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lunes, 3 de diciembre de 2018

"Menos es Max", probablemente el mejor juego educativo del mundo para el bienvivir de la sociedad y el planeta


“Un juego como éste tendría que estar en todas las casas, escuelas y en los despachos donde se toman grandes decisiones. Recomiendo una partidita a todos aquellos que se dedican a la virtuosa tarea de educar, aprender y crecer. Gracias.” Silvia (Madrid)

“Me ha gustado porque nos ayuda a entender nuestras necesidades”, 14 años, estudiante de Secundaria.

“Te abre los ojos respecto a cosas que tenías preconcebidas como buenas o malas”, estudiante enfermería, Universidad de Cantabria.

“Hemos trabajado en equipo, nos hemos reído, compartido opiniones. Es muy beneficioso para nuestras vidas en lo personal.”, alumna de Secundaria, IES Vega de Toranzo

“Es muy divertido y plantea cuestiones indispensables para comprender el mundo; mientras se lo pasan bien un rato, les ayudamos a buscar formas de mejorarlo.”, tutora Secundaria IES José Hierro.

“Tiene un buen diseño, es fácil de entender, rápido, entretenido y te quedas con ganas de más”, jugón, Asociación Trenti.

“Es muy completo: formación, valores, cooperación, diálogo, reflexión y diversión. Llegar a la reflexión por sus propios medios”, tutora Secundaria, IES La Granja


Llevaba esperando unas semanas para jugar a “Menos es Max”, cuando, hace diez días pude ya, finalmente, echar una partida con Belén y Carmen de la asociación “A Volar” y principales creadoras de este maravilloso juego. Puedo decir que fue increíble. Superaron todas mis expectativas sobre las ya altas perspectivas que tenía del juego. Puede ser una provocación semejante título, pero en este artículo, aparte de mostrar las dinámicas y filosofía de este juego, justificaré tal predicción que podría resumir así:

"Un sorprendente y fascinante juego para sentir, entender y experimentar la economía en la vida y la vida en la economía."


Y de vida y economía que impregnan nuestras decisiones y pensamientos diarios es de lo que trata el juego. Si los modelos económicos que vivimos están amenazando nuestra vida a través de las cada vez más numerosas crisis personales, sociales y ambientales, el nuevo marco planteado en el juego, el de las necesidades humanas, restablece el equilibrio poniendo la vida por encima de la economía.

El juego está basado en una economía por el Bien Común y en el libro “Economía a escala humana” de Manfred Max-Neef, Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn, descargable gratuitamente aquí y considerado por la Universidad de Cambridge como uno de los 50 libros más importantes en materia de sostenibilidad. Además, esta iniciativa inspiradora de crear el juego a través de las ideas de la economía a escala humana, ha llevado a este a ganar el premio nacional “Humanidad y Medio” de Camargo en la categoría de sostenibilidad.



Son mucho los adjetivos que se pueden poner al juego: divertido, transformativo, educativo, entretenido, reflexivo, estratégico, familiar, interactivo…y por todo ello no sólo es recomendado para niños (a partir de 10 años) y jóvenes sino para familias y adultos. De este modo tan lúdico y estimulante, a través del juego, estamos haciendo una llamada a la creatividad, a la innovación o a la transformación para que pueda emerger más rápidamente ese nuevo paradigma que aquí llamamos bienvivir.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Ven conmigo


Érase una vez, en un remoto lugar, en una lejana ciudad, en cualquier parte. Un padre y una hija de temprana edad contemplan en silencio como en la chimenea las ondulantes llamas hacen crujir la leña.




En la cabeza del padre se ilumina un pensamiento, y como un rayo comienza a agitarse buscando una salida… tras varios intentos encuentra una estrecha abertura por la que ruidosamente sale al exterior rompiendo el silencio…


-¡Laura! ¿Qué es para ti la Navidad?


-Papá, es un calorcito muy agradable que en estos días siento dentro de mí, no sé cómo explicarlo. ¡Papá, no sé expresarlo con palabras!, pero tal vez podría mostrártelo si quieres.

-¿¡Mostrármelo!?

-¿Cómo vas a mostrarme un sentimiento, hija?

-Papi, podemos intentarlo… ¡Vamos te llevaré a un lugar donde podrás verlo!

Se disponen a salir, el padre ayuda a su hija a ponerse el abrigo. En la calle, los árboles están blancos, las casas están blancas, el suelo está blanco y también el semáforo y el buzón de correos. De la mano, la hija dirige a su padre indicándole por dónde ir. Tras un largo paseo, la hija se detiene ante un gigantesco árbol de Navidad hecho de metal y adornado con luces de colores. Ambos observan durante unos minutos sin decir nada, el padre irrumpe.

-¡Hija, esto es un centro comercial! ¿Aquí está lo que me vas a mostrar?

-Sí papá, aquí.

-¡¡Pero hija, estás segura de lo que me dices??

-Sí papá, tienes que poner un poco de tu parte… está ahí adentro. ¡Venga, vamos!

-Mira Laura, si lo que quieres es comprar algo, no hace falta andar con rodeos, podemos hablar.

La niña fija los ojos en su padre y con ternura le dice: 

-Papá, si no quieres no tenemos por qué entrar, pero te aseguro que va a resultarte más fácil.

-Bueno, vale… entremos. Venga, vamos.

En el interior hay cientos de personas que, conducen carros con paquetes envueltos en papel celofán de ricos colores adornados con grandes lazos.

-¡¡¡Mira papá, ves la Navidad???

-Hija… lo que veo es un montón de gente frenética haciendo compras.

-Papá, presta atención. Tienes que mirar a las personas, no a todas a la vez, sino de una en una. ¿Ves aquella mujer? La del abrigo rojo.

-¡Sí, la veo, tiene dos artículos en la mano!

-¿Y qué más?

-¡Pues no sé, que no sabe por cuál decidirse!

-¡Bien papá! ¿Algo más?

-Pues…, parece preocupada…, creo que está indecisa…, quiere agradar pero, tiene miedo a equivocarse.

-¡Yuuupiiiiii, bien papá! Mira ahora aquella mujer tan guapa, la bajita de pelo blanco, con el abrigo marrón y que anda tan gracioso y despacio, ¿la ves…?

-Sí…, lleva un pequeño paquete azul…, está sonriendo…, está feliz…, en su cara hay expectación y deseo por ver la reacción de la persona que va a recibirlo… parece que se siente bien porque va a hacer feliz a otra persona.

-¿Papá, has entendido lo que es la Navidad?

-Más o menos hija, pero no sé qué tienen que ver los buenos deseos con comprar cosas.

-¡Papá, olvídate de lo que hacen! Fíjate en las personas, si miras bien, puedes ver lo que sienten. Imagina que eres tú la persona a la que estás observando. Mira… mira aquel señor alto, el del bigote con abrigo negro y maletín.

-A ver te digo: no para de mirar a todos lados, el teléfono en la mano, se mueve con rapidez. Da la sensación que fuese a atropellar a alguien. Está en todas partes, ocupa espacio aquí y allá. Está triste, frustrado, quiere algo rápido, tiene que hacer otras cosas, sabe que lo que está haciendo es muy importante por eso está aquí, quiere ver la cara de felicidad que pondrá su mujer, quiere agradarla, quiere que lo quiera tanto como cuando se conocieron… está locamente enamorado de ella.

El padre tras una chispa de lucidez consigue ver… y donde antes solo había gente comprando…

-¡Lo veo hija!, es un juego de amor. ¡Pero por qué en forma de regalo…? ¿Por qué no dar un te quiero abiertamente…!

-Papi es que a los mayores os cuesta mucho, creo que os da un poquito de vergüenza y necesitáis una excusa, nos habéis enseñado que un te quiero viene con algo que traéis en las manos.

-Hija… desde pequeño lo he vivido así y me he limitado a expresar el amor tal y como lo aprendí.

-No te preocupes papá… ¡Ah Papa! Quiero pedirte un regalo.

-Jajajaja, ya sabía yo que…

-Papa la Navidad es una época pasajera en la que todos piensan en todos, pero papa yo lo que quiero pedirte es que me prestes atención, que pases más tiempo conmigo y que no trabajes tanto, porque mi mejor juguete… eres tú Papa. Quiero para el próximo año, más días que sean Navidad.

El padre coge a su hija en brazos, la besa y mirándola a los ojos le dice… FELIZ NAVIDAD




(Este pequeño relato nos ha llegado para publicarlo por una persona que prefiere permanecer anónima. Lo importante es su mensaje. Quizás, descubrir que muchas veces nos olvidamos lo que es la vida buena. Muchas gracias.)

martes, 24 de octubre de 2017

Ciencia con conciencia: 40 años de una genuina propuesta para el bienvivir

“La enorme masa de saber cuantificable y técnicamente utilizable no es más que veneno si se le priva de la fuerza liberadora de la reflexión.”  Edgar Morin

“Decía Bernardo de Chartres que somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no porque la agudeza de nuestra vista ni por la altura de nuestro cuerpo, sino porque somos levantados por su gran altura.”  Juan de Salinsbury

Como enmarcaba en el artículo anterior sobre el análisis del libro Homo Cooperans 2.0, la búsqueda de un objeto o idea podría darse en tres escenarios diferentes; un escenario con luz, otro con sombras y otro invisible. Aplicables también mayormente a los marcos presente, pasado y futuro. En esta construcción del paradigma del “bienvivir” suelo acercarme a ideas, artículos, libros del presente porque, por la regla heurística de no emplear mucho tiempo, hay muchas probabilidades de que estos ya más o menos contienen o han tenido en cuenta ideas del pasado. Sin embargo, a veces en la historia, hay bifurcaciones que dejan a ciertos autores o ideas en un camino no tan transitado. 


En mi opinión, este podría ser el caso de Carlos A. Mallmann del que tomé prestado sus ideas de desarrollo humano y necesidades como una de las tres patas o teorías fundamentales para el modelo normativo de sostenibilidad que construí. En aquel momento no tuve mucho tiempo de indagar en su obra, pero justo esta semana he hecho una búsqueda intensiva y me he encontrado con este documento que presentó en la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) hace exactamente 40 años. Era una reunión de expertos sobre investigación y necesidades humanas que se realizó en Paris entre el 24 y 28 de octubre de 1977. Es un documento corto que merece la pena leerlo, en lugar de hacer un resumen donde perdería su esencia y mensaje. El documento se titula “Prioridades de investigación y conocimiento holístico” que puede descargarse aquí. No obstante, he tomado uno de sus gráficos principales sobre las necesidades y satisfactores humanos, parecido al que había presentado en 1973 en un congreso en México, el cual tomé como referencia para mi trabajo. Este diagrama nos da esa gran perspectiva o mapa a tener en cuenta para guiarnos a través del proceso de la vida humana. Ahora cada explorador o exploradora tiene que tomar su brújula interior y con sus propias decisiones, intentar guiarse a través de esa experiencia que es la vida humana.


Los aspectos más relevantes del documento en general, hacen hincapié, a mi parecer, en dirección a tres prioridades que darían un gran paso de la humanidad hacia el bienvivir:

1ª) La importancia del conocimiento holístico en la ciencia frente al conocimiento analítico. Ya que la UNESCO, en aquel tiempo, era la única organización de la ONU que tenía un mandato holístico en relación al conocimiento. Era necesario revertir ese proceso de fragmentación del conocimiento con el fin de revertir el proceso que estaba deformando nuestra actitudes y sociedades.

2º) En el ámbito de las necesidades humanas, la propuesta constructiva de Mallmann exponía un modelo holístico de las necesidades y su funcionamiento. Una vez conocido el modelo, lo prioritario en investigación era orientarse a conseguir lo antes posible una satisfacción perdurable de las necesidades humanas relacionadas con el vivir (mantenimiento, protección y amor), de acuerdo con los deseos expresados por la propia población contribuyendo al mismo tiempo a la mejora de la satisfacción de las restantes necesidades humanas (convivencia, crecimiento y perfección)

3º) Finalmente, de los cinco problemas que planteaba la satisfacción de las necesidades humanas vitales en el texto, uno de ellos, es prácticamente universal y afecta a todas las sociedades del mundo. Este trataba de las relaciones autoritarias y discriminatorias hacia la mujer. No sólo afecta a los países menos desarrollados sino también a los más desarrollados. Por lo tanto, una iniciativa a resolver este problema pondría en común un objetivo idéntico para todos los países. La solución de ese problema daría sinergias con otras necesidades.

Una vez presentado ese documento para aquellos cuya curiosidad les haga abrir la puerta de su lectura, analizaré el contexto de la época de ese documento junto con algún otro de Mallmann que he encontrado en inglés. El objetivo es dar visibilidad a esas propuestas que van dirigidas hacia un camino hacia el bienvivir que quedó realmente poco transitado. Hay que darse cuenta que en 1979 y en 1981 en el Reino Unido y en USA entraron como ministra y presidente Margaret Thatcher y Ronald Reagan respectivamente. Fueron unos largos mandatos que movieron la ventana de Overton en la agenda económica y política mundial hacia el lado contrario del bienvivir. Por lo tanto, las propuestas de Mallmann y otros investigadores para un mundo mejor quedaron ciertamente enmudecidas ante el ruido atronador del movimiento neoliberal que aún perdura en nuestros días. Habría que preguntarse ¿qué habría pasado con esas propuestas si en aquella época el movimiento neoliberal no hubiera tomado el poder? Realmente no se puede cambiar esa historia. Hay que aceptarla, pero sí que se puede dar justicia moral a la agenda que no siguió y retomarla con fuerza en aquellos movimientos alternativos de estos días que de uno u otro modo continuaron por aquel sendero.


Un lugar en el mundo. El modelo mundial Latinoamericano


Carlos A. Mallmann, físico-matemático fue el primer presidente del consejo directivo de la Fundación Bariloche en Argentina. Esta organización se hizo famosa en los años 70 por su modelo mundial Latinoamericano (MML) o modelo Bariloche que era la alternativa al modelo planteado en el MIT, el modelo World 3 cuyos datos fueron utilizados para escribir el libro “Los límites del crecimiento” (1972). Este libro ha marcado mucho la agenda medioambiental y política que llega hasta nuestros días. Se han escrito nuevas versiones de ese libro, 20, 30 y 40 años después. Del mismo modo, del Modelo Mundial Latinoamericano se han escrito revisiones 30 y 40 años después apelando a la vigencia de ese modelo. ¿Cuáles eran las principales diferencias entre los dos modelos? ¿Cuál era el camino que se proponía desde el Sur y que devino en el menos transitado? Como ambos modelos se basaban en las matemáticas, en lo técnico, lo que añade complejidad para los no entendidos, me centraré en dar unas pinceladas sobre la filosofía de la que partía MML y así dar voz para que por lo menos pueda ser escuchado. Como bien articulada nuestro compañero en el anterior artículo de este blog, los axiomas que damos por buenos, necesitan de tiempo en tiempo una reflexión. Similar a la propuesta de Edgar Morin en su libro Ciencia con consciencia, los autores del MML partían de una postura ético-política. Así, Scolnik, uno de sus autores, señalaba como las técnicas matemáticas se pueden y deben usar como herramientas para el diseño de políticas. Es decir, la ciencia no es aséptica y una vez asimilado esto, hay que hacer transparente y conscientes los porqués de una elección. A ser posible darle el sentido moral a lo que se hace.

Gallopin, otro de los autores del MML, aclaraba hace un año junto con otros autores las diferencias entre los modelos y la conciencia de aquel proyecto. Esto tuvo lugar en una conferencia en la Universidad Nacional Litoral (UNL) de Argentian bajo la pregunta ¿Qué mundo queremos?

  “Con el MML no negábamos la posibilidad de límites físicos, ni postulábamos un crecimiento material económico indefinido. Nuestro argumento era que en el horizonte de tiempo considerado y a las escalas globales o regionales, los límites operacionales a la humanidad eran sociopolíticos y no físicos”
“Mientras otros modelos globales se concentraron en la crisis en el futuro, la mayoría de la población ya vivía en la pobreza y la miseria. Ignorar esto equivalía a aceptar el status quo y los valores centrales de la sociedad vigente y subordinar la necesidad de cambio a evitar una catástrofe futura que llevara la crisis al Norte. En este contexto, las políticas orientadas al equilibrio global como las de los 'Límites al Crecimiento' tenderían a asegurar que las injusticias actuales del sistema global se mantuvieran”.
En una interesante investigación llevada a cabo sobre la vigencia del MML cuatro décadas después, apuntaban a cuatro suposiciones fundamentales que consideraban como lo mínimo deseable y alcanzable, teniendo en cuenta las capacidades existentes en los años setenta.
1) Una sociedad socialmente igualitaria puede basarse en la satisfacción de los derechos inalienables de todos los individuos: derecho al alimento, a la vivienda, a la salud y a la educación. El modelo tomó estos derechos para constituir la definición de las necesidades básicas de la humanidad, como una base de construcción inicial.
 2) Se reconocieron múltiples aspiraciones y necesidades, que difieren cualitativamente de las necesidades básicas planteadas. El modelo expresamente dejó estas aspiraciones y necesidades afuera, para focalizarse únicamente en las necesidades básicas.
3) Cada individuo puede participar activamente en la toma de decisiones.
4) La sociedad planteada en el modelo, es no consumista, en el sentido en que consideró que el consumo no es un valor en sí mismo, sino sólo un medio para la satisfacción de las necesidades básicas.
En esa misma conferencia de hace un año, se manifestaba que el MML surgía como una crítica a los modelos capitalista y socialistas tal como habían evolucionado y su propuesta era los fundamentos de una sociedad deseable donde las necesidades humanas básicas para toda la población fueran satisfechas en un previsible futuro, posiblemente, alrededor de 2060. Gallopin afirmaba:
 “En esta propuesta, la participación fue el eje central, tanto como fin en sí mismo y como mecanismo para establecer la legitimidad de las necesidades en la nueva sociedad. Así, la propuesta era más socialista que capitalista, aunque el énfasis central en la participación democrática diferenciaba nuestra propuesta de los países socialistas entonces existentes. Hoy, sería ‘post-capitalista’”
Aquello que, según Gallopin, podría haberse alcanzado en poco más de una generación, no se llegó a realizar por el camino o agenda tomada a nivel global. No obstante, y lamentablemente, aunque aquello no se alcanzó, su mensaje central sigue vigente:
“Hay al menos un camino viable hacia un futuro sustentable y deseable, pero este requiere de cambios institucionales fundamentales y de una transformación del sistema de valores predominante. Las estrategias del ‘todo como siempre’ (business as usual) llevarán a un sufrimiento humano innecesario y extendido y a la insostenibilidad ambiental”.

Necesidades humanas y bienvivir


Como decía Bernardo de Chartres, somos como enanos a los hombros de gigantes. Manfred Max-Neef siguió el camino menos transitado y dejó el camino fácil para adentrarse en el camino arduo de hacer de este mundo un mundo mejor. Después del golpe de estado de Chile donde estaba trabajando se exilió en Argentina y concretamente se dirigió a la fundación Bariloche que estaba fuertemente marcada por Carlos Mallmann. Allí compartió con Mallmann diferentes investigaciones que posteriormente dieron a sus relevantes escritos del desarrollo a escala humana y la economía descalza.

Mallmann también tuvo inspiración en otros gigantes, entre ellos como confiesa en un texto “Moving towards Sinergy” escrito en 1979, se encuentran los libros de Erich Fromm y la música de Gustav Mahler. De este último intuyo que se inspiró para poner un departamento de música en la fundación Bariloche. Es decir, la mirada holística de Mallmann influyó para que la fundación Bariloche no sólo se dedicara a los ámbitos naturales y sociales sino también al Arte alineado con esa triada de Verdad, Bondad y Belleza.

En cuanto a la influencia de Erich Fromm, he podido constatar en los escritos que he leído de Mallmann, las metáforas sobre la sociedad sana y enferma, el concepto del carácter y la influencia del “Arte de Amar”.

Sin ir más lejos dejo el enlace de este texto precioso, utópico de una sociedad en 2100 “Moving towards Sinergy” que merece la pena sus lectura ya que en mi opinión en un canto al bienvivir (texto de 4 páginas en inglés descargable aquí). En él hace hincapié a los dos sucesos que han hecho pasar de una sociedad centrada en el paradigma de la alienación a una sociedad centrada en el paradigma del Amor. Los dos sucesos que cambiaron esa perspectiva fue la revolución interior donde cada uno se interroga, se cuestiona internamente y se hace más consciente y la revolución de la mujer algo que daba por finalizado en 2070 y que en esa época 2100 desde donde lo escribe parece tan obvio que nadie pensaba que tal cosa pudiese suceder antes. El artículo finaliza con dos propuestas, mantener siempre esa reflexión interior de cada uno, aunque ella depare ciertas aflicciones y su propuesta de felicidad que merece enmarcarse:



Finalmente, en uno de los capítulos del libro titulado “Visiones de sociedades deseables” (1979) editado por Masini, Barbieri y Galtung, Mallman escribe sobre las sociedades alternativas orientadas hacia la satisfacción de necesidades. La metáfora que emplea es la de la salud:

“DIAGNÓSTICO Y CURACIÓN

Si tuviera que contestar con una frase la siguiente pregunta:

¿Cuáles son las causas de la extremadamente baja calidad comparativa de la vida que la mayoría de los pueblos ha tenido a lo largo de la historia y tiene todavía en este momento dentro de sus sociedades y en el mundo?

Yo diría que las causas son:

   a) desde un punto de vista social e inter-humano, las formas de organización autócratas, jerárquicas y patriarcales;
    b) desde el punto de vista personal o intra-humano, las estructuras de carácter autoritarias, dependientes y auto-enajenantes; y
   c) desde el punto de vista ambiental o extra-humano, la relación explotativa-posesiva y depredatoria con el hábitat.

El diagnóstico de nuestra enfermedad inmediatamente señala hacia un enunciado general sobre la estrategia social o inter-humana que debemos seguir para curar el mal:

Debemos erradicar las inequidades del existir y, al hacerlo también erradicaremos las inequidades del tener.”

Posteriormente continua con la medicación y se centra en identificar los procesos que reproducen las características culturales de generación en generación, y consecuentemente las perpetúan en el tiempo si no hay cierta ruptura. Esos procesos se dan con la socialización, psicologización y la ambientalización de los niños. La clave principal, señala Mallmann, está en enfocarse en los niños ya que son las personas nuevas y no aculturadas de cada generación y por el hecho psicológico de que los rasgos del carácter adquiridos durante la juventud son más difíciles y penosos de cambiar posteriormente.
Para Mallmann,

 “Las buenas sociedades son aquellas en las que sus miembros satisfacen sus necesidades de una manera sinérgica con ellos mismos, tienen una relación sinérgica con la sociedad y tienen una relación sinérgica con el medio ambiente.”

Finalmente, las propuestas de acción que propone Mallmann deben presentarse para un marco sociocultural específico. En su caso y a modo de ejemplo ya que vive en Argentina proponía para esa sociedad concreta y en ese contexto de tiempo, entre otras medidas:

-       La democratización de las instituciones.
-       La democratización de las familias.
-     Creación de una nueva moneda paralela cuyos billetes serían equivalentes a las horas, días, semanas y meses de trabajo.
-       Democratización de la propiedad del capital.
-    Creación de una nueva rama del poder judicial cuyos atributos fueran la inspección de la distribución de los bienes materiales y no materiales, como por ejemplo, la participación en las decisiones, la educación, la información, el ingreso, el capital, la recreación, etc., y acusar a los poderes gubernamentales que sean responsables de deteriorarlos.


Estudios avanzados: estudios del futuro o cuando lo deseable llega al presente encontrándose con el camino del pasado


Un repaso a la trayectoria profesional de Mallmann hacia 2002 poco antes de jubilarse nos mostraba esta fotografía del camino que había recorrido.

Carlos A. Mallmann. Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Buenos Aires. Argentian. Ha realizado investigación en Física Nuclear de Bajas Energías, 1951-1966; Política Científica y Tecnológica, 1966-1972; Desarrollo Humano, Calidad de Vida, Desarrollo Social, Dinámica Societal de Largo Plazo y Escenarios del Futuro, 1972- 2002. Ha ejercido la docencia, investigación y dirección en la Universidad de Buenos Aires, la Comisión de Energía Atómica e Instituto de Física Balseiro, Argentina; USA Atomic Energy Comisión; Fundación Bariloche; y United Nations University.

Ya hemos hecho referencia a sus estudios sobre desarrollo humano, calidad de vida, desarrollo social y su cooperación en el modelo mundial Latinoamericano. De una formación inicial de Físico-Matemático, se ve cómo empezó su carrera profesional enfocado en temas de Física hasta tomar un camino por temas de desarrollo humano y calidad de vida. En la última parte de su carrera utilizó intensamente la parte matemática para intentar hallar un modelo cíclico. Este fue uno de sus trabajos más complejos. Junto con Lemarchand desarrolló un modelo formalizado matemáticamente donde se pudiera explicar los orígenes de los fenómenos de auto-organización que de alguna forma generan patrones temporales en las sociedades. Dentro de cada ciclo encontraron cuatro fases a las que identificaron como:

1) Relacionando y organizando de acuerdo con formulación de identidad social alcanzada en el periodo anterior. Características: conservativa, concordante, afirmativa, reconstructiva y dialógica.
2) Actuando y alcanzando las relaciones y organizaciones establecidas. Características: conducente, estable, certera, constructiva y ordenada.
3) Cuestionando y comprendiendo las acciones y logros previos. Características: crítica, discordante, dubitativa, deconstructiva y confrontativa.
4) Reformulando la identidad social de acuerdo con la experiencia previa. Características: conflictiva, inestable, incierta, destructiva, caótica.
Ante la pregunta de si ese modelo era determinista con respecto a la evolución societaria los autores argumentaban que si y no.

“Sí, en términos de la predictibilidad de la secuencia de preocupaciones de motivación económica y política de las sociedades. No, en términos de las respuestas a esas preocupaciones motivacionales porque estarán determinadas por la lucha entre los actores sociales de una sociedad y su interacción con los actores sociales de otras sociedades.”


Conclusión personal final



Como había comentado al principio, el apoyo en los hombros de Mallmann fue primordial para para la creación de un modelo de sostenibilidad humana holístico que realicé para el Master de Sostenibilidad. Por cuestiones semánticas o lingüísticas he optado por cambiar la capacidad humana de “Perfección”, por la de “Conciencia” manteniendo las necesidades de trascendencia y madurez como elementos para llegar a ella. Así mismo, siguiendo un camino menos transitado he podido construir una red con 10 nodos o elementos que de algún modo u otro, según se apoye o no en una perspectiva ética o moral holística, nos pueden llevar hacia una sociedad enferma o al malvivir o hacia una sociedad deseable o al bienvivir. Esto todavía requiere más investigación holística, pensamiento complejo y probablemente matemáticas si quisiera modelarlo.





Esta nueva revisión exhaustiva de su vida y obra, me ha hecho descubrir nuevos gigantes como sus compañeros en el modelo mundial Latinoamericano y la visión inclusiva de este priorizando las necesidades humanas básicas de la población global. El camino menos transitado suele ser duro, pero si es elegido moralmente es muy significativo. Una ciencia con conciencia, reflexiva sobre los pasos que se van dando es una necesidad humana global. Uno de esos sitios donde la ciencia se hace con conciencia es el Schumacher College en UK, lugar que he podido visitar unas cuantas veces cuando vivía cerca de allí. Pero quizás Daniel Wahl en este magnífico artículo “Ciencia con Conciencia. Schumacher College educación para el siglo XXI” nos da de primera mano las vivencias integrales que allí se desarrollan. Como en ese artículo afirma:

“Lo que necesitamos son ciencias con conciencia, que enfoquen la participación apropiada en los procesos de la vida y no sigan la meta anticuada de las ciencias del siglo XIX, que era establecer la humanidad como dueña de la naturaleza a través de la predicción y el control”

Y para cerrar este artículo  subrayo la cita que el profesor de astro-física, Chris Clarke expresó durante uno de los cursos del Schumacher College titulado “Viendo las ciencias con ojos nuevos”,

“tenemos que empezar a pensar sobre el universo como una conversación, como una comunidad de seres en interacción consigo mismos. Es como que cada organismo está actuando y existiendo en el contexto creado por todos los otros organismos.”



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lunes, 24 de julio de 2017

¿Qué haremos si dejamos de trabajar?

Reducir el tiempo de trabajo puede ser lo más parecido a la libertad a lo que puede aspirar la población que no pertenece a la élite en una sociedad compleja. Con bastante seguridad redundaría en una mejor satisfacción de nuestras necesidades humanas.




Mientras la economía continúa creciendo a un ritmo mediocre, crecimiento que nos hace cada vez más pobres, el empleo se vuelve cada vez más un lujo. Vivimos atemorizados por la escasa calidad y estabilidad del mismo, y para empeorar la situación nos hablan continuamente de la amenaza de los robots y la automatización e incluso de otra maravilla tecnológica de esas que siempre está llegando, pero que no terminamos de ver, la inteligencia artificial.

Llegue o no llegue la inteligencia artificial lo cierto es que estamos viviendo una revolución tecnológica, la de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, que no crea trabajo, al menos en la medida en que lo destruye. Cuando en su día llegaron el ferrocarril y el telégrafo, o el automóvil y el teléfono, provocaron una inversión masiva en infraestructuras e hicieron posible multitud de actividades y negocios que sin ellos no habrían prosperado, además de hacer obsoletas algunas actividades de escasa entidad (transporte en diligencia, etc.). Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones requieren infraestructuras de carácter menor, comparadas con las de los ejemplos anteriores, y erosionan el empleo en infinidad de actividades, ya que permiten que lo que antes se vendía ahora se obtenga gratis, además de crear redes que permiten que unos pocos individuos acaparen todo el valor. Repitiendo lo que escribí en el artículo que acabo de enlazar:

Fijémonos en esos 28 millones de dólares de ingresos de la celebrity por excelencia y de otras creadoras de tendencias, ya sabemos de dónde salen, de lo que pagan los organizadores de fiestas, vendedores de ropa, complementos, etc. En realidad este negocio no es nuevo, se desarrollaba de una forma convencional, jerarquizada, corporativa, por publicaciones como Vogue, Elle, Cosmopolitan y otras ¿Qué ha pasado con esas revistas? Pues seguramente lo estarán pasando mal, y lo van a pasar peor, al igual que la prensa escrita, incluso peor todavía, ya que las que no salen como suplemento de algún diario (que son muchas) no podrán contar con el apoyo a fondo perdido de gobiernos, partidos políticos y grupos financieros. Las tendencias son información y como nos han contado recientemente Jeremy Rifkin y Paul Mason, el coste marginal de transmitir información es cero, es decir, una vez pagado lo que cuesta producir esa información (o sin pagar si se genera gratis, como este artículo) se puede reproducir infinitamente sin coste. Los fabricantes de ropa y complementos seguirán pagando por su publicidad, pero con el tiempo lo lógico es que el consumidor final de esas recomendaciones las obtenga gratis a través de la red. Algunos, como los autores citados anteriormente, ven en ello un problema para el actual sistema socioeconómico, que podría llevar a su colapso. En palabras de Paul Mason: “Las tecnologías informacionales (o de la información) son diferentes de cualquier otra tecnología previa. Como mostraré aquí, evidencia una tendencia espontánea a disolver mercados, destruir derechos de propiedad y desintegrar la relación entre trabajo y salarios. Y ese es el trasfondo fundamental de la crisis que estamos soportando.”

Quizás es hora de asumir que no será posible proporcionar un trabajo a toda la población, y que habrá que recurrir a medidas como la renta básica universal, para tratar de evitar, al menos de momento, una gran exclusión.

¿Proporcionaremos a la gente una renta sin trabajar? Dicha medida es extremadamente polémica, y es normal que lo sea, viola algunos de los principios sagrados sobre los que se sustenta nuestra civilización: la idea de que somos seres racionales y egoístas, y el derecho sagrado a la propiedad privada. En efecto, si somos racionales y egoístas ¿qué haremos si nos pagan por no hacer nada? ¿Buscar más renta en el mercado negro? ¿Caer en la desidia? En cualquier caso dicho subsidio tendrá que ser pagado por aquellos que trabajan u obtienen rentas sin trabajar de sus propiedades, una “clara vulneración” de la propiedad privada.

En realidad, salvo los anarcocapitalistas (cuya función es mover la ventana de Overton hacia un extremo, no llevar a la práctica sus propuestas) todo el mundo reconoce que los mercados necesitan instituciones públicas robustas para funcionar, a más mercado, más estado, así ha sido históricamente y así continúa siendo. Las economías más prosperas son las que tienen mejores instituciones de gobierno, mejores agencias de supervisión, bancos centrales, policía, sistema judicial, etc. que debe ser pagado mediante impuestos. Se supedita por tanto la propiedad privada al bien común, poniendo un límite a este derecho, y el debate se traslada a qué sistema impositivo es más justo y más eficiente, lo cual dependerá en gran medida de nuestros valores como sociedad.

El segundo argumento, por tanto, no es tal, y el peso de la prueba se desplazará a la racionalidad económica ¿Saldrá rentable? ¿Los beneficios serán mayores que los costes? ¿Se perderá producción? Ya veo a los economistas ortodoxos alegando que distorsiona el mercado de trabajo, y que por tanto no es eficiente, a pesar de que esa puede ser una de sus mayores virtudes, permitirnos decir que no a esa avalancha de trabajos de mierda que amenaza con convertir nuestra vida en un infierno.

Aunque puestos a cuestionarnos qué haríamos con nuestro tiempo si dejásemos de trabajar ¿por qué no dedicarnos a solucionar los problemas de la humanidad? Recientemente leí sobre la actividad de una ONG que me pareció de enorme interés, reparan herramientas para enviarlas a países en vías de desarrollo. Envían kits de herramientas, de sastre, mecánico, herrero, carpintero, junto con un curso de formación e instrucciones para reparaciones a personas de países en vías de desarrollo, a cambio de un precio simbólico, para evitar que haya quién quiera obtenerlas para revenderlas. Es una forma muy sencilla de transferir capital a países donde es necesario y posiblemente sería necesario hacerlo a mayor escala, y con una variedad de herramientas y de capital más amplia. Es evidente que reducir el trabajo ampliaría enormemente el tiempo que dedicamos a realizar actividades que no son rentables, desde (en el peor de los casos) jugar a videojuegos hasta plantar árboles, alimentos o ayudar a gente que lo necesita, ya sea porque es pobre, está enferma o está sola.

Poder dedicar tiempo a actividades no rentables, a cubrir nuestras auténticas necesidades como seres humanos, es lo más parecido a la libertad en una sociedad compleja a lo que pueden aspirar los que no pertenecen a la élite gobernante. El racionalismo economicista posiblemente nos diga que realizar todas esas cosas no aumenta el PIB, pero se les podría contestar que como ya mostramos en otra ocasión, la producción de bienes y servicios y su distribución en el mercado, atendiendo al beneficio, en numerosas ocasiones no está alineada con la satisfacción de nuestras necesidades humanas





Es más, en muchos casos se trata de inhibidores de las mismas. Así por ejemplo, si nos fijamos en la necesidad de subsistencia, un alimento procesado industrial puede tener cabida en la celda de subsistencia y tener, pero será un inhibidor en la celda de subsistencia y ser, ya que inhibe permanecer en un buen estado de salud física, e incluso mental, ya que los problemas mentales relacionados con el peso pueden estar causados por un modelo de belleza física que ensalza la delgadez debido a los problemas sociales con el sobrepeso, causados en gran medida por la alimentación industrial.


Ya es hora entonces, de exigir a nuestros gobiernos que paso a paso vayan implementando medidas para reducir el tiempo de trabajo, una economía colaborativa y cooperativa podría ayudarnos a mantener los servicios que nos proporcionan el bienestar con menos recursos, y también con menos renta. Como también he argumentado en otra ocasión, una Renta Básica Universal que se complemente con un programa de empleo público garantizado podría abrir la puerta a una auténtica economía inclusiva, o ser el primer paso en la evolución hacia ella.