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lunes, 15 de abril de 2019

El activismo ante las incertidumbres de los grandes riesgos del futuro


Las tendencias de la época que nos ha tocado vivir apuntan hacia escenarios futuros que tienen grandes incertidumbres pero que, de realizarse, muchos de ellos entrañarían enormes riesgos para la vida de las generaciones futuras. Esta clase de escenarios “posnormales” requieren tener en cuenta todas las clases de incertidumbre presentes, y las diferentes escalas de valores de los sujetos a los que afectan los riesgos (Funtowicz y Ravetz, 2000). Sería interesante discutir esto en detalle en algún otro lugar. Aquí me gustaría ahondar un poco más en el debate lúcidamente abierto por Emilio Santiago Muiño (2019) en la revista 15/15\15, sobre los errores cometidos por los grupos relacionados con la divulgación del Peak Oil o cénit del petróleo en la interpretación y comunicación del problema, y en el tratamiento de sus incertidumbres.

Los sistemas sociales son sistemas muy complejos. El paradigma científico contemporáneo de los sistemas complejos los considera como sistemas jerárquicos que se automantienen. Koestler llama “holones” a esta clase de sistemas jerárquicos porque tienen la peculiaridad de ser a la vez un “todo” (un sistema en sí mismo) y una “parte” de un sistema de mayor escala (que es la biosfera). Además, el sistema social está constituido por partes que son entidades biológicas (humanos) y tecnológicas (los actantes de Latour, objetos técnicos en interacción con los humanos). Estos constituyentes biológicos son sistemas autoorganizativos autopoiéticos (que crean continuamente su propia existencia material y organización) y que se comportan como agentes de comportamiento en parte impredecible. Y lo que es peor, el entorno o ambiente en el que las sociedades se re-producen, la biosfera, es también un sistema auto-organizativo que se automantiene y que se adapta a su propio entorno geológico.

Los holones sólo son parcialmente predecibles (en algunas de sus propiedades emergentes) en situación de (meta)estabilidad; en momentos de inestabilidad de los flujos de energía, materiales e información entre sus componentes (o hiperciclos) son muy sensibles a las perturbaciones. En nuestro caso, una sociedad en crisis se vuelve muy sensible a las movilizaciones colectivas de sus componentes humanos. En situaciones de crisis de sus formas habituales de re-producción, los sistemas sociales son muy impredecibles  pues distintas movilizaciones de sus agentes-actantes componentes puede modificar su auto-organización habitual, y desequilibrarlo hacia nuevas formas económico-políticas que se institucionalizarán con el tiempo sustituyendo a las anteriores.

En funcionamiento estable, los sistemas complejos no son deterministas, puesto que lo mejor que se consigue observándolos es identificar distribuciones de probabilidad en la evolución de sus propiedades emergentes; pero en situaciones de crisis ecológica, económica y/o política, los sistemas complejos jerárquicos se vuelven especialmente poco deterministas, puesto que ni siquiera es posible definir una probabilidad para su comportamiento futuro.

¿Qué es lo mejor que podemos hacer en nuestra situación, con dinámicas en el sistema económico-social que pueden conducirlo a un colapso en las próximas décadas? Trataremos de responder a esta pregunta en los apartados siguientes.

Observemos fríamente antes de hacer proyecciones

En primer lugar, parece recomendable observar de cerca al sistema complejo usando el mínimo posible de teorización, pues en situación de inestabilidad las antiguas “leyes” que describían aproximadamente el comportamiento estable del sistema dejarán paso a nuevas leyes emergentes. Estas nuevas leyes deberán ser compatibles, por supuesto, con las leyes de la termodinámica, pero éstas nos dicen poco sobre las nuevas formas de organización que se pueden ensayar entre los grupos humanos y las tecnologías disponibles.

“Mucha observación y el mínimo de teoría conducen a la verdad”. Este principio fue formulado por primera vez por Al-Hazen (965-1039) de Basora, considerado el físico más importante del medievo. Si en lugar de atenernos fielmente a la observación preferimos usar teorías preexistentes, la mayoría de las veces nos equivocaremos. Hay un texto de tiempos de las cruzadas que ilustra de forma muy interesante las consecuencias prácticas que pueden derivarse del uso de grandes abstracciones filosófico-religiosas en sustitución de un vulgar empirismo. Se trata de un incidente recogido por Usama Ibn Múrxid, emir, caballero, poeta y hombre de letras (1095-1188) en su manuscrito autobiográfico "Kitab al-Itibar" («Libro de las Reflexiones»), descubierto en la Biblioteca Árabe de El Escorial por el arabista Hartwig Derenbourg, y publicado en francés en 1889, y que también recoge Amin Maalouf en su libro “Las cruzadas vistas por los árabes”. Esto es lo que escribe Usama:

martes, 19 de marzo de 2019

La narrativa del progreso contra el bienvivir, el caso de Steven Pinker

¡Ojo! Algunas payasadas son peligrosas


En un momento en el que veo a gente argumentando que parte de nuestros problemas sociales se deben a la cada vez mayor escasez de recursos naturales, idea que a mi juicio, y como ya he manifestado en otro artículo, no considero acertada, merece la pena mirar al extremo opuesto, hacia los intelectuales que afirman que estamos en la senda adecuada, y que esta no es sólo buena, sino excelente.

Creo que precisamente son estas las ideas que deberíamos esforzarnos en refutar, en lugar de enzarzarnos en disputas internas que no aportan demasiado. Si queremos que la sociedad cambie, parece de sentido común mostrarles que vamos por mal camino, algo que yo creo sinceramente, pero que la inmensa mayoría de la población no comparte conmigo. Podemos culpar a los medios y a los poderes fácticos, pero en diversos foros de internet en el que se tiene acceso a noticias y opiniones que se salen del marco establecido por los grandes medios (incluyendo noticias sobre el declive de los recursos y de los servicios de la biosfera), la mayoría de las personas no comparte mis opiniones, ni mucho menos cree posible que estemos ya en caída libre, como algunos se empeñan en sostener.

Habitamos un mundo simbólico, en el que distintas narrativas pugnan por ser hegemónicas. Merece la pena echar un vistazo a quién nos está dando una paliza, ver lo que cuenta, y si realmente podemos refutar su visión de forma consistente ante una sociedad plural, compuesta por individuos con muy diversas historias, experiencias y trayectorias vitales.

Uno de los epítomes del panglosianismo es Steven Pinker, el cual acaba de sacar un libro que ha sido la mofa de algunos académicos, y sin embargo ha sido bien recibido por el público. El libro en cuestión es “En defensa de la ilustración”, es interesante leer como se presenta el libro:

Si creías que el mundo estaba llegando a su fin, esto te interesa: vivimos más años y la salud nos acompaña, somos más libres y, en definitiva, más felices; y aunque los problemas a los que nos enfrentamos son extraordinarios, las soluciones residen en el ideal de la Ilustración: el uso de la razón y la ciencia. En esta elegante evaluación de la condición humana en el tercer milenio, el científico cognitivo e intelectual Steven Pinker nos insta a ver con otra perspectiva los titulares alarmistas y las profecías de la perdición que juegan con nuestros prejuicios psicológicos. En cambio, haciendo uso de datos empíricos, muestra que la vida, la salud, la prosperidad, la seguridad, la paz, el conocimiento y la felicidad van en aumento, no solo en Occidente, sino en todo el mundo. Este progreso no es el resultado de alguna fuerza cósmica. Es un regalo de la Ilustración: la convicción de que la razón y la ciencia pueden mejorar el florecimiento humano. Lejos de ser una esperanza ingenua, la Ilustración, ahora lo sabemos, ha funcionado. Pero hoy más que nunca necesita que la defendamos con vigor. Con profundidad intelectual y estilo literario, En defensa de la Ilustración defiende la razón, la ciencia y el humanismo: los ideales que necesitamos para enfrentar nuestros problemas y continuar nuestro progreso.

lunes, 22 de octubre de 2018

Deconstruyendo Auschwitz: las raíces de nuestro afán destructivo

"El trabajo libera", se leía a la entrada al campo.


Aprovechando el paso de la exposición de Auschwitz por Madrid me ha sido posible apreciar de primera mano hasta qué punto esa “fábrica de la muerte” es un producto típico de nuestra civilización. Si la ideología de la modernidad, cuya expresión más elocuente debemos a los filósofos de la ilustración, mostraba una fe absoluta en la “razón” para solucionar los problemas humanos, hasta el punto de que Condorcet pensaba que la ciencia lograría

la infinita perfectibilidad de la especie humana

en Auschwitz esa “razón” se puso manos a la obra para solucionar, de la forma más racional y científica posible, el “problema” judío.

Pues, tal y como narra la exposición, aquello no fue la obra de un loco, fue la obra de toda una sociedad, que colaboró activamente en el exterminio sistemático de millones de personas, o en el mejor de los casos simplemente se mostró indiferente ante lo que estaba pasando.

El campo de Auschwitz-Birkenau terminó siendo un mastodóntico campo de exterminio y trabajo forzado. Diariamente llegaban trenes cargados de personas, que eran seleccionadas en el andén. Una pequeña parte era seleccionada para trabajar, y se les permitía vivir como esclavos, en condiciones de extrema dureza. La mayor parte eran ejecutados de forma científica al llegar y sus cadáveres incinerados. A otro pequeño grupo, sobre todo gemelos, se les permitía vivir para servir de cobaya humana en experimentos médicos.

Mientras, el personal que administraba el campo, cumplía sus funciones sin ser perturbados por el enorme dolor y sufrimiento diario allí infringido. Llama la atención como en sus días libres cantaban y se divertían sin el menor remordimiento.


Por otro lado el resto de la sociedad alemana (con muy contadas excepciones) contemplaba lo que estaba pasando con simpatía o indiferencia. Aunque no es Alemania sino en Viena, es muy significativa esta descripción de George Gedye, periodista británico.

Lo que empaña la imagen de la Viena que pensaba conocer no es la brutalidad de los nazis austriacos que he presenciado o verificado a través de las víctimas. Sino la masa desalmada, sonriente y de sobrio atuendo que llenaba el Graben y la Kärntnerstrase y reñía por acercarse al edificante espectáculo que ofrecía un cirujano judío de rostro ceniciento caído al suelo, a cuatro pies, al que golpeaba media docena de vándalos de escasa edad con brazaletes de la cruz gamada y fustas para perros. Los vieneses – no los nazis de uniforme ni una turba enfurecida, sino el hombrecillo vienes y su esposa – se limitaban a contemplar con una sonrisa de aprobación aquel divertimento espléndido.

¿Cómo fue posible aquello? Postulo que esencialmente fue posible gracias a seis ideas rectoras, que podríamos aventurarnos a llamar meta-supuestos civilizatorios (por analogía con los meta-axiomas de los modelos científicos), que son propias de nuestra civilización, y que en este momento de la historia ya no son adaptativas. Algunas datan de tiempos de los griegos o son incluso anteriores, otras aparecen o se asientan durante la modernidad. Todas esas ideas siguen con nosotros, y lo que podemos esperar de ello no es nada halagüeño ¿Puede repetirse Auschwitz? Sí. O un genocidio larvado por hambrunas causadas por el cambio climático, ante la indiferencia general. Estas son nuestras peligrosas ideas:

domingo, 5 de agosto de 2018

Rumbo de colisión


El pasado 13 de noviembre se publicaba en la revista BioScience un artículo que recogía la actualización de la “Alerta de los científicos del mundo a la humanidad”, un manifiesto firmado hace 25 años por 1700 científicos incluyendo la mayoría de los premios nobel vivos. En esta ocasión la segunda advertencia lleva la firma de 15364 científicos de 184 países.

La advertencia es preocupante, ya que las tendencias que se pusieron de manifiesto hace 25 años no se han detenido, ni siquiera frenado. El agua dulce disponible por habitante se ha reducido un 26,1%. La captura de peces se ha reducido un 6,4% (bastante más desde su máximo posterior a 1992) no por un esfuerzo de conservación, sino porque no hay disponibilidad del recurso. El número de zonas muertas en ecosistemas acuáticos ha aumentado un 75,3%. La superficie forestal ha disminuido un 2,8%. La abundancia de vertebrados ha disminuido un 28,9%. Las emisiones de CO2 han aumentado un 62,1%, y la diferencia de temperatura respecto a 1960 un 167,6%. La población de humanos ha aumentado un 35,5%, y la de ganado un 20,5%.


El mensaje que se deriva de estos datos es simple, hay que cambiar de rumbo para prevenir “un deterioro generalizado de las condiciones de vida humanas”, pronto será demasiado tarde ya que nos quedamos sin tiempo.

lunes, 26 de marzo de 2018

La dieta del bien común: vive más y mejor salvando el planeta


Una dieta agradable, sencilla y que nos permite vivir más tiempo y de más calidad mientras reducimos nuestro impacto sobre el planeta ¿Es posible? Sí, y está avalada por la ciencia, pero no todo es mantener un peso adecuado, también hay que comer pocas proteínas.



Comer bien, cuidando tu salud y reduciendo de forma muy notable tu impacto sobre la biosfera es posible siguiendo “La dieta de la longevidad” del investigador Valter Longo, el “gurú” de la larga vida.

Hace ya algún tiempo que empresas como Barilla, dedicadas a la fabricación de alimentos procesados a partir de la harina de trigo (sí, el pan, la pasta y el arroz no tienen que estar en la parte ancha de la pirámide, solo por encima de los vegetales), señalaron la coincidencia entre la pirámide nutricional saludable y la de los alimentos sostenibles.



Sin embargo, las recomendaciones basadas en la pirámide de la alimentación pueden inducir a error. Además de contener algún gazapo, no transmiten los enormes beneficios de seguir una dieta sostenible: reducir la incidencia del cáncer y de las enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas (como al Alzheimer) y autoinmunes.

No se trata sólo de ingerir las calorías adecuadas y mantener un peso y un perímetro abdominal saludable, lo que sin duda es importante, también importa cómo ingerimos esas calorias, por lo que algo adecuado a corto plazo para mantener un peso óptimo, puede no serlo para mantener la salud a largo plazo. Como señala Longo:

Una alimentación con bajo contenido de proteínas, similar a la que siguen los centenarios de Molochio, se asocia a una incidencia menor de tumores y, en general, a una vida más larga.

domingo, 14 de enero de 2018

Nuestro lugar en lo existente y la neurosis de la humanidad

Fuente: Miguel A. Requejo

La modernidad trajo consigo que la religión fuese considerada un atraso irracional, un vestigio caduco que, si bien no debía ser barrido como algo bárbaro, obsoleto y atrasado (tan sólo darwinistas ansiosos de notoriedad como Richard Dawkins o la rama marxista de los modernos alcanzó esta convicción), debía ser confinada en el salón, detrás de la vitrina en la que se muestran las curiosidades. En su análisis de las consecuencias políticas, espirituales y filosóficas de la modernidad, La edad de la ira, Pankaj Mishra lo expresa así:

Efectivamente, la religión fue por primera vez considerada (y debilitada) a fines del siglo XVIII como una actividad humana más, a ser analizada como la filosofía y la economía. Cambió también el sentido del tiempo en Europa: la creencia en la divina providencia -la Segunda Venida o los Últimos Días- dejaron paso a la creencia, también intensamente religiosa, en el progreso humano aquí y ahora. El joven Turgot afirmó en 1750, en un famoso discurso en la Sorbona, que:

El interés propio, la ambición y la vanagloria cambian constantemente la escena mundial y anegan la tierra de sangre; pero en medio de sus estragos se dulcifican los modales, el espíritu humano se ilumina […] y toda la raza humana, a través de periodos alternantes entre sosiego e inquietud, bienestar y tristeza, sigue avanzando, aunque a paso lento, hacia una mayor perfección.

Desgraciadamente, las palabras de joven Turgot siguen estando muy vigentes, casi tres siglos después, pero mientras el interés propio continúa anegando la tierra de sangre, no parece importar a la mayoría, que mantiene esa intensa fe religiosa en el progreso.

Que la religión perdiese importancia de forma muy acentuada, no cabe duda que tiene efectos positivos. En España tenemos el ejemplo del catolicismo, cuya jerarquía, sacerdotes y practicantes parecen seguir más las enseñanzas del padre severo y vengativo que es Jehová, que una auténtica doctrina de amor y perdón como la de Cristo. Por suerte ahora podemos escapar de su yugo, pero la gigantesca estructura jerárquica, con sus dogmas difundidos de arriba a abajo, provoca todo tipo de iatrogenias, como los continuos escándalos por abusos sexuales. Estos escándalos nos pueden servir de punto de partida para explicar la diferencia que yo veo entre espiritualidad y religión, que si bien están relacionadas, no son lo mismo.

martes, 5 de diciembre de 2017

Una caminata a través del tiempo: una asombrosa experiencia para el bienvivir

“Echemos otro vistazo a ese puntito. Ahí está. Es nuestro hogar. Somos nosotros. Sobre él ha transcurrido y transcurre la vida de todas las personas a las que queremos, la gente que conocemos o de la que hemos oído hablar y, en definitiva, de todo aquel que ha existido. En ella conviven nuestra alegría y nuestro sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cazadores y forrajeadores, héroes y cobardes, creadores y destructores de civilización, reyes y campesinos, jóvenes parejas de enamorados, madres y padres, esperanzadores infantes, inventores y exploradores, profesores de ética, políticos corruptos, superstars, «líderes supremos», santos y pecadores de toda la historia de nuestra especie han vivido ahí... sobre una mota de polvo suspendida en un haz de luz solar.

La Tierra constituye sólo una pequeña fase en medio de la vasta arena cósmica. Pensemos en los ríos de sangre derramada por tantos generales y emperadores con el único fin de convertirse, tras alcanzar el triunfo y la gloria, en dueños momentáneos de una fracción del puntito. Pensemos en las interminables crueldades infligidas por los habitantes de un rincón de ese pixel a los moradores de algún otro rincón, en tantos malentendidos, en la avidez por matarse unos a otros, en el fervor de sus odios.

Nuestros posicionamientos, la importancia que nos auto atribuimos, nuestra errónea creencia de que ocupamos una posición privilegiada en el universo son puestos en tela de juicio por ese pequeño punto de pálida luz. Nuestro planeta no es más que una solitaria mota de polvo en la gran envoltura de la oscuridad cósmica. Y en nuestra oscuridad, en medio de esa inmensidad, no hay ningún indicio de que vaya a llegar ayuda de algún lugar capaz de salvarnos de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo hasta hoy conocido que alberga vida. No existe otro lugar adonde pueda emigrar nuestra especie, al menos en un futuro próximo. Sí es posible visitar otros mundos, pero no lo es establecernos en ellos. Nos guste o no, la Tierra es por el momento nuestro único hábitat.

Se ha dicho en ocasiones que la astronomía es una experiencia humillante y que imprime carácter. Quizá no haya mejor demostración de la locura de la vanidad humana que esa imagen a distancia de nuestro minúsculo mundo. En mi opinión, subraya nuestra responsabilidad en cuanto a que debemos tratarnos mejor unos a otros, y preservar y amar nuestro punto azul pálido, el único hogar que conocemos.”

Carl Sagan (“Un punto azul pálido”)



Esta extensa cita que dejó escrita Carl Sagan y que posiblemente nos haya hecho sentir y pensar sobre nuestra vida, nuestra sociedad y nuestro planeta, es la antesala a un tercer paso, también importante, para una plena toma de conciencia de nuestro lugar en el mundo, experimentarlo. Einstein decía que la única fuente de conocimiento era la experiencia y una de las propuestas de este artículo es llevar a la experiencia personal esas sensaciones y pensamientos que nos ha transmitido Sagan con su reflexivo párrafo. La segunda propuesta es llevar esa experiencia a un nivel colectivo y para ello propongo desarrollarla como una posible actividad educativa y familiar a conveniencia del facilitador. A mi parecer, esta actividad encajaría perfectamente en la semana de la ciencia que se suele celebrar en diferentes localidades y países alrededor del 11 de noviembre, día mundial de la ciencia para la paz y el desarrollo. 


Un viaje de mil kilómetros comienza con un paso


Hace unos días, coincidiendo con la semana de la ciencia, asistí a diversas actividades y en concreto una de ellas “Como descubrir a los mamíferos de nuestro entorno” ha sido el detonante de este artículo. Esta  actividad familiar se desarrolló en el paisaje protegido de Elía y consistía en un pequeño paseo para descubrir huellas, rastros y señales de diferentes mamíferos como el jabalí, el gato montés, el zorro etc. Durante el pequeño paseo me vinieron a la memoria dos actividades parecidas y también realizadas en familia que experimenté cuando vivía en el Reino Unido. Una era sobre una caminata con un experto en forrajeo, búsqueda de plantas y recursos comestibles en la naturaleza. Durante ese paseo nos enseñó distintas plantas, su uso comestible o su posible uso medicinal. A lo largo del camino se probaron varias plantas y finalizó, para disfrute de los niños, en un claro del bosque con un pequeño fuego para cocinar un rebozado de dientes de león. La otra actividad llamada en inglés “Deep Time Walk” (Paseo del Tiempo Profundo o Geológico) consistía en un recorrido o caminata a escala a través de la historia geológica y biológica de la Tierra. Será de esta última actividad sobre la que tratará todo el artículo.

 
“Deep Time Walk”. Un paseo a través de la eternidad


Stephan Harding, coordinador y profesor en el Master de Ciencia Holística del Schumacher College, es el creador de este paseo a través del tiempo. En él se trata de experimentar en nuestro cuerpo los 4600 millones de años de este planeta, este punto azul pálido que cita Carl Sagan. Como dice Harding, este es un número grandísimo que cuando se lo damos a los estudiantes apenas pueden imaginarlo porque quizás no tengan puntos de referencia sobre su magnitud y perspectiva. Lo que hace él y se suele hacer en los cursos del Schumacher College es caminar esa distancia, es decir, los 4600 millones de años temporales de la Tierra se convierten en 4,6 km espaciales. Por lo tanto, por cada metro que avanzamos vendría a equivaler al transcurso temporal de 1 millón de años.

"Largas partes de la caminata son silenciosas, como la vasta historia de nuestro planeta esperando una narración. Justo en el último paso, Stephan saca una cinta métrica: la civilización humana. Y en los últimos centímetros diminutos, la sociedad industrial moderna y todas nuestras innovaciones, hambre e impactos. Cuando vemos y sentimos la historia en esta escala, no podemos hacernos a un lado, es una experiencia profunda.”   Chris Nichols

Ese final es apoteósico, es un clímax indescriptible, te hace realmente empequeñecer. Después de hacer todo el recorrido con sus pertinentes hitos geológicos y biológicos explicados tan pasionalmente por Harding se llega a ese momento donde saca la cinta métrica del bolsillo. Como un mago con su varita que nos han entretenido a lo largo de un maravilloso espectáculo, va a mostrarnos su truco final, el que nos va a dejar la boca abierta y salir de esta experiencia perplejos y con un gran asombro. Señala esos últimos 20 cm. (200.000 años) con la aparición del homo sapiens…señala 1,3 cm la última edad de hielo...señala 0,2 mm, comienzo de la revolución industrial…  Esa larga caminata que nos ha llevado tanto tiempo con toda la historia geológica y biológica de la Tierra llega a ese pequeño punto negro, menor que un diezmilímetro. Son los últimos años del siglo XX y primeros de XXI, donde la humanidad está creando la sexta extinción, cambiando las condiciones climáticas y alterando la vida y geología del planeta. Es realmente un choque profundo de conciencia. Uno no se puede imaginar haber recorrido esa “eternidad en tiempo humano” de la Tierra para llegar a ese minúsculo punto negro donde transcurre nuestra vida presente. Ahora estamos en ese diminuto trazo y ya muy cerca, a una micra de distancia, para transformarlo profunda y rápidamente hacia algo catastrófico a nivel humano o quizás revertir la inercia de ese proceso.

Este es un video corto (en inglés) donde Harding explica su “Deep Walk Time”. Atención especial al momento cumbre, al final del video, cuando nos muestra esos últimos milímetros de nuestra estancia en la Tierra.



Aquí otra experiencia del "Deep Walk Time" con este otro video corto.




Otros dos efectivos pasos que nos cuesta experimentar a los humanos


“La extinción de la raza humana llegará por su incapacidad para comprender emocionalmente la función exponencial”  Edward Teller

También Albert Bartlett, profesor emérito de física de la universidad de Colorado, decía que el mayor defecto de la especie humana era nuestra incapacidad para comprender la función exponencial. Desde una perspectiva de nuestra lógica humana nos cuesta entender esta función matemática. Un ejemplo clásico es el problema de los nenúfares en el estanque.

“Supongamos que en un estanque hay un nenúfar que se multiplica al ritmo de dos por uno cada día: si el lunes hay un nenúfar, el martes serán dos. Conforme a ese ritmo, sabemos que el estanque estará repleto de nenúfares al cabo de 30 días. ¿En cuál de esos 30 días el estanque estará ocupado en su mitad por nenúfares? Aunque un razonamiento precipitado invita a responder que el día 15, la respuesta correcta es el día 29: ese día la mitad del estanque se hallará cubierta de nenúfares, de tal suerte que al multiplicarse éstos por dos la jornada siguiente los nenúfares cubrirán toda la superficie. El día 28 los nenúfares ocuparán una cuarta parte del estanque, el 27 una octava parte y el 26 un dieciseisavo.”  Carlos Taibo (“En defensa del decrecimiento”)

Esta metáfora es explicada por Carlos Taibo para mostrarnos la problemática central de los límites del crecimiento y de los recursos con los que el planeta cuenta. Así cuando estamos en el día 26, a sólo 4 días de rebosar el estanque, vemos que sólo ocupa una dieciseisava parte y la mayor parte del estanque (15/16) está limpio. A primera vista parece que no existe ningún problema, sin embargo, estamos sólo a 4 días de su rebosamiento.



Por otra parte, en un artículo que escribí hace tiempo, hacía mención al efecto perspectiva (overview effect) que experimentaban los astronautas al observar la Tierra desde el espacio. Según cuentan muchos astronautas, esta es una experiencia que les ha cambiado profundamente. Como decía Yuri Gagarin, la primera persona en viajar al espacio:

“En cuanto ves a la Tierra desde lejos, te das cuenta de que es demasiando pequeña para el conflicto, pero suficientemente grande para la cooperación.”

No es posible que todos volemos hacia el espacio para experimentarlo. Quizás se pueda hacer algo a nivel de realidad virtual. Fred Hoyle, anteriormente al primer vuelo espacial, predijo que cuando tomáramos la primera imagen de la Tierra desde el espacio exterior, habría nacido una nueva y poderosa idea para la historia de la humanidad. Tenemos ya esas imágenes maravillosas y en cierto sentido si se está tomando conciencia y está expandiéndose entre la gente, pero aún queda mucho trabajo para una toma de conciencia global.

Si no somos capaces de entender o sentir lo que es la función exponencial, si no podemos volar al espacio para transformar nuestra visión sobre la Tierra, ¿qué podemos hacer para transformar nuestra conciencia con la Tierra? Del mismo modo que un acto de empatía es percibir lo que otra persona puede sentir y muchas veces hemos escuchado la metáfora “ponerse los zapatos de otro” para poder empatizar, ¿Por qué no ponerse los zapatos de la historia de la Tierra? No es sólo ponerse los zapatos de la Tierra sino ponernos nuestros propios zapatos porque nosotros vamos en ese mismo viaje y somos fruto de él.

Lo que es un poco más claro es que una caminata a través del tiempo es mucho más factible y sencillo para un mayor número de personas que entender la función exponencial o viajar al espacio. En ese paseo también se experimentará un “efecto perspectiva”, aunque este no será tanto a través de la vista como a través del cuerpo. Caminar esa distancia, sentirlo mayormente a través de nuestras piernas y llegar a esos últimos milímetros en los que ya no podemos físicamente dar pasos es una experiencia profunda que puede alterar nuestra conciencia como seres humanos de este planeta

En cierto sentido, tras ese paseo propuesto por Harding hay una experiencia emocional para comprender lo que es la vida y dentro de ella lo que es la vida humana. Si podemos comprender a nivel intelectual esa magnitud de tiempo, y lo experimentamos a nivel emocional, no me cabe duda de que estamos ante una toma de conciencia que prosigue sus pasos con posibles acciones hacia una regeneración de la humanidad.

Asimismo, creo que la metodología educativa de “aprender haciendo” es más efectiva que el simple discurso de lecciones y datos dados de forma racional. Estos últimos son sólo una parte de ese marco del elefante que es la toma de conciencia.  Se debe complementar con una toma emocional y experiencial. Sólo así podemos aproximarnos a esa gran perspectiva del planeta, de la vida y de la humanidad.

Llegados a este punto donde se ha tratado la parte racional y emocional de nuestra relación con la Tierra, la siguiente cuestión es ¿Cómo podemos experimentar ese viaje? He estado buscando en internet más datos sobre cómo hacerlo y entiendo que se puede experimentar de dos maneras, una individual y otra colectiva. Realmente, el modelo colectivo, con un grupo de personas y un guía, es más interactivo porque da lugar a diálogos y preguntas, además de sentirse acompañado en el viaje. Sin embargo, es una propuesta que necesita prepararse y de ahí mi sugerencia, que expondré seguidamente, para crearla activamente. Otro punto a favor de la experiencia colectiva, es que lo que he podido encontrar para experimentarlo individualmente está sólo en inglés y no es una forma inclusiva con todo el mundo. Sería necesario una re-elaboración o traducción para una mayor inclusión entre los que no entienden bien inglés.

 
Un camino individual y autoconsciente


Hace aproximadamente unos meses apareció una app (en inglés) llamada “Deep Time Walk” que intenta reflejar, a través de andar 4,6 km con un audio sincronizado a la distancia, la experiencia de la caminata propuesta por Harding. Esta es una app que ha ganado el premio al mejor diseño de aplicación móvil del verano 2017. Navegando a través de esa página web, se descubre que esta app tiene origen en dos proyectos diferentes. Por un lado, el creado por Harding en el Schumacher College en 2008 y por otra parte el creado en California en 1996 por Sidney Liebes, físico, científico y medioambientalista. Si tomamos como base el proyecto más antiguo, el de Liebes de 1996, vemos que trabajando para Hewlett Packard (HP) pudo poner en marcha su idea de “A Walk through time”  (Un paseo a través del tiempo) con la que llevaba tiempo trabajando y recogiendo datos. El resultado fue un paseo con 90 paneles grandes localizados a lo largo de una milla. Cada pie (distancia) equivalía a un millón de años de la historia de la Tierra. Conmemorando el día de la Tierra de 1997, se exhibieron esos paneles en diferentes oficinas de HP alrededor del mundo. Posteriormente ese legado se ofreció a la “Foundation for Global Community” (FGC) donde fue un importante proyecto con numerosos recursos para formar una conciencia global. Sin embargo, esta fundación cerró a finales de 2010 aunque sus recursos, entre ellos los del paseo a través del tiempo, siguen estando disponibles en la red.

“Mi paseo por el tiempo fue una experiencia inolvidable, sobrecogedora y humilde…” Jane Goodall

En resumen, las posibilidades para una experiencia individual que he podido hallar, están todas en inglés. La exhibición de paneles se pudo ver en muchas partes del mundo. Parece que se pudo visitar hace más de 12 años, con los textos en español, en Madrid, Barcelona y varios lugares de México. Posteriormente tras el cierre de la fundación (FGC) en 2010 no he podido encontrar nada más, salvo que los derechos del “Walk through time” pasaron a la fundación suiza “Stiftung Drittes Millennium” (Fundación para el tercer milenio). Para todos aquellos que se defiendan en inglés y quieran hacer un pequeño simulacro de caminar en los zapatos de la Tierra dejo aquí los enlaces del material encontrado.

  • APP “Deep Time Walk” con el guión de Stephan Harding para Android y Apple. Son 4,6 km de recorrido en donde un metro equivale a un millón de años.
  • APP “Walk through time” de prueba y gratuita a través de la plataforma de Apple (la definitiva está en construcción) en base al proyecto de Sidney Liebes. El recorrido se hace en 4600 pasos por lo que la distancia depende de la amplitud de la zancada.
  • Versión online de “A walk through time” (Un paseo a través del tiempo) con los 90 paneles originales a través de una línea de tiempo y la posibilidad de imprimirlos. El desafío aquí reside en que, si no caminamos, sino que sólo navegamos a través de los paneles, no somos conscientes del todo, de esa sensación y experiencia al caminar la distancia.
  • Libro “A walk through time: from stardust to us- the evolution of life on Earth” (Un paseo a través del tiempo: desde el polvo de estrellas hasta nosotros. La evolución de la vida sobre la Tierra), prologado por Sidney Liebes y escrito por Elisabet Sahtouris y Brian Swimme donde se recogen la ilustración de todos los paneles y nos lleva a través de su narrativa por ese asombroso viaje de la Tierra.
  • Libro “Earthdance: Living systems in evolution” (La danza de la Tierra: Sistemas vivos en evolución"), libro posterior al anterior y escrito por uno de sus autores, Elisabet Sahtouris, que está descargable gratuitamente en pdf en su página web.
  • Multimedia “An extraordinary moment” (Un momento extraordinario), video de 12 minutos que rastrea nuestra historia desde el Big Bang hasta nuestros días. Nos recuerda a todos que somos parte de una historia muy larga y rica. Cada uno de nosotros contribuye con un don único para ello, es decir, nuestra historia es compartida.


Un camino colectivo, cooperativo y dialógico


No he podido hallar en la red nada parecido en español con respecto al “Deep Time Walk” aunque es posible que se halla realizado en algún lugar algo parecido. Si alguien conoce algo puede comentarlo al final del artículo. Más en concreto, el Schumacher College en asociación con Efecto Mariposa realiza un certificado de 6 meses en ciencia holística en Colombia y Perú por lo que es posible que allí se pueda dar este paseo en español. De todos modos, la propuesta desde este artículo es despertar la curiosidad de biólogos, naturalistas, educadores, etc. para bien, tomar notas del material y enlaces sugeridos en el apartado anterior y hacerse un guion práctico sobre ese “Paseo del Tiempo Profundo o Geológico”, o bien, colaborar y realizar un material y guía común (wiki) en español que fuera posible transmitir esa experiencia en una caminata. Así mismo, también se podría hacer como proyecto escolar particular en estudios de secundaria o un proyecto colaborativo en común para re-elaborar una serie de carteles inspirados en los originales de Sidney Liebes. Estos carteles y mediante sugerencia de los correspondientes departamentos educativos hacia sus ayuntamientos podrían ponerse a lo largo de un recorrido o parque de esas municipalidades. Con ello se puede obtener diferentes sinergias en los diferentes nodos del bienvivir: salud (caminar, ejercicio en naturaleza), desarrollo personal (autoconciencia), familia (paseo de ocio en familia), trabajo (realización material del proyecto), comunidad (ser una de las pioneras en ofrecer algo novedoso y útil), economía (visitas a las localidades que lo ofrecen), medio ambiente (conciencia ecológica global) ...

Finalmente, a modo de tormenta de ideas, lanzo ciertas sugerencias para hacer un paseo a través del Tiempo.

  • Aunque lo ideal es que el paseo sea de 4,6 Km, se puede extrapolar esa distancia a ½ (2,3 km) o ¼ (1,15 km) o bien hacerlo con el sistema de medida en millas y pasos.
  • Aunque lo ideal es hacerlo en la naturaleza, también se puede hacer a través de una localidad. De hecho, el paseo que realicé con Stephan Harding fue en un contexto de la semana nacional de la ciencia del Reino Unido, realizada a través de las calles de Totnes y con una distancia aproximada de ¼ de los 4,6Km, es decir aproximadamente 1,15km.
  • Así mismo, la distancia, cualquiera que fuera, se podría hacer circular, es decir en lugar de ser en línea recta, se podría empezar y acabar en el mismo punto o punto próximo, para no tener que volver al lugar de partida.
  • Lo ideal es que la persona (o quizás personas) que guíe el paseo, sea un biólogo, que tenga muy claros los conceptos evolutivos, por aquello de que sea experto en la materia y pueda solventar preguntas de los asistentes. No obstante, cualquier persona que se prepare bien a través de ese posible material en común, con motivación y pasión también podría ejercer de guía si no se encuentra a un biólogo o naturalista.
  • Es una actividad que se presta para hacerlo varias veces al año, especialmente el 22 de Abril, día de la Tierra, el 5 de junio, día del Medio Ambiente y la semana de la ciencia, hacia el 11 de Noviembre. También puede hacerse como concienciación en actividades esporádicas a lo largo del año, por un departamento, museo o instituto con temas medioambientales y educativos.


Un último paso final y personal para la curiosidad y el asombro


“Los que contemplan la belleza del mundo encuentran reservas de fortaleza que los acompañarán durante toda la vida.” Rachel Carson

Volviendo al principio del artículo y recordando las inspiradoras citas de Carl Sagan y Rachel Carson me vienen a la mente las fortalezas de la curiosidad y de la apreciación de la belleza (asombro) pertenecientes principalmente a las virtudes de sabiduría y trascendencia. En este posible cambio de paradigma, hacia lo que aquí llamamos bienvivir, la educación, la ciencia que se estudia en colegios, institutos, universidades, cursos abiertos… deberían tener una conciencia de trascendencia. Ambas fortalezas curiosidad y apreciación de la belleza (asombro) están fuertemente interrelacionadas, así como todas las demás. Sin embargo, muchas veces vemos el mundo en compartimentos estancos, pero más bien el mundo está hecho de sistemas. Sistemas que engloban a sistemas y son englobados por otros sistemas. En teoría, el más grande sistema que se ha podido hallar, es el que empieza con el Big Bang y a partir de ahí todos los demás han ido surgiendo y manteniendo unas relaciones de interdependencia, nuestra galaxia, el sistema solar, el planeta Tierra, la vida, el homo sapiens. Sin embargo, la narrativa principal que destaca en nuestro planeta y por la que se rigen muchas relaciones es la narrativa económica de homo economicus. Una narrativa que intenta excluir a nuestro homo cooperans interno. Para salir de esa narrativa y volver a nuestros orígenes de una narrativa de la vida, es necesario la curiosidad, fortaleza que muy bien desarrolló y nos contagió Carl Sagan con su obra y divulgación científica a lo largo de su vida. Además, la curiosidad hace salir a nuestro ego individualista de su corto espacio de miras. Es también necesario el asombro, la apreciación de la belleza. Rachel Carson, famosa por su libro, “La primavera silenciosa”, tiene otro libro trascendente y no tan conocido como el anterior “El sentido del asombro”. Este sentido que viene en nuestro equipaje genético, se desarrolla en la infancia y muchas veces se pierde en ese camino hacia la madurez. Necesitamos volver a traerlo al presente.  Hace poco, Catherine L’Ecuyer nos ha traido un maravilloso libro “Educar en el asombro” que incide en esa faceta. Finalmente, como decía Rachel Carson,



por ello, una posible forma de volver esa mirada a la Tierra, como hacen los astronautas desde el espacio, es caminar con sus zapatos, es decir, pasear a través del tiempo y las vicisitudes de ese lento y largo caminar de la Tierra, el surgimiento de la vida y muy posteriormente de nosotros, los humanos. Ese sí es realmente un camino educativo y ético. ¡Hagamos esa caminata!



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martes, 24 de octubre de 2017

Ciencia con conciencia: 40 años de una genuina propuesta para el bienvivir

“La enorme masa de saber cuantificable y técnicamente utilizable no es más que veneno si se le priva de la fuerza liberadora de la reflexión.”  Edgar Morin

“Decía Bernardo de Chartres que somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no porque la agudeza de nuestra vista ni por la altura de nuestro cuerpo, sino porque somos levantados por su gran altura.  Juan de Salinsbury

Como enmarcaba en el artículo anterior sobre el análisis del libro Homo Cooperans 2.0, la búsqueda de un objeto o idea podría darse en tres escenarios diferentes; un escenario con luz, otro con sombras y otro invisible. Aplicables también mayormente a los marcos presente, pasado y futuro. En esta construcción del paradigma del “bienvivir” suelo acercarme a ideas, artículos, libros del presente porque, por la regla heurística de no emplear mucho tiempo, hay muchas probabilidades de que estos ya más o menos contienen o han tenido en cuenta ideas del pasado. Sin embargo, a veces en la historia, hay bifurcaciones que dejan a ciertos autores o ideas en un camino no tan transitado. 


En mi opinión, este podría ser el caso de Carlos A. Mallmann del que tomé prestado sus ideas de desarrollo humano y necesidades como una de las tres patas o teorías fundamentales para el modelo normativo de sostenibilidad que construí. En aquel momento no tuve mucho tiempo de indagar en su obra, pero justo esta semana he hecho una búsqueda intensiva y me he encontrado con este documento que presentó en la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) hace exactamente 40 años. Era una reunión de expertos sobre investigación y necesidades humanas que se realizó en Paris entre el 24 y 28 de octubre de 1977. Es un documento corto que merece la pena leerlo, en lugar de hacer un resumen donde perdería su esencia y mensaje. El documento se titula “Prioridades de investigación y conocimiento holístico” que puede descargarse aquí. No obstante, he tomado uno de sus gráficos principales sobre las necesidades y satisfactores humanos, parecido al que había presentado en 1973 en un congreso en México, el cual tomé como referencia para mi trabajo. Este diagrama nos da esa gran perspectiva o mapa a tener en cuenta para guiarnos a través del proceso de la vida humana. Ahora cada explorador o exploradora tiene que tomar su brújula interior y con sus propias decisiones, intentar guiarse a través de esa experiencia que es la vida humana.


Los aspectos más relevantes del documento en general, hacen hincapié, a mi parecer, en dirección a tres prioridades que darían un gran paso de la humanidad hacia el bienvivir:

1ª) La importancia del conocimiento holístico en la ciencia frente al conocimiento analítico. Ya que la UNESCO, en aquel tiempo, era la única organización de la ONU que tenía un mandato holístico en relación al conocimiento. Era necesario revertir ese proceso de fragmentación del conocimiento con el fin de revertir el proceso que estaba deformando nuestra actitudes y sociedades.

2º) En el ámbito de las necesidades humanas, la propuesta constructiva de Mallmann exponía un modelo holístico de las necesidades y su funcionamiento. Una vez conocido el modelo, lo prioritario en investigación era orientarse a conseguir lo antes posible una satisfacción perdurable de las necesidades humanas relacionadas con el vivir (mantenimiento, protección y amor), de acuerdo con los deseos expresados por la propia población contribuyendo al mismo tiempo a la mejora de la satisfacción de las restantes necesidades humanas (convivencia, crecimiento y perfección)

3º) Finalmente, de los cinco problemas que planteaba la satisfacción de las necesidades humanas vitales en el texto, uno de ellos, es prácticamente universal y afecta a todas las sociedades del mundo. Este trataba de las relaciones autoritarias y discriminatorias hacia la mujer. No sólo afecta a los países menos desarrollados sino también a los más desarrollados. Por lo tanto, una iniciativa a resolver este problema pondría en común un objetivo idéntico para todos los países. La solución de ese problema daría sinergias con otras necesidades.

Una vez presentado ese documento para aquellos cuya curiosidad les haga abrir la puerta de su lectura, analizaré el contexto de la época de ese documento junto con algún otro de Mallmann que he encontrado en inglés. El objetivo es dar visibilidad a esas propuestas que van dirigidas hacia un camino hacia el bienvivir que quedó realmente poco transitado. Hay que darse cuenta que en 1979 y en 1981 en el Reino Unido y en USA entraron como ministra y presidente Margaret Thatcher y Ronald Reagan respectivamente. Fueron unos largos mandatos que movieron la ventana de Overton en la agenda económica y política mundial hacia el lado contrario del bienvivir. Por lo tanto, las propuestas de Mallmann y otros investigadores para un mundo mejor quedaron ciertamente enmudecidas ante el ruido atronador del movimiento neoliberal que aún perdura en nuestros días. Habría que preguntarse ¿qué habría pasado con esas propuestas si en aquella época el movimiento neoliberal no hubiera tomado el poder? Realmente no se puede cambiar esa historia. Hay que aceptarla, pero sí que se puede dar justicia moral a la agenda que no siguió y retomarla con fuerza en aquellos movimientos alternativos de estos días que de uno u otro modo continuaron por aquel sendero.


Un lugar en el mundo. El modelo mundial Latinoamericano


Carlos A. Mallmann, físico-matemático fue el primer presidente del consejo directivo de la Fundación Bariloche en Argentina. Esta organización se hizo famosa en los años 70 por su modelo mundial Latinoamericano (MML) o modelo Bariloche que era la alternativa al modelo planteado en el MIT, el modelo World 3 cuyos datos fueron utilizados para escribir el libro “Los límites del crecimiento” (1972). Este libro ha marcado mucho la agenda medioambiental y política que llega hasta nuestros días. Se han escrito nuevas versiones de ese libro, 20, 30 y 40 años después. Del mismo modo, del Modelo Mundial Latinoamericano se han escrito revisiones 30 y 40 años después apelando a la vigencia de ese modelo. ¿Cuáles eran las principales diferencias entre los dos modelos? ¿Cuál era el camino que se proponía desde el Sur y que devino en el menos transitado? Como ambos modelos se basaban en las matemáticas, en lo técnico, lo que añade complejidad para los no entendidos, me centraré en dar unas pinceladas sobre la filosofía de la que partía MML y así dar voz para que por lo menos pueda ser escuchado. Como bien articulada nuestro compañero en el anterior artículo de este blog, los axiomas que damos por buenos, necesitan de tiempo en tiempo una reflexión. Similar a la propuesta de Edgar Morin en su libro Ciencia con consciencia, los autores del MML partían de una postura ético-política. Así, Scolnik, uno de sus autores, señalaba como las técnicas matemáticas se pueden y deben usar como herramientas para el diseño de políticas. Es decir, la ciencia no es aséptica y una vez asimilado esto, hay que hacer transparente y conscientes los porqués de una elección. A ser posible darle el sentido moral a lo que se hace.

Gallopin, otro de los autores del MML, aclaraba hace un año junto con otros autores las diferencias entre los modelos y la conciencia de aquel proyecto. Esto tuvo lugar en una conferencia en la Universidad Nacional Litoral (UNL) de Argentian bajo la pregunta ¿Qué mundo queremos?

  “Con el MML no negábamos la posibilidad de límites físicos, ni postulábamos un crecimiento material económico indefinido. Nuestro argumento era que en el horizonte de tiempo considerado y a las escalas globales o regionales, los límites operacionales a la humanidad eran sociopolíticos y no físicos”
“Mientras otros modelos globales se concentraron en la crisis en el futuro, la mayoría de la población ya vivía en la pobreza y la miseria. Ignorar esto equivalía a aceptar el status quo y los valores centrales de la sociedad vigente y subordinar la necesidad de cambio a evitar una catástrofe futura que llevara la crisis al Norte. En este contexto, las políticas orientadas al equilibrio global como las de los 'Límites al Crecimiento' tenderían a asegurar que las injusticias actuales del sistema global se mantuvieran”.
En una interesante investigación llevada a cabo sobre la vigencia del MML cuatro décadas después, apuntaban a cuatro suposiciones fundamentales que consideraban como lo mínimo deseable y alcanzable, teniendo en cuenta las capacidades existentes en los años setenta.
1) Una sociedad socialmente igualitaria puede basarse en la satisfacción de los derechos inalienables de todos los individuos: derecho al alimento, a la vivienda, a la salud y a la educación. El modelo tomó estos derechos para constituir la definición de las necesidades básicas de la humanidad, como una base de construcción inicial.
 2) Se reconocieron múltiples aspiraciones y necesidades, que difieren cualitativamente de las necesidades básicas planteadas. El modelo expresamente dejó estas aspiraciones y necesidades afuera, para focalizarse únicamente en las necesidades básicas.
3) Cada individuo puede participar activamente en la toma de decisiones.
4) La sociedad planteada en el modelo, es no consumista, en el sentido en que consideró que el consumo no es un valor en sí mismo, sino sólo un medio para la satisfacción de las necesidades básicas.
En esa misma conferencia de hace un año, se manifestaba que el MML surgía como una crítica a los modelos capitalista y socialistas tal como habían evolucionado y su propuesta era los fundamentos de una sociedad deseable donde las necesidades humanas básicas para toda la población fueran satisfechas en un previsible futuro, posiblemente, alrededor de 2060. Gallopin afirmaba:
 “En esta propuesta, la participación fue el eje central, tanto como fin en sí mismo y como mecanismo para establecer la legitimidad de las necesidades en la nueva sociedad. Así, la propuesta era más socialista que capitalista, aunque el énfasis central en la participación democrática diferenciaba nuestra propuesta de los países socialistas entonces existentes. Hoy, sería ‘post-capitalista’”
Aquello que, según Gallopin, podría haberse alcanzado en poco más de una generación, no se llegó a realizar por el camino o agenda tomada a nivel global. No obstante, y lamentablemente, aunque aquello no se alcanzó, su mensaje central sigue vigente:
“Hay al menos un camino viable hacia un futuro sustentable y deseable, pero este requiere de cambios institucionales fundamentales y de una transformación del sistema de valores predominante. Las estrategias del ‘todo como siempre’ (business as usual) llevarán a un sufrimiento humano innecesario y extendido y a la insostenibilidad ambiental”.

Necesidades humanas y bienvivir


Como decía Bernardo de Chartres, somos como enanos a los hombros de gigantes. Manfred Max-Neef siguió el camino menos transitado y dejó el camino fácil para adentrarse en el camino arduo de hacer de este mundo un mundo mejor. Después del golpe de estado de Chile donde estaba trabajando se exilió en Argentina y concretamente se dirigió a la fundación Bariloche que estaba fuertemente marcada por Carlos Mallmann. Allí compartió con Mallmann diferentes investigaciones que posteriormente dieron a sus relevantes escritos del desarrollo a escala humana y la economía descalza.

Mallmann también tuvo inspiración en otros gigantes, entre ellos como confiesa en un texto “Moving towards Sinergy” escrito en 1979, se encuentran los libros de Erich Fromm y la música de Gustav Mahler. De este último intuyo que se inspiró para poner un departamento de música en la fundación Bariloche. Es decir, la mirada holística de Mallmann influyó para que la fundación Bariloche no sólo se dedicara a los ámbitos naturales y sociales sino también al Arte alineado con esa triada de Verdad, Bondad y Belleza.

En cuanto a la influencia de Erich Fromm, he podido constatar en los escritos que he leído de Mallmann, las metáforas sobre la sociedad sana y enferma, el concepto del carácter y la influencia del “Arte de Amar”.

Sin ir más lejos dejo el enlace de este texto precioso, utópico de una sociedad en 2100 “Moving towards Sinergy” que merece la pena sus lectura ya que en mi opinión en un canto al bienvivir (texto de 4 páginas en inglés descargable aquí). En él hace hincapié a los dos sucesos que han hecho pasar de una sociedad centrada en el paradigma de la alienación a una sociedad centrada en el paradigma del Amor. Los dos sucesos que cambiaron esa perspectiva fue la revolución interior donde cada uno se interroga, se cuestiona internamente y se hace más consciente y la revolución de la mujer algo que daba por finalizado en 2070 y que en esa época 2100 desde donde lo escribe parece tan obvio que nadie pensaba que tal cosa pudiese suceder antes. El artículo finaliza con dos propuestas, mantener siempre esa reflexión interior de cada uno, aunque ella depare ciertas aflicciones y su propuesta de felicidad que merece enmarcarse:



Finalmente, en uno de los capítulos del libro titulado “Visiones de sociedades deseables” (1979) editado por Masini, Barbieri y Galtung, Mallman escribe sobre las sociedades alternativas orientadas hacia la satisfacción de necesidades. La metáfora que emplea es la de la salud:

“DIAGNÓSTICO Y CURACIÓN

Si tuviera que contestar con una frase la siguiente pregunta:

¿Cuáles son las causas de la extremadamente baja calidad comparativa de la vida que la mayoría de los pueblos ha tenido a lo largo de la historia y tiene todavía en este momento dentro de sus sociedades y en el mundo?

Yo diría que las causas son:

   a) desde un punto de vista social e inter-humano, las formas de organización autócratas, jerárquicas y patriarcales;
    b) desde el punto de vista personal o intra-humano, las estructuras de carácter autoritarias, dependientes y auto-enajenantes; y
   c) desde el punto de vista ambiental o extra-humano, la relación explotativa-posesiva y depredatoria con el hábitat.

El diagnóstico de nuestra enfermedad inmediatamente señala hacia un enunciado general sobre la estrategia social o inter-humana que debemos seguir para curar el mal:

Debemos erradicar las inequidades del existir y, al hacerlo también erradicaremos las inequidades del tener.”

Posteriormente continua con la medicación y se centra en identificar los procesos que reproducen las características culturales de generación en generación, y consecuentemente las perpetúan en el tiempo si no hay cierta ruptura. Esos procesos se dan con la socialización, psicologización y la ambientalización de los niños. La clave principal, señala Mallmann, está en enfocarse en los niños ya que son las personas nuevas y no aculturadas de cada generación y por el hecho psicológico de que los rasgos del carácter adquiridos durante la juventud son más difíciles y penosos de cambiar posteriormente.
Para Mallmann,

 “Las buenas sociedades son aquellas en las que sus miembros satisfacen sus necesidades de una manera sinérgica con ellos mismos, tienen una relación sinérgica con la sociedad y tienen una relación sinérgica con el medio ambiente.”

Finalmente, las propuestas de acción que propone Mallmann deben presentarse para un marco sociocultural específico. En su caso y a modo de ejemplo ya que vive en Argentina proponía para esa sociedad concreta y en ese contexto de tiempo, entre otras medidas:

-       La democratización de las instituciones.
-       La democratización de las familias.
-     Creación de una nueva moneda paralela cuyos billetes serían equivalentes a las horas, días, semanas y meses de trabajo.
-       Democratización de la propiedad del capital.
-    Creación de una nueva rama del poder judicial cuyos atributos fueran la inspección de la distribución de los bienes materiales y no materiales, como por ejemplo, la participación en las decisiones, la educación, la información, el ingreso, el capital, la recreación, etc., y acusar a los poderes gubernamentales que sean responsables de deteriorarlos.


Estudios avanzados: estudios del futuro o cuando lo deseable llega al presente encontrándose con el camino del pasado


Un repaso a la trayectoria profesional de Mallmann hacia 2002 poco antes de jubilarse nos mostraba esta fotografía del camino que había recorrido.

Carlos A. Mallmann. Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Buenos Aires. Argentian. Ha realizado investigación en Física Nuclear de Bajas Energías, 1951-1966; Política Científica y Tecnológica, 1966-1972; Desarrollo Humano, Calidad de Vida, Desarrollo Social, Dinámica Societal de Largo Plazo y Escenarios del Futuro, 1972- 2002. Ha ejercido la docencia, investigación y dirección en la Universidad de Buenos Aires, la Comisión de Energía Atómica e Instituto de Física Balseiro, Argentina; USA Atomic Energy Comisión; Fundación Bariloche; y United Nations University.

Ya hemos hecho referencia a sus estudios sobre desarrollo humano, calidad de vida, desarrollo social y su cooperación en el modelo mundial Latinoamericano. De una formación inicial de Físico-Matemático, se ve cómo empezó su carrera profesional enfocado en temas de Física hasta tomar un camino por temas de desarrollo humano y calidad de vida. En la última parte de su carrera utilizó intensamente la parte matemática para intentar hallar un modelo cíclico. Este fue uno de sus trabajos más complejos. Junto con Lemarchand desarrolló un modelo formalizado matemáticamente donde se pudiera explicar los orígenes de los fenómenos de auto-organización que de alguna forma generan patrones temporales en las sociedades. Dentro de cada ciclo encontraron cuatro fases a las que identificaron como:

1) Relacionando y organizando de acuerdo con formulación de identidad social alcanzada en el periodo anterior. Características: conservativa, concordante, afirmativa, reconstructiva y dialógica.
2) Actuando y alcanzando las relaciones y organizaciones establecidas. Características: conducente, estable, certera, constructiva y ordenada.
3) Cuestionando y comprendiendo las acciones y logros previos. Características: crítica, discordante, dubitativa, deconstructiva y confrontativa.
4) Reformulando la identidad social de acuerdo con la experiencia previa. Características: conflictiva, inestable, incierta, destructiva, caótica.
Ante la pregunta de si ese modelo era determinista con respecto a la evolución societaria los autores argumentaban que si y no.

“Sí, en términos de la predictibilidad de la secuencia de preocupaciones de motivación económica y política de las sociedades. No, en términos de las respuestas a esas preocupaciones motivacionales porque estarán determinadas por la lucha entre los actores sociales de una sociedad y su interacción con los actores sociales de otras sociedades.”


Conclusión personal final



Como había comentado al principio, el apoyo en los hombros de Mallmann fue primordial para para la creación de un modelo de sostenibilidad humana holístico que realicé para el Master de Sostenibilidad. Por cuestiones semánticas o lingüísticas he optado por cambiar la capacidad humana de “Perfección”, por la de “Conciencia” manteniendo las necesidades de trascendencia y madurez como elementos para llegar a ella. Así mismo, siguiendo un camino menos transitado he podido construir una red con 10 nodos o elementos que de algún modo u otro, según se apoye o no en una perspectiva ética o moral holística, nos pueden llevar hacia una sociedad enferma o al malvivir o hacia una sociedad deseable o al bienvivir. Esto todavía requiere más investigación holística, pensamiento complejo y probablemente matemáticas si quisiera modelarlo.





Esta nueva revisión exhaustiva de su vida y obra, me ha hecho descubrir nuevos gigantes como sus compañeros en el modelo mundial Latinoamericano y la visión inclusiva de este priorizando las necesidades humanas básicas de la población global. El camino menos transitado suele ser duro, pero si es elegido moralmente es muy significativo. Una ciencia con conciencia, reflexiva sobre los pasos que se van dando es una necesidad humana global. Uno de esos sitios donde la ciencia se hace con conciencia es el Schumacher College en UK, lugar que he podido visitar unas cuantas veces cuando vivía cerca de allí. Pero quizás Daniel Wahl en este magnífico artículo “Ciencia con Conciencia. Schumacher College educación para el siglo XXI” nos da de primera mano las vivencias integrales que allí se desarrollan. Como en ese artículo afirma:

“Lo que necesitamos son ciencias con conciencia, que enfoquen la participación apropiada en los procesos de la vida y no sigan la meta anticuada de las ciencias del siglo XIX, que era establecer la humanidad como dueña de la naturaleza a través de la predicción y el control”

Y para cerrar este artículo  subrayo la cita que el profesor de astro-física, Chris Clarke expresó durante uno de los cursos del Schumacher College titulado “Viendo las ciencias con ojos nuevos”,

“tenemos que empezar a pensar sobre el universo como una conversación, como una comunidad de seres en interacción consigo mismos. Es como que cada organismo está actuando y existiendo en el contexto creado por todos los otros organismos.”



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