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viernes, 17 de noviembre de 2017

Los límites biofísicos: en el ángulo muerto de nuestra visión de la realidad.

Hoy, como hemos hecho en otras ocasiones, presentamos un artículo de un autor invitado. Podéis seguirle en su blog personal Camino a Gaia.


Quienes hablamos sobre el colapso de nuestra civilización, del cambio climático, de la crisis energética o un mundo sin petróleo y además lo hacemos con profusión de gráficos y citando serios estudios científicos, corremos sin embargo, el riesgo de presentar el colapso como algo nunca visto. Y quizá sea así a escala planetaria. Pero a escala local, de países o regiones, puede que solo lo veamos como historia repetida, como un retorno a viejos errores y conflictos. Un motivo para ello es que, por lo general, el impacto de las civilizaciones contra los límites biofísicos está ausente de los relatos históricos u oscurecido por la épica. Resumiendo. Los límites biofísicos están en un ángulo muerto de la representación de la realidad política, histórica, económica, legislativa y mediática. Así pues, es necesario preguntarse por la trascendencia en nuestro momento histórico de ese espacio ciego y cómo encontrar un modelo que pueda sernos útil para hacerlo visible.



Podemos comenzar esta tarea con un símil entre las leyes humanas y las leyes de la Naturaleza. Como nuestras leyes son muchas y complejas acercarnos su estructura, que en nuestro tiempo se sintetiza en forma de Constitución política. También en la Naturaleza podemos encontrar una ley de leyes, algo asimilable a una Constitución: las leyes de la Termodinámica. Aparte de ser inmunes a la complejidad, son extremadamente relevantes y reveladoras cuando de límites biofísicos hablamos. Como las paredes de una habitación, los límites, lejos de molestar, son fuente de orden y de estructura... salvo para quien intenta sobrepasarlos a cabezazos. Lo lamento por quienes piensan que la ley de la selva está regida por la competencia y el darwinismo social y que habrá un bonito podio para quienes consigan eliminar a sus congéneres y resto de seres vivos. El éxito descontrolado tiene su reverso tenebroso en la dinámica de poblaciones. Así pues, si establecemos una jerarquía sobre las leyes naturales y humanas, no sería el darwinismo sino la Termodinámica la que estaría en la cúspide.



Decía Einstein que un modelo debe ser tan sencillo como sea posible y tan complejo como sea necesario. Toda representación de la realidad es incompleta, pero reconocida la limitación, estamos preparados para realizar mejores y mas útiles aproximaciones. Podemos por tanto usar modelos termodinámicos para chequear fallos y contradicciones en los análisis basados en parámetros y variables económicas, sociales, políticas, legislativas, etc mediante representaciones lo mas isomórficas posibles. Podemos indagar así la "inconstitucionalidad" de nuestras normas, leyes o aspiraciones respecto a la constitución Termodinámica. Esta técnica sencilla fue la utilizada para iniciar la búsqueda de una solución a la Paradoja de Jevons.



Usando isomorfismos a partir de modelos termodinámicos podemos chequear si determinados modelos no físicos entran en contradicción o se encuentran (o se encontrarán) con límites biofísicos, pudiendo ser útiles para caracterizar los marcos de lo posible.

A partir de este esquema inicial simple, lo siguiente fue caracterizar un sistema termodinámico abierto en relación al crecimiento físico real y buscar sus correlaciones con el modelo económico. Lo mas difícil quizá sea encontrar en nuestro modelo económico equivalencias con unas variables biofísicas que han sido eliminadas deliberadamente. Por suerte, en este caso concreto, Jevons ya había realizado este trabajo mediante observaciones empíricas por lo que el desarrollo del artículo solo necesitaba de aplicar el sentido común con fines divulgativos.




La caracterización de un sistema termodinámico abierto en relación al crecimiento físico y económico puede ser de gran utilidad para establecer los marcos de lo posible.
Los inconvenientes del proceso seguido es que es muy impreciso en cuanto a sus conclusiones y desde luego no sustituye (ni lo pretende) al análisis político, económico, social o legislativo, pero podría permitirnos enmarcar esos análisis dinámicamente. Y eso es mucho en tiempos de confusión generalizada y manipulación mediática ejercida con el máximo descaro.


Cuando el sistema ya no dispone de energía para crecer ni mantenerse



Un sistema como el actual capitalismo globalizado, está compuesto por una gran cantidad de sistemas menores como continentes, países o regiones. Puesto que el crecimiento económico es condición imprescindible para que pueda funcionar, es útil plantearse lo que ocurre cuando ya no hay energía neta para que pueda crecer o mantenerse a escala global y se han agotado los márgenes para mejorar la eficiencia. En este caso, el crecimiento de unos subsistemas solo es posible a costa del decrecimiento de otros. Es el comienzo del canibalismo sistémico. Estados Unidos y Europa han respondido a la crisis mediante los llamados alivios cuantitativos, inyecciones de liquidez y otros eufemismos que se pueden describir en términos profanos como el equivalente a "imprimir dinero". El efecto conseguido no ha sido crear riqueza ni recursos, sino redistribuirlos con un aumento generalizado de las desigualdades sociales en el mundo. No solo acentuando las diferencias Norte-Sur sino también apalancando la extracción de recursos renovables con otros no renovables llevándolos mucho mas allá de su capacidad de carga. Lo que se obtiene con ello es la conversión de recursos renovables que hasta ahora han sido, en recursos no renovables y finitos, agravando mucho mas la situación en el avance hacia el colapso. Está claro que la opción correcta sería usar los recursos que no se renuevan en recuperar y sostener aquellos que si lo hacen y que serán en última instancia aquellos que nos queden. Es decir, deberíamos de dejar de hablar de conservación de la Naturaleza y lanzarnos a un ambicioso plan de recuperación de recursos renovables, manteniendo las áreas protegidas como reservorio de biodiversidad. Solo así podríamos llegar al final del descenso energético con posibilidades de mantener una civilización garantizando a su vez la conservación efectiva de lo que aún nos queda.



Caracterización de un sistema termodinámico con la variable tiempo. En este caso no solo incluimos la energía sino también la materia (recursos).

A una escala mas local, como un país o una región, las políticas son mas concretas y los efectos mas evidentes. Desde el punto de vista económico se ha apostado por salvar lo definitivamente insalvable: los bancos y el sistema financiero. Ya se ha dicho muchas veces que el préstamo con interés necesita de un crecimiento infinito que entra en conflicto palmario con las leyes de la Termodinámica. Así pues, también a escalas locales se muestra el canibalismo sistémico, suavizado por la redistribución global propiciada por los "alivios cuantitativos", mediante la desigualdad social y la destrucción de las clases medias. Llegados a este punto parece que ya no pudierámos hacer nada, pero incluso en fases avanzadas del colapso hay sistemas que deben crecer y otros que desaparecerán de forma controlada o mediante colapso. Es decir, el decrecimiento conjunto, incluso controlado, mostrará asimetrías en subsistemas que no solo pueden crecer, sino que deben crecer para que el impacto de un largo y penoso colapso sea los mas llevadero posible. Así, la agricultura local no dependiente de recursos finitos debe crecer en detrimento de la agricultura industrial kilométrica dependiente de combustibles fósiles, los pueblos deberían crecer y las grandes urbes disminuir su población... Pero también deberemos evitar otras asimetrías que matan y nos dejarían inermes frente a los profundos cambios que vendrán, como así ocurre con las desigualdades sociales.

Hay una resiliencia que construir y debemos entender y asumir que la sostenibilidad no es imposible, es inevitable. Todo el esfuerzo y los recursos que usemos es sostener lo insostenible no hace mas que restarlos a la necesaria transición. La Naturaleza no es artífice de otro castigo que las consecuencias de nuestros actos. Si quemamos un bosque tendremos un erial, si plantamos árboles tendremos un bosque.



La pretensión de este artículo no es convencer a economistas, sociólogos, políticos, religiosos, historiadores, legisladores, periodistas, élites o mayorías mas o menos silenciosas, de la existencia de los límites biofísicos, sino sugerir algunas herramientas de visualización de la mano invisible de la Termodinámica en las diversas representaciones de la realidad. El objetivo es que, como ocurre con un parabrisas transparente que se hace cada vez mas opaco y visible por las vísceras de los insectos estrellados contra el impenetrable cristal, no sea necesaria la destrucción absoluta de la sociedad y la civilización humana para que terminemos aceptando y corrigiendo nuestros errores.

Y que cada persona pueda indagarlos por sí misma.

martes, 14 de noviembre de 2017

La RDA y su fenómeno de solidaridad.

Son las siete y media de la mañana, un día a finales de noviembre. La escarcha en los campos brilla a la luz de las farolas de la carretera. Ando rápido con la bufanda delante de la boca, cuesta arriba en la acera al otro lado de la calle que me separa del campo abierto. A mi izquierda casas unifamiliares con jardines de diseño pragmático, casi lacónico. Enanos de yeso, hiedra abraza las zarpas y escalones de piedra arenisca, abetos plateados, manzanos huesudos, abedules cuyas hojas amarillas están caídas, aun sin ser recogidas del césped, corto y simétrico.

Después de dos kilómetros de marcha rápida llego al colegio. Tengo 11 años, soy alumno del colegio primario politécnico Nr.81 “Robert Weber” en Dresde. Mi nariz empieza a soltar moco líquido y a medida que mi cara entra en calor comienzo a tener la típica sensación de fiebre que dura unos diez minutos. La primera clase del día es “Staatsbürgerkunde” (en inglés coincide bastante con el concepto de “civics” , se podría denominar educación para la ciudadanía).

Todos de pie ejercemos el saludo obligatorio de cada mañana con la mano abierta enzima de la cabeza. El profesor dice en voz alta: ¿Para paz y socialismo, estáis listos? Respondemos en perfecta sincronía en coro: “¡Estamos listos!” …emocionante. La unidad y disciplina colectiva que genera este saludo crea solidaridad en los retos del aprendizaje entre los alumnos durante casi todo el día, pero hay un problema: rechazo por instinto la unidad sentimental forzada. Soy uno de tres en la clase de 26 que solo mueven la boca en el saludo pero no les sale ningún sonido. Los tres somos amigos. Nos une la resistencia silenciosa contra un reglamento moral impuesto. La profesora, una señora que sobrevivió al bombardeo ingles del 13 de febrero 1945, tiene peluca rubia y una barriga apretada en unos pantalones de cuero lacados. Comienza la clase: “Hoy os presento otro personaje importante en la lucha contra la decadencia y la amenaza imperialista. Rosa Luxemburgo, una valiente activista que luchó con mucho coraje. Es un gran ejemplo para la lucha por la libertad democrática de los pueblos y los valores socialistas y anticapitalistas. Se hizo imprescindible en el movimiento del proletariado socialista y …”. Siguen 45 minutos de homenajes superlativos, emotivos y épicos sin dar ninguna referencia concreta a sus textos. Hoy sé, porque he leído algunos textos suyos, que Luxemburgo jamás hubiese tolerado tal adoctrinamiento simplista.

El estándar, lo normal, la uniformidad estaba por todos lados en esta época de mi vida. Tenía la misma ropa que el hijo de mi vecino. Comíamos los domingos todos lo mismo en todas las familias. Pollo asado o redondo de ternera u otra cosa que daban los supermercados, carnicerías y pasteleros estatales en aquel momento. 

                                           Día de la República, llegada de los tractores en la cooperativa agricultura estatal de un pueblo 

Obviamente se hacía un gran esfuerzo por parte de las instituciones (ministerio de cultura y educación, liderado por la esposa de Honecker, Margot) para atender al deseo normal de expresión individual de la gente. La competición amistosa en el ocio era el canal de expresión para la individualidad pero solo bajo un denominador común que era el “anticapitalismo y antimperialismo”. Juegos de atletismo, eventos culturales, literatura, música, absolutamente toda actividad cultural llevaba la connotación ideológica del estado. Usualmente con banderas y simbolismos evidentes como el "martillo y circulo en la corona de púas" o claveles rojos para el ganador de una competición o la paloma blanca como símbolo de la vuelta de ciclismo “Friedensfahrt” (vuelta por la paz). Las discográficas estatales "Amiga" y "Eterna" lanzaron series muy completas de música jazz de origen afroamericano, instrumentalizando el trasfondo esclavista para hacer propaganda antifascista y antiracista. En muchas familias hubo una colección de discos de música jazz y clásica de varios miles de vinilos. Como el Rock/Pop/Funk era un producto de la cultura imperialista decadente y como tal prohibido, se tenia que compensar y fomentar otro tipo de música entre la población.

Mi madre, gitana polaca de nacimiento y amante de la filosofía espiritual de Lev Tolstoi, no tenía sitio en esta sociedad de un régimen que pretendía estar libre de contradicciones ideológicas y así fue que nuestros mejores amigos no eran los altos funcionarios del partido sino los vecinos judíos. Judíos que decían que a pesar de todo lo malo que les había ocurrió como pueblo, también jugaban un papel importante en su genocidio los traidores en las propias filas. Y un judío que critica con matices a los suyos y una gitana que no comprende el racionalismo ateo de Marx eran como arena en el engranaje ideológico de la "República Democrática de Alemania".

                                                     Erich Honecker, Margot Honecker, Nieto: Roberto Yañez, Hija: Sonja Honecker

Es fácil de imaginar que las personas tienen mucho más que aportar desde su biografía que cualquier sistema político normativo que una nación puede albergar. Una República democrática es igual de limitada en su tolerancia que cualquier dictadura si solo se define a través de imágenes de enemigos en común y recurre a despreciar la actuación de los que están fuera del sistema, y sin un examen sobre los propios retos, objetivos, características y una exigencia ética que no puede justificar su imperfección con la, aun peor, ética del otro.

De niño se vivía bastante despreocupado, la seguridad social era 100%. El hecho de que los padres no sufrían miedos existenciales a hipotecas que no pueden pagar o a perder el trabajo, se traspasaba a una tranquilidad de base en los niños. Pero entonces ya era consciente de que esta despreocupación tenía un precio muy alto que pagaba la comunidad entera de la RDA con restricciones intolerables de libertad de expresión, movilidad geográfica y vigilancia secreta por amigos y familiares que actuaban de espía y soplón para la STASI. 

Siendo alguien que le gusta mucho saltarse la reglas, pronto me di cuenta que las consecuencias de saltárselas eran nefastas. Por ejemplo, montamos un mercadillo clandestino con revistas occidentales de música pop, chicles de la república checa y vinilos y casetes de Depeche Mode, Sandra y otros. El día que nos pillaron, estoy seguro, se crearon tres actas familiares mas en los registros de la STASI si no estaban antes por la indisponibilidad de mi madre a hacerse miembro del partido gobernante SED. Fuimos suspendidos una semana del colegio. En esa semana tuvimos visita en casa, primero de la directora del colegio y luego de dos señores desconocidos que hablaron mucho tiempo con mis padres en la mesa de la cocina y luego conmigo. Les conté la verdad, que las revistas llegaban en los paquetes que mandaba la abuela desde Stendal durante el año. Los jubilados que vivían cerca de la frontera tenían permiso para viajar a occidente 2 o 3 veces al año (sin pernoctar).

Después la solicitud de una linea de teléfono fijo nos fue cancelada. Los viajes de vacaciones estatales al mar báltico de todos los meses del verano fueron anulados y mi padre de un día para otro no tenia un Opel Record sino un Scoda MB1000. Mi hermano fue de golpe rechazado en la escuela de ballet "Gret Palluca" aunque había sido admitido previamente (luego en 1990 volvió a presentarse y acabó los estudios superiores de bailarín clásico). 

Todo por mi culpa. Hoy se que fue el método para crear división entre la gente. Hacer pagar a una gran cantidad de personas por una violación de reglas que ha cometido una sola.

Vemos que por mucho que una ideología se dote de valores moralmente positivos como la libertad. la democracia, la igualdad y la educación, no puede funcionar si por debajo se esconde el afán absolutista. El absolutismo, normalmente nacionalista, insiste con una retorica romántica, que todos deberíamos tener claro quien es el gran enemigo y quien es el único que representa los buenos valores de la democracia. Se chantajea la conciencia de la gente con la siguiente dialéctica. "¿Tú no quieres ser demócrata, libre y buena persona? Pues si no te apuntas a lo nuestro eres mala persona y solo miras por ti mismo, los únicos que queremos libertad y democracia somos nosotros. Somos los únicos en el mundo que somos capaces de comprometernos con estos valores".

                                                                   Casal de acampada de los pioneros "Ernst Thälmann"

La democracia es solo una herramienta. No es ningún valor con el que se puede calificar a una persona. Pero los absolutistas hacen uso de este termino para cualificar o descalificar a personas a nivel moral e incluso muy personal con amenazas. 

En el año 1987 se produjeron varias reuniones entre Gorbachov, Kohl y otros lideres de occidente. El caso era que Alemania occidental y Gran Bretaña tanto como la URSS y la RDA estaban muy mal económicamente. De forma muy resumida se negoció la abertura del telón de acero y el fin de la guerra fría con la abertura de las fronteras entre los dos estados alemanes.

El 90% de la Industria y producción agrícola de la RDA fue subrogada a inversores alemanes occidentales a precios en muchas ocasiones tan solo simbólicos. Un win-win. La casta política de la RDA ha podido escabullirse de una tragedia social y económica al no tener que responsabilizarse por la miserable infraestructura que dejó el sistema de economía planificada. Su gobierno salio del lío como victima idealista y naif, teniendo aun hoy, mucha gente a su lado. Por otro lado, la nefasta economía occidental ha tenido la gran oportunidad de invertir en nuevos negocios y de llegar a 15 millones de nuevos consumidores, hambrientos por los productos occidentales. La expropiación civil del año 1949 se anuló y los hijos o nietos pudieron reclamar su vieja herencia (casa, campos, manufacturas).

Una gran parte de la población quería un estado nuevo y transitorio para la RDA. Un nuevo socialismo sin corrupción ni espionaje civil. Pero su voz no tenia partidos y por tanto ningún reflejo parlamentario, tampoco interesaba a los fuerzas externas que ya habían definido el destino y la agenda para la anexión completa del estado ex-comunista alemán. La burocracia capitalista estiró sus ocho brazos de pulpo y ahogó cualquier propuesta para un estado mejor con falsas promesas de prosperidad infinita y libertad absoluta, bien fundadas en las formulas incomprensibles y esotéricas de la escuela de economía política de los años 70. Simplemente no era el plan volver a intentarlo. 


A la gente se les había permitido manifestarse para la re-unificación de Alemania desde 1988 porque era nulo su impacto, ya fue decido años atrás que así lo fuera. Cuando entre 1990 y 1995 las voces criticas en las masas aumentaban y exigían cada vez mas, ya no había policía, ni cuerpo militar, ni profesores, ni instituciones que les escucharan. Simplemente fueron ignorados. En esa época, Alemania oriental parecía un paraíso para anarquistas. Montamos clubes de música tecno, exposiciones, conciertos, cines de fumadores con bar con sesiones eternas de Tarkovski, Lang y Tarantino, de los que no se sabia si eran ilegales o no porque no había órganos públicos en ningún sitio. Nos drogamos muchísimo. En las escuelas no había libros porque los viejos habían caducado por su contenido manipulado y los nuevos aun no estaban impresos. Hasta 1995 el capitalismo no logró del todo infiltrar la regulación publica a su conveniencia.

Desde entonces sé que cuanta mas libertad del mercado se permita, mas burocracia tiene que haber para la gente que ha de ser protegida de su salvajismo. A cambio, la burocracia que controla el libre mercado es mucho menor en recursos que una que proteja a la gente de él, con cada matiz personal que puede haber en las subculturas socio-económicas. 

Mucha gente de la RDA dice que vivía bastante feliz a pesar de las restricciones y controles. Me hace pensar mucho sobre qué es la libertad. ¿Podría ser que libertad no es la infinita posibilidad de escoger sino mas bien un campo limitado en el que uno se puede mover, pero profundizar dentro de esas posibilidades? ¿No tenemos siempre un limite cuantitativo en la vida de alguna manera? ¿No es libertad realmente la posibilidad de mejorar el aspecto cualitativo de la vida y no crear mas posibilidades cuantitativas simplemente para que las haya?  La gente de la RDA decía que lo que les hizo ejercer solidaridad y por tanto sentirse unidos y felices no eran las pautas morales del estado sino la carencia de recursos y la limitación del desarrollo individual en el ámbito profesional. 
La escasez material resultaba en una abundancia social.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Cambiar el sistema: el factor del gancho

El mundo se puede cambiar, pero ello requiere mucho conocimiento.




Desde Autonomía y Bienvivir proponemos cambios sociales que algunos consideran radicales. Nosotros también, porque consideramos que van dirigidos precisamente a la raíz de los problemas que padecemos. Hemos desarrollado una visión utópica que es muy extraña en la actualidad, en mi opinión porque, como ocurre siempre en las sociedades, se han “reificado” o naturalizado nuestras instituciones sociales, de tal forma que parece tan imposible cambiarlas como a la ley de la gravedad.

En realidad esto no es así, y como dice Satis Khumar, lo que ha sido hecho por el hombre puede ser cambiado por el hombre.

La reificación from JesusN on Vimeo.

Pero aquí hay que hacer algunas precisiones. Si entendemos la sociedad como un sistema complejo, y creo que esta es la forma correcta de entenderla, debemos reconocer que los sistemas dependen de la trayectoria, son históricos. No es posible darnos la vuelta como un calcetín y cambiar nuestras creencias, ideas, y todo lo que motiva nuestros actos de la noche a la mañana. No tengo la conciencia de que esto sea bien comprendido por la gente que me rodea y que es favorable al cambio. La herencia de la modernidad y su énfasis en la razón instrumental nos hace concebir el proceso de cambio de forma similar a como concebimos un proceso de producción. Diseñar, planificar, redactar leyes y ordenes ejecutivas, movilizar recursos, trabajar. Pero el cambio social no funciona así, no es como construir un coche, es más como educar un niño. Tratamos con seres vivos que además tienen ideas que dan sentido a su historia personal.

Los partidarios del decrecimiento, muchos de los cuales proceden de la izquierda, están lastrados por las ideas heredadas de su tradición de pensamiento, que incluye conceptos como “modo de producción capitalista”, que nos alejan de una idea cabal sobre el cambio social. La derecha, por el contrario, con pensadores como Milton Friedman o Friedrich von Hayek, ha comprendido mejor ese proceso, obteniendo de esta forma una ventaja sustancial, que le ha permitido obtener una innegable hegemonía cultural.

El eterno debate entre reforma o revolución en el que se suelen quedar encalladas las reflexiones sobre el cambio desaparece en cuanto empiezas a pensar en términos de sistema. El cambio puede ser paulatino o suceder de golpe, pero el activista tiene poco control sobre ello, depende del estado del sistema. Para hacer una revolución es necesario una masa importante de población muy concienciada, y ello no es posible sin un proceso de cambio paulatino previo, que haga que se tome conciencia de que los problemas son acuciantes y son necesarias medidas drásticas.

En un artículo en mi blog personal, desarrollé estas ideas con más detalle, fijándome en varios ejemplos exitosos de cambio social. Allí defendí que dado que nos encontramos en un contexto inestable, o como mucho estable a medio plazo, y no podemos tener mucha confianza en nuestras intervenciones (no podemos asegurar que conduzcan a un cambio exitoso) lo mejor que podemos hacer es lanzar apuestas, actuar, aunque sea sin mucho conocimiento, y evaluar rápidamente los resultados para corregir rápidamente el rumbo si es preciso.



Los resultados que se están consiguiendo no son demasiado deslumbrantes. En cuanto a la concienciación, se genera mucho contenido en blogs pero la penetración es escasa en publicaciones más mayoritarias. En cuanto a las prácticas económicas alternativas, son muy minoritarias, y todavía lo es más el impacto de estas ideas en las leyes y la política. Entre los hechos positivos que podemos ver están la aceptación del cambio climático como una realidad y la consolidación del marco de los “planetary boundaries” a nivel científico. Son buenas noticias que llegan desde el ámbito académico, pero muy restringidas al campo de las ciencias naturales, mientras que los académicos más cercanos a la política continúan manteniendo una lealtad numantina al neoliberalismo.

Si tomamos al pie de letra mi recomendación de experimentar y analizar el resultado para modificar el rumbo, la realidad nos muestra de forma muy clara la necesidad de un giro de timón ¿Hacía donde? Ese es el debate. Una pequeña pista nos la muestra Malcolm Gladwell en su libro El punto clave.

En una parte del libro, que me recordó tremendamente a los debates que solemos tener en Autonomía y Bienvivir y en los foros decrecentistas, Gladwell nos habla de un experimento sobre la prevención de una enfermedad, el tétanos. Me resultó muy curioso que el experimento, inicialmente, consideró dos variables sobre las que a menudo solemos debatir, presentar una información de manera “cruda”, con todas sus implicaciones, lo que algunos llaman “alarmista”, o presentarla de manera más bien aséptica. En este experimento se repartieron dos folletos, uno donde se mostraban crudamente las consecuencias del tétanos, con fotos de seres humanos pasando mucho sufrimiento por la enfermedad, y otro folleto donde se describía el problema de forma anti-sensacionalista. Posteriormente se pasó un test a los sujetos que habían participado en el experimento, y se vio que, de forma poco sorprendente, quienes estaban más preocupados por la enfermedad eran los que habían leído el folleto más alarmista. Sin embargo, la sorpresa llegó después, cuando solo se vacunó contra la enfermedad un 3% de las personas informadas. Además, el hecho de vacunarse o no carecía de relación con haber recibido un folleto u otro. Una primera conclusión sería que presentar la información de forma más o menos alarmista es irrelevante de cara a que las personas actúen en favor del cambio. Sin embargo lo más interesante no es esto, sino que cuando se modificó el experimento incluyendo en el folleto un pequeño mapa con el lugar (conocido por todos de antemano) donde los alumnos podían vacunarse, el porcentaje de los que lo hicieron subió al 28%.

Lo único que hizo falta fue un cambio sutil en la presentación. Los estudiantes necesitaban saber cómo encajar el asunto del tétanos en sus vidas, y la información adicional que implicaban aquel mapita y los horarios en que se realizaba la vacunación hizo que pasara de ser una lección abstracta sobre riesgo sanitario (una lección más dentro del conjunto de incontables lecciones académicas que habían recibido a lo largo de su carrera universitaria) a convertirse en un consejo médico práctico y personal. Así que, en cuanto el consejo se vio como algo práctico y personal, tuvo éxito.

Práctico y personal, fijémonos en este último punto: personal. Las invocaciones para superar el “sistema capitalista” o (de forma mucho más precisa) la modernidad, para cambiar el sistema, no son demasiado personales, al fin y al cabo no es una tarea que uno se pueda echar a los hombros de forma personal. Puede ser una invocación para unirse a un movimiento colectivo pero ¿cual es la tarea de uno allí? ¿Existe una agenda clara con acciones concretas?

Añadir un mapa con unos horarios en nuestro discurso implica invitar a quién recibe el mensaje a realizar una acción concreta, que debe realizar personalmente. Eso no es fácil, pero quizás se puedan encontrar unas pocas, por ejemplo unirse a una cooperativa de consumo y producción de energías renovables ¿Estamos, como diría Bauman, aplicando soluciones individuales a problemas colectivos? Pues no, una solución individual es ir al psicólogo porque te sientes mal ante la deshumanización creciente, pero en nuestro caso, especialmente si tenemos éxito y conseguimos movilizar a un 28% de la población como en el ejemplo, nos estaremos moviendo en el terreno sistémico de las normas sociales.



A partir de ese porcentaje el grupo empieza a ejercer una presión importante sobre los no convencidos y puede alcanzarse un punto de inflexión que convierta lo bizarro en la nueva norma. En el futuro espero dedicar algún otro espacio a esta distinción clave entre lo individual y lo sistémico.

Pero ¿no estaremos, a través de pequeños cambios, apuntalando un sistema que está destinado a desaparecer más pronto que tarde? No es posible responder a esta pregunta como no es posible predecir el futuro. Para reducir la incertidumbre conviene ir haciendo un mapa cada más detallado del sistema, pero yo me atrevo a aventurar algunas ideas, en primer lugar, no veo que la crisis de 2008 haya desencadenado un movimiento ni hacia la sostenibilidad ni hacia la igualdad, por el contrario veo un movimiento hacia el caos.

Es difícil que la población realice un giro de 180 grados desde sus creencias actuales hacia un estilo de vida y unas normas sociales totalmente opuestas, como son las que planteamos desde Autonomía y Bienvivir, incluso tras una nueva crisis económica. Veo más factible que haya pasos previos mucho antes de que desarrollen la creencia en la necesidad de un cambio radical. El factor del gancho nos habla de transmitir la información de forma que sea un revulsivo para el actuar del individuo, pero también hay que considerar que al actuar se modifica su conciencia. Por ejemplo, si alguien está preocupado por el cambio climático y decide unirse a una cooperativa de producción y consumo es posible, y probable, que ese hecho le haga ser mucho másfavorable a una legislación que favorezca a las cooperativas, incluso es probable que el hecho de actuar, de hacer algo, le haga mucho más consciente de los problemas de sostenibilidad.

Propongo que tengamos en cuenta el conocimiento que nos ofrecen Gladwell y otros e intentemos lanzar proyectos e ideas que rebasen el punto crítico, y se conviertan en normas sociales que cambien la conciencia de los individuos acerca del mundo en el que viven. Se trata de dar pasos, evaluar, y dar más pasos, pero sin dar el primer paso no será posible dar el segundo.

lunes, 30 de octubre de 2017

Renata Adler, "la gran dama" del periodismo americano ha vuelto en una "lancha rápida" de los años 70.

Los años 70 suelen despertar imágenes sobre todo de la escena de música de esa época. A cambio en la literatura quedan pocos recuerdos excepto tal vez la ciencia ficción tan colorida y apocalíptica. 

Una escritora y periodista de Nueva York que fue una de las mujeres intelectuales y escandalosas de la época fue Renata Adler. Nacida en 1937 en Milán, de padres alemanes, pasó por varias universidades y cursos en Estados Unidos y Francia. Con una educación muy variada en el ámbito de las humanidades que coincide con la época del estructuralismo en la teoría literaria, no es de extrañar que su primera novela "Speedboat" (lancha rápida) resulta ser un ejercicio de de-construcción tal y como Jacques Derrida lo había pensado y querido. Esta novela, a priori, no pretende revelar nada escondido en la sociedad pero el estilo narrativo fluido, frenético y en dialogo directo con los objetos desmantela en cada pagina tópicos y hábitos de esa época. 

También con sus ensayos y artículos, que escribió para el "New York Times", fue, junto con Susan Sontag, una de las mujeres más influyentas de América del Norte en los años setenta y ochenta.

Después de varios textos críticos (uno fue un comentario mordaz sobre un libro de un compañero, un popular crítico de cine, y otro escándalo siguió con un libro lleno de información  crítica privilegiada a la "New Yorker") desapareció de la escena. 



En 2013, la serie de libros "The New York Review of Books Classics" publicó de nuevo la novela debut del año 1976 "Speedboat" de Renata Adler, propiciando así una nueva aparición para la autora de 75 años.

La editorial madrileña "Sexto Piso" lanzó la novela en 2015 en una nueva edición "lancha rapida" con una traducción de Javier Guerrero, haciendo así un libro de culto listo para una nueva generación de lectores hispanohablantes. 

En la novela, el lector acompaña a la protagonista Jen Fain a través de su variada vida en Nueva York. Es periodista y además de sus actividades como profesora y reportera universitaria, es principalmente una mujer independiente de unos treinta años, que está luchando por comprender a sus colegas y amigos neuróticos.

La narración no es una trama continua, sino que son momentos y pequeños episodios en la vida de Jen en un ritmo mas bien arbitrario. Sus reflexiones son directas y a menudo parecen como registros para una columna o un reportaje. Pero también aparecen escenas pequeñas y cotidianas, que podrían encontrarse en una revista en la sección "Nueva York y el mundo". La mayor parte del estilo narrativo se compone de un flujo de observaciones y comentarios sobre ellas que carece del filtro de una dramaturgia. Gerard Genette lo llamó un "fluir de la conciencia narrado" y en efecto, así es en algunos tramos. 

En ocasiones el lector se ve inmerso en una tormenta de observaciones rápidamente expuestas, tan rápidas que hay que seguirlas con velocidad para no perder el foco y entrar en un modo que yo llamo "lectura de visión borrosa"  Exige atención absoluta pero compensa con el placer de experimentar un documental en tiempo real a través de descripciones precisas y tan acertadas que a menudo provoca la sensación de conocer a fondo la cultura que se esta revelando. 


"Speedboat" se divide en siete capítulos que no proporcionan una pista para un enlace o un arco dramático más grande. Algunos momentos son, desafortunadamente, algo superficiales y desinhibidos. 

A veces uno se pregunta por qué la autora está hablando de este asunto en este momento y no de otro. Esta aleatoriedad hace que sea difícil para el lector después de las primeras cien páginas encontrar interés en más escenas de la vida de Jen Fains. No obstante existe claramente un arco dramatúrgico entre los demás individuos que son amigos y compañeros, que a su vez va creando una marco completo sobre el psicodrama de ellos y así mantiene la tensión. 

La novela de Adler es sólida en los tramos donde Fain analiza con precisión el comportamiento y las acciones de los neoyorquinos. Por ejemplo, ella describe al pedante administrador del archivo de un periódico para el que trabaja. Este hombre está ansioso por cumplir con las directivas sobre los expedientes del archivo. Cuando Jen, como todos los periodistas en este periódico, viola las reglas al llevarse una carpeta con un dossier a casa, intenta explicarle en una discusión que su acción no podía haber sido catastrófica. Como ella no logra nada con argumentos racionales, guarda silencio, y en dos frases resume el interior del archivista: "La gente parece infeliz de tantas maneras diferentes. Siempre me gustaron, los sombríos guardianes de los archivos ".



El estilo de escritura de Renata Adler es seco, afirmativo e irónico, en el que muestra su talento periodístico, pero no tanto literario. En un momento resume: "En una fiesta, los hombres en una conversación aburrida se intentan salvar yendo a buscar una bebida pero por cortesía también traen una copa a su interlocutor y tienen que volver con dos bebidas a la conversación de la que se fueron y así no saldrán de la situación. Los dos individuos terminan tan borrachas que los que no podían ni verse en un principio acaban de decidiendo irse a vivir juntos." 

También los tramos con reflexiones sobre la profesión de periodista, la manera en que funciona el periodismo, las situaciones que uno atraviesa en esta profesión son bastante enriquecedores y legibles.

Un problema en el contexto actual es que una y otra vez se hace referencia a películas populares o a la música de la América de los años setenta. El problema es que hoy en día solo unos pocos pueden imaginar que hay bajo una serie llamada "Medical Center", un musical con el título "No, No Nanette" o cantantes como Tiny Tim. Fenómenos culturales que aparecen y cuya investigación en otras fuentes interrumpe el proceso de lectura de manera aveces algo molesto.

El carácter experimental no puede sorprender hoy como lo hizo hace 40 años. Uno está familiarizado con el estilo de los informes sueltos y yuxtapuestos. Sin embargo, la novela de Adler aún no ha perdido importancia. "Lancha rápida" muestra a una mujer independiente e interesante que se mueve en todas las capas de la sociedad para examinar críticamente su época y los hábitos de los intelectuales de su entorno. Eso hace que la novela sea interesante para un gran rango de edad. La intemporalidad de la vida cotidiana de un periodista en la ciudad hacen que este "re-descubrimiento" sea relevante en la actualidad. Se podría decir que las observaciones descritas en esta novela actúan de microscopio con zoom en el tiempo atrás para problemas que sufrimos hoy de la misma manera, o al menos nos permite conocer como han comenzado algunos de ellos.

El enlace con la cultura de hoy está en que nos encontramos con este libro con uno de los documentos literarios del comienzo del movimiento progresista posmoderno. Hoy la mayoría de gente no es capaz seguir el ritmo de la comunicación de la prensa y medios sociales. Es imposible desarrollar una postura pensada a cocción lenta. Los métodos y las formas de la comunicación hoy son el microondas y la olla presión o mejor ya directamente se lee todo crudo para no perder tiempo en largos y complejos procesos de cocción lingüística y retorica. Adler escribió un relato sobre su tiempo en una velocidad narrativa que iguala la velocidad de la observación. No hay saltos de tiempo. Se narra en tiempo real. De esta manera fue una de las primeras personas en el ambiente pertinente que ha deducido la dirección que tomaría el desarrollo de la cultura de comunicación con una sintaxis concreta.

De forma no intencionada, "Lancha Rápida" es un libro que refleja la manera de comunicar de hoy, no semántico pero sintáctico. Las frases cortas y lacónicas. El tono seco y comprimido podría ser el comienzo de la gramática de los mensajes de twitter de hoy. Es posible que las redes sociales podrían ser solo el siguiente paso lógico en el desarrollo del periodismo. Un periodismo que hoy ha asumido el rol del canal de comunicación entre todos los mundos. Un periodismo que ya no tiene tiempo para perseguir proyectos propios sino que es instrumentalizado por todos para hablar con todos. En Lancha Rápida experimentamos en la propia piel, de una manera muy impactante, con que lenguaje es posible apagar todo lo racional y seguir una tormenta de nieve lingüística sin precedentes. No hay que preocuparse. Lancha rápida no lava cerebros pero puede que revele demasiado.


martes, 24 de octubre de 2017

Ciencia con conciencia: 40 años de una genuina propuesta para el bienvivir

“La enorme masa de saber cuantificable y técnicamente utilizable no es más que veneno si se le priva de la fuerza liberadora de la reflexión.”  Edgar Morin

“Decía Bernardo de Chartres que somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no porque la agudeza de nuestra vista ni por la altura de nuestro cuerpo, sino porque somos levantados por su gran altura.  Juan de Salinsbury

Como enmarcaba en el artículo anterior sobre el análisis del libro Homo Cooperans 2.0, la búsqueda de un objeto o idea podría darse en tres escenarios diferentes; un escenario con luz, otro con sombras y otro invisible. Aplicables también mayormente a los marcos presente, pasado y futuro. En esta construcción del paradigma del “bienvivir” suelo acercarme a ideas, artículos, libros del presente porque, por la regla heurística de no emplear mucho tiempo, hay muchas probabilidades de que estos ya más o menos contienen o han tenido en cuenta ideas del pasado. Sin embargo, a veces en la historia, hay bifurcaciones que dejan a ciertos autores o ideas en un camino no tan transitado. 


En mi opinión, este podría ser el caso de Carlos A. Mallmann del que tomé prestado sus ideas de desarrollo humano y necesidades como una de las tres patas o teorías fundamentales para el modelo normativo de sostenibilidad que construí. En aquel momento no tuve mucho tiempo de indagar en su obra, pero justo esta semana he hecho una búsqueda intensiva y me he encontrado con este documento que presentó en la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) hace exactamente 40 años. Era una reunión de expertos sobre investigación y necesidades humanas que se realizó en Paris entre el 24 y 28 de octubre de 1977. Es un documento corto que merece la pena leerlo, en lugar de hacer un resumen donde perdería su esencia y mensaje. El documento se titula “Prioridades de investigación y conocimiento holístico” que puede descargarse aquí. No obstante, he tomado uno de sus gráficos principales sobre las necesidades y satisfactores humanos, parecido al que había presentado en 1973 en un congreso en México, el cual tomé como referencia para mi trabajo. Este diagrama nos da esa gran perspectiva o mapa a tener en cuenta para guiarnos a través del proceso de la vida humana. Ahora cada explorador o exploradora tiene que tomar su brújula interior y con sus propias decisiones, intentar guiarse a través de esa experiencia que es la vida humana.


Los aspectos más relevantes del documento en general, hacen hincapié, a mi parecer, en dirección a tres prioridades que darían un gran paso de la humanidad hacia el bienvivir:

1ª) La importancia del conocimiento holístico en la ciencia frente al conocimiento analítico. Ya que la UNESCO, en aquel tiempo, era la única organización de la ONU que tenía un mandato holístico en relación al conocimiento. Era necesario revertir ese proceso de fragmentación del conocimiento con el fin de revertir el proceso que estaba deformando nuestra actitudes y sociedades.

2º) En el ámbito de las necesidades humanas, la propuesta constructiva de Mallmann exponía un modelo holístico de las necesidades y su funcionamiento. Una vez conocido el modelo, lo prioritario en investigación era orientarse a conseguir lo antes posible una satisfacción perdurable de las necesidades humanas relacionadas con el vivir (mantenimiento, protección y amor), de acuerdo con los deseos expresados por la propia población contribuyendo al mismo tiempo a la mejora de la satisfacción de las restantes necesidades humanas (convivencia, crecimiento y perfección)

3º) Finalmente, de los cinco problemas que planteaba la satisfacción de las necesidades humanas vitales en el texto, uno de ellos, es prácticamente universal y afecta a todas las sociedades del mundo. Este trataba de las relaciones autoritarias y discriminatorias hacia la mujer. No sólo afecta a los países menos desarrollados sino también a los más desarrollados. Por lo tanto, una iniciativa a resolver este problema pondría en común un objetivo idéntico para todos los países. La solución de ese problema daría sinergias con otras necesidades.

Una vez presentado ese documento para aquellos cuya curiosidad les haga abrir la puerta de su lectura, analizaré el contexto de la época de ese documento junto con algún otro de Mallmann que he encontrado en inglés. El objetivo es dar visibilidad a esas propuestas que van dirigidas hacia un camino hacia el bienvivir que quedó realmente poco transitado. Hay que darse cuenta que en 1979 y en 1981 en el Reino Unido y en USA entraron como ministra y presidente Margaret Thatcher y Ronald Reagan respectivamente. Fueron unos largos mandatos que movieron la ventana de Overton en la agenda económica y política mundial hacia el lado contrario del bienvivir. Por lo tanto, las propuestas de Mallmann y otros investigadores para un mundo mejor quedaron ciertamente enmudecidas ante el ruido atronador del movimiento neoliberal que aún perdura en nuestros días. Habría que preguntarse ¿qué habría pasado con esas propuestas si en aquella época el movimiento neoliberal no hubiera tomado el poder? Realmente no se puede cambiar esa historia. Hay que aceptarla, pero sí que se puede dar justicia moral a la agenda que no siguió y retomarla con fuerza en aquellos movimientos alternativos de estos días que de uno u otro modo continuaron por aquel sendero.


Un lugar en el mundo. El modelo mundial Latinoamericano


Carlos A. Mallmann, físico-matemático fue el primer presidente del consejo directivo de la Fundación Bariloche en Argentina. Esta organización se hizo famosa en los años 70 por su modelo mundial Latinoamericano (MML) o modelo Bariloche que era la alternativa al modelo planteado en el MIT, el modelo World 3 cuyos datos fueron utilizados para escribir el libro “Los límites del crecimiento” (1972). Este libro ha marcado mucho la agenda medioambiental y política que llega hasta nuestros días. Se han escrito nuevas versiones de ese libro, 20, 30 y 40 años después. Del mismo modo, del Modelo Mundial Latinoamericano se han escrito revisiones 30 y 40 años después apelando a la vigencia de ese modelo. ¿Cuáles eran las principales diferencias entre los dos modelos? ¿Cuál era el camino que se proponía desde el Sur y que devino en el menos transitado? Como ambos modelos se basaban en las matemáticas, en lo técnico, lo que añade complejidad para los no entendidos, me centraré en dar unas pinceladas sobre la filosofía de la que partía MML y así dar voz para que por lo menos pueda ser escuchado. Como bien articulada nuestro compañero en el anterior artículo de este blog, los axiomas que damos por buenos, necesitan de tiempo en tiempo una reflexión. Similar a la propuesta de Edgar Morin en su libro Ciencia con consciencia, los autores del MML partían de una postura ético-política. Así, Scolnik, uno de sus autores, señalaba como las técnicas matemáticas se pueden y deben usar como herramientas para el diseño de políticas. Es decir, la ciencia no es aséptica y una vez asimilado esto, hay que hacer transparente y conscientes los porqués de una elección. A ser posible darle el sentido moral a lo que se hace.

Gallopin, otro de los autores del MML, aclaraba hace un año junto con otros autores las diferencias entre los modelos y la conciencia de aquel proyecto. Esto tuvo lugar en una conferencia en la Universidad Nacional Litoral (UNL) de Argentian bajo la pregunta ¿Qué mundo queremos?

  “Con el MML no negábamos la posibilidad de límites físicos, ni postulábamos un crecimiento material económico indefinido. Nuestro argumento era que en el horizonte de tiempo considerado y a las escalas globales o regionales, los límites operacionales a la humanidad eran sociopolíticos y no físicos”
“Mientras otros modelos globales se concentraron en la crisis en el futuro, la mayoría de la población ya vivía en la pobreza y la miseria. Ignorar esto equivalía a aceptar el status quo y los valores centrales de la sociedad vigente y subordinar la necesidad de cambio a evitar una catástrofe futura que llevara la crisis al Norte. En este contexto, las políticas orientadas al equilibrio global como las de los 'Límites al Crecimiento' tenderían a asegurar que las injusticias actuales del sistema global se mantuvieran”.
En una interesante investigación llevada a cabo sobre la vigencia del MML cuatro décadas después, apuntaban a cuatro suposiciones fundamentales que consideraban como lo mínimo deseable y alcanzable, teniendo en cuenta las capacidades existentes en los años setenta.
1) Una sociedad socialmente igualitaria puede basarse en la satisfacción de los derechos inalienables de todos los individuos: derecho al alimento, a la vivienda, a la salud y a la educación. El modelo tomó estos derechos para constituir la definición de las necesidades básicas de la humanidad, como una base de construcción inicial.
 2) Se reconocieron múltiples aspiraciones y necesidades, que difieren cualitativamente de las necesidades básicas planteadas. El modelo expresamente dejó estas aspiraciones y necesidades afuera, para focalizarse únicamente en las necesidades básicas.
3) Cada individuo puede participar activamente en la toma de decisiones.
4) La sociedad planteada en el modelo, es no consumista, en el sentido en que consideró que el consumo no es un valor en sí mismo, sino sólo un medio para la satisfacción de las necesidades básicas.
En esa misma conferencia de hace un año, se manifestaba que el MML surgía como una crítica a los modelos capitalista y socialistas tal como habían evolucionado y su propuesta era los fundamentos de una sociedad deseable donde las necesidades humanas básicas para toda la población fueran satisfechas en un previsible futuro, posiblemente, alrededor de 2060. Gallopin afirmaba:
 “En esta propuesta, la participación fue el eje central, tanto como fin en sí mismo y como mecanismo para establecer la legitimidad de las necesidades en la nueva sociedad. Así, la propuesta era más socialista que capitalista, aunque el énfasis central en la participación democrática diferenciaba nuestra propuesta de los países socialistas entonces existentes. Hoy, sería ‘post-capitalista’”
Aquello que, según Gallopin, podría haberse alcanzado en poco más de una generación, no se llegó a realizar por el camino o agenda tomada a nivel global. No obstante, y lamentablemente, aunque aquello no se alcanzó, su mensaje central sigue vigente:
“Hay al menos un camino viable hacia un futuro sustentable y deseable, pero este requiere de cambios institucionales fundamentales y de una transformación del sistema de valores predominante. Las estrategias del ‘todo como siempre’ (business as usual) llevarán a un sufrimiento humano innecesario y extendido y a la insostenibilidad ambiental”.

Necesidades humanas y bienvivir


Como decía Bernardo de Chartres, somos como enanos a los hombros de gigantes. Manfred Max-Neef siguió el camino menos transitado y dejó el camino fácil para adentrarse en el camino arduo de hacer de este mundo un mundo mejor. Después del golpe de estado de Chile donde estaba trabajando se exilió en Argentina y concretamente se dirigió a la fundación Bariloche que estaba fuertemente marcada por Carlos Mallmann. Allí compartió con Mallmann diferentes investigaciones que posteriormente dieron a sus relevantes escritos del desarrollo a escala humana y la economía descalza.

Mallmann también tuvo inspiración en otros gigantes, entre ellos como confiesa en un texto “Moving towards Sinergy” escrito en 1979, se encuentran los libros de Erich Fromm y la música de Gustav Mahler. De este último intuyo que se inspiró para poner un departamento de música en la fundación Bariloche. Es decir, la mirada holística de Mallmann influyó para que la fundación Bariloche no sólo se dedicara a los ámbitos naturales y sociales sino también al Arte alineado con esa triada de Verdad, Bondad y Belleza.

En cuanto a la influencia de Erich Fromm, he podido constatar en los escritos que he leído de Mallmann, las metáforas sobre la sociedad sana y enferma, el concepto del carácter y la influencia del “Arte de Amar”.

Sin ir más lejos dejo el enlace de este texto precioso, utópico de una sociedad en 2100 “Moving towards Sinergy” que merece la pena sus lectura ya que en mi opinión en un canto al bienvivir (texto de 4 páginas en inglés descargable aquí). En él hace hincapié a los dos sucesos que han hecho pasar de una sociedad centrada en el paradigma de la alienación a una sociedad centrada en el paradigma del Amor. Los dos sucesos que cambiaron esa perspectiva fue la revolución interior donde cada uno se interroga, se cuestiona internamente y se hace más consciente y la revolución de la mujer algo que daba por finalizado en 2070 y que en esa época 2100 desde donde lo escribe parece tan obvio que nadie pensaba que tal cosa pudiese suceder antes. El artículo finaliza con dos propuestas, mantener siempre esa reflexión interior de cada uno, aunque ella depare ciertas aflicciones y su propuesta de felicidad que merece enmarcarse:



Finalmente, en uno de los capítulos del libro titulado “Visiones de sociedades deseables” (1979) editado por Masini, Barbieri y Galtung, Mallman escribe sobre las sociedades alternativas orientadas hacia la satisfacción de necesidades. La metáfora que emplea es la de la salud:

“DIAGNÓSTICO Y CURACIÓN

Si tuviera que contestar con una frase la siguiente pregunta:

¿Cuáles son las causas de la extremadamente baja calidad comparativa de la vida que la mayoría de los pueblos ha tenido a lo largo de la historia y tiene todavía en este momento dentro de sus sociedades y en el mundo?

Yo diría que las causas son:

   a) desde un punto de vista social e inter-humano, las formas de organización autócratas, jerárquicas y patriarcales;
    b) desde el punto de vista personal o intra-humano, las estructuras de carácter autoritarias, dependientes y auto-enajenantes; y
   c) desde el punto de vista ambiental o extra-humano, la relación explotativa-posesiva y depredatoria con el hábitat.

El diagnóstico de nuestra enfermedad inmediatamente señala hacia un enunciado general sobre la estrategia social o inter-humana que debemos seguir para curar el mal:

Debemos erradicar las inequidades del existir y, al hacerlo también erradicaremos las inequidades del tener.”

Posteriormente continua con la medicación y se centra en identificar los procesos que reproducen las características culturales de generación en generación, y consecuentemente las perpetúan en el tiempo si no hay cierta ruptura. Esos procesos se dan con la socialización, psicologización y la ambientalización de los niños. La clave principal, señala Mallmann, está en enfocarse en los niños ya que son las personas nuevas y no aculturadas de cada generación y por el hecho psicológico de que los rasgos del carácter adquiridos durante la juventud son más difíciles y penosos de cambiar posteriormente.
Para Mallmann,

 “Las buenas sociedades son aquellas en las que sus miembros satisfacen sus necesidades de una manera sinérgica con ellos mismos, tienen una relación sinérgica con la sociedad y tienen una relación sinérgica con el medio ambiente.”

Finalmente, las propuestas de acción que propone Mallmann deben presentarse para un marco sociocultural específico. En su caso y a modo de ejemplo ya que vive en Argentina proponía para esa sociedad concreta y en ese contexto de tiempo, entre otras medidas:

-       La democratización de las instituciones.
-       La democratización de las familias.
-     Creación de una nueva moneda paralela cuyos billetes serían equivalentes a las horas, días, semanas y meses de trabajo.
-       Democratización de la propiedad del capital.
-    Creación de una nueva rama del poder judicial cuyos atributos fueran la inspección de la distribución de los bienes materiales y no materiales, como por ejemplo, la participación en las decisiones, la educación, la información, el ingreso, el capital, la recreación, etc., y acusar a los poderes gubernamentales que sean responsables de deteriorarlos.


Estudios avanzados: estudios del futuro o cuando lo deseable llega al presente encontrándose con el camino del pasado


Un repaso a la trayectoria profesional de Mallmann hacia 2002 poco antes de jubilarse nos mostraba esta fotografía del camino que había recorrido.

Carlos A. Mallmann. Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Buenos Aires. Argentian. Ha realizado investigación en Física Nuclear de Bajas Energías, 1951-1966; Política Científica y Tecnológica, 1966-1972; Desarrollo Humano, Calidad de Vida, Desarrollo Social, Dinámica Societal de Largo Plazo y Escenarios del Futuro, 1972- 2002. Ha ejercido la docencia, investigación y dirección en la Universidad de Buenos Aires, la Comisión de Energía Atómica e Instituto de Física Balseiro, Argentina; USA Atomic Energy Comisión; Fundación Bariloche; y United Nations University.

Ya hemos hecho referencia a sus estudios sobre desarrollo humano, calidad de vida, desarrollo social y su cooperación en el modelo mundial Latinoamericano. De una formación inicial de Físico-Matemático, se ve cómo empezó su carrera profesional enfocado en temas de Física hasta tomar un camino por temas de desarrollo humano y calidad de vida. En la última parte de su carrera utilizó intensamente la parte matemática para intentar hallar un modelo cíclico. Este fue uno de sus trabajos más complejos. Junto con Lemarchand desarrolló un modelo formalizado matemáticamente donde se pudiera explicar los orígenes de los fenómenos de auto-organización que de alguna forma generan patrones temporales en las sociedades. Dentro de cada ciclo encontraron cuatro fases a las que identificaron como:

1) Relacionando y organizando de acuerdo con formulación de identidad social alcanzada en el periodo anterior. Características: conservativa, concordante, afirmativa, reconstructiva y dialógica.
2) Actuando y alcanzando las relaciones y organizaciones establecidas. Características: conducente, estable, certera, constructiva y ordenada.
3) Cuestionando y comprendiendo las acciones y logros previos. Características: crítica, discordante, dubitativa, deconstructiva y confrontativa.
4) Reformulando la identidad social de acuerdo con la experiencia previa. Características: conflictiva, inestable, incierta, destructiva, caótica.
Ante la pregunta de si ese modelo era determinista con respecto a la evolución societaria los autores argumentaban que si y no.

“Sí, en términos de la predictibilidad de la secuencia de preocupaciones de motivación económica y política de las sociedades. No, en términos de las respuestas a esas preocupaciones motivacionales porque estarán determinadas por la lucha entre los actores sociales de una sociedad y su interacción con los actores sociales de otras sociedades.”


Conclusión personal final



Como había comentado al principio, el apoyo en los hombros de Mallmann fue primordial para para la creación de un modelo de sostenibilidad humana holístico que realicé para el Master de Sostenibilidad. Por cuestiones semánticas o lingüísticas he optado por cambiar la capacidad humana de “Perfección”, por la de “Conciencia” manteniendo las necesidades de trascendencia y madurez como elementos para llegar a ella. Así mismo, siguiendo un camino menos transitado he podido construir una red con 10 nodos o elementos que de algún modo u otro, según se apoye o no en una perspectiva ética o moral holística, nos pueden llevar hacia una sociedad enferma o al malvivir o hacia una sociedad deseable o al bienvivir. Esto todavía requiere más investigación holística, pensamiento complejo y probablemente matemáticas si quisiera modelarlo.





Esta nueva revisión exhaustiva de su vida y obra, me ha hecho descubrir nuevos gigantes como sus compañeros en el modelo mundial Latinoamericano y la visión inclusiva de este priorizando las necesidades humanas básicas de la población global. El camino menos transitado suele ser duro, pero si es elegido moralmente es muy significativo. Una ciencia con conciencia, reflexiva sobre los pasos que se van dando es una necesidad humana global. Uno de esos sitios donde la ciencia se hace con conciencia es el Schumacher College en UK, lugar que he podido visitar unas cuantas veces cuando vivía cerca de allí. Pero quizás Daniel Wahl en este magnífico artículo “Ciencia con Conciencia. Schumacher College educación para el siglo XXI” nos da de primera mano las vivencias integrales que allí se desarrollan. Como en ese artículo afirma:

“Lo que necesitamos son ciencias con conciencia, que enfoquen la participación apropiada en los procesos de la vida y no sigan la meta anticuada de las ciencias del siglo XIX, que era establecer la humanidad como dueña de la naturaleza a través de la predicción y el control”

Y para cerrar este artículo  subrayo la cita que el profesor de astro-física, Chris Clarke expresó durante uno de los cursos del Schumacher College titulado “Viendo las ciencias con ojos nuevos”,

“tenemos que empezar a pensar sobre el universo como una conversación, como una comunidad de seres en interacción consigo mismos. Es como que cada organismo está actuando y existiendo en el contexto creado por todos los otros organismos.”



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