El abuso
emocional dentro de las familias y especialmente originado por los
padres todavía es un tema tabú. En particular el abuso
narcisista sigue sin ser detectado. Casi todas las personas han
experimentado violencia en su infancia. Pero nos imaginamos
que la violencia tiene que ser física con golpes y
gritos y con la víctima llorando. Pero también existe la violencia
emocional y es casi peor porque es invisible para las personas
ajenas. Es una violencia que a simple vista no es detectable. Es
sutil y silenciosa y se esconde tras la fachada de una de familia
inmaculada. Hablamos de manipulación, ignorancia, insultos, desdeño,
ninguneo y degradación.
La
obra de teatro "luz de gas" del año 1938 (Estados
Unidos), fue el origen de un término que se usa hoy
para nombrar un particularmente cruel método de
manipulación. El tal llamado "gaslighting", la
manipulación psicológica sistemática utilizada por el personaje
principal sobre una víctima. La trama es la siguiente: un
marido intenta convencer a su esposa y a otros de que ella esta loca
mediante la manipulación de pequeños elementos de su entorno y
posteriormente insistiendo en que ella está equivocada y recuerda
las cosas de forma incorrecta. El título original se deriva de la
atenuación de las luces de gas en la casa que sucedió cuando el
marido estaba usándolas en el ático durante la búsqueda de un
tesoro escondido. La esposa se da cuenta de la regulación de las
luces y lo menciona, pero el marido insiste en que solo se lo
imagina.
El
término "gaslighting" se ha utilizado coloquialmente desde
la década de 1960 para describir los esfuerzos para manipular el
sentido de la realidad de alguien. Incluso hoy en día la palabra
gaslighting se utiliza para describir un intento de destruir la
percepción de la realidad de otra persona con el fin
de camuflar el abuso emocional. Gaslighting es uno de
los métodos más insidiosos y pérfidos de
abuso emocional.
Se
mantiene en la duda constante a los hijos sobre
su propia percepción con frases tales como "ya
sabemos que reaccionas un poco mas sensible" o "pero
tú tienes una fantasía muy viva" que usualmente
están dichas en presencia de otras personas, lo que es especialmente
denigrante.
Cuando
las víctimas hablan ante otras personas sobre el
trato injusto y la vejación, el narcisista suele
presentar rápidamente una explicación muy racional y
condenar a los hijos en un momento mas tarde en ausencia de
otras personas y sin aparente relación causal con
el evento anterior. El abusador tendrá especial
cuidado de que solo la victima se de cuenta de la relación entre
la anterior deslealtad publica por su parte y el castigo recibido.
Para todos los demás sera totalmente incomprensible que
haya una relación entre ambos eventos.
Ocurre con frecuencia que
los padres narcisistas difunden el infundio de que sus
hijos sufren una patología psiquiátrica cuando estos reducen
o cortan el contacto con ellos. Los padres entonces trabajan con
mucho esfuerzo en la destrucción de la reputación social
de los hijos y al mismo tiempo muestran el rol de
víctimas en su relación con los hijos en el
escaparate público. Hijos que reconocen el
abuso e intentan deshacerse de ello suelen crecer como
chivos expiatorios de cualquier malestar de los padres o de
la familia en general. Los
padres narcisistas suelen mostrar el rol de
víctima con el "niño problemático" en público con
mucha desesperación y credibilidad. El
hijo afectado tendrá muy difícil probar el abuso ya que
por lo general se cree más a los padres que a los hijos.

Especialmente
madres, no tanto padres, son abusadores emocionales, ya que
es muy difícil que salga a la luz debido al
estatus incuestionablemente empático de una madre en
esta sociedad y su supuesta habilidad por
defecto de actuar de forma moralmente correcta y tener
derecho a decidir sobre el bien y el mal de
los hijos. Crean una fachada de su
propia persona que transmite una imagen de
infalibilidad y cada mancha sobre esta imagen que
puede acarrear la conducta o la apariencia de sus
hijos se castiga con crueldad emocional, sustracción de
cariño y difamación publica. Sus hijos se
convierten en una extensión operativa de su falta de
autoestima y empatía. Cada infracción a las reglas
del juego que puede corromper su imagen de padres
perfectos será castigada con mas abuso y mas chantaje
emocional. Hacen responsable a los fallos y debilidades de
los hijos del fracaso del teatro de la familia perfecta.
Especialmente en
ambientes rurales o de pueblo donde hay
escasa educación e ilustración, donde los padres
sufren un empobrecimiento emocional debido a la dureza de
su entorno vital y debido a la
propia educación autoritaria que han recibido,
especialmente en este entorno los padres muchas veces no
son capaces demostrar cariño y empatía. Allí
es donde los padres narcisistas encuentran terreno fértil para
su labor sucia y abusiva. El entorno social del pueblo es intimo
y transparente y las respuestas a ciertas conductas son inmediatas.
Más deben tener cuidado los padres en aparentar hacia
fuera que todo va bien y más dentro de la familia tienen
que controlar y oprimir el desarrollo individual, autónomo y
emancipado de sus hijos.
Los padres narcisistas actúan únicamente siguiendo sus propios intereses,
que los hijos han de cumplir también. Los hijos también son
responsables cuando los padres no están
bien. Contradicciones con estos principios nunca
se considerarán ni se discutirán, simplemente serán
rechazadas. Igual que una manera propia de
pensar u opinión será inmediatamente arrollada con egotismo.
Los tópicos de conversación en
comidas o encuentros familiares giran por lo general alrededor de
ellos, de sus problemas y sus sufrimientos. El éxito y
los logros de
los demás serán relativizados, disminuidos o descartados como
buena suerte. Los padres narcisistas cambian su patrón
de conducta muy rápidamente de infantil y victimista
a autoritario y agresivo,
lo cual causa más inseguridad aún.
Los padres
narcisistas no entienden la fragilidad y sensibilidad
de sus hijos y se enfadan con ellos muchas veces por
causas menores. Los critican constantemente y niegan sus capacidades y
habilidades. Los hijos crecen con la visión de
ellos como inútiles y malas personas que
siempre causan que sus padres sufran por algo.
El
empeño hacia la autonomía por parte de los hijos es
impedido, castigado y posteriormente cargado de sentimientos de
culpa o solo admitido hasta el punto que sigue
sirviendo a la necesidad y satisfacción de
los padres para atender su teatro hacia el exterior
(logros públicamente honrados y celebrados como
un doctorado o ganar una competición en un deporte de
relevancia social). Pero cada desviación de
las expectativas de los padres sera interpretado como
un acto agresivo hacia su manera de vivir y
una traición a los valores totalmente arbitrarios y
chaqueteros de los padres.
Los padres narcisistas no
son capaces de sentir empatía para sus hijos y expresar cariño
tanto físico como verbal. Suelen expresar su
"amor" con bienes materiales porque son visibles para
los demás, "mirad todo lo que hemos sacrificado",
porque por la ayuda emocional, una conducta empática
o mostrar afecto no se recibe aplauso ni reconocimiento público,
por tanto no interesa.
Los
hijos de los padres narcisistas son como una extensión de
las expectativas que tienen estos en la vida
y cada fallo en esta extensión está considerado como
un fracaso del proyecto familiar. Fallos de sistema
que se castigan con chantaje emocional, difamación e
infundir mala conciencia desde muy pequeña edad en
los hijos.
En consecuencia los hijos suelen desarrollar un carácter pasivo, moldeable
y flexible y en el ámbito laboral seran reconocidos por
su talento diplomático y su entrega
total. Desarrollan una actitud sumisa en su vida
y se niegan a satisfacer sus propias necesidades y
deseos. No saben como hacerlo sin la guía de las pautas
estrictas que conocen de su casa
La
sociedad española de hoy dia es un cultivo rico en nutrientes
para padres narcisistas y es muy probable que
mucha gente sufra este tipo de maltrato a diario en silencio
hasta desarrollar problemas de
salud tanto físicos como psíquicos. La creciente mentalidad
neoliberal de competencia individual y
egocentrismo junto a la vieja educación católica de culpa
y su concepto de ser negociable en su cuantía, fomenta y
acelera el desarrollo de este abuso.
Miles
de españoles sufren esta intolerable situación en silencio sin
que haya conciencia sobre ello. Los padres de la dictadura
franquista se han convertido en autores de violencia emocional
y física porque no saben cómo gestionar los defectos y
la debilidad que tiene cada persona de una u otra manera. Si
un hijo intenta declarar el abuso y revelar el dolor y el
maltrato, pronto llegará a posiciones de rechazo del resto la
sociedad porque a los padres en este país no se les
critica ya que se les "debe la vida"... desde este
punto de vista es doblemente cínico porque de un lado un
deber es algo obligatorio y por otro lado hay que agradecerles que
imponen un deber a sus reglas...su forma de vida. Ya se ve lo
absurdo que es esta frase solo a nivel lógico. Si dios nos ha
creado como somos y nos quiere tal cual, por qué nos
tenemos que perdonar todo el dia por como somos. En esta analogía se
reconoce de donde viene el poder que piensan deben ejecutar
algunos padres. Como son serviciales y cumplidores en todos
los protocolos públicos y educados en el trato con
los demás externos a la familia ellos creen haberse ganado
todo el derecho de imponer su moral y su manera de ver la vida a los
hijos.
Esta
mentalidad sumisa y chantajista que convierte a los hijos mentalmente
en subordinados de los padres de por vida es la
consecuencia del problema del abuso emocional de menores y
hijos. Por supuesto no todos los padres son narcisistas y
quiero creer que es la minoría, pero los patrones morales, sociales
y culturales indican un riesgo muy elevado de que puede haber un gran
número de casos de maltrato emocional escondidos, sufridos en
silencio con un profundo sufrimiento. Un golpe o
una violación no es peor ni mejor, es abuso igualmente,
pero el maltrato emocional narcisista es muy difícil de
probar y demostrar y requiere una especial atención por
parte de los psicólogos.
Lamentablemente tampoco ellos
son conscientes de la profundidad del dolor que causa este
maltrato y por tanto muchas veces no reconocen la gravedad
del estado de la víctima, ya que ellos, los psicólogos, cuando
vienen de una casa donde todo está bien son incapaces de empatizar
con la situación en la que se encuentra la víctima por
mucho que conozcan el concepto teórico desde sus
estudios. Para ayudar a detectar este problema a
continuación pongo una lista de preguntas que se puede hacer uno
mismo para darse cuenta si sufre o ha sufrido este problema o incluso
es el autor del maltrato.
¿Al
hablar de los problemas de la vida con sus padres, los
padres desvían el discurso para hablar de ellos mismos?
¿Al
hablar de sus sentimientos con sus padres, tratan de desvalorizar la
sensación comparándola con la suya?
¿Los
padres sólo soportan tus asuntos si hacen que ellos en público
queden como unos "buenos padres"?
¿Ha
sentido siempre una falta de cercanía emocional con sus padres o
hijos?
¿Cuando
algo sucede en su vida (accidente, enfermedad, divorcio) sus padres
reaccionan como si usted les hubiese hecho sufrir a
propósito ?
¿Están
o han estado sus padres excesivamente pendientes de lo que
otros piensan (vecinos, amigos, familiares, compañeros de trabajo)?
¿Se
siente usted responsable de las dolencias de sus padres (dolores de
cabeza, estrés) o incluso le han reprochado ser el culpable
de enfermedades de los padres por no comportarse como
ellos querían?
¿Sus
padres quieren controlar sus decisiones?
¿Cambian
sus padres de humor muy rápidamente de egoísta/ofensivo
a un estado deprimido y victimista y al revés?
¿Se
sintió que tenía que cuidar de las necesidades emocionales de sus
padres cuando era niño?
¿Se
siente manipulado en presencia de sus padres?
¿Se
siente valorado por sus padres por lo que hace y no por como es?
¿Sus
padres actúan en público como una víctima o mártir?
A continuación también
hay que mencionar como se puede escapar de esta cárcel
mental una vez detectado el problema. Aquí es donde
es aconsejable buscarse una persona que tenga experiencias
similares en su propia vida (también puede ser
un psicoterapeuta que tenga experiencia y empatía
con estos casos). El
mejor amigo pero que viene de una familia intacta y sana
no comprenderá de lo que se trata y dirá que a
los padres hay que respetarlos porque son los que te han
criado. Esta frase puede causar mucho daño y años de retraso en
resolver el conflicto y finalmente liberarse de ellos ...
de los padres tóxicos.
Al
final dejo cuatro enlaces de interés para la
gente afectada entre los lectores