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miércoles, 12 de junio de 2019

Pensamiento responsable: una nueva manera de pensar en el siglo XXI


De un economista inmaduro a un economista responsable: una 8ª manera de pensar la economía del siglo XXI *

“Economistas, cuando hablan de “jugarse la piel”, sólo se preocupan por lo primero.” (Nassim Nicholas Taleb)

“Los economistas son humanistas, necesitan muy pocas matemáticas.”                             (Christian Felber)

En su libro “Jugarse la piel: asimetrías ocultas en la vida cotidiana”, Taleb especifica que “jugarse la piel” es exponerse al mundo real, y pagar un precio por sus consecuencias, sean estas buenas o malas. Sin embargo, la mayoría de los economistas de los últimos siglos no sufrieron en su piel por sus errores, pero sus consecuencias causaron muchos problemas a una gran mayoría de gente y al Planeta donde vivimos.

Estos errores podrían clasificarse en dos grandes categorías: ignorancia y mala fe. Por el contrario, los objetivos principales en la educación durante nuestra infancia tratan de evitar lo anterior. Por lo tanto, un signo de inmadurez en la edad adulta ocurre cuando la ignorancia y la desinformación (posverdad, propaganda, falsas noticias…) dominan nuestro comportamiento para una buena convivencia. 

Hoy en día, muchos economistas se encuentran todavía en esta fase inmadura. Por un lado, no han adquirido un sentido crítico para cuestionar la mala educación económica que han recibido, por lo que continúan inmersos en cierta ignorancia. Por otro lado, reconocen esos fallos de la economía, pero continúan siguiendo el mismo camino, ya que obtienen ciertos beneficios personales sin que las consecuencias les afecten todavía. Esto podría ser un problema de egocentrismo o narcisismo con una cierta falta de empatía. En este caso, la línea delgada entre el comportamiento patológico y criminal debería ser resuelta por psicólogos y jueces. 

Para dar la vuelta a esta situación se necesita un nuevo pensamiento. Este nuevo camino podría construirse alrededor del concepto de "responsabilidad". A través de esta idea, el desafío es integrar la regla de "jugarse la piel" y algunas herramientas para disipar nuestra ignorancia. Las virtudes de justicia y sabiduría acompañarían el camino hacia la "responsabilidad". Ambas ideas son complementarias.

Obviando el camino de la mala fe y sus consecuencias, que en circunstancias normales se debería corregir a través de los órganos institucionales de justicia, nos centraremos en solventar el problema educativo de la ignorancia. Ser ignorante en cualquier tema o específicamente en aspectos económicos no es un problema en sí mismo. No es posible conocer todo y ser humilde para preguntar o aprender es un rasgo de responsabilidad. Sin embargo, si durante nuestra fase educativa infantil y juvenil, nuestros padres, la cosmovisión predominante de la sociedad o nuestros profesores de economía u otra materia no enseñaron cosas erróneas porque ellos así lo creían, ¿cómo podríamos saberlo?

Actualmente, la educación general, que, muy frecuentemente, es influenciada por el mercado, los lobbies y otros muchos factores, se enfoca en STEM (acrónimo en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Algunos departamentos de educación añaden “Arte” (STEAM), pero muy pocos de ellos añaden “Humanidades” (SHTEAM). La economía es una ciencia social y la “H” de Humanidades, como bien indicaba Felber al principio, debería ser su marco principal. Sin embargo, la economía se ha infectado por ese enfoque STEM que está tratando de dominar la agenda y la política de muchos departamentos de educación. Las ciencias sociales y humanidades con ramas como la filosofía, sociología, antropología, literatura, lingüística, historia…están perdiendo protagonismo y, quizás con ello, la semilla de nuestro humanismo.

Como dicen los economistas ecológicos, la economía se circunscribe al Planeta Tierra y no al revés. Similarmente podríamos decir que las matemáticas se circunscriben al lenguaje humano. Los números por sí solos no significan nada. Necesitan del lenguaje humano para tener un sentido significativo en nosotros. Por ello, la siguiente figura nos guiará por los fundamentos para buscar, de modo general, un bienestar responsable y, de modo particular, ser un economista responsable. Con esto último intentaremos dejar atrás a ese economista inmaduro que debido a circunstancias contextuales ha dominado los siglos anteriores. Quizás las claves de esa inmadurez económica vengan de darle tanta importancia a las ecuaciones, integrales y algoritmos y haberse olvidado de la importancia de las narrativas, metáforas y paradojas. Es decir, se enfoca más a lo técnico que a lo humano.  

                   Fig. Pensamiento Responsable. Fuente: Elaborada por el autor

jueves, 6 de junio de 2019

Querido Antonio Turiel,


Llevo tiempo siguiendo tu blog, en primer lugar decirte que agradezco de corazón tu labor de divulgación, de la que hemos aprendido enormemente. Sin embargo,  el otro día publicaste un artículo con el que no estoy de acuerdo, y me parece necesario volver a explicar las importantes divergencias. En realidad, aunque me voy a centrar en un sólo párrafo de un artículo tuyo, podrás comprobar a lo largo de este artículo que ejemplifica y funciona como epítome de los males de algunos discursos por la sostenibilidad que encuentran un techo de cristal muy bajito ¿Por qué la gente no entiende el peak-oil? Creo que por cosas como esta.

Dices en tu artículo, llamado “Respuesta a la emergencia”

Hay que comenzar por entender una cosa. El problema ambiental (en general, no solo el cambio climático) es grave y reclama medidas urgentes, pero no es una emergencia. Lo que sí que es una emergencia es hacerle frente al descenso energético que ya tenemos no delante sino bajo nuestros pies. Lo que verdaderamente plantea una emergencia seria para los próximos años es el anunciado declive de la producción de petróleo, el peak oil, como reconoce la propia Agencia Internacional de la Energía.

En primer lugar voy a dar un poco de contexto a mi comentario sobre este párrafo de tu artículo, sin el cual sería imposible entender mi discrepancia. Para ello me gustaría volver nueve años la vista atrás, al primer artículo de tu blog, en el que reconoces:

Creo que en primer lugar debería hablar un poco de mí (y así dar por terminado tan bochornoso trámite). Me llamo Antonio Turiel, soy Científico Titular del CSIC en el Institut de Ciències del Mar de Barcelona, en el Departamento de Oceanografía Física. Mi especialidad (si es que tengo alguna) es el tratamiento de datos en teledetección para usos oceanográficos.

Agradezco tu sinceridad y valoro mucho tu formación como científico. Como simple ingeniero, sin doctorado ni artículo alguno publicado en revistas académicas, reconozco que tu formación y experiencia te da una ventaja inigualable a la hora de interpretar el caudal de información que es necesario tratar, de una complejidad apabullante, para explicar la hipótesis del Oil Crash que es el objeto de tu blog. Voy a aplicar este sustantivo de "hipótesis", con el respeto debido, puesto que se trata de una suposición hecha a partir de unos datos que sirve de base para iniciar una investigación o una argumentación. En tu blog se habla de estimaciones de recursos minerales, energéticos (petróleo, gas, carbón, uranio), metálicos e industriales (cobalto, litio, tierras raras, y muchos más) necesarios para determinadas tecnologías renovables y de movilidad, de los límites físicos a las tecnologías de captación de energías renovables, de la posible evolución tecnológica (fracking, vehículo eléctrico, baterías, sistemas de captación renovable), de eficiencia energética, de economía (paradoja de Jevons), de cambio climático y posiblemente de muchas cosas más.

Convendrás conmigo en que no existe nadie en el planeta capaz de dominar a nivel científico todas las disciplinas implicadas, de hecho la base de la hipótesis del Oil Crash son los modelos y predicciones de geólogos (Hubbert, Campbell, Laherrere…) que sí son grandes especialistas en su campo, a pesar de lo cual han fallado sus previsiones. En particular Campbell y Laherrere acertaron el cénit de petróleo crudo con siete años de antelación, pero han fallado reiteradamente al estimar el cénit de lo que se conoce como “todos los líquidos del petróleo”.

Señalo todo esto con el fin de llegar a una conclusión en la que supongo coincidirás conmigo, lo que haces en The Oil Crash no es ciencia, sino divulgación y activismo, basándote en los trabajos de algunos científicos, expertos, blogueros, etc. Sin duda tu formación científica, aunque sea en la especialidad del tratamiento de datos de teledección, te da una perspectiva privilegiada a la hora de interpretar y divulgar otros trabajos. Ello es cierto y me parece un privilegio poder contar con un blog como el tuyo en castellano.

Ahora bien, teniendo todo esto en consideración a mí me chirría la contundencia y seguridad con la que te expresas sobre la no emergencia climática y la emergencia energética. Hay que expresarse ante la sociedad dejando constancia de las enormes incertidumbres que existen, tanto a nivel científico, como por la imposibilidad de un solo divulgador de estar al día de todos los trabajos que se publican a nivel académico en cada uno de los campos científicos que involucra la hipótesis del Oil Crash. La divulgación que se hace por las redes, es fruto de comunidades de expertos, los cuales realizan un esfuerzo encomiable, pero cuyo trabajo no está sometido a los controles de calidad que requiere el método científico. Seguro eres consciente de las incertidumbres por las conversaciones con tu compañero Antonio García-Olivares, que nos habló de ellas en un magnífico artículo titulado El activismo ante las incertidumbres de los grandes riesgos del futuro.

Y teniendo en cuenta el sentido de nuestra actividad (divulgación y activismo) y lo que es de justicia reconocer ante la sociedad a la que nos dirigimos (las enormes incertidumbres implicadas) podemos analizar lo que está sucediendo y la conveniencia de tu mensaje.

Está pasando que han emergido de forma imprevista por muchos dos movimientos sociales que son mencionados en tu artículo, Fridays for Future y Extinction Rebellion. Estos movimientos, con mucha fuerza a nivel europeo, centran su discurso en el problema del cambio climático, en mi opinión con gran acierto. Simplemente hay que ver las tres exigencias únicas del segundo de estos grupos, por el que dices sentir mayor aprecio (no entiendo tus reticencias ante Fridays for Future, espero que no tenga nada que ver con algunas teorías conspiranoicas que se han extendido sobre Greta Thunberg, que para algunos se ha convertido en un sostén del neoliberalismo, a pesar de su retórica abiertamente antisistema). Estas son las tres medidas que reclama Extinction Rebellion, tal y como se recoge en Wikipedia y como me explicaron en persona activistas de Zaragoza en un reciente festival al que acudí a impartir un taller y aprender sobre agroecología, entre otras cosas.

El Gobierno debe contar la verdad sobre el desastre climático inminente, dar marcha atrás en sus políticas incoherentes y trabajar junto a los medios para una efectiva comunicación con la ciudadanía. 
El Gobierno debe implementar medidas de cumplimiento obligatorio para reducir las emisiones del carbono a 0 para el año 2025 y reducir los niveles de consumo. 
La creación de una Asamblea Ciudadana Nacional para supervisar los cambios necesarios y crear una democracia que funcione.

Si como señalas, las medidas que hay que implementar para hacer frente a los problemas climático y energético son similares ¿qué sentido tiene poner de relieve que en realidad Extinction Rebellion se equivoca? A lo único que puede conducir eso es a desmotivar a tus lectores de unirse a este grupo, el cual está consiguiendo sumar a un gran número de ciudadanos a la protesta, y el cual ha conseguido (por lo que yo sé de personas que han colaborado con él en Reino Unido) evitar de momento que los medios conservadores pongan al resto de la ciudadanía en su contra.

Soy de la opinión de que en cuestiones sociales hay que operar por ensayo y error, y valoro mucho lo que ha conseguido Extinction Rebellion, que es algo que no habéis conseguido los grupos de activistas que sostenéis la hipótesis del Oil Crash. Su mensaje ha funcionado y el vuestro no, esto es un hecho, no una opinión. La sociedad, con sus millones de personas, cada uno con su psique y sus creencias particulares, y sometidos a influencias diversas y contradictorias como los medios o las redes sociales, es algo tan complejo, que hasta grandes campañas políticas con muchos fondos y grandes académicos detrás son incapaces de llegar a ella y fracasan. Cuando tratamos con algo tan complejo y desconocido, la prueba (fundamentada) y el error son lo mejor que podemos hacer. Y Extinction Rebellion y Fridays for Future han conseguido articular un discurso que ha tenido mucha mayor repercusión que el que has intentado tú, eso debes reconocerlo y, como persona inteligente, tomar nota. Solo tendría sentido desacreditar el mensaje de estos dos grupos si se tuviese una certidumbre absoluta de que se equivocan, pero no es el caso, porque no es posible tenerla.

Claro que las medidas que se están tomando ante la “emergencia climática” son cosméticas, y estoy seguro que los movimientos sociales en torno al clima son conscientes de que esas medidas no podrán reducir las emisiones a cero para el año 2025, por eso no hay que temer. Intuyo que también son conscientes de la posible falta de equidad de algunas medidas, ya que piden que se abra un debate democrático que incluya a todos para determinar cuáles son las medidas apropiadas.

Por último, dices que el problema climático es urgente, pero no una emergencia. Me parecen juegos de palabras de difícil justificación. El término que socialmente han conseguido imponer los movimientos sociales es emergencia, pretender ahora enmendar esto parece un juego cuya única consecuencia es la pérdida de energía. Sin embargo, creo que estos movimientos son conscientes de que científicos muy reconocidos, como Steffen y Rockström postulan que un calentamiento de 2ºC debido a las acciones humanas podría llevar a un planeta entre 4-5ºC más cálido, dado que esto podría desencadenar otros procesos (retroalimentaciones) del sistema terrestre. Es difícil imaginar qué consecuencias puede tener esto cuando con sólo un grado de incremento ya estamos teniendo enormes problemas en la producción de alimentos, problemas que según la FAO ya habían impactado en el periodo 2016-2018, pero que según parece van en aumento en 2019, con daños en las cosechas de EEUU, Argentina, Australia, Italia, Francia, México, Corea del Norte y otros. Parece urgente, y parece una emergencia.

Todos estamos de acuerdo en que el coche eléctrico es un gran error, y posiblemente tenemos que ir articulando el decrecimiento de muchas otras actividades, no solo la movilidad mediante automóviles. Sin embargo no es adecuado defender esto aduciendo que no existe emergencia climática y poniendo delante el posible problema que usted se dedica a analizar. Esto es mal activismo y mala divulgación. Desde el cariño y el respeto que le profeso le aseguro que no es agradable decir esto, pero alguien debe asumir esa responsabilidad, incluso intuyendo las piedras que van a llover sobre mi cabeza, porque decirlo es la única forma de que no se repita.

Queda mucho por hacer en la construcción de culturas regenerativas, aunque ya hay un camino recorrido como puede comprobarse en este artículo (seguramente todo lo que hay en él no será útil, pero muchas cosas sí), donde por cierto no veo contribución significativa de los peakoilers ¿donde está tu ayuda a los que están intentando un cambio hacia una cultura regenerativa? Ayudar a esclarecer todo lo posible la incertidumbre sobre la abundancia o escasez de recursos minerales o las incertidumbres tecnológicas y señalar soluciones pragmáticas en el camino del decrecimiento me parece una labor mucho más útil a la que puedes contribuir que esta de pretender encauzar el discurso del activismo, especialmente cuando trata de rectificar a colectivos que han tenido mucho más éxito que tú y que el resto de divulgadores de la hipótesis del Crash Oil.

En las circunstancias presentes, necesitamos gran humildad, y un esfuerzo coordinado de los científicos de distintas disciplinas para resolver estos wicked problems que tenemos. Todo ese esfuerzo debe conectarse con lo que se está haciendo sobre el terreno a nivel de activismo práctico (podríamos hablar, de forma más técnica, de cumplir los criterios de credibilidad, legitimidad y prominencia, ello se explica con más detalle en el artículo de mi compañero Rugi Carles: El forzamiento de consensos científicos y la ciencia del siglo XXI)

Atentamente, Jesús Nácher Fdez.



Post-data: No te responsabilizo de las opiniones de la gente que te leen, no hay que tomar las imágenes que ilustran este artículo con esa literalidad. Pero sí veo una correspondencia muy clara entre la facilidad con la que esta persona desecha el cambio climático como problema, y la rotundidad y certidumbre con la que te expresas. A mí me ha resonado. Da que pensar.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Imperio, economía y globalización.




Artículo que continua en la línea de:


Artículos (se llega pinchando en ellos) que se extienden en conceptos que aquí se dan por asumidos[pequeño resumen de los mismos al final de este artículo].

Cuando Roma dio inicio a la conquista de la Península Ibérica su primer asentamiento y punto de partida fue Ampurias, Emporion para los griegos, de “emporio”, mercado o punto comercial. La historia de los imperios no está aislada del comercio internacional, haciendo que no se pueda entender a uno sin el otro, pues son los imperios la primera fuerza en las relaciones internacionales.




Flavio cuenta que fue éste el discurso que Alejandro dio a sus hombres en un intento de continuar sus conquistas, las cuales fueron el primer intento conocido de globalización[1], idea que ha seguido presente en grandes imperios posteriores.


Cuando, con la caída del Imperio mongol y surgimiento del Imperio Otomano la Ruta de la Seda desaparece, el Imperio Español buscará una alternativa a ésta, descubriendo un nuevo continente y circundando la Tierra, haciendo reaparecer nuevamente el ideal de imperio global bajo las ideas del catolicismo, la paz cristiana en una Europa regina y la monarquía universal.

Intentos llevados a cabo infructuosamente y que hoy son retomados por Estados Unidos, quien ha seguido una vía imperial con pretensión global.

    
                                                Non sufficit orbis, “el mundo no es suficiente”. Lema de Felipe II.




Durante el siglo XIX el comercio se ve incrementado como nunca, Inglaterra mantiene la hegemonía en el mar mientras la potencia en el continente, Francia, mengua frente al Reino de Prusia que realiza la unificación, casi triplica su población y bajo una política económica proteccionista realiza un despegue industrial y militar que evoluciona la relación economía-guerra[2], permitiendo emerger nuevamente desde la Paz de Westfalia un poderío germano que necesita proyectarse al exterior[3].



Necesitamos ineludiblemente mercados para nuestra creciente producción industrial, necesitamos nuevas salidas para invertir nuestros sobrantes de capital y las energías del excedente intrépido de nuestra población. Esa expansión es una necesidad vital para una nación con la grande y creciente capacidad de producción que tiene la nuestra. Cada vez es mayor el número de británicos que se dedica a la industria y al comercio en las ciudades, y cuya vida y trabajo dependen de la llegada de alimentos y materias primas de tierras extranjeras... El imperialismo resulta, por tanto, no una prioridad, sino una necesidad”.[4]

miércoles, 22 de mayo de 2019

La agotada izquierda

Reflexiones sobre el ruido mediático en México y el cambio que prometió AMLO.


Hay quienes dicen que el psicoanálisis está superado, esas personas son las mismas que dicen que el socialismo o el comunismo han fracasado y que son insostenibles o que el libre mercado genera riqueza para todos. Freud plantea que cuando el niño nace ve en el padre un enemigo, alguien que naturalmente se interpone entre él y su madre, por lo que anhela de algún modo deshacerse de su padre, la muerte del padre es un deseo que el niño debe reprimir. 

 

Eventualmente, de un modo o de otro el individuo acaba perdiendo (matando simbólicamente al padre) ya sea por muerte natural, por accidente o cualquier otro motivo, el eterno problema es que el niño proyecta sobre el padre ciertos comportamientos dañinos que no necesariamente son ciertos, acusémoslo de maltratar a la madre, de ser infiel, de gastarse el dinero en cerveza, vino y tabaco, acúsemsolo de ser el peor tirano de todos… el mayor problema es que según Freud la psique conduce al niño a que muerto el padre, el niño quiere (y reemplaza) su lugar, pero en vez de convertirse en un regente justo, por algún motivo u otro, tiende a ser un tirano igual o peor que el padre.

Recientemente terminó Juego de Tronos, una de las series más épicas de la historia, con muchos sin sabores, uno de ellos la imposibilidad de cambiar el mundo. ¿Qué esperábamos? Una rendición de la ciudad y un juicio justo a Cersei, suena bien, pero esas cosas no pasan, ni siquiera en la ficción. Hoy vamos a abordar un poco esos problemas.

El sueño de la democracia es un asunto clásico, se genera en el mundo griego y romano y frecuentemente es confrontado por distintos tipos de poderes, siendo la violencia un poder notable, en Roma ningún político era inmortal, bastaba una espada para terminar con la democracia. Hoy en día los golpes de estado siguen amenazando democracias, al igual que el crimen organizado y otras formas de violencia, la democracia cuenta que muchos enemigos, habría que pensar si la fortaleza institucional es suficiente para garantizar una vida democrática en el estado. Desde mi perspectiva el problema es el débil tejido social que cubre a las naciones hoy en día, la modernidad sigue minando la cohesión entre ciudadanos, ya no hay ciudadanos, ahora hay solo votantes.

Por otro lado tenemos el eterno sueño de la izquierda, que se empieza a construir principalmente en la ilustración, esa bella idea de que el mundo sea un lugar de igualdad en el que todos seamos felices, en el que la riqueza se distribuya de manera justa o equitativa y en donde la ciencia pudiese producir el estado de bienestar para todos.

miércoles, 15 de mayo de 2019

El forzamiento de consensos científicos y la ciencia del siglo XXI (I)

Nota del autor: en esta serie de artículos hablaré del peligro de tratar de forzar ciertos consensos en temas relativos a la sostenibilidad en base a ciertos modelos y metodologías que se presentan a menudo como necesarios y hasta casi suficientes. En este primer artículo hablaré usando como motivación el reciente artículo acerca de la biodiversidad. En el segundo seguiré con una crítica espistemológica en relación al debate Pedro Pietro, Carlos de Castro y Antonio García Olivares en relación a la transición energética. Finalmente en los artículos 3,4,5 (probablemente ya después del verano por su dificultad y tiempo que conlleva) haré una crítica constructiva de las narrativas/paradigmas que han venido dominando el radicalismo socioecológico en nuestro país: colapsismo, decrecentismo y ecofeminismo. El objetivo final, en el artículo 6, será el de, y después de que publique mi tesis de máster acerca de la Ciencia de la Sostenibilidad, presentar una jerarquización de axiomas, siempre revisables, pero necesarios para la acción pragmática y que puedan ir guiando especialmente a los pioneros que emprenden proyectos concretos a distintas escalas, en la linea de lo que William Clarck, cofundador de la disciplina comenta en su reciente charla y que veremos en este primer artículo. Por tanto la idea es que estos axiomas/principios acaben justificando ciertas metodologías y prácticas que ayuden a mejorar la calidad de las narrativas científicas y ciudadanas y que acepten que la ciencia que necesitamos en este siglo XXI va a ser muy distinta de la de los siglos anteriores si queremos dar un salto evolutivo.

En la linea de lo que comentó en un artículo muy recomendable de Nafeez Ahmed la actual crisis civilizatoria tiene su origen en un problema de procesamiento y puesta en práctica de información (y de sus límites) y en una crisis de la cosmovisión civilizatoria y moderna. ¿Qué es sin embargo la esto que llamamos civilización? ¿Hay algún tipo de hilo en común entre distintas filosofías/cosmovisiones o muchas cosmovisiones incomensurables? ¿Y la modernidad? Preguntas difíciles que hay que abordar y que en mi juicio urge hacerlo desde una perspectiva pragmatista porque esta filosofía se centra en las consecuencias prácticas de nuestros actos, pensamientos, emociones e intuiciones así como las repercusiones en lo que constituye una buena vida, idea con la que este blog nace, y
 fundamentalmente pues nos jugamos el pellejo como especie (ya no como tribu) en este siglo XXI.

Tenemos una academia científica fragmentada, una sociedad civil polarizada y divididas en subtribus (al menos en occidente) y unas dinámicas que se dan a varias escalas y niveles con sus patrones respectivos e irreducibles. Creo que uno de los problemas fundamentales, y en el que particularmente me gustaría contribuir, es en que no hemos sido por el momento capaces de generar instituciones que sean capaces de ofrecer análisis y narrativas más sistémicas, a la vez que estas tengan una complejidad que refleje el comportamiento del sistema pero que a la vez proponga escenarios y princpios heurísticos y prácticos accionables en un plazo de tiempo corto. Sino corremos el riesgo de que cada uno toque solo una parte del elefante y que no veamos marcos de acción individual y colectiva, ambos necesarios en este "gran trabajo de neustro tiempo", parafraseando a John D. Liu

1. Introducción: el problema de la biodiversidad y la aproximación científico-activista

Hace pocos meses el IPCC (Panel Intergubernamental por el clima, la mayor institución de consenso científico sobre los problemas del cambio climático) nos advertía de que teníamos 12 años (2018-2030) para evitar los peores escenarios de cambio climático y el pasado 6 de mayo semana el IPBES publicó una versión preliminar del informe global del IPBES, un informe equivalente al IPCC en términos de biodiversidad, el más grande hasta la fecha, de la organización intergubernamental más importante y encargada de realizar análisis sistemáticos sobre la biodiversidad y los servicios ecosistémicos de forma regular a través de informes científicos con relevancia a nivel de decisiones políticas (ver aquí).

El informe muestra, en la línea de las recientes investigaciones climáticas, que de seguir la trayectoria actual vamos de cabeza a un colapso ecológico todavía mayor (ver apartado 2) y que peligrarían muchos de los Objetivos del Desarrollo Sostenible así como el bienestar humano y eclógico del planeta. En este artículo no vamos a criticar estos objetivos, para lo que ya hay literatura y alguna propuesta alternativa preliminar y ciertamente incompleta. ¿Cómo presentar la información científica? ¿Cómo manejar las incertidumbres? ¿Qué implicaciones tiene a nivel activista, de acción? Pasamos a dar una breve descripción del informe antes de adentrarnos en estas cuestiones.

2. El informe

Destacaría lo siguiente del informe que saco de este resumen de la ONU y del informe en sí, del cual hasta ahora existe una visión preliminar.

(1)    Este es el análisis más completo jamás realizado y compilado por más de 145 expertos de más de 50 países. Es el primer informe intergubernamental que mejora y amplia el Análisis de los Ecosistemas del Milenio de 2005
(2)    Se reconocen las incertidumbres asociadas al grado de conocimiento en relación a distintos parámetros considerados relevantes por la narrativa del Desarrollo Sostenible respeto a la biodiversidad (ver figura 1).
(3)    Se reconoce que pese a todas las incertidumbres (ver figura 1) podemos afirmar que más de 1.000.000 de especies están en peligro de extinción y que una importante parte de las especies están amenazadas (ver figura 2) con un 75% de los ecosistemas terrestres y un 66% de los marinos significativamente alterados x
(4)    Las causas principales son 5: cambios en el uso de la tierra (75%) y del mar (66%), explotación directa de organismos (en 2015 33% de los stocks marinos se explotan de forma insostenible), cambio climático, contaminación (se ha multiplicado x10 desde 1980) y especies invasoras (+70% desde 1970).
(5)    La pérdida de la biodiversidad socava un 80% del progreso hacia los objetivos del desarrollo sostenible y es un problema no solo ambiental sino de desarrollo, económico, de seguridad, social y moral
(6)    Se reconoce a la población indígena local y su sabiduría ancestral a la hora de conservar la naturaleza. En estas areas la biodiversidad declina en menor proporción y se deben tener en cuenta su conocimiento, inovcaciones y prácticas, valores e instituciones.
(7)    Se puede revertir la situación con una transformación que será resistida pero posible:

a. Agricultura: se requiere un manejo más integrado, mayor participacion pública y promover buenas prácticas, incluyendo prácticas agroecológicas. Se destaca la transparencia, localización y reducción del despilfarro alimenticio.
b.  Sistemas marinos: soluciones basadas en los ecosistemas, cuotas, planificación espacial, reducción de vertidos…
c.  Sistemas de agua dulce: planificación integrada, políticias del agua más inclusivas, promoción de proyectos con criterios de sostenibilidad fuertes.
d.   Areas urbanas: promoción de soluciones basadas en la naturaleza, mayor acceso a areas verdes, produccion y consumo más sostenibles y conectividad ecológica con especies nativa
e.    Valores: se destaca la improtancia de la diversidad de cosmovisiones
f.     Los jóvenes paracen estar liderando el cambio

Se proponen además 5 puntos de gobernanza específicos a nivel más general, llamados intervenciones para una gobernanza multinivel y 8 prácticas concretas de acción:

Intervenciones para una gobernanza multinivel:

(1) incentivos y gestión de la capacidad:
(2) cooperación intersectorial:
(3) acción anticipativa,
(4) políticas de decision bajo resiliencia e incertidumbre
(5)leyes ambientales (regulaciones) e implementaciones

Puntos de actuación

(1) aceptar diversas cosmovisiones de lo que constituye una buena vida
(2) reducir el consumo total y el despilfarro
(3) "desatar" valores y acción
(4) reducir desigualdades
(5) inclusividad en la conservación (mujeres e indígenas principalmente)
(6) internalizar las externalidades y el telecoupling (término inglés para referirse a las relaciones de distancia en sistemas socioecológicos, por ejemplo el rol del comercio internacional en el impacto en biodiversidad)
(7) Asegurar la tecnología, innovación e inversión
(8) promover la generación y el compartir de la información así como la educación

lunes, 6 de mayo de 2019

Principios para el diseño de acciones para cambiar el mundo: el paradigma sociocultural


En un reciente artículo describí la extrañeza que me produjo la visita de la exposición “Auschwitz. No hace mucho. No muy lejos” y que se pudo ver hasta febrero de este año en Madrid, y que en breve podrá visitarse en Nueva York. La extrañeza proviene de estar contemplando con mis propios ojos la puesta en práctica de una forma de pensar que llevábamos tiempo analizando en el podcast Ampliando el Debate, con la ayuda pensadores/divulgadores como David de H-E-F, Rugi Carles o un servidor y generalmente tomando como referencia una serie de autores que incluyen a Lewis Munford, Thomas Kuhn, Theodor Adorno, Max Horkheimer, Jean-François Lyotard, Michel Foucault y un largo etcétera. De forma poco rigurosa vamos a etiquetar a esta serie de autores como postmodernos. Me interesa bien poco que en la actualidad la academia filosófica les atribuya o no esta etiqueta, más adelante entenderéis las razones. La extrañeza sobre todo proviene de que esta forma de pensar que pude ver plasmada en la exposición, estas ideas o narrativas, siguen siendo comunes hoy en día, pese a la narrativa contraria ampliamente aceptada de rechazo al holocausto judío. En consecuencia, desde mi punto de vista, estaba contemplando una especie de extraño juego de engaño/alienación social donde se niega de forma explícita lo que se afirma de forma implícita.

Deconstruyendo Auschwitz: las raíces de nuestro afán destructivo, recibió entusiastas alabanzas y críticas furibundas, algo que es normal, porque se trataba de un tentativa apresurada y provocativa de generar una “tormenta de ideas” en torno al paradigma sociocultural moderno, es decir, el paradigma sociocultural en el que vivimos actualmente, y que desplazó al anterior paradigma medieval allá por el siglo XV-XVI, y que, de forma también poca rigurosa, identificamos alcanza una formulación explícita acabada en los voceros de la Ilustración, esa que siguen defendiendo todavía hoy, de forma también poco rigurosa, los voceros del neoliberalismo.

Al hablar de paradigma sociocultural estamos tomando prestado, en un contexto mucho más amplio, el término acuñado por Thomas Kuhn en sus famosas obras La revolución copernicana y La estructura de las revoluciones científicas. Recordemos brevemente lo esencial de los planteamientos del físico norteamericano.

A la concepción del desarrollo de la ciencia de forma lineal, mediante pequeñas aportaciones que van suponiendo un avance, Kuhn opone su concepción de los paradigmas, que evolucionan a través de revoluciones científicas. En concreto, existiría un periodo de ciencia normal durante el cual se van resolviendo enigmas que deja abierto el paradigma, al que seguiría una revolución científica, en el que se plantean nuevos paradigmas para resolver las anomalías, o enigmas persistentes, que se han ido acumulando en el periodo de ciencia normal. El paradigma, define el campo de investigación, los conceptos fundamentales, los modelos teóricos y la metodología utilizada, y requiere la aceptación de la comunidad científica pertinente. Situarse en paradigmas distintos implica que se tienen distintos problemas que resolver, e incluso una concepción distinta de la disciplina científica en la que se trabaja, además de diferencias conceptuales ligadas a diferencias en el lenguaje teórico.


Así pues, podemos ver el paradigma como un conjunto de proposiciones que guían la investigación, y dentro del cual deben encajar, en el sentido de que deben ser compatibles con él, los resultados y teorías científicas que se van desarrollando. Es interesante señalar que los paradigmas son inconmensurables, no se puede evaluar con una medida común. Pasar de un paradigma a otro implica un cambio global de la percepción y de la producción de significado, lo cual excede ampliamente la lógica. Kuhn documentó este proceso para el paso de la física ptolemaica a la newtoniana.

martes, 30 de abril de 2019

La construcción colectiva del conocimiento científico y su divulgación


A mediados de marzo envié un artículo al blog “Revista 15-15-15” con un texto que continuaba la interesante discusión iniciada por Emilio Santiago Muiño en el mismo foro. Debido a los problemas de salud de uno de los editores, la publicación del artículo empezó a demorarse, por lo que opté por publicarlo en el blog de Autonomía y Bienvivir, donde salió a mediados de abril. Una semana después de la aparición de este artículo apareció en el blog “Revista 15-15-15” una réplica de Pedro Prieto y otra de Carlos de Castro, publicadas una detrás de otra en un mismo post en dicho foro. Me sorprendió la rapidez de la publicación de esta respuesta a mi artículo, en comparación con la lentitud (comprensible) del proceso de publicación de mi artículo original. Entendí algo mejor esta falta de imparcialidad editora al observar que los autores de la réplica son miembros del consejo de redacción de la “revista” y, además, los principales contribuidores a dicha “revista” con 13 y 11 artículos publicados en la misma, respectivamente.



En la mayoría de revistas científicas o profesionales los miembros del consejo de redacción hacen funciones de asesoría editorial, orientación de la línea editorial de la revista, promoción de la misma, revisión de artículos externos, planificación y gestión. Hay algunas que permiten publicar en la revista a los miembros del consejo de redacción, pero suelen exigir en esos casos que se respete un sistema de doble anonimato, para que los otros miembros del consejo de redacción o los revisores puedan evaluar la calidad del artículo sin conocer que el autor es un colega de la misma redacción; y suelen limitar el número de artículos escritos por miembros del consejo de redacción a un porcentaje del orden del 20% del total de artículos de la revista.



Cuando no se respetan esas políticas editoriales de calidad e imparcialidad ante los artículos recibidos, el foro no se suele llamar “revista”; hay otras calificaciones más apropiadas como “blog”, “foro de discusión”, “revista de la asociación X”, “grupo de presión” o “lobby” X, etc. Por eso he empezado denominando “blog” a la llamada “Revista 15-15-15”. No tengo nada contra los blogs, todo lo contrario, pero creo que no hay que confundir a la gente. Un foro digital donde los editores no sólo filtran los contenidos y la rapidez con la que aparecen, sino que ellos mismos publican sus propios artículos cuando quieren no es una revista; es un blog.



Pero volviendo al tema que nos trae, la respuesta de Pedro Prieto me parece mesurada, respetuosa y defendible. Él adopta en algunos casos perspectivas diferentes a las que yo adopto, y ambas posturas pueden ser defendidas y beneficiar al lector; por ello, no voy a añadir nada a sus comentarios. Por el contrario, la respuesta de Carlos de Castro me parece que no tiene prácticamente ninguna relación con lo que yo estoy argumentando o, si la tiene, denota una comprensión nula de cómo se producen los consensos científicos.



Como muchas personas, incluidas algunos científicos, no entienden cómo se generan los consensos colectivos que llamamos “verdades científicas”, creo que puede ser útil resumir aquí el libro Ciencia en acción, del prestigioso sociólogo de la ciencia Bruno Latour. En ese libro, Latour analiza empíricamente cómo se generan tales acuerdos colectivos. El lector interesado puede encontrar también información útil en el resumen de la sociología del conocimiento, y de la sociología del conocimiento científico contemporáneo que publicamos en otro lugar.

 




La diferencia entre ciencia en construcción versus ciencia establecida




Latour nota que hay en realidad dos ciencias, o fases cualitativamente diferentes del proceso científico, y que se dicen cosas diferentes en cada fase. Las dos fases son: la ciencia ya sistematizada y la ciencia que crea nuevos constructos teóricos. La distinción procede de Reichenbach, quien denominó a las dos fases contexto de justificación y contexto de descubrimiento, respectivamente.   






Mientras que la Filosofía clásica de las ciencias se dedicó tradicionalmente a preguntarse qué rasgos de la ciencia, una vez sistematizada, la hacen tan diferente (y poderosa), Latour y otros sociólogos de la ciencia creen que es más fructífero preguntarse cómo construye la ciencia su conocimiento y su poder, y cómo una controversia científica se convierte en una verdad científica. 

martes, 23 de abril de 2019

Fragmentos sobre la modernidad

Hace poco más de dos años me enteré de la muerte de Zigmunt Bauman, en mi opinión es posiblemente el mejor sociólogo que ha tocado este planeta, una frase suya esta al frente de La Proa del Argo (valga la redundancia) y su legado a mi parecer constituye una auténtica revolución respecto a como debemos entender la modernidad. A su muerte le compartí a un amigo que tenía miedo de que nadie siguiera su obra, me contestó que había creado escuela y que muchos discípulos suyos andaban por ahí, hoy sigo temiendo que con Bauman se fue algo más.



Este post es bastante más largo de lo común y surgió de una manera muy espontánea y personal, por lo que me gustaría poder extenderlo en un futuro, pero por ahora espero disfrutemos y abramos el debate sobre la modernidad, que quizá como la narrativa del peak-oil, nunca llega, hacía algunos años había personas que decían "Marx predijo que el capitalismo colapsaría y no ha colapsado" y aquí estamos, una vez más cuestionando aquello que parece muy sólido.

Si prefieren pueden descargar una versión alternativa en forma de mini-libro con algunas fotos que yo he tomado a modo de ilustración, sin duda parecerá un trabajo de secundaria, pero espero les haga la lectura más agradable.

¿Qué es la modernidad?

La modernidad es en gran parte resultado del pensamiento positivo de Descartés y sus sucesores, quienes consideran que la vida es una especie de competencia o gran carrera en donde tenemos que salir victoriosos. Esta visión del mundo se contrapone a los principios budistas (por ejemplo) en donde vivir con lo mínimo indispensable es una cultura que nos permite ser felices y libres de toda influencia tanto interna como externa.

lunes, 15 de abril de 2019

El activismo ante las incertidumbres de los grandes riesgos del futuro


Las tendencias de la época que nos ha tocado vivir apuntan hacia escenarios futuros que tienen grandes incertidumbres pero que, de realizarse, muchos de ellos entrañarían enormes riesgos para la vida de las generaciones futuras. Esta clase de escenarios “posnormales” requieren tener en cuenta todas las clases de incertidumbre presentes, y las diferentes escalas de valores de los sujetos a los que afectan los riesgos (Funtowicz y Ravetz, 2000). Sería interesante discutir esto en detalle en algún otro lugar. Aquí me gustaría ahondar un poco más en el debate lúcidamente abierto por Emilio Santiago Muiño (2019) en la revista 15/15\15, sobre los errores cometidos por los grupos relacionados con la divulgación del Peak Oil o cénit del petróleo en la interpretación y comunicación del problema, y en el tratamiento de sus incertidumbres.

Los sistemas sociales son sistemas muy complejos. El paradigma científico contemporáneo de los sistemas complejos los considera como sistemas jerárquicos que se automantienen. Koestler llama “holones” a esta clase de sistemas jerárquicos porque tienen la peculiaridad de ser a la vez un “todo” (un sistema en sí mismo) y una “parte” de un sistema de mayor escala (que es la biosfera). Además, el sistema social está constituido por partes que son entidades biológicas (humanos) y tecnológicas (los actantes de Latour, objetos técnicos en interacción con los humanos). Estos constituyentes biológicos son sistemas autoorganizativos autopoiéticos (que crean continuamente su propia existencia material y organización) y que se comportan como agentes de comportamiento en parte impredecible. Y lo que es peor, el entorno o ambiente en el que las sociedades se re-producen, la biosfera, es también un sistema auto-organizativo que se automantiene y que se adapta a su propio entorno geológico.

Los holones sólo son parcialmente predecibles (en algunas de sus propiedades emergentes) en situación de (meta)estabilidad; en momentos de inestabilidad de los flujos de energía, materiales e información entre sus componentes (o hiperciclos) son muy sensibles a las perturbaciones. En nuestro caso, una sociedad en crisis se vuelve muy sensible a las movilizaciones colectivas de sus componentes humanos. En situaciones de crisis de sus formas habituales de re-producción, los sistemas sociales son muy impredecibles  pues distintas movilizaciones de sus agentes-actantes componentes puede modificar su auto-organización habitual, y desequilibrarlo hacia nuevas formas económico-políticas que se institucionalizarán con el tiempo sustituyendo a las anteriores.

En funcionamiento estable, los sistemas complejos no son deterministas, puesto que lo mejor que se consigue observándolos es identificar distribuciones de probabilidad en la evolución de sus propiedades emergentes; pero en situaciones de crisis ecológica, económica y/o política, los sistemas complejos jerárquicos se vuelven especialmente poco deterministas, puesto que ni siquiera es posible definir una probabilidad para su comportamiento futuro.

¿Qué es lo mejor que podemos hacer en nuestra situación, con dinámicas en el sistema económico-social que pueden conducirlo a un colapso en las próximas décadas? Trataremos de responder a esta pregunta en los apartados siguientes.

Observemos fríamente antes de hacer proyecciones

En primer lugar, parece recomendable observar de cerca al sistema complejo usando el mínimo posible de teorización, pues en situación de inestabilidad las antiguas “leyes” que describían aproximadamente el comportamiento estable del sistema dejarán paso a nuevas leyes emergentes. Estas nuevas leyes deberán ser compatibles, por supuesto, con las leyes de la termodinámica, pero éstas nos dicen poco sobre las nuevas formas de organización que se pueden ensayar entre los grupos humanos y las tecnologías disponibles.

“Mucha observación y el mínimo de teoría conducen a la verdad”. Este principio fue formulado por primera vez por Al-Hazen (965-1039) de Basora, considerado el físico más importante del medievo. Si en lugar de atenernos fielmente a la observación preferimos usar teorías preexistentes, la mayoría de las veces nos equivocaremos. Hay un texto de tiempos de las cruzadas que ilustra de forma muy interesante las consecuencias prácticas que pueden derivarse del uso de grandes abstracciones filosófico-religiosas en sustitución de un vulgar empirismo. Se trata de un incidente recogido por Usama Ibn Múrxid, emir, caballero, poeta y hombre de letras (1095-1188) en su manuscrito autobiográfico "Kitab al-Itibar" («Libro de las Reflexiones»), descubierto en la Biblioteca Árabe de El Escorial por el arabista Hartwig Derenbourg, y publicado en francés en 1889, y que también recoge Amin Maalouf en su libro “Las cruzadas vistas por los árabes”. Esto es lo que escribe Usama:

lunes, 8 de abril de 2019

Las mentiras sobre la pobreza y la economía rosquilla


Un argumento que se podría hacer contra aquellos que postulamos abandonar el objetivo del crecimiento económico y adoptar un modelo distinto, más resiliente, que no dependa de crecientes flujos de energía y materiales, es que ello nos condena a aceptar que mucha gente en nuestro planeta tenga que continuar permaneciendo en la pobreza. En realidad, frente a términos como decrecimiento, quizás conviene más hablar de “economía rosquilla”, esa aspiración a vivir dentro del dónut, con nuestras necesidades humanas cubiertas pero sin sobrepasar los límites en cuanto a generación de desechos que están provocando problemas como el cambio climático y la sexta gran extinción, poniendo en riesgo los servicios de los ecosistemas de los que depende la humanidad.

Pero el crecimiento es fantástico sacando a la gente de la pobreza ¿verdad? Al menos en los últimos años y según lo que nos cuentan economistas como Max Roser, que trabaja para la fundación de Bill y Melinda Gates. Roser es el responsable de “Our World in Data” una página web que recopila datos y los presenta de forma gráfica y atractiva para que puedan ser usados por blogueros y twitteros. Roser y Gates han sacado pecho por este gráfico



lunes, 1 de abril de 2019

Los grandes cambios estructurales de los sistemas sociales


Las movilizaciones colectivas son reconocidas en ciencias políticas como claves para el cambio estructural en los sistemas político-sociales. Pero las precondiciones, los mecanismos precipitantes y los eventos disparadores de las movilizaciones no son bien entendidos. Por ello, la mayoría de las revueltas sociales y  levantamientos revolucionarios como la Revolución Francesa, no pudieron ser predichos por ningún observador, ni siquiera unos pocos años antes. La naturaleza de agentes reflexivos que tenemos los humanos (principales componentes de las sociedades, junto a artefactos y técnicas), provoca fuertes retroacciones auto-amplificadoras (y también inhibidoras) entre los componentes de una sociedad, lo cual provoca inestabilidad dinámica e impredictibilidad del comportamiento colectivo. Sin embargo, la investigación sociológica ha identificado algunos de los factores que facilitan las movilizaciones e incrementan la probabilidad de la acción colectiva, y discutirlos puede tener interés si buscamos presionar hacia una transición desde el actual sistema económico insostenible a otro post-capitalista y sostenible.

Las revoluciones

Una de las definiciones más aceptadas de las revoluciones fue dada por Skocpol (1979): “transformaciones básicas y rápidas del estado y las estructuras de clase de una sociedad acompañadas y en parte llevadas a cabo por revueltas desde abajo basadas en la clase social”. Esta definición ignoraba factores influyentes como la aparición de  ideologías revolucionarias, la agencia consciente, las culturas, las bases étnicas y religiosas de las movilizaciones, los conflictos dentro de la élite y la posibilidad de coaliciones multiclase. Como algunos de estos factores habían sido analizados en la teoría de los movimientos sociales, estos estudios fueron incorporados al análisis y algunos autores propusieron una definición más amplia de revolución: “un esfuerzo por transformar las instituciones políticas y las justificaciones de la autoridad política en una sociedad, acompañado por una movilización masiva formal o informal y acciones no institucionalizadas que socavan las autoridades existentes” (Goldstone, 2001). Cuando transforman solamente las instituciones del estado, son llamadas revoluciones políticas. Cuando, además de las instituciones políticas, transforman las estructuras económicas y sociales, son denominadas “grandes revoluciones” (v.g. la Revolución Francesa de 1789). Las revoluciones que incluyen revueltas autónomas de clase baja son denominadas “revoluciones sociales” (Skocpol 1979); reformas radicales lideradas por élites que controlan la movilización de las masas a veces se llaman revoluciones de elite o “revoluciones desde arriba”. Los movimientos de resistencia u oposición que no tratan de tomar el poder (v.g. protestas campesinas o de trabajadores) o se localizan en una región particular o un sub-grupo social, se suelen llamar “rebeliones” (si son violentas) o “protestas” (si son predominantemente pacíficas).

Huntington (1968) señaló que las grandes revoluciones muestran dos patrones distintos de movilización y desarrollo. Si las elites militares y la mayoría de las otras élites inicialmente apoyan activamente al gobierno, la movilización popular debe realizarse desde una base segura, a menudo remota. En el curso de una guerra de guerrillas o una guerra civil en la que los líderes revolucionarios extienden gradualmente su control sobre el territorio, necesitan desarrollar el apoyo popular mientras esperan a que el régimen sea debilitado por eventos, tales como derrotas militares, crisis de la identidad nacional, una mala planificación de su propia actividad represiva, su propia división o corrupción, o la desaparición del apoyo extranjero al gobierno. Si el régimen sufre deserciones en sus élites o en sus militares, el movimiento revolucionario puede avanzar o iniciar insurrecciones urbanas y apoderarse de la capital nacional. Revoluciones de este tipo, que pueden llamarse “revoluciones periféricas” tuvieron lugar en Cuba, Vietnam, Nicaragua, Zaire, Afganistán y Mozambique.

lunes, 25 de marzo de 2019

El modelo MuSIASEM de metabolismo social: más allá del determinismo energético


1.Todos saben que hay un problema y nadie sabe cómo plantearlo: el problema de los expertos


En una charla que tuvo lugar en Dubrovnik en 2017, en el marco de la duodécima conferencia del Centro internacional para el desarrollo sostenible de la Energía, el agua y el medio ambiente (SWEDES en inglés), Mario Giampietro, coordinador del proyecto MAGIC desde Barcelona, el cual ha estado desarrollando el concepto de metabolismo social con un propósito de aplicación pragmática (entender la complejidad de los sistemas socioecológicos y poder desarrollar narrativas basadas en posibles escenarios metabólicos) hizo la siguiente afirmación:

 “Hace dos semanas estuvimos en Bruselas discutiendo el nuevo horizonte 2020 de la UE e iba de la sostenibilidad de los sistemas productivos en agricultura. Teníamos que dibujar en un papel y nos dijeron: dibuja un sistema productivo. Todos eran expertos del más alto nivel y nadie pudo dibujar un sistema productivo, lo cual es fascinante. Estamos hablando de la economía, pero ¿Qué es una economía? ¿Puedes describir sus partes?”

Siguió describiendo su propuesta:

“Una sociedad tiene órganos como yo. Las familias reproducen a los humanos, los servicios y el gobierno reproducen las instituciones, el sector manufacturero reproduce bienes duraderos e infraestructura, la agricultura reproduce la comida… Puedes tener distintos órganos que están hechos de elementos estructurales y funcionales que tienen que consumir agua, comida, electricidad, combustible pudiendo reproducirse a sí mismos y al todo. Si adoptas el concepto de metabolismo puedes definir lo que es una sociedad”

Es importante entender como veremos más adelante en el artículo que esta visión no es una mera metáfora lingüística que es en lo que se ha quedado la sociología, sino que se pueden desarrollar representaciones tipo Nexus que relacionan el uso de la tierra, materiales, energía, agua, desechos y posibilidades tecnológicas y demográficas a distintas escalas espacio-temporales como la que propone la herramienta MuSIASEM. Pero antes de entrar en detalle del concepto de metabolismo social y de MuSIASEM, me gustaría exponer como una gran parte tanto del establishment científico de la Ciencia de la Sostenibilidad actual como de activistas en nuestro país, están a mi parecer bloqueando una discusión pragmática y útil de lo que debemos sostener o no y de lo que podemos y no podemos hacer.

Ni la actual Ciencia de la Sostenibilidad mainstream, ni el decrecimiento-colapsismo, ni el peak oil tienen un marco analítico riguroso para discutir la sostenibilidad de los sistemas socioecológicos. Finalmente he tenido que quitar la sección en la que criticaba tanto al establishment científico actual como al grueso de activismo español para la transición que están haciendo un flaco favor a quienes han venido negando o pitorreándose de los problemas de sostenibilidad. 

Quiero destacar sin embargo que este año se debería publicar una síntesis de lo que ha sido la disciplina de la Sostenibilidad y que, viendo que uno de sus cofundadores desconoce totalmente las aproximaciones a la cuestión de la sostenibilidad desde el metabolismo social y que presenta la cuestión con un marco obsoleto y supersimplista basado en el concepto de stocks y flujos basados en distintos tipos de capital (que la teoría de sistemas ya conceptualizaba en los años 70), no soy pora hora demasiado optimista. Mi tesis de máster retomada esta semana va precisamente de una crítica epistemológica y ontológica profunda con el objetivo de que la nueva generación que viene de cientificos activistas sea más rigurosa, aprovechando que durante la siguiente década se irán presentando crisis y opciones de cambio.

Por lo que se refiere al activismo en nuestro país, el reciente artículo que publicó Santiago Muiño el pasado 2 de Marzo en el que hace una autocrítica del determinismo de la narrativa del pico del petróleo, supone un avance respecto a otro artículo del pasado mes de enero en el que, de forma a mi juicio esperpéntica e inconsistente se reconoce que “el siglo XXI será un siglo marcado por una dinámica ecosocial desgarradora: un descenso obligatorio de nuestra capacidad de producir y consumir con un largo declive traumático y que a la vez todavía nos movemos en un marco teórico deficiente a la hora de abordar la enorme complejidad de las interacciones sociedad-ecosistemas. 

Esta no es una cuestión únicamente atribuible a Muiño y creo que tienen que ver con un excesivo determinismo en que científicos admirables como Antonio Turiel, Carlos de Castro y especialmente al mesías de la energía Pedro Pietro (quien por desgracia ha hecho mucho por contribuir al determinismo energético con su uso de la TRE), han presentando la cuestión del pico del petróleo y el decrecimiento, sin aportar narrativas pragmáticas a escalas lo suficientemente relevantes de cambio tal que si que parecen empezarse a verse en el incipiente movimiento de la regeneración de ecosistemas y como requiere la Ciencia de la Sostenibilidad y que a pesar de todo no ha sido transparente y clara en como incorporar esa normatividad (los valores) tal y como manifestaron recientemente en un artículo abierto dos de mis antiguos profesores de máster en Lund. 

2. El olvidado concepto de metabolismo social

2.1 Breve historia del concepto del metabolismo social

Habiendo introducido brevemente y de la forma más directa posible el concepto de metabolismo social al inicio del artículo, cabe señalar su recorrido histórico. Hay dos tipos de enfoques: el que nos trae de vuelta a Karl Marx que defienden Toledo y Molina en su libro y el que defienden autores como Joan Martínez Alier que nos traen de vuelta a los 1880s con el nacimiento de la economía ecológica y los trabajos del ucraniano Serguei Podolinsky (que ya comenté que se podrían entender como precursor del criticado concepto de la TRE)

“Marx no formuló la cuestión de la eterna condición de la vida human en términos ecológicos (estudiando el flujo de materiales y energía) y lo que le interesaba era ver como esas condiciones variaban a los largo de la historia y quizás el concepto que más se acerca es el de fetishismo de las commodities o la ficción de la conmensurabilidad y de por tanto comprar kilos de carbón con horas humanas en las mismas unidades” (Alier, 1987, aquí)

Engels rechazó explícitamente la ley de la entropía y fueron otros autores como Eduard Sacher (que siguió por la misma vía que los balances de energía para la agricultura de Podolinsky) o Josef-Popper-Lynkenus quienes empezaron a hacer cálculos de entradas y salidas de recursos (un poco como precursor de los científicos de sistemas que en 1970 desarrollarían el modelo de los límites o el menos conocido modelo Bariloche).

Ecomarxistas como John Bellamy Foster con su concepto del rift metabólico que expone en su libro La Ecología de Marx: materialismo y naturaleza o autores como Toledo y Molina sí que piensan que en Marx se puede intuir el concepto, que toma prestado de Moleschött y lo explican de la siguiente manera:

"Karl Marx fue el primer científico social en aplicar este concepto cuando utilizó el término alemán stoffweschel (literalmente," el intercambio de sustancias ") en su análisis monumental de la sociedad capitalista. Marx, a su vez, obtuvo el concepto de las obras seminales de Moleschött, un naturalista alemán que escribió los primeros tratados sobre ecología. Sin embargo, el concepto permaneció prácticamente inactivo durante décadas hasta la década de 1960, cuando Wolman (1965) lo aplicó al análisis biofísico de las ciudades, al igual que Boulding (1966) y los economistas Ayres y Kneese (1969) lo aplicaron a los países industrializados. Pero fue Marina Fisher-Kowalski quien relanzó formalmente el concepto en un capítulo de su Manual de Sociología Ambiental publicado en 1997, presentándolo como un concepto estelar útil para analizar flujos de materiales ".

En los años 70 especialmente y 80 había una discusión importante sobre el agotamiento de recursos entre los profetas del desastre y los cornucipianos (un poco como el “debate” que se dio hace unos pocos años entre la visión de Turiel y la de Daniel Lacalle). Eso dio pie a una cantidad importante de estudio cuantitativos sobre la seguridad alimentaria (Pimentel y otros), de la relación entre los recursos económicos y energéticos (Hall, Cleveland y otros) así como de la compatibilidad entre los procesos ecológicos y económicos (los hermanos Odum, Georgescu-Roegen…). Esto tuvo que ver mucho con la crisis del petróleo y ante la vuelta del petróleo barato el debate y estos desarrollos languidecieron hasta que lo repescan Marina Fischer-Kowalski en la escuela de metabolismo de Viena, que hoy en día sigue siendo una de las que trabajan en la operacionalización del concepto en herramientas prácticas, junto con el grupo IASTE de Mario Giampietro en la UAB, y el grupo de trabajo de Toledo y otros en Andalucía.

Más recientemente, ya en el siglo XXI, se han desarrollado herramientas específicas que describen el patrón metabólico de determinados países o ciudades como las metodologías MEFA de la escuela de Viena o de la productividad primaria neta y balances de nutrientes para los agroecosistemas del grupo de Manuel González de Molina aquí. Sin embargo, el modelo más completo y elaborado, tanto a nivel conceptual como práctico y que exploraremos a modo introductorio en el siguiente apartado, es a mi ver el modelo MuSIASEM. Por desgracia no hay una entrada bien elaborado del modelo en Wikipedia, lo cual creo que facilitaría su divulgación y comprensión. Pasemos a la definición.

2.2 Definición

Si bien una primera aproximación al concepto de metabolismo social lo he presentado al inicio del artículo conviene diferenciar entre tres definiciones adicionales para poder completarlo. Así pues el metabolismo social es a la vez, siguiendo la definición de Toledo y Molina:

“1) La forma particular en que las sociedades establecen y mantienen sus aportaciones materiales y su salida a la naturaleza y como la forma en que organizan el intercambio de materia y energía con su entorno natural.

2) El metabolismo social también ha ocurrido como una teoría que explica el cambio socioambiental.

3) Se ha utilizado como un kit de herramientas metodológicas útiles para analizar el comportamiento biofísico de las economías.”

La primera sería la definición más parecida a la de Mario Giampietro, aunque creo que inferior pues no tiene una visión estructural-funcionalista que de hecho será la base del modelo MuSIASEM (la teoría importa). La segunda sería el trabajo más histórico en el que han trabajado autores como Toledo y Molina y la tercera sería la aplicación directa en herramientas de contabilidad y de estudio de la sostenibilidad de los sistemas socioecológicos, de las cuales se acaba de publicar un artículo (todavía no disponible) aquí.

2.3   Desarrollo conceptual

Paso en este fundamental apartado a presentar de forma visual, una aproximación conceptual integrada a partir de las siguientes preguntas: ¿Qué es un ser vivo y qué es la vida? ¿Cómo la conceptualizamos desde la perspectiva del metabolismo socialecológico? Para ello nos hacen falta tres cosas. Caracterizar a un ser vivo (me centraré en un ser humano con un metabolismo como cualquier otro ser vivo), trazar una analogía metafórica a nivel de procesos con los sistemas metabólicos social-ecológicos (que son emergencias de las interacciones de seres vivos organizados de forma holárquica hasta llegar al total de la biosfera) y finalmente proponer las categorías semánticas que puedan organizar de forma cualitativa y cuantitativa el metabolismo socialecológico.

2.3.1 ¿Qué es la vida?

Los intentos por dar una respuesta a qué es la vida (más que qué es un ser vivo), constituye la base de prácticamente toda cultura en la tierra por lo que se hace imposible abarcar todas las aproximaciones a la cuestión. En este apartado me gustaría partir de tres concepciones que parecen encajar bien con el paradigma aquí presentado que se encuentra en consonancia con lo presentado por mi compañero Antonio García Olivares en su pasado artículo sobre sistemas complejos y biosfera, la que plantea Humberto Maturana y Varela con su concepto de autopoiesis, la teoría evolutiva endosimbiótica de Margulis así como la noción de ascendencia de Robert E. Ulanowicz que nos llevaran de cráneo a la aparente Paradoja de Jevons y de vuelta al título de este artículo que busca politizar a nivel de activismo dos estrategias metabólicas que aparentemente son contradictorias pero que en realidad son las dos caras de la misma moneda que nos deberían permitir no extinguirnos y no seguir causando un daño prevenible como el que estamos causando. Ulanowicz presentó una nueva metafísica determinista que casa bien con el concepto de autopoiesis de Maturana y Varela y que contrasta con la metafísica fisicalista del siglo XIX que se ha ido desmoronando durante los siglos XX y XXI. El científico ya retirado afirma que si bien las leyes de la física son necesarias y que actúan como restricciones no son suficientes para explicar la evoluciónd de la vida. Explican lo que pueden hacer pero no lo que sucederá. Utiliza una metáfora del conocido juego de responder preguntas basadas en un sistema binario sí/no para descubrir la palabra imaginada por un grupo de personas pero en vez de saber de antemano que palabra es, la respuesta depende siempre de la respuesta del anterior miembro de manera que poco a poco uno se va aproximando a la palabra siempre de forma contingente a lo que ha sucedido antes (video aquí de los minutos 20 a 21:20).

Las leyes de la vida no serían universales sino contingentes y emergentes, basadas en un proceso histórico y sujeto a ciclos de retroalimentación que operan entre un orden expansivo autocatalítico de un sistema ecológico específico y una destrucción (o mejor dicho reorganización) de sus componentes de manera que existiría una indeterminación compatible con un mundo posibilista y creativo como el que defendía Ilya Prigonine tal y como afirma en su charla:

“Necesitamos una nueva metafísica que nos permita ir en la misma línea que el universo. Tenemos pues configuraciones y procesos y series históricas de eventos contingentes. Uno se rompe y otro se ordena.”

En un pasado artículo (ver aquí) hice una representación metabólica contraponiendo a la biosfera (como entidad que hace posible a la segunda) y a la tecnosfera (como entidad parasítica de la primera) a partir de las categorías que Carlos de Castro presentó en una charla sobre su hipótesis ampliada de Gaia en Valencia (disponible aquí). A esta lista le añadiré otra fundamental que le da una nueva dimensión, pero que por su complejidad no es abordable aquí, la auto referencialidad o “consciencia” y que funciona a un nivel superior que el de metabolismo.

  CARACTERÍSTICA
SER HUMANO
SOCIEDAD
REPRODUCCIÓN
Emergencia que surge de la interacción entre dos individuos del sexo contrario para seguir permitiendo reproducir a una sociedad que evoluciona
El sistema disipativo representado por el sector terciario: gobierno y servicios (educación, salud, familias) se reproduce a si mismo y al hiperciclo (sistemas primario y secundario auto-catalítico que proveen los materiales, energía… para satisfacer las necesidades que reproducen a los humanos y al todo del sistema socialecológico)
AUTO-REPARACIÓN
Procesos metabólicos anabólicos (si por ejemplo hay que eliminar un tumor) y catabólicos (si por ejemplo hay que generar tejido para cerrar una herida) que incluye también procesos exosomáticos (más allá del cuerpo humano como las medicinas, terapias e intervenciones médicas que activan ciertas rutas metabólicas de auto-reparación).
Estructuras disipativas que regeneran a enfermos (hospitales, consultas médicas, retiros, instituciones religiosas, gimnasios, sector educativo…) que pueden causar también iatrogenia. Es importante ver como los procesos desempeñados por estas estructuras cumplen una función que emerge a niveles superiores para seguir manteniendo la cohesión social
RECICLADO MATERIAL
Se produce a nivel interno de forma cíclica como por ejemplo lo hace el cuerpo filtrado por los riñones 200 veces (99,5%) vía procesos metabólicos que se alimentan de energía
Fondos que reciclan materiales (no energía que se disipa) para volver a ser usados. Cálculos de 2011 dicen que reciclamos a un 6% mientras la bisofera parece reciclar > 99%
METABOLISMO PROPIO Y REGULACIÓN
Conjunto de estructuras-fondo a distintos niveles (células, tejidos, órganos) que se construyen, reparan y evolucionan vía flujos de materia movidos por un gradiente energético tomado de otros organismos (carbohidratos, proteínas, lípidos, vitaminas, minerales) para construir un todo funcional
Conjunto de procesos que reproducen estructuras-fondo a distintos niveles (hospitales, escuelas, infraestructura, parques…) por las que fluyen los distintos vectores energéticos que permiten procesos de catabolismo (creación) y anabolismo (destrucción) continua que expresan propósitos/funciones (conservar bosques, divertir a la gente, satisfacer caprichos…)
EVOLUCIÓN
Pese a mantenerse en un equilibrio homeostático (como la temperatura corporal) a través de la reproducción y la interacción con uno mismo y el entorno el ser humano cambia y es por tanto un sistema que paradójicamente mantiene estructuras, funciones y procesos y a la vez los rompe (becoming system)
Los sistemas sociometabólicos, a una escala superior que los humanos, están en constante dinamismo (usando flujos de materia energía e información) y mantienen unos fondos que reproducir (personas, suelos, infraestructuras…) al mismo tiempo que reflexionan sobre que fondos deben reproducirse y que flujos y stocks son necesarios para cumplir funciones.  
TELEOLOGÍA
Diferentes propósitos basados en necesidades: no hay una jerarquía clara sino necesidades no equivalentes fisiológicas, emocionales, sociales, culturales, mentales y numinosas. Actualmente necesidades egoístas antiecologicas y antisociales prevalecen.
Diferentes propósitos expresados como emergencia funcional a partir de procesos (rutas sociometabólicas) que emergen de estructuras que se acoplan espacial y temporalmente a distintos niveles para expresar dichas funciones.
AUTOREFERENCIALIDAD (“CONSCIENCIA” o “AUTOPOIESIS COGNITIVA)
Proceso cognitivo-perceptivo basado en un proceso evolutivo de reflexión (expresado en  una tensión dialéctica entre consciente e inconsciente individual y colectivo) que debe buscar la mayor coherencia posible (no contradicción) en un marco de axiomas incompletos (se van generando de forma creativa a medida que la vida evoluciona en forma de principios o regularidades fenomenológicas que algunos llaman arquetipos).
Instituciones formales e informales en un proceso político, social y económico deliberativo dentro de un marco psicocultural mayor (un marco axiomático jamás estático)

Tabla 1. Comparativa entre un ser humano y el metabolismo social ampliado a partir del modelo cualitativo respondiendo a qué es la vida presentado por Carlos de Castro.


No ampliaré aquí más estos temas, pero creo que deberían ser el punto de partida de una pregunta que hasta ahora ha dado mucho miedo plantear en Ciencia de la Sostenibilidad, tal y como Carlos de Castro ha reflejado en sus charla ¿Qué es la vida, cómo surge y tiene alguna inherente tendencia a la complejidad? Y por otro lado que rol juega la consciencia que llamo autopoiesis cognitiva aquí. En futuros artículos ampliaré la importancia de tener una aproximación psicológica fenomenológica macroscópica y no meramente mecanístico-neuronal, un trabajo sin duda a desarrollar por la ecopsicología, para poder tratar de dotar de significación a nuestras acciones pragmáticas que deberían ser armonizadora tanto de nosotros mismos como de la biosfera, en esa doble dialéctica organísmica de la que habla Francisco J. Varela en su charla Autopoiesis y Biología de la Intencionalidad (traducida aquí):

"Doble dialéctica: la naturaleza de una identidad y la naturaleza de una relación con un mundo. Doble paradoja. Autoproducción por contención dependiente y autonomía de conocimiento por acoplamiento con el entorno. Ambas dialécticas dan lugar a la alternante naturaleza del organismo, ineluctablemente formándose a sí mismo e in-formando donde está, e igualmente ineluctablemente implicado en el paisaje del que brota. Organismos, esas fascinantes mezclas de yoes sin centro ni más ni menos que existencias circulares multinivel, abiertas al cambio siempre conducidas por la falta de significatividad que generan al afirmar su presencia."

Así pues, llega Varela a proponer dos dialécticas que a su vez auto-contienen dos dialécticas para  expresr su concepto de autopoeisis :

- Dialéctica de la identidad: es decir “el mundo interior” o relación todo y partes del sujeto (lo dinámico a un nivel inferior del todo que emerge de este)

Dialéctica del entralazamiento (o bootstraping): releación sujeto-objeto (entre un acoplamiento al mundo y la significación que el sujeto le da a esta relación).

Este par de dialécticas y el concepto de autopoiesis que hizo famosos a Maturana y Varela, y que explica Humberto Maturana de la siguiente manera en el pasado Congreso Futuro:

“Nosotros somos seres maravillosamente espontáneos. No somos fabricados, robots, no hemos sido diseñados… Sí hemos surgido como redes de circuitos cíclicos metabólicos cuyo resultado somos nosotros mismos.”

Esta visión cíclica, dialéctica y no objetivista sino emergente de las interacciones ser vivo consigo mismo y con su entorno se asemejan mucho a dos niveles, a mi ver, al modelo junguiano de la psique de las interacción entre consciente e inconsciente individual (memoria histórica), inconsciente individual y colectivo (accedido en estados alterados de consciencia) y consciente individual/consciente colectivo (un diálogo más mental y sosegado como el que se da por ejemplo en conferencias académicas). Esto será abordado en un futuro artículo pero lo menciono dado que la cuestión de creación emergente de la significación no dirigida de la que habla Maturana es fundamental para cambiar patrones psicoculturales modernos y civilizatorios fundamentalmente patológicos y que han terminado en una escisión cuerpo-mente-emociones-espíritu (si usted cree) y que nos han llevado a ser robópatas excesivamente condicionados por un ego patológico heredado y herido.

A todo esto hay que añadirle la noción de evolución por simbiosis que según Margulis, una primera estocada que defiende que algunos orgánulos de las células eucarióticas proceden de células procariotas primitivas que habrían estado en endosimbiosis con las primeras y que tuvo lugar por acoplamiento entre dos bacterias que darían lugar a una célula eucariota (con núcleo y membrana) y luego por asociación de la eucariota anaeróbica y una procariota aeróbica (iniciando así la respiración celular e incorporando al ser vivo procariota como mitocondría u órgano interno) y así sucesivamente. ¿En qué condiciones sucede esto? ¿Tiende a pasar cuando nos aproximamos a ecosistemas maduros de alta disipación que chocan con algún límite como propone de Castro y entonces se debe proceder a una reorganización estructural para poder superar los límites?

Esa tensión entre incremento en la disipación energética a partir de aumentar el total de energía disipada(maximizando el flujo de transformación total en el ecosistema, como propuso Odum como cuarta ley termodinámica o Lotka con su Ley de Máximma Potencia) y la reorganización a base de mayores retroalimentaciones, reciclaje, intercambio de información... Propiedades importantes en ecosistemas maduros que nos recuerdan a la ley de mínima entropía de Prigonine y pueden haber dado lugar a lo que el ecólogo teórica Robert Ulanowicz llama ascendencia, una tensión diálectica entre crecimiento (incremento en la escala o variable extensiva de flujo total) y reorganización (o mejora de la organización o variables intensivas a escalas inferiores en la que se desmaterializan ciertas estructuras para ser más eficientes en expresar funciones que emergen a niveles superiores). Precisamente esto es lo que permite evaluar a nivel social y ecológico una metodología como MuSIASEM a través de la operacionalización del concepto de metabolismo social (o socialecológico).

2.3.2 Los cinco procesos metabólicos: el modelo de Toledo y De Molina

El siguiente gráfico muestra de forma muy simplificada (y desafortunadamente) de forma lineal los cinco procesos básicos que nos sirven para representar un sistema sociometabólico. En primer lugar hay una apropiación posible gracias a gradientes energéticos y materiales favorables (energía que disipar, agua para usar, materiales suficientes para generar tecnologías…) que acaba circulando al lugar de transformación (por ejemplo plantas de producción de acero o de quema de combustible fósiles) que acaba consumiéndose y finalmente se excretan como residuos (o mejor dicho disipándose en forma de calor y dispersándose en materiales menos ordenados que los anteriores elementos consumidos). Creo que el dibujo no acaba de hacer justicia al modelo y cabe remarcar que algunos de estos residuos materiales se quedan dentro del propio sistema (pensemos en los cigarros que vemos a diario en las calles de grandes ciudades) o exportándose a otros sistemas y que si bien la materia es reciclaje la energía se degrada en forma de calor irreversiblemente (si bien hay una diferencia importante entre la evapotranspiración de un bosque que proporciona humedad y refrigeración y la de por ejemplo los coches y el asfalto en una ciudad que generan un calor sofocante mal adaptativo o sin función).

Figura 1. Modelo de metabolismo social basado en cinco procesos de Molina y Toledo


¿Y todos estos procesos caracterizados de forma tan abstracta, cómo se pueden operacionalizar para representar un sistema sociometabólico que permita guiar la acción práctica? Para eso cabe introducir los siguientes conceptos: flujo, stock, fondo, relaciones stock-fondo y flujo-fondo, estructuras, funciones y procesos, holarquía y escala.

2.3.3 Representando un sistema metabólico: el kit necesario

En un sistema metabólico existen toda una serie de procesos que defino como la organización e interacción particular de las estructuras y funciones metabólicos de los sistemas socioecológicos en relación a procesos de dos tipos: stock-flujo y fondo-flujo. Las estructuras son el conjunto de elementos espacial organizados y temporalmente contingentes que expresan funciones, que son los propósitos emergentes a escalas espaciales superiores. De la misma manera en que varias estructuras se acoplan (como las neuronas) para realizar funciones concretas varios elementos estructurales del metabolismo social se acoplan en rutas metabólicas que expresan un telos o función (un congreso de expertos de alto nivel que no saben cómo representar un sistema social que intenta solucionar los problemas de la UE o un conjunto de hospitales que deben actuar ante una emergencia debido a inundanciones). 

Estas estructuras se organizan de tal manera que son capaces de acoplarse para expresar ciertas funciones por medio de procesos de manera que se organizan holárquicamente. Una holarquía es una jerarquía (una organización espacial de niveles inferiores a superiores y viceversa) en la que cada nivel jerárquico es a su vez parte de un nivel superior y todo de un nivel superior (holón) de tal manera que a cada nivel se dan procesos cualitativamente distintos que a otro nivel y que por tanto podemos estudiar independientemente (siempre y cuando tengamos en cuenta sus límites y su relación con niveles superiores e inferiores). Así pues, los niveles inferiores suelen ocupar espacios de menor tamaño y ser más dinámicos y así expresar más autonomía que los superiores, pero a la vez están restringidos por estos. La analogía con el cuerpo de esta holarquí anidada, se hace pues muy ilustrativa.

Figura 2. Simple holarquía con 4 niveles a nivel del cuerpo humano

Los biólogos clasifican a los seres vivos de forma jeráquicas (especie, familia…) y los ecólogos estudian redes metabólicas a distintos niveles por lo que están acostumbrados a representar los ecosistemas de manera jerárquica (aunque no tato holárquica) por la que el concepto de holarquía no debería ser complicado de entender.

Figura 3. Organización jerárquica de los sistemas vivos. Fuente: Fundamentos de la Ecología de los hermanos Odum

A cada nivel se dan una serie de procesos que condicionan a los sistemas superiores y a la vez son condicionados por estos (doble causalidad). Se hace fundamental pues conocer que estructuras y procesos intervienen a cada nivel y para ello siempre hay que partir de la percepción del observador y su rol en un sistema. Si somos un político que administra una gran ciudad debe(ríamos) tener en cuenta nuestra organización estructural-funcional y que procesos intervienen, así como los agentes que “gobernamos” a nivel inferior como aquellos que nos “gobiernan” a nivel superior. Esto hace imposible una descripción independiente del espacio y del tiempo condensada en indicadores como la Tasa de Retorno Energético, la Exergía y otros parámetros si lo que queremos es representar un sistema sociometabólico holárquico complejo.

Finalmente cabe introducir la importancia y que como se ve al principio del artículo, a día de hoy no se entiende, entre flujos, stocks y fondos. La teoría de sistemas representar los sistemas como interacciones entre elementos o nodos que pueden acumular stocks de materiales (como la biomasa) y con flujos de entra y salida (de energía, materiales e información). Es fundamental entender la diferencia entre stocks y fondos. Si bien un stock es un elemento temporalmente almacenado para poder metabolizarse y que si se usa como energía se disipa irreversiblemente (pensemos en los stocks finitos de combustibles fósiles que han dado pie al movimiento del pico del petróleo), los fondos son elementos estructurales de los sistemas sociometabólicos que cabe reproducir dados unos valores sociales (deseabilidad) y una capacidad para poder mantenerlos en relación a restricciones externas (factibilidad) e internas (viabilidad).

De esta manera una vaca puede ser un elemento fondo a reproducir en la India (y usado como un tractor que fertiliza o como una contemplación de lo sagrado) o un elemento flujo en un matadero que acaba transformándose y consumiéndose (metabolizándose) como vector nutricional. Es en función de unos valores pre-analíticos y de una discusión moral y psicocultural sobre lo que hay que sostener o no que se debe sostener una discusión no autoritaria y participativa sobre el proceso de transformación ecosocial.

Una vez entendido esto no es difícil ver que la definición de los fondos de un sistema a reproducir (que en MuSIASEM son humanos cunatificados en horas, tierra cuantificada en m^2 y capacidad de potencia en W generalmente) determinará las relaciones flujo-fondo y stock-fondo y que por tanto este paso normativo no científico es ineludible. Nos aproximamos pues poco a poco a una visión epistemológica postmoderna donde el observador determina (y selecciona) a lo que observa y lo observado es una función de los propósitos del observador y de su proceso cognitivo-perceptivo. No es lo mismo representar una ciudad en Indonesia que España a nivel metabólico y los reduccionismos no son válidos.

Los distintos procesos se pueden representar en la herramienta de los procesores (explicado aquí) que ofrece MuSIASEM a través del a relación entre flujos y fondos que caracterizan distintas estructuras (por ejemplo un campo de naranjas) que luego cumplen una función (alimentar a la gente o hacer licores para urbanistas hípsters). Llega pues el momento de introducir la herramiento

3.  MuSIASEM: un modelo para pasar la prueba del algodón de lo posible materialmente 

Llegados a este punto de explicación más teórica cabe enseñar como funciona la herramienta práctica de forma general y mostrar una aplicación específica. MuSIASEM significa Mulsti-scale Integrated Accounting of Societal and Ecosystem Metabolism (Contabilidad integrada multiescala del metabolism social y de los ecosistemas) y es una herramienta analítica de contabilidad multivariable capaz de organizar la información del metabolismo de un sistema socialecológico (el nexo entre los flujos de energía, agua, desechos, materiales… Y sus los fondos de tierra, trabajo y tecnología) a diversas escalas y niveles de análisis a partir de bases de datos y, si se estima necesario, Sistemas de Información Geográfico. Específicament:
  • Es una herramienta que permite manejor narrativas cuantitativas como un proceso sistémico de falsificación de narrativas basado en un chequeo simultaneo entre la factibilidad (compatibilidad con procesos fuera del control humano, es decir flujos de materiales, energía, servicios ambientales en relación a unos fondos que queremos reproducir), viabilidad (con los procesos dentro del control humano como la cantidad de horas disponibles, la tierra disponible o la capacidad de potencia disponible) y la deseabilidad (valores e instituciones) de un sistema metabólico socioecológicos concreto. 
  • Permite entender la sociedad como una serie de estructuras y funciones divididas entre un hiperciclo (el sector primario y secundario en términos economicista, que es la parte del metabolismo que genera los vectores energéticos, de alimentación, agua… que luego serán usados en el apartado disipativo o terciario de servicios e instituciones gubernamentales).

Los siguientes dibujos, modificados del inglés y que ya presenté en un pasado artículo, muestra de forma muy esquemática este segundo punto:


Figuras 3 y 4. Arriba una representación de un sistema metabólico genérico con una parte disipativa que genera los gradientes energéticos y materiales que luego serán usados en el compartimento disipativo de las familias, los servicios y el gobierno y cuya sostenibilidad depende de sus relaciones con los gradientes y sumideros externos (factibilidad) y con sus restricciones internas tanto biofísica (viabilidad) como a nivel de sur propósitos en función de sus valores representados en la psique, la cultura y las instituciones(viabilidad) 

El primero paso en MuSIASEM consiste en la definición de la visión pre-analítica que depende de un proceso de reducción del espacio informativo, una especie de filtro espistemológico, con el que vamos a definir las categorías formales relevantes para el caso estudiado (ver caso de Barcelona abajo). 

En función de lo que queramos analizar y dado que por ahora no se ha publicado un libro u artículo especificando todas los elementos metodológicos y usos de MuSIASEM hasta la fecha (dendograma, procesor, matrices de uso y final y de impacto ambiental, gramáticas multi-propósitos, análisis secuencial de rutas metabólicas o procesos, indicadores finales con variables extensivas e intensiva como la presión bioeconómica o la fuerza del hiperciclo exosomático o loop autocatalítico, análisis espaciales con Sistemas de Información Geográficos en proceos participativos o PGIS), he decidido por ahora presentar una aplicación directa reciente y dejar para más adelante una explicación más al detalle de todo esto a partir de otros casos de estudio. Sin embargo vale la pena detenerse un momento en el concepto del procesor.

Anteriormente hemos dicho que el metabolismo social(ecológico) se conceptualiza a partir de una serie de relaciones flujo-fondo (biomasa de un bosque por hora trabajada) y stock-fondo (crudo procesado en una planta por hora) que permiten reproducir las distintas funciones sociales (mobilidad, producción de alimentos, ocio) a través de varias tipologías estructurales. Una misma función (proveer electricidad) se puede hacer con distintos elementos estructurales. En el caso específico de la electricidad se debe distinguir entre los distintos procesos estructurales (uso de gas natural, hidro, solar pv, solar térmica...) con los procesos funcionales (electricidad pico, electricidad base o electricidad intermitente). ¿Cómo organizar toda esta información que una procesos locales con agregaciones a escalas mayores?

Resultado de imagen de processor musiasem

Figura 5. El procesor, elemento fundamental de MuSIASEM 2.0 Aquí se muetra la visión interna (dos cuadrantes superiores) vs. la interna (los dos cuadrantes inferiores). En el cuadrante superior izquierdo tenemos los flujos necesarios para reproducir un cultivo vegetal indeterminado de invernadero para el que hacen falta agua azúl, electricidad, combustible, pesciticidas, fertilizantes, suelo y plástico con sus respectivas cantidades. En el cuadrante superior derecho están representados los fondos (trabajo en horas, tierra en hectáreas, y maquinaria en toneladas aunque podría ser necesario contabilizarlo en unidades de potencia como kw). En el cuadrante inferior izquierdo tenemos flujos que entran desde fuera de los límites del sistema analizado en un tiempo y espacio determinados. Se necesita importar agua azul. Finalmente tenemos los flujos que salen fuera del sistema en forma de contaminación (nitrógeno, fósforo, Co2). Podría ser relevante añadir otras variables como por ejemplo las pérdidas irreversibles de calor (las cuales en algunos casos podrían tener impactos importantes en los ecosistemas como es el caso de algunas plantas o cuando un camino asfaltado disipa un calor tórrido y contaminante). El procesor puede llegar a ser de una elevada complejidad y siempre debe evaluarse su representación en función del propósito que se quiere conseguir con su uso (elemento pragmático o causa final aristotélica). En un futuro artículo se ampliaré la conceptualización teórica del procesor, el cual parte de una conceptualización aristotélicas de la causalidad, menos reduccionista que la típica causalidad atemporal y a espacial con la que operan muchos modelos reduccionistas.

4. El caso de Barcelona: el patrón energético del metabolismo urbano

Una vez introducido el concepto de metabolismo social y los elementos básicos de la herramienta MuSIASEM ya estamos listo para presentar una de sus últimas aplicaciones, el estudio del metabolismo energético de la ciudad de Barcelona de forma preliminar. El objetivo de este artículo es proporcionar un caso ilustrativo y explorativo (aprendiendo haciendo) de la potencialidad del uso de MuSIASEM para el metabolismo urbano centrándose exclusivamente en el metabolismo energético. En palabras de los autores:

“At present, the sole goal of this work is to illustrate the possibility of organizing, in a coherent way, the various pieces of quantitative (including spatially explicit) information required to characterize, monitor and control urban energy performance. Generation of data useful for decision-making would require the fulfillment of three aditional conditions”.

No pretende presentar una contabilidad exhaustiva pues para ello se deberían cumplir esas tres condiciones adicionales que son:
  • Un proceso participativo para poder organizar la información en las categorías semánticas estructurales y funcionales relevantes para los distintos agentes implicados en el proceso
  • La inclusión de expertos locales para triangular la calidad de los supuestos y los datos
  • La iteración del proceso analítico empezando con unos resultados analíticos preliminares para ir aprendiendo a través del diálogo entre las partes implicadas (expertos, ciudadanos y políticos).
Pese a no ser un análisis exhaustivo, supone una evolución respecto a los análisis reduccionistas mono-dimensionales y mono-escalares de sostenibilidad como son el caso de la TRE, la huella ecológica o el PIB urbano dado que estamos abriendo al caja negra del patrón metabólico para luego poder decidir que se debe priorizar y que se debe mantener o crear dentro del metabolismo urbano. Para ello el artículo utiliza los siguientes elementos, resumidos en la tabla de abajo:

Elemento
Descripción
Definición biofísica-termodinámica de una ciudad
Estructuras disipativas extremadamente abiertas que intercambian energía, materiales y desechos con su entorno para poder reproducir sus estructuras y expresar funciones a distintas escalas espaciotemporales que les permitan evolucionar y adaptarse
Dendrograma – Figura 7
Caracterización multi-nivel de las categorías funcionales y estructurales a distintos niveles de la ciudad de Barcelona centrado en el transporte y en el uso de servicios de los turistas vs. residentes vs. trabajadores pendulares no residentes (escala: metabolismo energético de Barcelona durante el año 2019)
Datos de horas de actividad humana – Figura 8
Horas que los residentes, no residentes pendulares y turistas dedican a: su casa, el trabajo pagado, el ocio-educación y comercio, hoteles y otras actividades
Matriz de usos finales – Figuras 9-11
Herramienta que organiza la información de como los distintos vectores energéticos (electricidad, líquidos, y calor) se metabolizan en los distintos usos finales de la ciudad (en las familias, la industria, el transporte…) en relación a unos fondos (horas humanas, tierra) y que nos dice cuanto, donde, cuando, por quien y para qué son usados éstos. Se presentan. Se organiza la información midiendo cuatro flujos (electricidad, calor, líquidos y valor agregado bruto) y dos fondos (horas de actividad humana y tierra) y así poder calcular los indicadores intensivos: los de densidad energética metabolizada (relacionando a la cantidad de energía disipada en cada vector por m^2) así como el ratio energético metabolizado (contabilizando la energía disipada de cada vector por hora trabajada en los niveles funcionales n-1, n-2 y n-3, ver figura 8)
Análisis espacial por barrio – Figura 12
Correlaciones de las ratios y densidade metabólicas en relación a cuatro variables adicionales: ingresos familiares, espacio edificado usado por habitante, un índice de las plantas por edificio y el año de construcción del edifico. Las matrices de usos finales del sector residencial por barrio no se muestran (intuyo que por su gran complejidad cuantitativa).


Pasamos ahora a ver las herramientas visuales de MuSIASEM usadas en este caso de estudio:


Figura 7. Dendrograma: organización jerárquica de las categorías funcionales (n-1 a n-4), los elementos estructurales para el transporte (n-5) relativos a Barcelona (ente emergente en n). Fuente: artículo original



Figura 8. Horas trabajadas por los residentes, los trabajadores pendulares no redidentes (commuters en inglés) y los turistas – los componentes constituyentes – en relación a las unidades funcionales donde invierten su tiempo (casa, trabajo pagado, ocio-comercio-educación del inglés LCE, movilidad, otras actividades al aire libre y hoteles). Los datos son para el año 2012 Fuente: artículo original



Figura 9. Matriz simplificada de uso final donde se muestra el para qué (funciones que la ciudad expresa), quien (variables extensivas que son el fondo de actividades humanas en número de horas/año), cómo (variables intensivas que son los ratios energéticos de metabolización) y el qué/cuánto (variables extensivas que son el total metabolizado por cada vector por función). Los datos son para el año 2012. Fuente: artículo original




Figuras 11 y 12. Matriz de usos finales ampliada para los niveles n-1 y n-2 (arriba) y para el sector servicios del nivel n-3 (abajo) incluyendo el fondo tierra (variable extensiva), las densidades metabólicas (variables intensivas EMD), el valor añadido bruto (variable extensiva) y la productividad por hora trabajada y por área (variables intensivas EJP, EUSP. Los datos son para el año 2012. Fuente: artículo original



Figura 13. Correlaciones entre cuatro variables y las variables intensivas de metabolismo energético (ratios y densidades metabólicas) siendo los más significativo que cuantos más metros cuadrados hay disponibles por habitante más aumenta la energía consumida por hora (hasta un 500% más) y que a mayores ingresos mayor es el consumo energético por hora también (aunque parece que cuando se llega a niveles altos se tiende a frenar un poco) con diferencias también que pueden ser del 500%.

De lo expuesto anteriormente por medio de las tablas y los visuales y a modo de resumen para no abrumar al lector, al que le recomiendo leer el artículo original para ampliar su conocimiento, querría resaltar lo siguiente y basándome también en lo que comentó uno de los autores del artículo, Raúl Velasco comentó en un pasado programa de Ampliando el debate.

Las soluciones tecnológicas solo son posibles de analizar en relación a un complejo proceso-estructura-función específico, se necesita abrir la caja negra del metabolismo social para proponer soluciones pragmáticas:

“La calidad de soluciones tecnológicas específicas (rendimiento energético) solo pueden evaluarse enrelación con una función o tarea identificada (por ejemplo, movilidad privada, residencial,
movilidad pública, construcción). Cuanto más nos movemos el análisis.
del patrón metabólico a un nivel inferior de análisis, mejor se pueden identificar puntos de referencia que permitan comparar manzanas con manzanas y naranjas con naranjas "al estudiar el desempeño de diferentes ciudades".

Cada ciudad tiene un patrón metabólico distinto y no es posible hacer políticas basadas en valores agregados a nivel de ciudad. El caso de Barcelona muestra la importancia de tener en cuenta el turismo puesto que eso determina (y de hecho sesga al alza) el consumo energético en muchas estructura y funciones del patrón metabólico y por tanto comparar pongamos Barcelona con una ciudad China de 4 millones de habitantes con poco turismo no tiene sentido puesto que son tipologías de ciudades distintas. 

“Las diferentes ciudades expresan diferentes funciones, de diferentes maneras, utilizando diferentes tipos de tecnologías y diferentes combinaciones de fuentes de energía primarias. Las políticas basadas en evaluaciones o comparaciones de niveles agregados de consumo de energía o emisiones se arriesgan a omitir esta diversidad ".


 Las transformaciones energéticas en una ciudad son complejas y requieren un manejo cuidadoso en su representación para evitar narrativas triundfalista que externalizan impactos a otras sociedades o camuflan una pérdida en la calidad de vida en los ciudadanos:

“Los vectores energéticos tienen diferentes características cualitativas (electricidad vs combustibles) y esta diferencia debe tenerse en cuenta en la contabilidad. Además, un análisis integrado del patrón metabólico debe incluir otras dimensiones más allá de la energía: global y local, emisiones, reducción de costes económicos, requerimiento de mano de obra, efectos en la calidad de vida de los ciudadanos, etc. Sin considerar todas estas dimensiones, es fácil caer en una trampa de esquemas de monitoreo defectuosos, donde un colapso no planificado en la actividad económica puede interpretarse como un éxito de política medioambiental reduciendo las emisiones o donde los objetivos son conseguidos por medio de la externalización de las actividades intensivas en energía”

La matriz de usos finales es una potente y prometedora herramienta analítica que diferencia entre variables extensivas (sobre la que nos fijamos para ver si nuestro crecimiento es sostenible) e intensivas (sobre las que actuamos para reorganizar un sistema en ese caos creativo) para cambiar:

 “(i) hacia un análisis cuantitativo multidimensional multidimensional. (ii) alejándonos de las representaciones predicativas (resultados deterministas) hacia representaciones impredicativas (resultados contingentes); (iii) alejarse de los modelos analíticos proporcionando representaciones elegidas por los analistas/expertos, hacia los kits de herramientas analíticos diseñados para la coproducción de información con los usuarios de los análisis ".

La representación del patrón de un sistema socioecológico es el resultado de un proceso ensayo y error no determinista en el que hay que ser críticos con los datos y los procesos de representación, que siempre se deben enmarcar dentro de un propósito con unos valores normativos pre-analíticos (y no como una imposición objetivista por lo que la filosofía es claramente postmoderna):

“En lo que se refiere al carácter impredicativo de la evaluación, la definición fe la estructura semántica de la contabilidad y del conjunto de reglas lógicas que identifican a los componentes funcionales y estructurales es necesariamente el resultado de un proceso de aprender haciendo”


Como resultado de esto y tal y como comentó uno de los autores del artículo en un pasado programa de Ampliando el Debate, una de las cuestioens que emergió como resultado de este aprender por ensayo y error es la necesidad de diferencias entre los habitantes de la ciudad de Barcelona, los trabajadores pendulares y los turistas, siendo estos últimos los que consumen una cantidad mayor de recursos y por tanto contribuyendo a hinchar unos números que hacen que el patrón metabólico no sea comparable al de otras ciudades menos turísticas y que por tanto haya que irse con mucho cuidado con los objetivos por el clima y de sostenibilidad que plantea de forma abstracta y sin tener en cuenta estos detalles la UE


En un sentido de democratización científica (ciencia postnormal) la elaboración de evaluaciones multi-criterio social son importantes para evaluar la calidad de la matriz de usos finales. Esto es exactamente lo que invalidaría comentarios sacando pecho como los que hico la alcaldesa de San Francisco en una pasada cumbre internacional sobre el clima cuando afirmaba que habían reducido el consumo energético desde los 90 de forma considerable y uno de los motivos por los que existen el proyecto MAGIC en el que se emmarcar la publicación de este caso de estudio centrado en Barcelona. Lo que probablemente ha ocurrido es que se ha externalizado parte de la industria pesada y se han creado puestos de trabajo de bajo consumo metabólico en el sector servicios (que ya hemos visto que tiene ratios y densidades metabólicas más bajas que los sectores pesados).

5. Conclusión: la necesidad de una estrategia pardójica de sostenibilidad normativamente abierta: remetabolización y regeneración.

Lo aquí expuesto encaja bien con la conceptualización de los seres vivos por parte de los sistemas complejos y por como autores como Maturana y Varela, Margulis y Ulanowicz (entre otros) han ido defendiendo. Esto se debería entender como un intento de trascender a la síntesis neodarwinista que opera especialmente reduciendo la selección al nivel de organismo o máximo poblaciones y que es fundamentalmente determinista (hacia niveles inferiores fundamentalmente genéticos) y reduccionista. También cuestiona el modelo teológico que requiere un planificador central omnisciente y omnipotente tal y como plantean ciertas religioens monoteístas o el mismo marxismo en términos materialistas. La incertidumbre en forma de indeterminación, la esponetaneadad y la creatividad son parte del proceso vital tal y como lo conocemos.

 Hoy mismo volvía a revisar de nuevo una muy inspiradora charla de Carlos de Castro, defensor de la Hipótesis Ampliada de Gaia y firme anti-darwinista y defensor del colapso civilizatorio, en la que planteaba que la biosfera únicamente crece si aumenta el reciclado vía coordinación entre sus estructuras a reproducir vía procesos metabólicos en los que circula energía, materiales y energía. ¿Cómo es posible que la biosfera crezca únicamente dado que el reciclaje impone límites? El reciclaje o coordinación es equiparable a como un sistema cerca de los límites, a un ecosistema maduro por ejemplo se comporta, pero la biosfera está en contacto con una geosfera y unos gradientes energéticos externos sobre los cuales se puede expandir y lo hace. Esta es de hecho la base de la paradoja de Jevons cuando a partir de la mayor eficiencia a niveles inferiores (que incluye el reciclaje entre otros procesos) es posible que el sistema disipe más energía en términos absolutos y es a lo que se refiere Ulanowicz con el concepto de ascendencia que implica una tensión dinámica entre el crecimiento (que se asemeja al incremento de disipación energético que lleva a un crecimiento de la biomasa en términos absolutos, parecido al principio de poder máximo de Lotka u Odum) y el desarrollo (mayor coordinación que Ulanowicz mide como la capacidad de organizarse de una red metabólica a partir de la informacion media mutua entre varios elementos de una red metabólica de seres vivos. En una charla de 2015 disponible aquí Ulanowicz contabiliza esa tensión con su concepto de ascendencia como combinación de esa tensión entre crecimiento (o expansión auto-catalítica) y conservación (o auto-organización a partir de ciclos de retroalimentación de flujos materiales, informativos y energéticos) que opera a distintos niveles. Se afirma lo siguiente:

“Para que la auto catálisis progrese y crezca, necesita contingencia, necesita ruido, necesita el otro lado. Y a medida que se hace más eficiente disipa más y esto tiene un nombre la paradoja de jevons y es la idea de que por unidad de masa hay menos disipación, pero en el todo hay más. La idea es que al siguiente nivel estos dos son obligatorios. EL pensamiento oriental tiene un nombre, cooperación profunda y es la idea de que los antagónicos se necesitan el uno al otro (ying yang) y esto va un poco en contra de nuestro pensamiento occidental. Los que han nacido en oriente lo entienden perfectamente”

El problema fundamental desde este punto de vista es doble:


1) Hemos generado un estilo de vida derrochador que genera cosas tan esperpénticas como los atascos en grandes ciudades para realizar una función (moverse de A a B) que debería poder hacerse con una cantidad muy información de energía, materiales y burocracia ya hemos además creado funciones tóxicas y egocéntricas (el capricho de tener motos y coches ruidosos, que corran lo más rápido posible y puedan llegar a cualquier lugar). En este sentido se requiere remetabolizar el sistema que puede hacerse o bien colapsando a lo bestia o bien de forma más coordinada, caracterizando el sistema sin reducirlo a discursos maniqueos como los de la mayoría de nuestros activistas en España y en un contexto de ciencia postnormal (poniendo encima de la mesa de forma transparente las distintas perspectivas de agentes sociales) con modelos como MuSIASEM (por desarrollar y mejorar). Esto exige una caracterización adecuada (coordinación institucional, tecnológica) para luego poder tomar decisiones bajo incertidumbre y no libres de valores.

2) Todo esto lo hemos hecho con un crecimiento que ha parasitado a Gaia, de manera que, como apunta John D. Liu nuestro crecimiento no tiene función y que se remonta a catástrofes ecológicas previas a la modernidad como muestra el caso del altiplano Loess y que parece tener raíces cosmológicas, al menos en occidente, en metáforas como la del pecado original. Por tanto, necesitamos también un incremento de la biomasa, la materia orgánica y la biodiversidad a distintas escalas y niveles como propone la cooperativa de los Ecosystem Restoration Camps. Esto es lo que llamo la estrategia de regeneración (crecimiento autocatalítico) vía distintas estrategias de conservación (resalvajización, regeneración de suelos desérticos con permacultura, agricultura de la conservación, ganadería holística…).

Esta aproximación se acerca bastante a la de los ciclos adaptativos presentado de sistemas complejos holárquicos por Holling en 1986 y que distingue entre una fase de crecimiento que llega a un máximo de conservación y uno de renuncia y reorganización que acabó materializándose en el concepto de Panarquía (mezcla de Pan, diosa cuya personalidad invoca el cambio impredecible). Los niveles holárquicos superiores son más lentos de cambiar y conservan el sistema mientras niveles inferiores van probando de forma no determinista nuevas opciones a través de nuevos procesos que darán lugar a nuevas instituciones, tecnologías y valores.


Figura 14. Panarquía funcionando a dos niveles. Uno pequeño y que tiene capacidad para experimetnar a escalas pequeñas y uno más grande y lento que en momentos de transición como el actual está en lock-in y que por tanto no puede plantearse como si se tratará de una máquina "descomplejizarlo", "decrecer en un corto tiempo y dramáticamente" o "cambiarlo radicalmente en 10 años". Fuente: aquí 

Es la combinación y el diálogo entre estas dos estrategias y a través de tener un mejor sistema institucional que permita reflexionar en un marco indeterminista, la que nos puede permitir avanzar y mutar como civlización dejando patrones auto-destructivos atrás y no a través de un determinismo metabólico sin base analítica ni epistemológica rigurosa y no autoritaria como se ha hecho desde revistas como por ejemplo 15-15-15 y como acaba de reconocer Santiago Muiño en un reciente artículo admitiendo perspectivas predictivas fallidas y falta de comprensión de los problemas (aunque resistiéndose a abandonar la idea anticapitalista y socialista por encima de una visión más pragmática como la de Liu o la de activistas más sistémicos como Juan del Río, a mi ver).
La fundación Ellen MacArthur habla de que existen:

“Dos modos amplios de circularidades. La regeneración de recursos (el ciclo biológico) y la restauración de materiales y productos (lado técnico). Idealmente, el consumo de recursos está limitado por biociclos que son totalmente regenerativos”

Esto acaba desembocando en tres estrategias: una de regeneración en la que ayudamos a que los sistemas biológicas crezcan y se desarrollen de forma natural a partir de una transición sociometabólico (por ejemplo vía agricultura regenerativa  a la vez que consumismos y regeneramos), una de restauración en el lado técnico en el que se mantiene y repara, reutiliza, remanufactura y en última instancia recicla los fondos, de forma que se consigue un sistema sociomeabólico mucho más circular y en último lugar una estrategia de desmaterialización a niveles de estructura mejorando procesos a partir del rechazo (haciendo por ejemplo un producto superfluo como el de los coches de gran velocidad o los jets privados), repensado (intensificando el uso del producto con una economía colaborativa basada en el uso compartido y no la propiedad o a través del multifuncionalidad) y la reducción (generando fondos y productos finales usando menos recursos y materiales o diseñándolos para una intensidad inferior por unidad estructural, por ejemplo con edificios de consumo 0).

La distinción entre estos tres procesos estratégicos, el primero de crecimiento (aumento de la funcionalidad de los sistemas socioecológicos que permitan una mayor complejidad y disipación) y el segundo y tercero de desarrollo o coordinación (remetabolización vía reciclado y desmaterialización) no deberían separarse y la diferenciación conceptual se ha hecho para poder cuestionar a los decrecentistas o colapsistas deterministas que no parten de una visión integrada y sistémica de los sistemas sociometbólicos. Así pues no se trataría, idealmente, de diseñar únicamente edificios de consumo energético bajo o 0, o de hacer tranvías autónomos electrificados con renovables sino de que estas estructuras también pudieran cumplir con una función ecológica pro-biosfera (con un diseño que por ejemplo a la vez contenga elementos orgánicos en los tejados para mejorar el ciclo hidrológico o de zonas en dichos elementos de movilidad en las que por ejemplo se transporten semillas o se emitan sonidos que en vez de causar un impacto ambiental realicen una función positiva).

Es entre este diálogo a partir del cual todos podemos salir ganando ante estos problemas malditos (wicked problems) como se conocen en Ciencia de la Sostenibilidad manifestados a múltiples escalas espacio-termporales, con grandes incertidumbres, un gran número de agentes interactuando y que requieren respuestas urgentes. Y para ello necesitamos tanto a expertos como a ciudadanos de a pie que bajo procesos participativos puedan visionar escenarios de lo que es factible, viable y deseable.


Información adicional: una extensión y explicación más detallada de MuSIASEM y sus implicaciones epistemológicas se encuentra en el curso gratuito MOOC aquí que empieza de nuveo en Mayo y en el que me basaré para ampliar la herramienta MuSIASEM y mostrar otras posibles aplicaciones.