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lunes, 16 de enero de 2017

Las monedas sociales, complementarias, alternativas

Queridos lectores, hoy les ofrecemos un artículo de Francisco Ortega Martínez, un reformador (tiene hoy en día más caché la palabra emprendedor) social, que nos habla de las monedas sociales y complementarias, y en concreto de la que ha creado él, de extraordinario interés, por su énfasis en las valoraciones morales, un aspecto que no tenemos en cuenta a la hora de nuestras decisiones económicas,  aunque más nos valdría hacerlo para mejorar nuestra sociedad, y esto es lo que nos permite potenciar esta herramienta, según nos cuenta su creador.

Desde Autonomía y Bienvivir hemos apoyado las monedas sociales y complementarias, como instrumento para potenciar la economía y la autonomía local, pero Francisco nos invita a explorar nuevas potencialidades que van más allá de esto. Escuchémosle:




Sus formatos son biodiversos. Cartones, papeles, apuntes en una libreta, números en tus pantallas desde un navegador o desde una aplicación propia. [ Social Coin ¡incorpora una semilla! ] Asombra de cuántas maneras podríamos pagar algo sin monedas oficiales estatales. Con favores, con tiempo, con vales. Hay vida más allá del euro, dólar y yuan. En las tarjetas de puntos de compañías aéreas o cupones de tiendas, en los cajeros automáticos de bitcóins, la cito aunque no es propiamente social. De toda esta biodiversidad, algunas desaparecerán, se venderán como rarezas en la Plaza Mayor. Otras cundirán. No todas pueden adjetivarse como sociales porque parecen egoístas y anónimas; muchas son electrónicas, otras son apuntes de libreta, piezas de cartón o plástico; algunas gozan de apoyos institucionales, o no. Hay cosas que no son cabalmente monedas sino vehículos de crédito mutuo. Las hay para sociedades no pobres, como el Wir suizo. Otras en sociedades no ricas, como ciertas experiencias de Indonesia, Brasil o Argentina. O bien son proyectos o bien ya se usan. Aquí van buenos enlaces para aprender más:

Una hora, documental trabajado y completo.


Miguel Yasuyuki Hirota: Monedas sociales y complementarias.




La perplejidad de Positive Money.

Cuidado con las palabras abstractas y no siempre concisas al explicarnos, con los false friends o las clamorosas omisiones. Pasa que la cantidad total de dinero del que se habla en en planeta Tierra, dinero comprometido, apuntado en deudas, en contratos o cuentas de ahorro es mucho mayor que la cantidad de monedas y billetes muy reales que hay en el planeta. Y las dos juntas, aún mayores que la cantidad de oro en sótanos, aquellos que aún parecían respaldarlos hace cincuenta años. ¿Cómo es posible esto? La mayoría del dinero es inventado de la nada cuando un banco te financia un crédito. Tecleado, sin más, en una pantalla, en un papel. Con su esperanza estadística de que nunca vaciaremos todos a la vez sus cajas fuertes trabajan con cantidades que realmente no existen. Como en la sobreventa de asientos para avión, overbooking; o el juego infantil de las sillas que se rodean bailando mientras no se interrumpa la música; que siempre son menos que bailarines. En el fondo se trata de un asunto de altitud, pirámides de clase. Nosotros, aquí arriba, públicos o privados, podemos emitiros dinero. Vosotras ahí abajo, no.

La iniciativa de Dinero Positivo consiste en que la creación de dinero no esté en manos privadas, ajenas al estado y a la gente, ciudadanía o pueblo. Y en esto las monedas sociales o complementarias coinciden, porque parece intolerable no saber de cuánto hablamos si hablamos del dinero, sangre del cuerpo social.




Kapital Truth

¿Como será el dinero en una colonia espacial, para unos cientos de personas? Hay recursos que se entropizan, se disiparán ahí, como la energía o la luz. Otros circulares, no hay más remedio que reciclarlos depurando, como el agua o el aire. ¿Podríamos hacer un dinero cuyo valor no se entropizara, una economía donde los precios no se inflaran? Cantidad de dinero siempre estable.

Kapital Truth es una moneda social electrónica educativa que premia las buenas valoraciones mutuas entre quienes la usan. Sirve para poblaciones que conviven cercanas. Kptl nos impone el rasgo severo de no admitir el anonimato. Valoramos con los mismos nombres con que nos tratamos en el mundo real, porque sirve a personas cercanas. Sirve para las habituales funciones del dinero: pago, cobro, ahorro, liquidación inmediata o reserva de valor futuro.

Las monedas no se crean al contestar preguntas sobre buenos valores y comportamientos ajenos. Están previamente en un depósito o tesoro común, en cantidad redonda y ostensible. A medida que las usuarias sentencian van saliendo monedas del tesoro común hacia personas. Cada medianoche, una vez cada 24 horas, el motor de reparto da las monedas merecidas a cada quien por tales valoraciones mutuas. Y ya pueden pagarse sus bienes y servicios cotidianos.

Si alguien pierde valoración ajena al cabo de unos días, también pierde monedas que vuelven al tesoro. Y al revés, si las valoraciones mutuas son tan espléndidas que no hubiera ya en el tesoro común merecidas piezas, entonces el motor de reparto retira una moneda a todo usuario para seguir repartiendo y reconociendo todo mérito. Y la cantidad total sigue estanca, ninguna moneda se pierde.

Tienes tres formas de probarlo. Si sabes configurar servidores, bájatelo gratis y lo instalas en uno tuyo. Si no sabes pero quieres administrarlo y proponerlo a un grupo humano, pídenos un alojamiento en nuestro sitio web al formulario de contacto. Y luego un simulador por si quieres descubrir el mecanismo y la panorámica de su motor de reparto.

Os animo a que redactéis en el simulador buenos valores y comportamientos que os gustarían para vuestro pequeño barrio, centro… Tormenta de ideas. Empiezas con la suspicacia de lo políticamente correcto, temiendo una frase demasiado inquisitoria, gazmoña. Kptl pide un estilo legislativo algo así como el de las buenas prácticas. Pero una vez que coges carrerilla te pueden salir decenas de ellos, referidos a los actos sociales de la mañana, de la noche, relativos a la energía, a los semovientes, a los residuos, a la estética de lo propio, a las conversaciones sobre lo mutuo compartido ―no juzga ítems privados, ni de salón, ni de aseo ni de alcoba. Sentencias comunes, sociales.―

Con la no muy social BTC posees una cadena, un código ―en cierto modo un archivo, como un jpg, o un pdf― que es tu divisa minada. En Kptl, al estilo de otras monedas sociales como las de Cyclos, conoces un dato, un número en tu pantalla: porcentaje de la riqueza total común que ayer ganaste por la confianza mutua de quienes te conocen. Puedes pagar de ese número a esas mismas personas.

En la página de Kapital Truth va completa toda la información, el contacto y el programa para servidores, y un simulador para jugar y comprender. El simulador permite mirar todos los datos propios y ajenos y el detallado proceso del reparto; a diferencia de la aplicación real que es discreta en su motor de reparto. Kptl no necesita una app propia ―se consulta sobre cualquier navegador desde cualquier dispositivo― pero sí precisa un servidor central para ser instalado, en lenguaje php.



martes, 3 de enero de 2017

El colapsismo llega a la cultura popular: Destrozares. Canciones para el final de los tiempos.

La cultura popular refleja en cierto grado el pensamiento colectivo, y al mismo tiempo la obra artística sin duda también influye en cómo imaginamos el mundo. En este sentido es de agradecer que la idea del colapso llegue al rock&roll nacional, aunque conviva, paradójicamente, con una idea de progreso ilimitado que es dominante.



Frente a la idea de progreso ilimitado que nos sigue llegando desde los medios, la política o las instituciones académicas (en este último caso con bastantes excepciones, dependiendo de la disciplina y lo cercana al poder que esté), todos ellos muy ligados entre sí, y dependientes del poder económico, desgraciadamente, el arte nos ha transmitido una imagen más ambigua ¿Quién no recuerda películas como Mad Max (1979), 1997: Rescate en Nueva York (1981) o Waterworld (1995)? Esta idea de un futuro lamentable por culpa de nuestros pecados presentes ha llegado, timidamente, al rock nacional de la mano de Robe Iniesta y su disco Destrozares. Canciones para el final de los tiempos.

¿Por qué digo “timidamente”? Porque dejando a un lado el título y una canción en concreto, el álbum no es demasiado colapsista. Para calificarlo de esa forma tenemos que escuchar la rueda de prensa de presentación del disco, en concreto el final, a partir de los 48 minutos y 35 segundos. Transcribo a continuación la rueda prensa desde ese instante:

Periodista: Robe a propósito de esto, el espíritu de este disco probablemente ya estaba en canciones como La vereda de la puerta de atrás ¿no? cuando cantabas “muere a todas horas gente dentro de mi televisor, quiero oír una canción que no hable de sandeces y que diga que nos sobra el amor” ¿no? Y bueno, que tiempos tan oscuros vivimos ¿no?
Robe: ¿Cómo? ¿lo último?
Periodista: Que digo que qué tiempos más oscuros vivimos un poco a propósito de la canción esta de Maldita humanidad
Robe: Sí, sí que vivimos tiempos oscuros y peligrosos y que además estamos todos un poco como en la nube ¿no? No sé, empiezas a ver como está la realidad del mundo en todos los aspectos y es increíble que de aquí a, no sé, cincuenta años, cien, la gente se preguntará quién eran esos tipos que vivieron en esta época que lo dejaron todo hecho una puta basura.
Periodista: Si queda alguien ¿no?
Robe: Si queda alguien, si queda alguien para decirlo, pero seguro que si queda alguien van a pensar eso, ¿cómo era esa sociedad de egoísta que lo único que quería era, el que venga después, que se apañe?, acabar con los recursos, dejar el planeta hecho una mierda, con un riesgo continuo de que desaparezca todo de repente, yo me imagino a esas generaciones, los nietos de nuestros nietos que dirán, que tipejos, que gentuza andaba por el mundo en el siglo XX – XXI, que gentuza ¿cómo dejaron esto así? Realmente lo estamos viendo ¿no? Estamos viendo que, de como era el mundo hace cincuenta años a como es hoy, a como, o sea, en cuanto se refiere al planeta y a la nueva época que hemos entrado que no me acuerdo como se llama, de que se empieza a ver ya la huella del hombre en el planeta... es terrible ¿no?, terrible.
Periodista: Otros artistas han cantado esto mismo con un sonido impresionante, Roger Waters lo hizo en Amused to Death del año 92 “Condenados a la extinción” ¿no? Y ahora Metallica el título de su disco también va por estos derroteros ¿no? ¿Te sientes en este espíritu del yo minoría absoluta? De que cada día somos un granito de arena y somos cada día más pequeños y no podemos hacer nada por cambiar el rumbo de las cosas.
Robe: No. No lo siento, no siento eso, siento que sí podemos cambiar el mundo, siento que lo podemos hacer, ¿que el disco esté un poco hasta los cojones? Puede ser. Y que haya letras... por eso hablo de mis carencias y de mis errores y de todo eso, pero sí que se puede cambiar el mundo, cambiando, hay que cambiarse cada uno mismo, no es decir “ a ver el señor tal, el señor presidente de tal sitio va a cambiar”, no, no, es cambiar dentro de cada uno, es que somos todos, yo no estoy diciendo que yo sea la hostia y los demás seáis malos, no, no, somos todos, y tenemos que cambiar la manera de pensar todos, y bueno, ya lo decía antes, yo no es que me esfuerce en hacer ahora un crítica o en hacer una llamada de atención son cosas que me salen quizás por lo que tengo alrededor, a veces tienes alrededor cosas muy feas, te tienes que tapar los ojos y meterte en cosas bonitas pero a veces no puedes, y quizás pues se refleja en las canciones lo que hay a tu alrededor y lo que tienes dentro.

Lo cierto es que el álbum es, en un cierto y extraño sentido optimista. Para empezar, habría que matizar que más que en una descripción de las razones que nos llevan al colapso, lo que se transmite es una respuesta emocional ante esa situación: ¿qué me hace sentir a mi eso? Es una cuestión de enorme interés y transcendencia porque nos está contando lo que siente una persona, el autor, que sí, es cierto, es sólo una persona, pero que tiene un reflejo en los consumidores que van a escuchar el disco, que conocen al autor y en parte pueden sentirse identificados con él. Por tanto, por muchas razones, debemos deducir que la visión del artista representa al menos en parte la de otras muchas personas, ya que en caso contrario no escucharían el disco.

Y el álbum tiene ese punto de optimismo porque lo que transmite es lo que yo denomino “el repliegue a la ciudadela interior”. Es decir, ante la visión de un mundo que nos es ajeno, hostil y que vemos precipitarse hacia todo aquello que más odiamos, incluido su propia destrucción, el individuo se repliega a su mundo interior, donde trata de encontrar la belleza, el sentido. Canciones que desarrollan de forma muy clara este tema son Hoy al mundo renuncio y Puta humanidad. Ambas canciones nos hablan de un entorno, social, hostil, del desprecio por la sociedad y el repliegue hacia el interior del individuo que en estos dos temas busca la redención en los sentimientos que le inspira el ser amado. Por citar unas estrofas del primero de los temas:

puede ser que esté cansado de mirar y no ver más que anuncios de mierda,
pero hoy al mundo renuncio, juro que hoy al mundo renuncio.
...
Vivo siempre fuera de todas las reglas,
mi única bandera son sus bragas negras,




Vemos que hay una parte de rechazo del entorno social creado por la colectividad y una redención en aquello que todavía es salvable, que en este caso son las bragas del ser amado.

La única canción del álbum que es rotundamente colapsista es Cartas desde Gaia, en parte por su referencia a Gaia, la madre tierra, la naturaleza. En este tema el patrón es similar, repliegue a la ciudadela interior ante la hostilidad de la sociedad, pero aquí el elemento redentor no es el amor, es la belleza de un planeta libre de la interferencia humana, es la belleza de una Gaia con la que el autor puede entrar en conexión, es la madre libre del castigo de un hijo psicópata.

Hoy, hoy no pienso transigir,
no voy a dudar.
Hoy voy a dejarme fluir,
os vais a cagar.
Si un meteorito ayudara un poquito y barriera a la humanidad.
Si sólo quedara un microbio vivito, él pudiera recomenzar.
Del mar,
soñar
que hundiera algún velero.
Soñar,
que el mar
anega al mundo entero, el mundo entero, el mundo entero y soñar,




Robe nos habla sobre todo de sus sentimientos ante un mundo que se ha vuelto hostil. Se echa de menos un énfasis mayor en el deterioro medioambiental y el riesgo que ello supone para nuestro futuro, aunque por sus declaraciones parece ser muy consciente de esta cuestión. Pero el medio condiciona el mensaje, y predomina la parte emocional, que en el fondo lo que transmite es esperanza. Esperanza dado que nos queda la belleza del mundo, y nos queda el ser amado, y para amar es necesaria la confianza, o fe racional, en el ser amado y en la humanidad. Si un ser humano es capaz de amar, a otro ser humano o a la naturaleza, otros pueden sentir lo mismo, y por lo tanto hay esperanza, mientras individualmente seamos conscientes de los problemas y trepemos la escalera de la conciencia, una solución que olvida el trabajo colectivo y la colaboración, pero que sin duda es un ingrediente necesario para solucionar el problema.

domingo, 1 de enero de 2017

14 libros y un documental de 2016 para una educación en el Bienvivir

“Los libros sólo tienen valor cuando conducen a la vida y le son útiles” Hermann Hesse

"En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás."         Jackes Benigne Bossuet



Así como hice el año pasado con los libros del 2015, propongo aquí una pequeña biblioteca de libros publicados en 2016 en español que nos acercan a una construcción del “Bienvivir”. Este es un vocablo multidimensional que personalmente me sugiere un viaje hacia una sabiduría para ser conscientes y dinámicos entre nuestra propia felicidad, la de los demás y el planeta Tierra. Por ello, la educación tanto formal como informal debería tener presente el bienvivir.

Si el origen etimológico de educación está compuesto por el prefijo “ex” (de, desde, fuera de, a partir de) y el verbo “ducere” (conducir, guiar), la educación podría ser una guía para que uno o distintos sujetos salgan por sí mismo de un determinado estado. Si el estado personal de uno mismo o de los múltiples miembros de una sociedad se inscribe en un contexto como el actual con múltiples problemas medioambientales, sociales y personales sería necesario una “Educación para el Bienvivir” que nos guiará o nos sacara de allí para ofrecernos herramientas, visiones, potencialidades, capacidades y posibilidades para transformar ese estado en el que estamos circunscritos.

Esta es una pequeña guía seleccionada de los libros que he podido leer este año y que a través del epígrafe “una educación en el bienvivir” iré comentando. Creo que la educación y la ética son los elementos claves transformativos tanto a nivel individual como colectivo para cambiar nuestra narrativa del tiempo es dinero en una nueva narrativa donde el tiempo es vida. Evidentemente entre estos libros, no están todos los que son, pero sí que son todos los que están y es por ello  que desde un punto de vista de pensamiento colectivo espero vuestras propias sugerencias sobre libros que hayáis leído y así como ciegos describiendo las distintas partes de un elefante podamos guiarnos más claramente a través de los distintos ámbitos que componen el bienvivir.

Triple Focus. Un nuevo acercamiento a la educación de Daniel Goleman y Peter Senge


Dentro de todas las diversidades y posibilidades educativas que se plantean en la educación para cambiar el paradigma dominante educativo que rige desde el comienzo de la era industrial, Goleman y Senge proponen la sinergia de los dos modelos en los que están trabajando SEL y SOL, creando, según mi opinión, lo que debieran ser los tres enfoques o fundamentos de la educación para el bienvivir: un enfoque interno en uno mismo, autoconciencia, un enfoque con otras personas, empatía, y un tercer enfoque en la comprensión del mundo desde una perspectiva de pensamiento sistémico. Esta triada puede encajar perfectamente con la triada del bienvivir: persona, sociedad y Naturaleza. En un artículo anterior sobre las 6 virtudes básicas que prácticamente se encontraban en todas las culturas, exponía que estas se podrían reducir a tres:

“Nuestro cerebro que ha ido evolucionando en el tiempo ha ido incrementando sus funciones y capas, así como su complejidad. Básicamente ese modelo se podría dividir en 3 partes que interactúan entre ellas. Por un lado está el tronco del encéfalo y el cerebelo que están incluidos en lo que es conocido como cerebro reptiliano, el instintivo. Por otro lado, el sistema límbico, más emocional, nos acerca a los demás mamíferos. Por último, el neocortex, la parte más racional, es la fase más desarrollada en los humanos y ciertos mamíferos. Aunque nos consideramos racionales, nuestro comportamiento está mucho más determinado por el instinto y las emociones que por la parte racional. Desde mi punto de vista, las seis virtudes básicas se podrían dividir en tres. Así las virtudes básicas “Valentía” y “Templanza”, con sus fortalezas de carácter, podrían encauzarse hacia el lado personal, hacia el lado de la voluntad para dominar la parte instintiva de nuestra persona, aquella que nos hace huir o luchar. Por su parte, las virtudes de “Humanidad” y “Justicia” se podrían direccionar hacia la parte emocional, la que nos lleva a una convivencia sana en la sociedad. Por último las virtudes de “Sabiduría y Conocimiento” y “Trascendencia” tomarían la dirección para hacernos mentalmente conscientes de que el medio ambiente, la Naturaleza, es la parte que nos da la vida, de la cual dependemos, y que deberíamos tener en consideración para nuestra propia supervivencia y la de las generaciones futuras.”

Así que las bases de la educación para el bienvivir contarían con una parte más humana, uno mismo y los demás y otra parte más sistémica con lo que nos rodea. El libro de Goleman y Senge fundamentan los porqués de esos enfoques dando ejemplos y resultados de los programas SEL y SOL en las escuelas estadounidenses. Las uniones de esos dos enfoques podrían crear verdaderas sinergias para un cambio transformacional.


¿Cómo educar para la libertad y la felicidad? de Charles Fourier

A veces en la historia hay bifurcaciones que nos llevan por un camino que se vuelve el más transitado, sin embargo, el camino menos transitado permanece hasta que alguien lo redescubre para los demás. Este libro reeditado en 2016 podría ser un gran homenaje a Charles Fourier nacido en 1772 por todas sus ideas sobre la cooperación, el feminismo, la educación que sembró en sus escritos en el s. XIX y que posteriormente han ido inspirando a diferentes personas para ir por el camino menos transitado. Respecto a la educación y las nuevas propuestas educativas que han surgido durante el s.  XX y XXI, la reseña del libro nos dice:

“Y, sin embargo, ¿de verdad todo esto es nuevo? ¿De verdad todas estas propuestas llegan por primera vez con estas nuevas escuelas? No. Todas estas ideas ya existían, perfectamente presentes y organizadas en un libro asombroso y visionario. Fue escrito en 1825 por Charles Fourier, uno de los grandes pensadores de la Europa moderna, crítico mordaz del capitalismo, el industrialismo y los diversos moralismos. Ese volumen extraordinario, en el que Fourier propone de forma clara y detallada una teoría educativa que se adelanta en más de doscientos años a su tiempo, es lo que tienes ahora mismo en las manos. Aquí comenzó todo. Aquí comenzó la educación de nuestro siglo XXI.”

Una sugestiva reseña del libro se puede encontrar en este artículo “la buena educación: Diálogo con Fourier, Montessori y Morin.”

La empatía es posible. Educación emocional para una sociedad empática de Anna Carpena

Partiendo desde una educación en tres focos propuestos por Goleman y Senge, Anna Caperna, experta experimentada en educación emocional, nos da las claves, guías y prácticas de ese eje educacional que es la empatía tan necesaria para una convivencia humana y justa en nuestra sociedad. Un libro imprescindible en una educación para el bienvivir que nos hará repensar nuestro actual modelo educativo. En este enlace encontrarán las primeras 25 páginas del libro y aquí una entrevista en audio con la autora para adentrarnos en las claves de ese sistema humano que es la empatía que nos relaciona a unos con otros.









Escuelas que cambian el mundo de Cesar Bona

Cerrando el círculo, propiamente más educativo, de los anteriores libros tanto teóricamente como emocional nos encontramos con las experiencias educativas prácticas, reales y funcionando que el empático profesor Cesar Bona describe en su viaje a través de varios centros educativos, de primaria y secundaria, públicos y privados, rurales y de ciudad que muestran que otra educación es posible. Con una mezcla de antropólogo e inspector sherlockiano tomando notas y haciendo preguntas a profesores, familias y alumnos. En la lectura del libro, muy amena, se siente la pasión por la educación de Cesar y la necesidad de despertar a ese 98% de la población para apoyar a ese 1% de los críticos e innovadores. Como bien dice Cesar “…para hacer frente a los problemas, a las dificultades de la sociedad y del sistema, se necesitan personas con determinación, creativas, siempre curiosas, con el deseo constante de aprender de los demás y con una voluntad de hierro; gente que, ante un problema, no se arredra y busca nuevas soluciones, que tiene iniciativa, que administra recursos para sacar lo mejor del centro…



Insumisos de Tzvetan Todorov

No sólo es necesario aumentar ese número de personas críticas y radicales, que van a la raíz de la cuestión, en temas educativos sino también en temas éticos. Todorov nos deleita con una obra “ética” para el bienvivir donde hilvana una serie de historias con ocho personajes históricos y críticos con la sociedad donde vivieron y donde tuvieron la valentía de exponer sus ideas arriesgando muchas veces sus vidas. A modo del rey está desnudo, Etty Hillesun, Germaine Tillion, Boris Pasternak, Aleksandr Solzhenitsyn, Nelson Mandela, Malcolm X, David Shulman y Edward Snowden, se atreven a salir del grupo y criticar y proponer en su época y contexto las verdades que nadie se atrevía a denunciar. Esta es una obra impactante e inspiradora para la acción ética en nuestro pequeño contexto cotidiano. Un análisis más detallado de esta obra para conocer esos personajes se puede encontrar en lecturas sumergidas.






La invención de la Naturaleza. El nuevo mundo de Alexandre von Humboldt de Andrea Wulf

Así como Insumisos nos inspira en temas éticos, “La invención de la Naturaleza”, una biografía apasionante de Humboldt, nos apasionará en ver las sistémicas conexiones de la naturaleza y cómo esta nos afecta a todos. Tenía ganas de leer algo sobre Humboldt ya que en mi larga lista de libros quedaba pendiente “La medición del mundo. Un fascinante encuentro entre la literatura y la ciencia”, el cual leeré próximamente. Sorprendentemente, el libro en un compendio de historia, de aventuras, de ciencia, de luces y sombras de un Humboldt que inspiró a Thoreau, Darwin, Goethe, Wordsworth, John Muir, Bolivar, Jefferson…Realmente, al finalizar el libro, uno ve el mundo con otros ojos. Ahora puedo comprender como la cita de Einstein “La mente que se abre a una nueva idea jamás volverá a su tamaño original” concuerda con las ideas de Humboldt que inspiraron a todo el movimiento ecologista y naturalista a través de Thoreau, Darwin, John Muir… y tantos otros




Naturaleza inspiradora. 80 casos de biomimética de Ernesto Arrondo

Si un primer paso en el bienvivir es volver a poner la Naturaleza por delante de la Economía como sucedía antes de la civilización de los pueblos, lo primero sería volver a ser humildes ante ella y darle un valor sagrado. De una manera más práctica Arrondo nos muestra las claves y entresijos que ingenieros, arquitectos, inventores y artistas utilizaron para sus creaciones que se apoyaron en la sabiduría y experiencia en años de la Naturaleza. Estas prácticas en biomimesis podrían ser inspiradoras para todas esas profesiones que buscan soluciones técnicas o materiales. Aunque para cerrar el círculo de la biomimesis, no deberíamos olvidar que la Naturaleza no deja residuos, sino que los residuos de un subsistema natural son el alimento o la opción de otro. Todas esas soluciones inspiradas en la Naturaleza y que pueden ser útiles para la vida humana deberían tener residuos cero, es decir ser una economía circular circunscrita a la Naturaleza. Las prácticas de esta economía sí que serían empáticas y éticas con respecto al Medio Ambiente.




¿Quién le hacía la cena a Adam Smith? Una historia sobre las mujeres y la economía de Katrine Marçal

Además de que las prácticas económicas sean empáticas y éticas con la Naturaleza, también deberían serlo con las personas como decía el premio Nobel alternativo Manfred Max Neef: “La economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía.” Si hay un grupo humano que llega al 50% de la población mundial y al cual la economía ha tenido escondido es a las mujeres. Sin embargo, este libro de Katrine Marçal como exponía en mi anterior artículo “Cómo los elefantes pueden darnos una lección educativa del bienvivir” ilumina esa parte de la economía que ha estado prácticamente invisible. Sin lugar a dudas, para mí uno de los mejores libros de economía del 2016, divertido, ameno y sorprendente para cualquier persona neófita o no en economía.







La empresa criminal. Por qué las corporaciones deben ser abolidas de Steve Tombs y David Whyte

Aunque la tendencia y el enfoque que suelo poner en el concepto de bienvivir es constructivo porque entiendo que es más motivador, inclusivo y participativo no debe olvidarse su otra parte a la que está encadenada, como en el ying y el yang, la parte destructiva, aquella que debe ser eliminada, reemplazada o transformada. En este caso el libro “La empresa criminal. Por qué las corporaciones deben ser abolidas” expone claramente con argumentos históricos y científicos la inutilidad y el malvivir que ocasionan las prácticas de las corporaciones a pesar de sus pequeñas transformaciones apoyadas en una Responsabilidad Social Corporativa que en la práctica totalidad de ellas es un “greenwashing”, lavado de imagen verde o postureo ecológico o un “wellbeingwashing” postureo social o personal que se verá mayormente en el siguiente libro. El libro de Tombs y Whyte es realmente un juicio a las corporaciones con argumentos de más peso y actuales a los del libro y documental “La Corporación” de 2004 que ganó el premio del público en el festival de Sundance y que puedes ver completo aquí.




La industria de la felicidad. Como el gobierno y las grandes empresas nos vendieron el bienestar de William Davies

La palabra felicidad se ha puesto de moda en los últimos años tanto en la agenda mediática como en la política y esto no es malo en sí. El problema es como se ha enmarcado el concepto y lo que implica. Si se enmarca desde una posición neoliberal como sugiere el libro de William Davies, muy probablemente lo que se encubre es el mantenimiento del status quo. Del mismo modo que las empresas se apropiaron de lo verde a través de la Responsabilidad Social Corporativa ocasionando lo que se dice “greenwashing” ahora se va a apropiar de los temas de felicidad y bienestar apareciendo lo que se podría llamar “wellbeingwahing” o si seguimos con el tema de colores con el “orangewashing”. (Nota: Ya ha aparecido la palabra pinkwashing relacionado con el encubrimiento o blanqueo de los derechos LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales)). No sólo vale el significado de felicidad desde un punto de vista hedónico, también es necesario el punto de vista significativo y este depende de valores como justicia, democracia, dignidad, sostenibilidad, inclusividad etc. Es entonces cuando nos salimos de la esfera personal de felicidad y nos metemos en la social y medioambiental. Todas están interrelacionadas.


Homo Deus. Breve historia del mañana de Yuval Noah Harari

A partir de este título hasta el final del listado con el documental “Mañana”, los textos se enfocan principalmente en el futuro, en el mañana con todas las incertidumbres que implica hacer predicciones, aunque estén bien registrados los pasos dados en el pasado y las tendencias que se anotan en el presente. Harari ya nos ha contado su teoría de la historia humana con su libro “De animales a Dioses” y aquí da un paso más para acercarnos la perspectiva histórica al futuro. Así, la mejor razón para aprender historia no es para predecir el futuro, sino para que podamos desprendernos del pasado e imaginemos posibles alternativas. Las predicciones que expone en el libro son para intentar analizar los dilemas actuales, expandir los marcos o perspectivas y así poder cambiar el futuro. El gran problema oculto de la sociedad que nos quiere mostrar Harari, aparte de los problemas medioambientales, es el de la desigualdad muy conectado con el status quo. Los proyectos de inmortalidad, felicidad mencionado en el libro anterior y divinidad están promovidos por las élites que son las que se beneficiarían de esa nueva religión, la religión de los Datos o Dataismo.



Postcapitalismo. Hacia un nuevo futuro de Paul Mason

Como Harari en su libro, Paul Mason echa mano de la historia en este caso enfocado en la historia del capitalismo y es a partir de ahí con las tendencias del presente con las que nos empieza a describir lo emergente en temas económicos y políticos proponiendo abandonar el neoliberalismo para deshacerse de la globalización, para luego salvar el planeta y rescatarnos de nuestro desorden y desigualdad. Objetivos loables que luego normalmente se encuentran con la complejidad y factores no previstos, pero con una intención que se aprecia en el construccionismo, proponiendo nuevos marcos que nos hagan pensar. Así frases tan lapidarías como “No hay alternativa” de Margaret Thatcher o “El fin de la historia” de Fukuyama ejercidas desde ámbitos de poder coartan la creatividad y expansión de un mundo rico en diversidad social, cultural y de pensamiento que es tan útil para encontrar soluciones a nuestros problemas.





Rutas sin mapa. Horizontes de transición ecosocial de Emilio Santiago Muiño

Este libro, ganador del premio Catarata de ensayo nos adentra también en los vericuetos del futuro explorando las posibles estrategias y caminos que podemos seguir ante los problemas socio-ambientales que padecemos. La metáfora rutas sin mapa me recuerda ciertamente a la metáfora brújula-mapa-explorador que algunas veces he utilizado. Sabemos que la brújula nos indica direcciones tales como la paz, convivencia, armonía, justicia, sostenibilidad, amor, compasión, buena vida… pero los mapas no reflejan los caminos exactos, sino que los mapas están vivos gracias a los exploradores que de forma colectiva van reflejando los cambios. La transición hacia un nuevo modelo necesita realmente de la sinergia de esos exploradores que como Emilio Santiago nos ofrece con sus posibles rutas.




La gran encrucijada. Sobre la crisis ecosocial y el cambio de ciclo histórico de Fernando Prats, Yayo Herrero y Alicia Torrego

Si hay un libro de todos los mencionados que refleje con mayor precisión el foco sistémico y el panorama más general propuesto por Peter Senge en Triple Focus es “La gran encrucijada” (descargable gratuitamente en PDF) ya que con una gran cantidad de datos científicos y tendencias describe con gran exactitud lo que nos acontece tanto a nivel ecológico como social. A nivel educativo y mental se ofrecen los datos más actuales para mostrar a ese 98% población que es necesario despertar el estado actual de nuestro planeta y sociedad. Los datos racionales son una condición necesaria pero no suficiente para el cambio. Es necesario también el factor emocional, visionario que nos aglutine para entrar en acción. Por ello también analizan esos imaginarios sociales tan importantes y también hacen diferentes propuestas de acción a lo largo de todo el libro, algunas como las que se verán en el documental siguiente, ya se han puesto en marcha.





Documental: “Mañana. Un mundo nuevo está en marcha” dirigido por Cyril Dion y Mélanie Laurent

Por último, todas las ideas para que no se evaporen tienen que solidificarse en proyectos reales para poder considerarlas y es aquí donde el documental “Mañana”, premio al mejor documental en Francia y visto por más de 1.000.000 de espectadores en el cine y probablemente muchos más en DVD, nos ofrece una diversidad de ellos funcionando alrededor del mundo. Muchas soluciones para el cambio global ya están funcionando a escala local. Son experiencias y proyectos que se han salido del marco político-económico vigente, proponiendo y trabajando en nuevos marcos que deben ser los fundamentos de otra alternativa que ya es posible y el comienzo de una nueva historia quitándonos la losa de las consignas de Thatcher y Fukujama. Los obstáculos son varios y mayormente cognitivos como avisaba el historiador Howard Zinn:

"Si los responsables de nuestra sociedad -políticos, ejecutivos corporativos y dueños de prensa y televisión- pueden dominar nuestras ideas, estarán seguros en su poder. No necesitarán soldados patrullando las calles. Nos controlaremos a nosotros mismos.”

Por ello, la importancia de la educación y la ética para removerlos. Según algunas investigaciones el punto crítico para que las ideas se expandan a la mayoría está alrededor del 10%. Otro historiador además de filólogo y filósofo, Ernest Renan decía “La clave de la educación no es enseñar, es despertar”, y tomando ese sentido simbólico de despertar, quizás despertando al 10% de la población desde un punto de vista de abajo-arriba como objetivo primario se pueda propagar un cambio sistémico para que desde organizaciones con poder se empiecen las transformaciones de arriba-abajo para un nuevo paradigma de vida buena en este planeta.

Esta ha sido mi pequeña guía de libros del 2016 para el bienvivir que se añade a la del 2015. Sin embargo, me gustaría añadir dos libros más que se han publicado este año pero que están escritos en inglés para aquellos que puedan leer en inglés.  El motivo principal es que son dos libros que tienen una perspectiva global sobre el cambio de paradigma que está emergiendo con una sugestiva narrativa y posibles soluciones para esta época del Antropoceno. Además, puedes empezar ya a leerlos ya que sus autores los han puesto, gratuitamente en PDF, a disposición del público.



Finalmente retomando las palabras de uno de los grandes educadores para el bienvivir, Paulo Freire: “Ninguno ignora todo, ninguno lo sabe todo. Por eso aprendemos siempre”, queremos saber desde aquí ¿Cuáles han sido tus libros del 2016 para el bienvivir y por qué te ha gustado tanto?

domingo, 25 de diciembre de 2016

Capitalismo: ¿Noche de paz?




Tras la infografía de mi compañero Alberto Jiménez (yo, Jesús Nácher) me gustaría agregar una breve reflexión sobre la paz ¿Es posible la paz? Hay una visión que yo creo que es dominante en nuestra sociedad: la guerra es una consecuencia de la naturaleza humana. La militarización es necesaria como defensa.

Por su parte Manfred Max-Neef cree que una de las necesidades humanas es la protección, y un pseudo-satisfactor a esta necesidad son las armas nucleares. Quedémonos con la primera parte, el ser humano necesita protección. En esto supongo que habrá pocas discrepancias, convendréis conmigo en que sería fácil encontrar fundamentos para esta sentencia en la biología y la genética, pero no será necesario, es una verdad intuitiva, que todos sentimos evidente, y que podemos constatar todos los días con nuestra experiencia. Pero ¿protección de qué o de quién? Cabría pensar que en los albores del ser humano lo que este buscaría es protección del entorno, de la naturaleza. Para ello el ser humano se agruparía en comunidades, en lugar de hacer como los osos, que viven aisladamente. En la comunidad buscaría la colaboración de otros seres humanos en la caza, la recolección, la fabricación de herramientas, la búsqueda de abrigo, el cuidado de los hijos. Esta estrategia de cooperación habría sido un éxito y nos habría permitido cumplir la sentencia bíblica "creced y multiplicaos".

La cooperación del ser humano daría lugar a diversas culturas, y en todas las que están en nuestra tradición cultural, que es la que ha conquistado el mundo, eliminando a todas las demás, la violencia estaría presente. Poco importa ya que algunas culturas "atrasadas" sean particularmente pacíficas, y si bien el origen de la violencia en la antigüedad o la edad media puede ser de gran interés, en cuanto a que algunos elementos pueden haber sido extrapolados a nuestra cultura, dejaremos esto a un lado para fijarnos en los elementos esenciales que a nuestro juicio cronifican la violencia en la actualidad.

Llama la atención que el sistema socio-económico en el que vivimos fue construido sobre la violencia, el llamado imperio del algodón, que permitió la acumulación de capital en Europa mediante la explotación del trabajo esclavo en las colonias y países periféricos del sistema. A lo largo de toda esa época (desde finales del siglo XV hasta finales del siglo XIX) se van creando los estados-nación. Antiguamente, aunque ahora nos parezca extraño, las naciones no eran otra cosa que los territorios de un Rey, aunque ellos fueran tremendamente diversos y sin nada en común. La emergencia del capitalismo permitió la centralización del poder, y la erosión del poder de la nobleza terrateniente que había dominado la Edad Media. En la Edad Media los nobles tenían la obligación de prestar apoyo militar al Rey, pero en la práctica gozaban de una gran autonomía, hasta que con la llegada de la Edad Moderna y el capitalismo mercantil su poder fue reduciéndose de forma paulatina hasta desaparecer.

La centralización se produjo de forma paralela a la unificación de los mercados: unificación de moneda, legislación, justicia (con la creación de juzgados dependientes del poder central) y eliminación de las barreras a la entrada de productos de otras regiones. Se creó una burocracia estatal que se comunicaba en la lengua de la corte. Con el transcurrir del tiempo, a lo largo de varios siglos en un proceso lento pero sin tregua, la nación terminó identificándose con un territorio de cultura y memoria histórica común, generalmente con una lengua común. Había nacido una comunidad ficticia, la nación, en la que volcaríamos nuestro anhelo de pertenencia y cooperación. La cooperación que en la tribu o la parroquia se daba de forma natural por la solidaridad que se creaba por el simple estar y hacer conjunto sería sustituida por la adhesión a esta nueva entidad abstracta.

El problema de toda comunidad, real o ficticia, es que incluye a los que pertenecen a ella y por tanto excluye al resto. Este problema sería menor sino fuese por otro de los elementos que definen nuestro sistema socio-económico, santificado por la disciplina que en el siglo XIX se conoció como economía política, y que a finales del siglo XIX pasó a denominarse Economía a secas, para aprovechar el prestigio que comenzó a tener todo lo que se definiese como científico; este principio es la competencia. Cooperamos dentro de organizaciones, clubes deportivos, empresas o estados, pero estas organizaciones deben competir entre si. La competencia es el mecanismo que permite el óptimo social, según la Economía, aunque por el camino se pierda de vista que la cooperación, aunque sea mediante cierta disciplina y coacción, es el mecanismo que predomina y se fomenta en las organizaciones, y no la competencia.

La competencia dentro de una comunidad queda contenida por las reglas de esta, que por el bien común impone unos límites que no se pueden sobrepasar. La competencia entre comunidades, o entre personas de comunidades distintas, es la guerra. La famosa frase de Frederic Bastiat "cuando las mercancías no crucen las fronteras, lo harán los ejércitos", es, a la vista de lo que acabamos de exponer, una falacia formulada por uno de los imbéciles más sobrevalorados de la historia ¿Qué importa que sea la mercancía o el ejército el que destruya tu comunidad? El hecho de mayor transcendencia es que es destruida. Estableciendo un paralelismo con la lucha de algunos mamíferos por las hembras de su especie, realmente que te quiten a tu mujer de forma violenta o por perder un civilizado partido de criquet ¿es importante? La competencia, a través del criquet, o cualquier otro elemento simbólico, puede mantenerse dentro de unos márgenes pacíficos en el seno de una comunidad, que establece compensaciones para los perdedores si lo que hay en juego es importante. Si el que te quita a tu mujer es el otro, no sometido a unas reglas y autoridad común, la posibilidad  de conflicto violento aumenta exponencialmente.

Nuestra civilización ha intentado alcanzar la paz eliminando el estado-nación, al que se ve un reducto del provincianismo atrasado frente a la razón del universalismo globalizador, y evidentemente ha fracasado. No han comprendido que los vínculos, las tradiciones, costumbres, comunidades, lejos de ser provincianas son la sociedad a la medida del hombre, a una escala humana (aunque posiblemente el estado-nación no represente esto fielmente, pero es el sucedáneo que tenemos mientras construimos algo mejor). Son por tanto naturales. Todo parece indicar que sería mucho más inteligente intentar transitar la segunda vía, limitar la competencia y potenciar la cooperación entre comunidades. Esto no se ha intentado, pues nos domina el fetiche de la mercancía. La mercancía no debe cruzar la frontera sin un fuerte consenso para ello, en caso contrario es posible que muchas personas salgan dañadas, y terminen formando ejércitos.

La violencia es sistémica, de poco vale ser pacifista si apoyas un sistema violento, Hoy, tenemos la opción, remota, es cierto, de construir un sistema basado en la cooperación y no en la competencia. Tenemos la obligación de entender cómo puede esto llevarse a la práctica y ponernos manos a la obra.