con ese genocidio tanto como fuera posible a la población civil. Es sabido, por ejemplo, que se amenazó a muchas personas para que delataran a algunos vecinos o se presionó a las familias para que aportaran jóvenes reclutas al bando nacional. Esto incluso llegó a ser un incentivo perverso para la delación entre algunos miserables que optaban a los puestos de trabajo vacantes dejados por los “paseados”. Con esa estrategia, cuando la contienda acabara habría muchos interesados en no volver atrás, ya que ellos o alguno de sus allegados tendrían las manos manchadas de sangre (o impregnadas con su olor). Aun en los casos en que hubieran sido engañados o forzados, temerían que si cayera el régimen, después se buscara hacer justicia, y en otros casos, temerían perder los nuevos privilegios. Esa masa de población se convertiría un sostén social del régimen, que fue acabando con los restos de su oposición a lo largo de la dictadura. 

Más aun, salvando muchas otras distancias, en nuestro país cabe trazar una línea de unión entre ambos casos: las élites que se beneficiaron de la dictadura no sólo no devolvieron el patrimonio que acapararon gracias a leyes antidemocráticas a su medida sino que, desde su posición privilegiada, condicionaron con su mentalidad caciquil todo el período político de la restauración borbónica que sucedió a la dictadura.

Por poner un ejemplo, la iglesia católica no ha devuelto la ayuda recibida del estado bajo el gobierno criminal de la dictadura de la que fue cómplice necesario. Como nos dice Julián Casanova en la página 40 del libro anterior, “Puesta esa ayuda en cifras, el propio Carrero estimaba que en esas décadas la Iglesia había ingresado en sus arcas 300.000 millones de pesetas procedentes de la financiación estatal.” En lugar de devolverlo su expolio ha continuado durante décadas inmatriculando bienes públicos o comunales a lo largo y ancho del Reino de España.

De un modo menos cruento que el de la complicidad social de parte de la población con la dictadura, (pero no sin indiferencia hacia los excluidos), algo parecido ha ocurrido con la corrupción en las últimas décadas. Existe una parte de la población enmarañada en una red de favores y alianzas al margen de los méritos propios y de los métodos que supuestamente rigen la asignación de beneficios y la designación de puestos en todos los niveles, y aunque comprendan lo equivocado y pernicioso de la actual estructura de poder, sienten reparos para enfrentarse a ella incluso cuando esto conduce a situaciones ilegales o irregulares. Además de correr peligro por la denuncia, a menudo ocurriría que, en caso de caer sus valedores, quizá fueran cuestionados sus privilegios, o en los peores casos, podrían verse salpicados por los juicios sobre las corruptelas patrias. En lugar de combatir el actual régimen político, lucharán contra cualquier alternativa emergente que pueda dejarles en la posición de cómplices. 

Este favoritismo y esta red de dependencias privadas no es ilegal en el ámbito de la empresa privada aunque no sea lo ideal, pero la vulnerabilidad social de gran parte de la población ha naturalizado esta forma de funcionar hasta el punto de que a nadie sorprende que salte al ámbito del sector público y, por encima de todo, a la política.

“Quítate tú para ponerme yo” llegó a ser el primer principio de los partidos políticos. Los principales intereses de España, sobre todo bancos (…), estaban muy estrechamente ligados a la política; de los políticos dependía el que se considerasen favorablemente sus intereses, mientras que los políticos (…) dependían de ellos en lo que concierne a puestos en consejos de administración y cargos lucrativos para sus familias. Y ahora un Borbón, un joven de aire insignificante, venía a ocupar el trono vacío."



Pero aunque haya diferencias y grados de corrupción entre los distintos países, al igual que ocurre con el capitalismo de amiguetes o con la  cultura de amiguetes, no son fenómenos exclusivos de la idiosincrasia española. Es algo muy extendido, y no poca culpa de esto podemos atribuirla a la gestión política basada en los gobiernos representativos (que no democráticos) tan fácilmente manipulables por quienes tengan más dinero. Como se explica en el siguiente vídeo: La gente votará lo que se le diga. (Tocqueville) ¿Por qué? Porque si tienes que elegir entre varias opciones, quien tenga más dinero hará tan visibles las suyas que las convertirá en las únicas ”


Los gobiernos que podrían aliviar la dependencia económica de la población están condicionados por un sistema político igualmente dependiente de los poderes económicos, cerrandose así un círculo de frustración que siempre deja al margen a los verdaderos responsables. En algún momento habrá que corregir esa trayectoria, abandonar la dependencia generalizada en favor del derecho a la autonomía, y revertir este proceso de exclusión política y de desposesión. No se trata sólo del expolio ilegal de las corruptelas sino del saqueo perpetrado con la ley en la mano precisamente porque la formación de las leyes está en las exclusivas manos de los saqueadores -pongamos la ley hipotecaria española vigente desde 1946-. Casi 50 años después de que José Luis Sampedro escribiera este párrafo podemos seguir dándolo por válido:

“Porque esa es la gran ausente de la teoría convencional, la variable “poder”, sin la cual es difícil explicarse nada importante. (...) Así he acabado instalándome en la convicción de que sólo una teoría de la dependencia generalizada (dependencias diversas y encadenadas sucesivamente en una estructura) permitirá un conocimiento global y efectivo de la realidad económica.”

De cómo dejé de ser Homo oeconómicus
Conferencia de 1978 incluida en el libro Economía humanista.

Para distanciarnos de la corrupción necesitamos cohesión social, dotarnos de una garantía de inclusión de modo que las generaciones futuras no crezcan con la sensación de que son imprescindibles padrinos a los que habrá que deber favores y guardar lealtad para subsistir dignamente. Si tenemos en cuenta que se avecinan tiempos difíciles, que en cierto modo tenemos que reinventar la sociedad para vivir en un mundo cada vez más agotado y que ya sólo puede ser compartible, (no conquistable), la necesidad de esta cohesión sin exclusión cobrará cada vez más importancia para encontrar soluciones pacíficas y constructivas. Necesitamos todas las iniciativas que puedan incluirse en este propósito, y necesitamos invertir en que todas las personas puedan formarse y aportar sus talentos, sean cuales sean, para la construcción de una nueva cultura política y una verdadera democracia:



“Los mismos hombres que le dieron sus derechos políticos 
tuvieron buen cuidado de hacer que no los pudieran ejercer nunca.”
Gerald Brenan