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miércoles, 26 de diciembre de 2018

Cinco caminos para un bienestar responsable: una propuesta inteligente, todavía vigente

“Gran parte de la vida moderna se basa en una lógica falsa, una lógica que supone que la felicidad y el bienestar provienen de la prosperidad financiera. Por lo tanto, la mayoría de los políticos, y la mayoría de nuestros medios de comunicación, parecen asumir que el objetivo principal del gobierno es garantizar que la economía avance para siempre. Es casi como si los padres fundadores estadounidenses hubieran declarado que nuestros derechos inalienables eran la Vida, la Libertad y la búsqueda del Crecimiento Económico. Hay dos razones principales por las que esta suposición es incorrecta. Primero, una vez que se satisfacen las necesidades materiales básicas, hay muy poca evidencia de que la búsqueda de la prosperidad financiera genere mucha más felicidad adicional para los individuos o las naciones. En segundo lugar, al perseguir el crecimiento económico, estamos creando todo un conjunto de problemas sociales y ambientales que socavarán la felicidad y el bienestar potenciales de las generaciones futuras.”
Nick Marks (uno de los creadores de los “Five ways to wellbeing” y del “Índice del Planeta Feliz)


En el año 2008, NEF (New Economics Foundation), Fundación para la Nueva Economía, desarrolló a petición del gobierno británico una investigación sobre posibles acciones para mejorar el bienestar personal. De esa larga lista de posibles ejercicios personales, con bastantes evidencias de buen funcionamiento, eligieron cinco para simplificar y para que llegara con mejor difusión a la población británica. Estos eran conecta, mantente activo, presta atención, sigue aprendiendo y da. De manera parecida al dicho de tomar al menos cinco frutas o verduras al día para mantener sano nuestro cuerpo, esas cinco maneras ejercidas diariamente podrían ser adecuadas para mantener o potenciar nuestro bienestar emocional, social, mental e incluso, diría yo, espiritual. Se cumplen ahora 10 años de aquella propuesta que todavía se utiliza, principalmente por el NHS (servició de salud público británico) en difusión de campañas y programas para mejorar el bienestar de los ciudadanos. Como bien nos dice la OMS (Organización Mundial de la Salud) con su definición de salud:

“Un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.”

la salud es un proceso integral y no solamente físico. En esta sociedad del siglo XXI, estamos alargando la vida de nuestros cuerpos, pero la calidad emocional, social, mental e incluso espiritual de nuestro ser parece ser que está descendiendo. Todo esto, lo estamos observando a través de las numerosas crisis, tanto personales como sociales y medioambientales que vivimos en estos días.

Los finales de año suelen ser épocas de balances, no sólo empresariales, sino personales. Además, con la entrada de un nuevo año, los propósitos personales que nos solemos plantear, normalmente, se olvidan nada más llegar el mes de febrero.


La propuesta principal de este artículo es mostrarnos esos cinco caminos para mantener o incrementar nuestro bienestar, así como tener a mano, nunca mejor dicho, una manera mnemotécnica para que no se nos olvide fácilmente estas cinco formas. Para esto último, utilizaré los cinco dedos de la mano, una propuesta que me recuerda a uno de los libros que ocupó mi cabecera en los años 90. Se trataba de “The hand-book for the positive revolution” (La revolución positiva: 5 principios básicos) de Edward de Bono.

lunes, 3 de diciembre de 2018

"Menos es Max", probablemente el mejor juego educativo del mundo para el bienvivir de la sociedad y el planeta


“Un juego como éste tendría que estar en todas las casas, escuelas y en los despachos donde se toman grandes decisiones. Recomiendo una partidita a todos aquellos que se dedican a la virtuosa tarea de educar, aprender y crecer. Gracias.” Silvia (Madrid)

“Me ha gustado porque nos ayuda a entender nuestras necesidades”, 14 años, estudiante de Secundaria.

“Te abre los ojos respecto a cosas que tenías preconcebidas como buenas o malas”, estudiante enfermería, Universidad de Cantabria.

“Hemos trabajado en equipo, nos hemos reído, compartido opiniones. Es muy beneficioso para nuestras vidas en lo personal.”, alumna de Secundaria, IES Vega de Toranzo

“Es muy divertido y plantea cuestiones indispensables para comprender el mundo; mientras se lo pasan bien un rato, les ayudamos a buscar formas de mejorarlo.”, tutora Secundaria IES José Hierro.

“Tiene un buen diseño, es fácil de entender, rápido, entretenido y te quedas con ganas de más”, jugón, Asociación Trenti.

“Es muy completo: formación, valores, cooperación, diálogo, reflexión y diversión. Llegar a la reflexión por sus propios medios”, tutora Secundaria, IES La Granja


Llevaba esperando unas semanas para jugar a “Menos es Max”, cuando, hace diez días pude ya, finalmente, echar una partida con Belén y Carmen de la asociación “A Volar” y principales creadoras de este maravilloso juego. Puedo decir que fue increíble. Superaron todas mis expectativas sobre las ya altas perspectivas que tenía del juego. Puede ser una provocación semejante título, pero en este artículo, aparte de mostrar las dinámicas y filosofía de este juego, justificaré tal predicción que podría resumir así:

"Un sorprendente y fascinante juego para sentir, entender y experimentar la economía en la vida y la vida en la economía."


Y de vida y economía que impregnan nuestras decisiones y pensamientos diarios es de lo que trata el juego. Si los modelos económicos que vivimos están amenazando nuestra vida a través de las cada vez más numerosas crisis personales, sociales y ambientales, el nuevo marco planteado en el juego, el de las necesidades humanas, restablece el equilibrio poniendo la vida por encima de la economía.

El juego está basado en una economía por el Bien Común y en el libro “Economía a escala humana” de Manfred Max-Neef, Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn, descargable gratuitamente aquí y considerado por la Universidad de Cambridge como uno de los 50 libros más importantes en materia de sostenibilidad. Además, esta iniciativa inspiradora de crear el juego a través de las ideas de la economía a escala humana, ha llevado a este a ganar el premio nacional “Humanidad y Medio” de Camargo en la categoría de sostenibilidad.



Son mucho los adjetivos que se pueden poner al juego: divertido, transformativo, educativo, entretenido, reflexivo, estratégico, familiar, interactivo…y por todo ello no sólo es recomendado para niños (a partir de 10 años) y jóvenes sino para familias y adultos. De este modo tan lúdico y estimulante, a través del juego, estamos haciendo una llamada a la creatividad, a la innovación o a la transformación para que pueda emerger más rápidamente ese nuevo paradigma que aquí llamamos bienvivir.

lunes, 21 de agosto de 2017

La solución final - la ilusión terminal.

La inteligencia tiene tantas variaciones como escuelas. La hay a nivel vertical con términos cuantitativos y también la hay a nivel horizontal cuando hablamos de diferentes tipos de inteligencia. Cada tipo de inteligencia puede tener su aspecto cuantitativo también, es decir, estar mas o menos desarrollado en una u otra persona. Esto genera la variedad infinita de talentos y habilidades intelectuales que puede tener un ser humano. Por un lado tiene habilidades mas o menos desarrolladas y por otro lado son distintas las habilidades en las que puede destacar o de as que puede carecer. Así, no existe "la inteligencia" como absoluto que determina la habilidad intelectual de una persona. El conjunto de múltiples aspectos crea una muñeca rusa de habilidad y personalidad en cada individuo. Para mí, en la habilidad intelectual también entra como un factor la agilidad corporal y la respuesta neuromuscular. Una persona relativamente torpe en ciertos juegos de coordinación tiene este pequeño aspecto de la inteligencia poco desarrollado. Es la que coordina la visión de los movimientos de otros con la capacidad de abstraerlos y copiarlos en el propio cuerpo a nivel neuronal (poder copiar y por tanto aprender movimientos). Esta inteligencia es crucial para bailarines y practicantes de Kung-Fu pero totalmente irrelevante para un profesor de matemáticas.
Hoy quiero hablar sobre una inteligencia muy importante para la dinámica del crecimiento económico. La capacidad de omitir un negocio o una conducta debido a la previsión de una mejor oportunidad en el futuro.




Los animales no omiten comer porque tengan previsión de una presa o un pasto mejor que puedan encontrar mañana. Se llevan lo que encuentran en el camino siempre y cuando tengan hambre y la comida sea apta para ellos. Su previsión no está destinada a futuras mejores opciones sino que lo que hacen es moverse en un ciclo de vida que les proporciona en ciertos momentos y sitios concretos siempre la misma comida, idónea para ellos. Y aquí se acaba el desvío antropológico porque se puede prever a donde llega este discurso comparativo entre humanos y animales ....una infinita y aburrida explicación de los procesos desencadenantes del desarrollo humano debido a su entorno natural y climático. Por falta de interés por mi parte y espacio en el blog omito esta explicación y me centro en la habilidad de omisión en la actualidad, a nivel estructural, sin detenerme en su desarrollo histórico.

La publicidad está repleta de ofertas para omitir decisiones a cambio de una solución mejor que se obtendrá gracias a un producto aun por comprar. Generalmente no se percibe que la sugerencia de esta mejor solución es para un problema que hasta este momento no teníamos. Se sugiere la omisión de una supuesta solución en la actualidad, que no existe, que se sustituye por un producto que soluciona finalmente el conjunto complejo de problemas que se acaba de orquestar en la publicidad. Se ofrece una solución final para un problema ficticio que puede existir, pero que no tenemos.

De esta manera los departamentos de marketing se aprovechan de un tipo de inteligencia típica y única del ser humano. Así mismo, esta inteligencia se convierte en una gran desventaja para la autonomía en la toma de decisiones de las personas. Creemos que siempre habrá una solución que mejore la configuración actual en la que nos encontramos. Creemos que esta dinámica está vinculada a la misma naturaleza. Pero eso no es cierto. La naturaleza va probando opciones de manera semi-aleatoria. Quiere decir que no busca la solución final porque carece de voluntad, simplemente reacciona al cambio del entorno con una adaptación de conducta y genética. Así se han perfeccionado los tiburones, virus, cucarachas y ratas. Hoy son los indiscutibles maestros del planeta.Pero lo que no tenían era una visión del estado final e idóneo de su existencia.




El concepto de "regni caelorum" de las religiones sugiere que esta es la realidad en la que estamos destinados a vivir todos. Hoy el capitalismo sigue este hilo del cielo eterno de la salvación de manera que pretende vender soluciones cada vez mas perfectas que prometen la solución a todos los problemas de una vez por todas.

Pero la gran confusión de nuestra ideología actual capitalista es creer que la evolución biológica se manifiesta en el desarrollo económico. Además, se mezcla a partes iguales con la teoría del gran final perfecto y divino. La secularización se ha hecho solo a medias, ha parado justo donde era necesario el mantenimiento de ilusiones sobre soluciones terminales. La mayor expresión de esta enajenación conceptual es la industrialización del siglo XIX en países aun cristianos. Allí es donde se ha montado el fundamento para la destrucción masiva de humanos como en el tercer Reich, la Rusia de Stalin o en general el delirio de grandeza de una gran nación fuerte y orgullosa.

Los productos de consumo pretenden representar el desarrollo de la evolución del ser humano. Su constante perfección, a su vez, es una metáfora sobre la posibilidad de la salvación final. La retórica del capitalismo ha hecho creer que la evolución biológica es un desarrollo lineal hacia un estado siempre mejor y finalmente perfecto. Sabemos que este no es el caso. Pero con este truco ha eliminado la ultima duda racional sobre su potencial destructivo. El ser humano es vanidoso y la idea sobre si mismo como "el futuro ser perfecto" le adula igual que el concepto de una salvación divina.

Omitir una solución que tenemos ahora por una posible mejor en el futuro es así el motor del desarrollo humano como también su mayor riesgo de fracaso. La consciente y planificada omisión de oportunidades esperando una mejor en el futuro lisonjea el intelecto y causa la impresión falsa de control sobre las cosas de la vida.

Hitler utilizó la palabra "Endlösung" para su plan de extinción de los judíos del planeta que significa "solución final". La cuestión no es solo que este plan esté fuera de todo lo que consideramos ética aceptable también permite ver que a nivel dialéctico, los grandes opresores (personas y/o instituciones) usan la misma debilidad del ser humano para fomentar su poder.



Continuamente caemos en la trampa de las soluciones finales. Comienza con asuntos tan triviales como no ir a al cine hoy porque la semana que viene cobramos una gratificación y entonces tenemos planeado comprar-nos esa tele de 45 pulgadas y ya la veremos más tranquilo y más a nuestro gusto en casa. Sabemos que mil cosas pueden pasar hasta entonces pero optamos por el camino de la fantasia y un futuro mas acertado a nuestras "necesidades" que aún están por descubrir. Seguramente lograremos comprar esta tele y seguramente no nos vamos a acordar que queda pendiente ver esta película que tanta ilusión nos hacía. Miles de cosas han ocurrido en medio y finalmente la mejor solución final para ver esta peli se ha convertido en un camino distinto. Hemos omitido una ilusión, un deseo, una buena comida, no porque no nos la podemos permitirnos. La hemos omitido porque pensábamos que vendrá algo mejor. Pensar dos veces antes de omitir por algo mejor puede decelerar el  crecimiento salvaje muy considerablemente.

martes, 28 de marzo de 2017

Cambio será el nombre que tendrá

La auto-restricción que seria necesaria para conseguir frenar el crecimiento del capitalismo salvaje y egocéntrico no ocurrirá. Es un simple problema lingüístico, el problema del significado intrínseco de dos palabras  "restricción y regulación". Ambas describen un estado de deficiencia como fin del discurso.

Igual que palabras como "limitación" o "transitoriedad" sugieren un estado de hambre o ausencia de cosas. Es por eso que un gran porcentaje de personas no considera cambiar su estilo de vida a uno mas simple pero mas libre y autónomo. Porque piensan que lo que sería necesario es una limitación de su calidad de vida.

Son estas dos palabras las que impiden un cambio de discurso hacia un decrecimiento de verdad. "Restricción y regulación" directamente se asocian con falta de libertad individual. Y sí, es correcto que el individuo debe ponerse en segunda fila dentro de un conjunto social y económico que pretende funcionar de forma justa y saludable. Pero no podemos asociar o incluso definir esta segunda fila con términos de tan mala connotación. Los hay mejores.

Para restricción es importante hacer notar que todo en nuestra vida esta restringido de algún modo debido a condiciones ajenas a nuestra persona. Solo el capitalismo pretende sugerir que estos límites no existen. No obstante hemos de acordar otra palabra para esta limitación natural que compartimos todos. Vamos a llamar la restricción a partir de ahora "realidad" ... 




me gusta porque realidad implica que no podemos usar, gastar o consumir lo que no está a nuestro alcance o simplemente no existe. Por ejemplo tenemos 1500 euros ahorrados. Queremos una moto nueva pero nos gusta el modelo que vale 2200.

Kant preguntaría ahora: "¿Qué debo hacer?" El sentido común, la moral cristiana y mi bolsillo dicen que no puede ser el modelo deseado y me he de conformar con el modelo que vale lo que tengo. Pero el bombardeo publicitario me da argumentos para justificar una moto con prestaciones superiores y totalmente irrelevantes para un uso correcto y voy al banco con el fin de que me financian la diferencia. He entrado en una trampa moral cuya única salida hoy en día, incluso los socialistas, llaman auto-restricción.    
           
Resumiendo: quiero algo cuyo valor monetario no tengo, salgo de mi realidad económica y entro en una esfera ficticia con la ayuda del dinero virtual prestado por los bancos.

Llega el día que no puedo pagar las cuotas de la moto. La vendo por la mitad de su precio de adquisición, es decir, por 1100 euros. Pero los 700 euros prestados por el banco han acumulado intereses y casi llegan ya al precio por el cual he conseguido venderla. En total he perdido 1500 euros en un solo año y de nuevo no tengo moto. Esto es lo que la mayoría de gente hoy en día considera restricción -- vender la moto-- apretarse el cinturón. Yo lo llamo volver a la realidad.

El otro término "regulación" es algo más complejo pero no menos intrigante de analizar. Contiene la palabra "regular". Regular es la media, la norma o "lo normal". Regulación entonces se refiere a normalizar algún proceso o estado dentro de una sociedad. Normal a su vez está asociado con la palabra "normas" y allí vamos al grano de la regulación. Se dedica a establecer normas válidas para un grupo o todas las personas de una sociedad, con el fin de lograr una configuración social justa.




Norma que regula, regla que normaliza. Somos muy justos cuando otros la violan y muy tolerantes cuando nosotros consideramos que es mejor ignorarla. De este modo la regulación es como un ser dinámico que se usa cada día para posicionarnos dentro del conjunto social y cultural. Regulación a su vez es el instrumento que enlaza los procesos abstractos de la economía con los de la naturaleza humana. Actualmente es entendida como el vehículo que lleva la protección de la justicia humana a las actividades económicas y políticos.

Pero como este término esta cargado de connotaciones ideológicas y es sospechoso de ser un ladrón de la libertad individual, pues también le quiero llamar de otra forma: regulación es el ejercicio práctico de humanidad. Bien, quiero entonces una realidad humana que crezca a medida que las personas pueden mantener autonomía sobre su desconocimiento* y no una restricción regulativa o regulación restrictiva que censura conocimiento a medida que un partido político lo impone para mantener un estado nacional con su ideología respectiva. 

Las cooperativas (sociales, culturales, energéticas, científicas, agrícolas, sanitarias etc.) tienen muchísima experiencia en tratar y gestionar la realidad humana a gran escala (Avanti tiene más de 100 mil empresarios-trabajadores). En una cooperativa los miembros son a la vez dueños y empleados, por tanto son relativamente inmunes a entrar en realidades virtuales con los bancos, y además no pueden permitirse tomar decisiones que son injustas para los demás porque se perjudican a ellos mismos directamente.

Claramente esto romperá el salvajismo financiero y también el concepto grotesco de estado nacional y el mundo podrá finalmente organizarse de una manera cooperativa. El sistema de ahora que tiene como único fin el máximo beneficio, no tiene respuesta a la organización autónoma e independiente de grandes cooperativas, España es la prueba que existen dos realidades conceptuales en paralelo. Una en la que políticos de partidos y empresarios del capitalismo clásico se pelean sobre margenes de regulaciones y restricciones y otra en la que ya se ejerce una realidad humanista.


* “autonomía sobre desconocimiento" en este contexto se refiere a que todo lo que uno no sabe, no lo sabe porque lo ha decidido por propia voluntad y no porque hay una ideología que regula y censura el tipo y la profundidad de conocimiento que tiene una persona en su contexto cultural y social.
 
En el socialismo por ejemplo no hay alternativa a saber de la importancia del bien común y su ejercicio práctico de cada día. Por eso sociedades las socialistas están repletas de mensajes de tendencia altruista que invaden la autonomía del individuo sobre la decisión de cuanto se ayuda o implica con quien y por qué. El internacionalismo, la idea originaria del socialismo, requiere una constante lucha contra el desconocimiento sobre relaciones inter-políticos  a escala global.

También por ejemplo en el capitalismo es preciso que la gente pierda el desconocimiento sobre las dinámicas de la teoría económica financiera. En consecuencia los medios de comunicación y sistemas educativos bombardean a la población con constante información y "educación" sobre el sistema financiero, hasta que este conocimiento se convierte en la única realidad lógica y pensable. 

Siempre hay un desconocimiento que se ha de regular según el tipo de ideología que esté en el poder.

En ambos casos, el sistema no puede tolerar desconocimiento voluntario sobre campos de conocimientos muy concretos. Solo así puede ejercer su poder.

jueves, 23 de octubre de 2014

Bienvivir: unas gafas para un nuevo mapa en 3 dimensiones



El viejo paradigma es mecánico; la Tierra se compara con una máquina y se considera como materia muerta e inanimada. En el nuevo paradigma, la tierra es Gaia, un organismo vivo, una comunidad biótica, un sistema vivo que se auto-regula y auto-mantiene. 

El viejo paradigma es dualístico, como lo definió René Descartes y como es seguido por una mayoría o prácticamente todos los científicos y organizaciones educativas. En este dualismo, la mente está separada de la materia y además gobierna sobre ella. El nuevo paradigma no es dualístico. Mente y materia son uno e inseparables. La física cuántica es la física del nuevo paradigma, donde no hay distinción entre el observador y lo observado.

(Satish Kumar en Soil, Soul, Society)

En este viaje hacia el “bienvivir” en el que se han expuesto los principales fundamentos del nuevo paradigma, voy a dar una vuelta de tuerca más definiendo las principales características a tener en cuenta de cada uno de los tres elementos de los anteriores artículos: el explorador en el primer artículo, el mapa en el segundo  y la brújula en el tercero.  Explicitando y dando visibilidad a esas cualidades, uno se podrá dar cuenta cuando se va acercando o alejando de ellas. En este primer artículo de una nueva triada se expondrán las 3 dimensiones del mapa del bienvivir: el ser humano como individuo, la sociedad y el Planeta. En un segundo artículo sobre el explorador, se definirá a este por sus necesidades y potencialidades humanas dentro  de esas 3 dimensiones. Finalmente, en el tercero se expondrán diez propuestas o cualidades que la brújula tendrá en cuenta para guiarse sobre ese eje del mapa tridimensional.

Fundamentos de las 3 dimensiones del mapa del Bienvivir: Individuo, Sociedad y Planeta.

Como se explicaba en el artículo “Ciencia Holística para el bienvivir: el mapa está vivo”, el mapa es una representación porque la realidad es cambiante en cada instante, sin embargo, de manera simplificada creamos mapas o modelos que nos puedan servir durante más tiempo. Al cabo de un cierto periodo, que no son los segundos con los que la realidad cambia sino meses o años, renovamos el mapa. Las guías de viaje, los mapas de carretera son, entre otros, ejemplos de negocios basados en esa realidad cambiante. 

Fue Ken Wilber en su teoría integral quien planteó un mapa de la realidad con un sentido holístico. Así el mapa de la figura siguiente divide la realidad en cuatro cuadrantes, dos colectivos y dos individuales o bien dos interiores  y dos exteriores.


                              Fuente: Libro "Breve historia de todas las cosas" de Ken Wilber


Así Wilber en ese libro explica que:
“Todos los cuadrantes están relacionados entre sí, porque todos son mutuamente determinantes, y todos son causa y a su vez efecto de los otros”.

Para ilustrarlo expone el  ejemplo de  un individuo que  tiene el pensamiento de ir a una tienda para comprar algo de comer. Ese pensamiento se correspondería con el cuadrante superior izquierdo, que nadie excepto el individuo conocería. Sin embargo, si en el momento de tener ese pensamiento, ese individuo hubiera estado en un laboratorio donde le estuvieran tomando una resonancia magnética en el cerebro podríamos ver “exteriormente” su comportamiento de “pensar” por medio de imágenes del cerebro en un monitor donde se iluminarían las diferentes áreas físicas del cerebro que intervienen en ese proceso. Entonces estaríamos en el cuadrante superior derecho. El pensamiento tendría sentido dentro de un contexto cultural del conocimiento de un lenguaje, cuadrante inferior izquierdo. Por último, toda cultura tiene una correlación social en cuestiones de tipos de tecnologías, factores de producción o instituciones que, en el caso  de las tiendas como tal factor, se podría observar en el cuadrante inferior derecho. Es decir, si ese individuo ha sido educado en una cultura occidental ha aprendido tanto la palabra “tienda” en su idioma como su representación exterior física y su función. Si ese individuo perteneciera a un pueblo indígena del interior del Amazonas, probablemente su pensamiento no hubiera sido el de querer ir a una tienda sino a lo mejor ir a una parte del bosque donde sabe que puede encontrar comida o quizás tomar un arco, cerbatana u otro utensilio e irse a cazar. De esto podemos extraer esa interrelación holística entre los cuadrantes individuales y colectivos. Nuestros pensamientos y acciones vienen determinados por la cultura y los medios de esa cultura. Pero así mismo, nuestra cultura y medios también viene determinado por individuos que abstrayéndose de la cultura en que viven, piensan, crean e innovan transformándola. Es como el funcionamiento de la doble hélice de la espiral dinámica, por una parte las condiciones de vida nos afectan a nuestras capacidades mentales y por otra enfocándonos en unas u otras capacidades mentales nos adaptamos o intentamos cambiar esas condiciones de vida.


El economista E.F. Schumacher en su libro “Una guía para perplejos” ya distinguía cuatro “campos de conocimiento” diferentes, que se exponen a continuación y que tienen cierta similitud con los diseñados por Wilber posteriormente.

                                Fuente: Elaboración a partir de Schumacher

Stephen Covey en su libro “Primero lo primero: vivir, amar, aprender, dejar un legado” también llegó a un modelo de cuatro cuadrantes para tratar la realidad personal. Si extrapolamos sus dimensiones: Física-Social-Mental-Espiritual a los cuadrantes se obtiene la siguiente figura.

                                      Fuente: Elaboración a partir de Covey
 
En 1973, el investigador argentino Carlos Mallmann expuso una teoría sobre las necesidades humanas y sus satisfactores. Para él, el ser humano necesitaba en su desarrollo humano dos cosas importantes: vivir (existencia y convivencia) y crecer (realizarse y superarse). De allí extrajo sus 9 necesidades humanas (permanencia – protección – amor – entendimiento – participación – recreación – creación – darse sentido – sinergía) y sus satisfactores (intra-humanos, inter-humanos y extra-humanos). En la siguiente figura extrapolo esas cuatro dimensiones al sistema de Wilber interior/exterior o individual/ colectivo.



                               Fuente: Elaboración a partir de Mallmann


Posteriormente el economista alternativo chileno Max-Neef que trabajó con Mallmann (y del que me extenderé en el siguiente artículo de esta segunda triada), describió en su tesis de desarrollo humano cuatro dimensiones para las necesidades existenciales: Ser, Tener, Hacer y Estar. A esas necesidades existenciales añadiría 9 necesidades axiológicas (subsistencia – protección – afecto – entendimiento – participación – ocio – creación – identidad – libertad) lo que le daría una matriz de 36 elementos. Esas necesidades se podían satisfacer en 3 contextos:

  1. En relación con uno mismo o una misma
  2. En relación con el grupo social.
  3. En relación con el medio ambiente.
Ken Wilber simplificó sus cuatro cuadrantes en tres, al tomar los de la parte derecha (exteriores) con la posibilidad de ser descritos con el lenguaje objetivo del “ello”, el cuadrante superior izquierdo descrito con el lenguaje del “yo” y el inferior izquierdo en el lenguaje de “nosotros”. Lo llamó el “Gran Tres” como muestra la figura siguiente e hizo ciertas correlaciones con otros sistemas, como las disciplinas tradicionales estética, ética y ciencia o la Belleza, Bondad y Verdad de Platón. También lo vinculo a los tres mundo de Karl Popper (subjetivo, cultural y objetivo), las tres pruebas de validez de Habermas (sinceridad subjetiva, ajuste intersubjetivo, verdad objetiva) o la trilogía de Kant (crítica del juicio estético, crítica de la razón práctica y critica de la razón pura).

                        Fuente: Libro "Breve historia de todas las cosas" de Ken Wilber


En mi propuesta de creación de un modelo normativo para la sostenibilidad diseñé también cuatro cuadrantes apoyados en los anteriores cuadrantes (principalmente Wilber y Mallmann) con una pequeña alteración al modelo de Wilber. Al ser un sistema normativo, es decir ideal, lo idóneo para la sostenibilidad sería intentar comportarse adecuadamente con la Naturaleza, como así ha sido más o menos durante miles de años en diferentes pueblos indígenas a lo largo y ancho del planeta. Por ello el cuadrante conductual de Wilber lo convierto en Medio Ambiente, quedando el sistema como se ve en la figura siguiente. 

                                            Fuente: Elaboración propia


Internamente, la idea intencional del concepto normativo “Bienestar Responsable” para su  posible realización conlleva un crecimiento interno donde el individuo se va desarrollando y renovando humanamente dentro de una cultura consciente en la que participa y  transforma lentamente (deja un legado) para que pueda primar una ética global que englobe los desafíos humanos más importantes. Externamente, como individuo refleja una conducta en simbiosis con el medio ambiente o Planeta del cual reconoce su importancia para su supervivencia de él y de la sociedad donde convive con otros individuos, con los cuales ha desarrollado unas instituciones que velan por unos derechos globales de todos ellos (bien como individuos, bien como colectivos) y del Planeta en general.

De la misma forma que Wilber simplificó las dos partes exteriores, se puede hacer otro simplificación distinta, en este caso simplificando las partes inferiores, la parte colectiva por lo que tendríamos una parte individual interior a la que llamó “Bienestar Responsable” (Yo), una parte colectiva, la sociedad donde uniría los cuadrantes Ética global y Derechos globales (Nosotros) y finalmente la parte del Medio Ambiente (Ello). Esto coincide con los satisfactores de Mallman (intra-humanos, inter-humanos y extra-humanos), con los ámbitos de Max Neef (uno mismo, grupo social, medio ambiente), con la triada propuesta por Satish Kumar (Soul, Society, Soil) y con la de este blog (Autonomía y Bienvivir, Sociedad y Planeta Tierra). Por último, incluso Stephen Covey en su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente eficaz” proponía una triada dependencia-independencia-interdependencia que se podría extrapolar a la estructura anterior. Si el individuo depende de la sociedad (cuando nacemos dependemos de nuestra familia u otros individuos) y posteriormente interdependemos con esta cuando adquirimos un rol más bien activo, la sociedad, compuesta por todos sus individuos, depende completamente del medio ambiente o Planeta. De este modo el Planeta con su perspectiva de vida de millones de años, es indiferente a la perspectiva de vida del ser humano (de hecho, lo más probable es la desaparición del ser humano antes que la desaparición del  Planeta). Así mismo, un individuo en la sociedad en la que vive interdependientemente también tiene una pequeña parte de independencia, esa que  le hace crecer, desarrollando sus propias capacidades o fortalezas individuales, tomando sus propias decisiones más o menos libres.

La siguiente figura nos muestra esas tres dimensiones que considero estructurales en el proceso de bienvivir.

                                          Fuente: Elaboración propia


Unas dimensiones que deberían estar presentes en nuestra mirada o en nuestro mapa del bienvivir. Sin ir más lejos, la economía global actual, apenas se fija en el Medio Ambiente y con respecto a la parte social, esta es cada vez menos relevante por lo que se podría diagnosticar que su foco principal es el individuo, olvidando las otras partes del sistema. Los efectos sistémicos de este foco en el individuo lo podemos ver en una sociedad enferma con un incremento en el stress, las adicciones, la obesidad, la infelicidad, etc y un planeta que está perdiendo diversidad, está contaminando océanos, ríos y aire, está cambiando morfológicamente tan rápido que no le da tiempo al ser humano de adaptarse (bosques, selvas, hielos desapareciendo).


Finalmente para acabar y ya que me guio por un modelo constructivista, que cree una diversidad de posibilidades, de las cuales algunas tengan éxito presentaré un esquema en tres dimensiones que puede ser útil para generar ideas o para estructurar nuestra mirada con unas gafas que permiten ver en 3D. Una mirada que sea más profunda y que pueda permitir, quizás, nuevas ideas y soluciones. Muchas de las ideas y conceptos  con los que pensamos e interactuamos están estructurados de forma bipolar, excluyentes y a veces reduccionistas (blanco-negro; derechas–izquierdas; bueno-malo…), pero si se incluyera un tercer elemento (en el caso de que sea posible), se crearía un sistema mucho más complejo pero más real con tres elementos que requiere un cierto equilibrio. Por ejemplo, en el caso de la política, la aparición en el siglo XX de los partidos ecologistas rompió el espectro derechas-izquierdas. La siguiente tabla contiene parte de una serie de triadas que he ido encontrando en los dos últimos años en el que diversos autores proponían tres elementos o triadas que conformaban la totalidad de un concepto o idea. Como nos cuesta ver esas totalidades, para explicarlas tendemos a reducirlo en varios elementos, sin embargo el todo es más que la suma de las partes. Los  he clasificado subjetivamente según una estructura Yo-Nosotros-Ello. Cuando digo subjetivamente es que cualquiera de los términos de cualquier triada puede ir en cualquiera de las casillas, no es algo reduccionista sino más bien holístico. Sin embargo, de un modo práctico, los he colocado en esas posiciones porque personalmente en el caso de que hubiera que dividir ese concepto o idea en 3 elementos con esa estructura, cada uno de ellos me parece que encaja mejor en esa posición.






                                    Fuente: Elaboración propia


Como ejemplo para aquellos que se quieran hacer una tabla de triadas, explicaré 2 nuevas que encontré en el último mes y como las estructuro. La primera la encontré en el libro “Antifrágil” de Nassim Nicholas Taleb. Sorprendentemente, su interesante libro se estructura con una larga tabla de triadas expuesta en el prólogo bajo las columnas de frágil-robusto-antifrágil. Para él lo frágil es algo que se puede romper muy fácil, lo robusto algo que aguanta choques y sigue igual y lo antifrágil al contrario que lo robusto, ante los choques mejora. Extrapolando a la estructura de la tabla, frágil, lo colocaría con el Yo ya que un individuo me evoca fragilidad, robusto con Nosotros porque ante la desaparición de algunos individuos, más o menos sigue igual  y lo antifrágil con el Ello, ya que me evoca el Planeta o Gaia ya que ante golpes o crisis, se vuelve a reinventar, autoorganizándose de otra manera.

La segunda triada la encontré en el libro “Neuroeducación” del investigador Francisco Mora. En ese libro nos dice que “La neurociencia cognitiva ya nos indica, a través del estudio de la actividad de las diferentes áreas del cerebro, que sólo puede ser verdaderamente aprendido aquello que llama la atención y genera emoción. Aquello que es diferente y sobresale de la monotonía.” Por ello propones tres elementos imprescindibles para aprender de los que habla largamente en el libro, la triada atención-emoción-curiosidad. En esa tabla, personalmente colocaría la atención en la columna del Yo porque me evoca algo que tiene que hacer el individuo, emoción en la columna del Nosotros (somos animales emocionales y disponemos de neuronas espejo para empatizar con los demás) y la curiosidad en la de ello, porque aquello que nos atrae o sobresale está en el exterior de nosotros.

El doble objetivo de mirar al mundo en esas 3 dimensiones es, primeramente, estructurar el pensamiento hacia la complejidad de los sistemas, en lugar de ver una respuesta en sólo blanco o sólo negro. Segundamente, como soy un seguidor del psicólogo y escritor Edward de Bono y de su pensamiento lateral que genera posibilidades o ideas mediante distintas estrategias diferentes a un pensamiento lógico, una estructura en 3 dimensiones como la de la tabla puede generar ideas o conexiones para resolver, quizás, problemas individuales, colectivos o ambientales. Los tres elementos de una triada tienen sentido lógico entre ellos, pero no tienen que tener una conexión lógica los elementos de una columna porque cada elementos pertenece a un ente diferente. Sin embargo, utilizando los elementos de las columnas como pensamiento lateral podrían surgir ideas y soluciones. Por ejemplo, en la columna del Ello, Planeta o Medio Ambiente, los elementos resiliencia, mapa, evaluativo, práctico, empoderar, eco, ciencia… a modo de brainstorming podrían resonar en ciertos individuos a decir ¡Eureka¡ ante problemas o ideas sobre el Planeta en las que ya estuviesen  trabajando.