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martes, 3 de abril de 2018

La teoría económica como caballo de Troya: Fundamentos filosóficos.


Smith, como tutor del hijo del noble Henry Scott, viajó a Francia, donde entablaría contacto con fisiócratas, en su obra, "La riqueza de las naciones", comenta al respecto de éstos:

"Sin embargo, este sistema, con todas sus imperfecciones, es quizás la aproximación más cercana a la verdad que ha sido publicada sobre el tema de la economía política; y es por esa razón, vale la pena la consideración de cada hombre que desea examinar con atención los principios de esa ciencia tan importante. Aunque al representar el trabajo que se emplea sobre la tierra como el único trabajo productivo, las nociones que inculca son, tal vez, demasiado estrechas y confinadas".

Los planteamientos de los fisiócratas, que posteriormente serían asimilados por los economistas clásicos, responden, sin embargo, a una concepción del mundo teológica y filosófica propia de la época en que vivieron, la contrarreforma de Francia. Siendo el cartesianismo su principal influencia, su concepción de "armonía preestablecida", orden económico perfecto, no se corresponderá con sus vivencias, ni se desarrollará a partir de la descripción del mundo, sino que sus teorías se relacionarán con sus ideas teológicas y filosóficas, a las que intentarán mantener vinculadas.



Partes 1 2 3 y 4 de la serie, enlace en el nombre.

La economía como caballo de Troya: "Génesis", "mercantilismo", "interludio para la situación española" y "precedente".





“Es engañarse a sí mismo creer que podría tener éxito hacer continuamente que millones de hombres actúen en contra de su interés particular; cuanto más considerable sea su interés, más difícil será”. 

Escribiría Vicent de Gournay[1], quien, como fisiócrata, veía maligna la intervención del Estado en la actividad económica.

“A partir de ahí concluyo que el uso del comercio no sólo es necesario, sino también permitido y conforme con el punto de vista de la Providencia”.

Expresa Turgot en su obra[2], donde no es casualidad que haga mención a la Providencia.

Ya antes de los clásicos, los fisiócratas habían pensado que la actividad económica debía realizarse sin intromisión del Estado, realizándose ante la ausencia de éste de forma armónica, “armonías económicas”, que expresaría Bastiat[3], y, si bien es una idea que sigue siendo hegemónica hoy, la razón precisa de su persistencia en el tiempo se debe específicamente a la enorme intervención del Estado en distribución de rentas, bastando con que se descuide tan sólo temporalmente de ello como para que de ser una idea aceptada acabe tornándose a una frágil y próxima a irse[4].

Sin embargo, esa mano invisible, que diría Adam Smith[5], encargada de llevar a cabo la armonía, no será otra que la mano de Júpiter, la mano de Dios, la providencia divina que, con el paso del tiempo, acabará siendo secularizada en el mercado.


La mano de Dios es la potencia de Dios, que actúa en lo visible operando invisiblemente”. 
 “La ciudad de Dios contra los paganos”, 426. Agustín de Hipona[6].


Imbuidos por la filosofía trinitaria cartesiana[7], y más propiamente, por los desarrollos de Malebranche y Leibniz, los fisiócratas verán en Dios, la “res infinita”, el motivo del orden, pues la “res cogitans”, el alma, y la “res extensa”, el cuerpo, serán influidos por Dios en su comunicación.



Ilustración de la Ciudad de Dios de San Agustin por Raoul de Presles. 
Arriba, los salvados en el cielo, debajo, los que están por salvarse. En cada compartimento se practica uno de los siete pecados capitales.

El ocasionalismo[8], elaborado a partir del cartesianismo y agustinismo por Malebranche, quien pasaría su vida intentando conciliar el pensamiento de Descartes con el dogma católico, será la cosmovisión, plano ontológico, con el cual Quesnay, seguidor suyo, elaborará su teoría de un orden económico establecido bajo leyes naturales creadas por Dios.

El orden económico será por consiguiente, un efecto del acto providencial[9] realizado por Dios, “res infinita”, sobre su creación[10]. Una "armonía preestablecida”, como desarrollaría Leibniz a partir de Malebranche[11], siendo la providencia “la causa de la Existencia del Mejor, que la Sabiduría hace conocer a Dios, su bondad le hace elegirlo y su potencia le hace producirlo[12].


“Estas leyes juntas forman lo que se llama ley natural. Todos los hombres y todos los poderes humanos deben estar sujetos a estas leyes soberanas, instituidas por el Ser Supremo: ellas son inmutables e irrefragables, y las mejores leyes posibles; por consecuente la base del gobierno más perfecto... 
La ley natural de cada hombre se extiende en razón de las mejores leyes posibles que constituyen el orden más ventajoso para los hombres juntos en sociedad"[13]

"Observations sur le Droit naturel des hommes réunis en société" (1765), "Journal de l’agriculture, du commerce et des finances". François Quesnay

Esto hace que, la intención de los fisiócratas no sea otra que establecer el reino de Dios en la Tierra, o, como hubiera gustado a San Agustín, “la Ciudad de Dios, es decir, el más perfecto Estado posible bajo el más perfecto de los Monarcas[14]. Gracias ello, no a la ciencia económica, sino a la del orden natural, la fisiocracia, como la definiría Nemours[15].

"Máxima II. Instrucción. 
Que la nación sea instruida en las leyes generales del orden natural, que constituyen el gobierno más perfecto" 
"Maximes générales du gouvernement économique d’un royaume agricole"[16](1767), F. Quesnay.


                                La divina providencia (izquierda) y la Santísima Trinidad (derecha).
   Ilustración del primer libro educativo para niños, "Orbis sensualium pictus", "El mundo en imágenes" (1658).


François de L'Averdy y posteriormente Turgot, serán, desde su puesto como Controlador general de finanzas, los encargados de llevar a la práctica la elaboración de Quesnay, “tan conforme al orden establecido por la Divina Providencia”:
 
“Después de haber seguido el consejo de las personas más ilustradas de este tipo, y habiendo deliberado en nuestro consejo, pensamos que es necesario ceder a las instancias que nos hicieron para la libre exportación e importación de granos y harina… tan conforme al orden establecido por la Divina Providencia, y a los puntos de vista de la humanidad que deben animar todos los soberanos".


Expresará el preámbulo del edicto del rey con el cual se liberalizaba el comercio de granos en julio de 1764, "Édit du roi, concernant la liberté de la sortie et de l´entrée des Grains dans le Royaume[17], en el cual participarían Nemours, Turgot y L'Averdy, Controlador general de finanzas en ese momento.


Y, si bien para los fisiócratas “la monarquía hereditaria presenta la forma de gobierno más perfecta"[18], siendo la monarquía la encargada de realizar, como autoridad suprema[19], el reino de Dios en la Tierra, el reino más perfecto, será precisamente ésta la razón de su fracaso en Francia[20]. Fracaso que, lejos de dar por terminado en la historia el proyecto de una ciudad de Dios bajo el ideal fisiócrata, lo trasladará a la sociedad protestante, principalmente Inglaterra, donde las ideas de los fisiócratas recibirán una acogida sin paragón, dada la compatibilidad y coincidencia que tendrán con la doctrina calvinista.



[1] “Réflexions sur la contrebande" (1753). Vicent de Gournay.

[2] “De-là j'ai dû conclure que l'usage da commerce est non-seulement nécessaire mais permis & conforme aux vues de la Providence”.

"Théorie de l'intérêt de l'argent" (1780), Turgot.

[3] “Harmonies économiques” (Armonías económicas), 1850. Frédéric Bastiat.

[4] Se puede concluir, por tanto, y antes de empezar: Siempre y cuando el Estado interviene nivelando los resultados que se producen por medio de la competencia, nivelando así la asimetría de rentas y sosegando el conflicto entre clases, la idea marcha razonablemente bien y es consentida sin mayores problemas.

[5] Realmente la metáfora que hace Adam Smith de la mano invisible en su obra económica, va dirigida a una preferencia a invertir en la nación propia a la extranjera, no a una coincidencia de intereses entre vendedor y comprador, de oferta y demanda, como sería popularizada por Samuelson, “Economics” (1948), y, si bien deja inferir que ésta también interviene en otros asuntos, no indica cuales.

[6] “Manus dei potentia dei est, qui etiam visibilia invisibiliter operatur”.

“De civitate Dei contra paganos” (426), Agustín de Hipona.

[7] Si bien hasta ahora no se ha relacionado a la trinidad con las sustancias cartesianas, parece haber una clara relación. Descartes, partiendo del español Gómez Pereira, desarrollará sus tres sustancias:

La “res extensa”, Dios Hijo, es decir, Cristo, identificado con el mundo corpóreo, físico y mecánico, y la “res cogitans”, Espíritu Santo, que sería el mundo espiritual, alma y espíritu de Cristo, estando ambos bajo la “res infinita”, Dios Padre, primer motor, principio sin principio, de donde procede lo demás.

“El Padre, cuanto es o tiene, no lo tiene de otro, sino de sí mismo; y es principio sin principio. El Hijo, cuanto es o tiene, lo tiene del Padre, y es principio de principio. El Espíritu Santo, cuanto es o tiene, lo tiene juntamente del Padre y del Hijo”.

 Concilio de Basilea (1431-1445).

“¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?... ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?... glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”

“Libro 1 de Corintios, capítulo 6.”

[8] “Vemos todas las cosas en Dios” enunciará Malebranche, lo cual resume su pensamiento donde, entre la sustancia pensante, el alma, y la sustancia corpórea, el cuerpo, no hay conexión directa, sino que es mera apariencia, siendo Dios quien ocasiona en realidad la conexión.

“No hay una relación de causalidad entre un cuerpo y un espíritu... Yo digo más, no hay nada de un cuerpo a un cuerpo, ni de un espíritu a otro espíritu. Ninguna criatura, en una palabra, puede actuar sobre ninguna otra por un efecto propio... Por lo tanto, está claro que en la unión del alma y el cuerpo no hay otro vínculo que la eficacia de los decretos divinos, los decretos inmutables...

Por lo tanto, Dios ha deseado, y lo hará sin cesar, que las diversas perturbaciones del cerebro sean siempre seguidas por los diversos pensamientos de la mente que se une a él; y es esta voluntad constante y eficaz del Creador la que hace la unión de estas dos sustancias; porque no hay otra naturaleza, quiero decir otras leyes naturales, que la voluntad efectiva del Todopoderoso.”


“Il n'y a nul rapport de causalité d'un corps à un esprit... Je dis plus, il n'y en a aucun d'un corps à un corps, ni d'un esprit à un autre esprit. Nulle créature, en un mot, ne peut agir sur aucune autre par une efficace qui lui soit propre... Ainsi, il est clair que dans l'union de l'âme et du corps il n'y a point d'autre lien que l'efficace des décrets divins , décrets immuables...

Dieu a donc voulu, et il veut sans cesse, que les divers ébranlements du cerveau soient toujours suivis des diverses pensées de l'esprit qui lui est uni; et c'est cette volonté constante et efficace du Créa'eur qui fait proprement l'union de ces deux substances; car il n'y a point d'autre nalure, je veux dire d'autres lois naturelles q e les volontés efficaces du Tout-Puissant.”

“Entretiens sur la métaphysique et sur la religion” (1688), Nicolas Malebranche.

[9] “La providencia de Dios consiste principalmente en dos cosas. 

La primera, que habiendo sido primero capaz de determinar los movimientos de tal manera que habría habido muchas irregularidades y monstruos, comenzó a crear el mundo y todo lo que contiene, a mover la materia, por ejemplo, de manera que exista el menor desorden posible en la naturaleza, y en combinación de la naturaleza con la gracia.

La segunda, en que Dios remedia por medio de milagros los desórdenes que ocurren como consecuencia de la simplicidad de las leyes naturales, siempre que el orden lo demande; pues el orden es respecto a Dios una ley que él no dispensa jamás.”


“Or la providence de Dieu consiste principalement en deux choses. 

La première, en ce qu'ayant pu d'abord déterminer les mouvements de telle manière qu'il y eût eu beaucoup d'irrégularités et de monstres, il a commencé , en créant le monde et tout ce qu'il renferme, à mouvoir la matière, par exemple , d'une manière qu'il y a le moins qu'il se puisse de désordres dans la nature, et dans la combinaison de la nature avec la grâce.

La seconde en ce que Dieu remédie par des miracles aux désordres qui arrivent en conséquence de la simplicité des lois naturelles, pourvu néanmoins que l'ordre le demande; car l'ordre est à l'égard de Dieu une loi dont il ne se dispense jamais.”     

"Méditations chrétiennes" (1683), Nicolas Malebranche.

[10] “La Providencia ordinaria se reduce principalmente a dos cosas: las leyes de la comunicación de los movimientos... y la sabia combinación que Dios puso en el orden de sus criaturas en el momento de su creación, para que su obra pueda ser preservada por leyes naturales que había decidido seguir.”

“La Providence ordinaire se réduit principalement à deux choses: aux lois des communications des mouvements... et à la sage combinaison que Dieu a mise dans l'ordre de ses créatures au temps de leur création, afin que son ouvrage pût se conserver par les lois naturelles qu'il avait résolu de suivre.”

“Entretiens sur la métaphysique et sur la religion” (1688), Nicolas Malebranche.

[11] “Sí, es Dios, y solo Dios quien hace y gobierna todo. Pero él constantemente sigue las mismas leyes. Él siempre actúa de la manera que tengan el mayor carácter de sus atributos. Y como las formas más simples son las más sabias, él siempre las sigue en la ejecución de sus diseños; e incluso forma sus diseños en comparación a todos los trabajos posibles con todas las formas posibles de ejecutar cada uno de ellos.

Puesto que su inteligencia es infinita, entiende claramente todas las consecuencias necesarias que se desprenden de todas las leyes posibles; y como es infinitamente sabio, no deja de elegir el diseño que tiene mayor relación de fecundidad, belleza y sabiduría con los medios capaces de ejecutarlo.”


“Oui, c'est Dieu, et Dieu seul qui fait et qui règle tout. Mais il suit constamment les mêmes lois. Il agit toujours par les voies qui portent le plus le caractère de ses attributs. Et comme les voies les plus simples sont les plus sages, il les suit toujours dans l'exécution de ses desseins; et il ne forme même ses desseins que sur la comparaison qu'il fait de tous les ouvrages possibles avec toutes les voies possibles d'exécuter chacun d'eux. 

Car comme son intelligence est infinie, il comprend clairement toutes les suites necessaires qui dépendent de toutes les lois possibles; et comme il est infiniment sage il ne manque pas de choisir le dessein qui a un plus grand rapport de fécondité, de beauté et de sagesse avec les voies capables de l´exécuter.”

"Méditations chrétiennes" (1683), Nicolas Malebranche.

[12] “Et c'est ce qui est la cause de l'existence du Meilleur, que la sagesse fait connoître à Dieu, que sa bonté le fait choisir, et que sa puissance le fait produire”.

“Monadología” (1714), Gottfried W. Leibniz.

[13] “Ces loix forment ensemble ce qu’on appelle la loi naturelle. Tous les hommes et toutes les Puissances humaines doivent être soumis à ces loix souveraines, instituées par l’Étre Suprême : elles sont immuables et irréfragables, et les meilleures loix posibles; par conséquent la base du gouvernement le plus parfait...

Le droit naturel de chaque homme s’étend à raison des meilleures loix possibles qui constituent l’ordre le plus avantageux aux hommes réunis en société”.

[14] “La Cité de Dieu, c'est-à-dire le plus parfait état qui soit possi- bte sous le plus parfait des monarques.”

“Monadología” (1714), Gottfried W. Leibniz.

[15] "El lector podrá encontrar un conocimiento metódico de la ley natural, del orden social natural, de las leyes naturales de la sociedad, de la necesidad y los medios de conformar nuestra conducta para nuestra felicidad, y es en este conocimiento evidente y seguido que consiste la ciencia de la fisiocracia o del orden natural esencialmente constitutivo del gobierno más perfecto".


"Le lecteur pourra trouver une connaissance méthodique du droit naturel, de l'ordre naturel social, des lois naturelles à la société, de la nécessité et des moyens d'y conformer notre conduite pour notre bonheur; et c'est dans cette connaissance évidente et suivie que consiste la science de là Physiocratie ou de l'ordre naturel essentiellement constitutif du gouvernementle plus parfait".

"Discours de l'éditeur", "Journal de l’agriculture, du commerce et des finances" (1768). Du Pont de Nemours.

[16] "Que la nation soit instruite des lois générales de l'ordre naturel, qui constituent le gouvernement évidement le plus parfait".

[17] "Después de haber seguido el consejo de las personas más ilustradas de este tipo, y habiendo deliberado en nuestro consejo, pensamos que es necesario ceder a las instancias que nos hicieron para la libre exportación e importación de granos y harina, como apropiado para animar y expandir el cultivo de la tierra cuyo producto es la fuente más segura y real de riqueza de un Estado, para mantener la abundancia, para el comercio y la entrada de grano extranjero, para evitar que los granos estén a un precio que desanime al agricultor, para eliminar el monopolio mediante la exclusión de permisos particulares, y por la competencia libre y completa de este comercio, para mantener por fin entre las diferentes naciones este intercambio de lo superfluo con lo necesario, tan conforme al orden establecido por la Divina Providencia, y a los puntos de vista de la humanidad que deben animar todos los soberanos."


"Après avoir pris les avis des personnes les plus éclairées en ce genre, et en avoir mûrement délibéré en notre Conseil, nous avons cru devoir déférer aux instances qui nous ont été faites pour la libre exportation et importation des grains et farines, comme propre à animer et à étendre la culture des terres dont le produit est la source la plus réelle et la plus sûre des richesses d'un État, à entretenir l'abondance, par les magasins et l'entrée des blés étrangers, à empêcher que les grains ne soient à un prix qui décourage le cultivateur, à écarter le monopole par l'exclusion sans retour de toutes permissions particulières, et par la libre et entière concurrence dans ce commerce, entretenir enfin entre les différentes nations cette communication d'échanges du superflu avec le nécessaire, si conforme à l'ordre établi par la divine Providence, et aux vues d'humanité qui doivent animer tous les Souverains".

"Édit du roi, concernant la liberté de la sortie et de l´entrée des Grains dans le Royaume", julio de 1764.

[18] "La monarchie héréditaire présente la forme du gouvernement le plus parfait".

De l'origine et des progrès d'une science nouvelle, (1768). Du pont de Nemours.

[19] "Máxima I. Unidad de autoridad.

Que la autoridad soberana sea única y superior a todos los individuos de la sociedad y a todas las empresas de intereses particulares injustos".

"Que l’autorité souveraine soit unique et supérieure à tous les individus de la société et à toutes les entreprises injustes des intérêts particuliers".

"Maximes générales du gouvernement économique d’un royaume agricole" (1767), F. Quesnay.

[20] Los proyectos de los fisiócratas llegaron a desatar fuertes rechazos (debido irónicamente, como dijo Gournay, a que no es fácil hacer actuar a la gente en contra de su interés), desencadenando la guerra de las harinas y, con la posterior Revolución Francesa, terminaron desapareciendo.

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