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lunes, 3 de diciembre de 2018

"Menos es Max", probablemente el mejor juego educativo del mundo para el bienvivir de la sociedad y el planeta


“Un juego como éste tendría que estar en todas las casas, escuelas y en los despachos donde se toman grandes decisiones. Recomiendo una partidita a todos aquellos que se dedican a la virtuosa tarea de educar, aprender y crecer. Gracias.” Silvia (Madrid)

“Me ha gustado porque nos ayuda a entender nuestras necesidades”, 14 años, estudiante de Secundaria.

“Te abre los ojos respecto a cosas que tenías preconcebidas como buenas o malas”, estudiante enfermería, Universidad de Cantabria.

“Hemos trabajado en equipo, nos hemos reído, compartido opiniones. Es muy beneficioso para nuestras vidas en lo personal.”, alumna de Secundaria, IES Vega de Toranzo

“Es muy divertido y plantea cuestiones indispensables para comprender el mundo; mientras se lo pasan bien un rato, les ayudamos a buscar formas de mejorarlo.”, tutora Secundaria IES José Hierro.

“Tiene un buen diseño, es fácil de entender, rápido, entretenido y te quedas con ganas de más”, jugón, Asociación Trenti.

“Es muy completo: formación, valores, cooperación, diálogo, reflexión y diversión. Llegar a la reflexión por sus propios medios”, tutora Secundaria, IES La Granja


Llevaba esperando unas semanas para jugar a “Menos es Max”, cuando, hace diez días pude ya, finalmente, echar una partida con Belén y Carmen de la asociación “A Volar” y principales creadoras de este maravilloso juego. Puedo decir que fue increíble. Superaron todas mis expectativas sobre las ya altas perspectivas que tenía del juego. Puede ser una provocación semejante título, pero en este artículo, aparte de mostrar las dinámicas y filosofía de este juego, justificaré tal predicción que podría resumir así:

"Un sorprendente y fascinante juego para sentir, entender y experimentar la economía en la vida y la vida en la economía."


Y de vida y economía que impregnan nuestras decisiones y pensamientos diarios es de lo que trata el juego. Si los modelos económicos que vivimos están amenazando nuestra vida a través de las cada vez más numerosas crisis personales, sociales y ambientales, el nuevo marco planteado en el juego, el de las necesidades humanas, restablece el equilibrio poniendo la vida por encima de la economía.

El juego está basado en una economía por el Bien Común y en el libro “Economía a escala humana” de Manfred Max-Neef, Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn, descargable gratuitamente aquí y considerado por la Universidad de Cambridge como uno de los 50 libros más importantes en materia de sostenibilidad. Además, esta iniciativa inspiradora de crear el juego a través de las ideas de la economía a escala humana, ha llevado a este a ganar el premio nacional “Humanidad y Medio” de Camargo en la categoría de sostenibilidad.



Son mucho los adjetivos que se pueden poner al juego: divertido, transformativo, educativo, entretenido, reflexivo, estratégico, familiar, interactivo…y por todo ello no sólo es recomendado para niños (a partir de 10 años) y jóvenes sino para familias y adultos. De este modo tan lúdico y estimulante, a través del juego, estamos haciendo una llamada a la creatividad, a la innovación o a la transformación para que pueda emerger más rápidamente ese nuevo paradigma que aquí llamamos bienvivir.



En el juego pueden jugar de 2 a 5 personas a través de un tablero que nos señala la filosofía de nuestro viaje. Este nos enmarca el juego a través de una metáfora de nuestra vida.

"Caminante, tú decides el camino y nadie más. Caminante hila fino, se hace camino al optar. Prueba a sentir el camino y discurre un poco más. Alas, pesos, soles, venenos, tu tiempo te vas a jugar. Caminante, haz tu camino con lo que te impulsa a volar."

Así la filosofía que hay detrás del juego nos indica, textualmente que:

"simula un viaje vital, donde lo único que tenemos (y no tenemos) es tiempo. Una travesía, no exenta de sorpresas, en la que iremos eligiendo experiencias que nos potencian o nos lastran. Con nuestras cartas no pretendemos juzgar, cada quien tiene que encontrar sus respuestas. Lo interesante es encontrar nuestras necesidades y el proceso en el que para satisfacerlas nos vamos construyendo y acercando a la mejor versión de lo que somos, como personas y como sociedad."


El objetivo del juego es satisfacer las nueve necesidades humanas fundamentales a través de las alas que podemos conseguir a través de las 72 cartas de las que consta, de las cuales 12 son sorpresas agradables o desagradables de la vida. Y en esas cartas reside la clave del juego. Son ellas las que actuaran de reflejo en las primeras partidas sobre nuestros sentimientos, pensamientos y acciones. Apostar o no apostar, esta es la cuestión y si se apuesta, cuanto de tu vida (20 cronos de tiempo disponibles) estás dispuesto arriesgar. Una hermosa filosofía que podría plantearse como cuando ganar no es perjudicar a los demás o vivir y dejar vivir. En ese camino lúdico del juego nos encontraremos alas que satisfacen nuestras necesidades y pesos que nos arrastran lejos de ellas, además de ver que con nuestras decisiones fomentamos que el bien común brille con sus soles o bien lo carguemos con venenos que erosionan la vida. Y para que esa vida siga, no se podrá terminar la partida con venenos en el bien común.




Como comentaba en un artículo anterior, la vida es una paradoja. En esta sociedad, en nuestro camino diario de vida, nos encontramos con un aumento de esas paradojas que se refleja en lo que sentimos, pensamos y hacemos. El planteamiento que proponía era ver las paradojas como señales que indican que debemos pararnos ante ellas para examinarlas cuidadosamente y no obviarlas. Ellas encierran destellos de verdad, de realidad, de sentido. Cuando escribí aquel artículo estaba esperando jugar mi primera partida a este juego y después de haberlo hecho puedo decir que “Menos es Max”, es realmente un juego para desarrollar nuestro pensamiento paradójico. Este es el pensamiento que nos descubre que las ideas que se encuentran detrás de esas paradojas que nos encontramos diariamente, si no los obviamos, pueden mantenernos humanos para sentir, pueden hacernos sabios entendiéndolas y pueden propiciar sacar el lado más creativo de nosotros para construir el mundo que queremos.


Sentir para mantenernos humanos


“¡Este juego está mal! ¡es fácil conseguir afecto y en la vida real no!, 14 años, estudiante de Secundaria, IES Valle de Piélagos.

“Aborda temas que conmueven y remueven”, tutora Secundaria IES José Hierro

“He aprendido y es más divertido que copiar.”, 11 años, estudiante de Secundaria, IES Ría San Martín.

En el NESI Forum de 2017, Tessa Wernink nos decía que la mano invisible se había vuelto tan invisible que se había perdido la conexión con lo que hay detrás de los productos que usamos. Y detrás de esos productos hay materiales del Planeta Tierra y personas que sentimos, que tenemos una vida. Esa desconexión también nos está haciendo perder una de las herramientas que nos hacen más humanos, la empatía. Además de la empatía, las emociones y sentimientos están siendo amenazados por una nueva narrativa tecno-optimista basada en la racionalidad más pura que quiere desconectarnos de ese binomio indisoluble que es “sentir-pensar” que nos hace tan humanos. Incluso los juegos online están suplantando a las personas por un avatar. “Menos es Max” nos devuelve a jugar mirándonos a la cara, favoreciendo las relaciones, las reflexiones y los debates entre iguales. En el fondo, es un proceso que nos lleva a la inclusión, la cara opuesta de esa desconectada mano invisible. Uno de los alumnos de secundaria que había jugado comentaba que además de aprender, había socializado en clase.



Por otra parte, no podemos desprendernos de las emociones. Como bien nos dice el neurocientífico Francisco Mora, la emoción es la energía que mueve al mundo y el cerebro sólo aprende si hay emoción. Las experiencias recogidas por las creadoras jugando con más de mil jugadores, muestran esa conexión entre juego y aprendizaje que tan claramente vemos en nuestros parientes mamíferos. Ya decía Johan Huizinga, autor de ese clásico, Homo Ludens, “el juego oprime y libera, el juego arrebata, electriza, hechiza.” Yo añadiría, el juego nos hace sentir, nos hace mostrar un corazón visible para mantenernos humanos.


Entender para hacernos sabios


“¡Ah! ¡Ya entiendo! ¡Es un juego para aprender a ser feliz!, 15 años, estudiante de Filosofía en Secundaria, IES Sta. Clara.

“Óptimo para la reflexión. En edades más tempranas ideal para hablar en familia sobre los valores. Aprendizaje de las necesidades que son importantes en la vida.”, docente Escuela de Enfermería, Universidad de Cantabria.

“¡Aquí los profesores tenemos que aprender más que los alumnos!”, tutora Secundaria, IES José del Campo.

Entre los muchos testimonios que se han recogido jugando a “Menos es Max” se puede destacar el de una estudiante de primeros cursos de secundaria que jugó unas cuantas veces y comentó que ahora entendía porque prefería más a una amiga que otra. Las dos le daban afecto y ocio, pero una de ellas además le daba libertad y por lo tanto identidad. La forma de salirse de marcos establecidos y optar por otros marcos, como los propuestos por el juego “Menos es Max”, genera destellos tan brillantes como el de esta estudiante. Ya nos lo decía el lingüista George Lakoff: 

"Cambiar de marco es cambiar el modo que tiene la gente de ver el mundo. Es cambiar lo que se entiende por sentido común. Puesto que el lenguaje activa los marcos, los nuevos marcos requieren un nuevo lenguaje. Pensar de modo diferente requiere hablar de modo diferente."

“Menos es Max”, te centra el juego en ese marco de las nueve necesidades fundamentales. Si se aceptan las reglas de ese nuevo marco, la mirada y el pensamiento cambian dándose situaciones como la anterior. Es como ese pez volador que, al poder salir del agua, puede observar otra perspectiva diferente de la de aquellos que sólo están sumergidos. A las personas nos pasa lo mismo, vivimos sumergidos en un paradigma y mayormente cuando el paradigma en el que vivimos empieza a resquebrajarse por las sucesivas crisis que le asaltan, es cuando empezamos a cuestionarlo. Es ahí donde surge nuestro primer pensamiento, un pensamiento crítico. Con la mirada más crítica, quizás empecemos a ver las distintas relaciones que se dan en el sistema, pensamiento sistémico. Finalmente, parándonos ante esas paradójicas contradicciones dentro de este complejo binomio Planeta-Sociedad podemos encontrar un destello de verdad gracias a ese pensamiento paradójico


             Parte delantera y trasera de una carta

También Johan Huizinga nos recordaba en Homo Ludens el origen etimológico de escuela, que venía a significar ocio, tiempo libre, es decir, todo lo opuesto al marco tan estructurado de la escuela actual. Quizás debamos cambiar de marco, volver a sus orígenes como hace "Menos es Max". Este, al ofrecernos un marco lúdico para repensar los temas sociales y ambientales que nos atañen como humanos, nos devuelve a ese primer sentido etimológico de escuela, el de ocio, para aprender y hacernos más sabios.



Experimentar para manifestarnos como creadores del mundo que queremos


“Te hace ver que lo que haces tiene consecuencias y que el mundo es más grande aparte de todo lo que rodea tu vida.”, estudiante de enfermería, Universidad de Cantabria.

“Es chulo y te enseña que con menos cosas mejores se hacen más cosas que con más cosas y peores”, 11 años, IES Valle del Saja

“Aborda los problemas de la humanidad desde un punto de vista lúdico. Los chavales y chavalas lo pasan bien y se van dando cuenta de lo que hace falta y cómo pueden ellos colaborar”, tutora Secundaria, IES Vega de Toranzo

Finalmente, después de emocionarse jugando y aprendiendo parece que el juego ya ha acabado. Pero no, nos falta la parte experimental, la parte vivencial, sobre todo en los asuntos más cercanos o locales que nos atañen. La sorpresa viene al girar el tablero y no encontrarlo vacío. Belén y Carmen han pensado con sinergia, necesidad que tenía en cuenta como fundamental, Carlos Mallmann, el científico con consciencia que acogió a Max-Neef en la fundación Bariloche, tras su salida de Chile por el golpe militar de 1973.



La parte de atrás es la parte más transformadora, la que pone nuestras emociones, esa energía que mueve el mundo y nuestros pensamientos en un marco de experimentar el bien común y las necesidades humanas. Dependiendo del contexto, familiar, escolar, organizacional, se puede hacer un plan de acción-reflexión sobre un tema concreto de una carta que elijamos. Esta puede ser inspiradora, con muchas alas, o puede ser algo venenosa, con pesos que nos arrastran.  En este último caso, podemos revertir la situación creando algo para cambiarlo. Muchos profesores de primaria y secundaria se habrán sorprendido de las iniciativas que han desarrollado sus estudiantes cuando se les deja libertad. Por ejemplo, alumnos de Cesar Bona en Muel desarrollaron en un blog, el cuarto hocico, una protectora de animales virtual. Con ello pedían que no se instalaran circos con animales en su municipio. Las escuelas changemaker son escuelas que fomentan a sus estudiantes para que sean agentes de cambio. Y finalmente, hace unos días, estudiantes de primaria y secundaria de Australia se echaron a la calle para protestar por el futuro medioambiental que les iban a dejar si no se toman medidas ya, parecido al movimiento de desobediencia civil Extinction-Rebellion que está ya surgiendo en el Reino Unido. La creatividad tiene muchas alas.

Por último, Johan Huizinga nos advertía en Homo Ludens que el eterno abismo entre el ser y la idea sólo puede ser salvado por el arco iris de la imaginación. Esta cara B del tablero nos muestra un marco experimental para imaginar y crear ese mundo que queremos.  


Una última historia y reflexión para añadir

"Le preguntaron al gran matemático Al-Khawarizmi sobre el valor del ser humano y éste respondió:
Si tiene ética, entonces su valor es = 1.
Si además es inteligente, agréguele un cero y su valor será = 10.
Si también es rico, súmele otro 0 y será = 100.
Si por sobre todo eso es, además, una bella persona, agréguele otro 0 y su valor será = 1000.
Pero si pierde el 1, que corresponde a la ética, perderá todo su valor, pues solamente le quedarán los ceros."

Este juego, por encima de todo, tiene una ética global que toca todos los temas educacionales para una sociedad del bienvivir. Además, ha sido diseñado inteligentemente por Belén y Carmen, además de otras muchas más personas que colaboraron hasta su actual desarrollo. Un desarrollo que todavía no está finalizado. De hecho, se está empezando a desarrollar una posible adaptación de las cartas adecuando sus estímulos de necesidad a personas mayores. Por otra parte, hay una riqueza tremenda en el juego que no se mide por la cantidad sino por la calidad de sus resultados. Y finalmente, hay una belleza intrínseca en la forma holística en la que abarca al ser humano. Para mí es un juego que vale esos 1000 y que podría ayudarnos a diferenciar dos conceptos que no son iguales, valor y precio. 

Desde ese paradigma de la complejidad desde el que suelo escribir, me viene el recuerdo de un proverbio chino que dice, "el leve aleteo de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo". Este es un dicho que más tarde fue popularizado por otro matemático, además de meteorólogo, Edward Norton Lorenz. Este escribió sobre la predectibilidad del tiempo en un trabajo que se llamó, ¿El aleteo de una mariposa en Brasil hace aparecer un tornado en Texas? Mi deseo, y ojalá un acertado pronóstico, es que, a través de nosotros, los lectores, los jugadores, los que compremos el juego o los que lo promovamos a través de centros educativos u organizaciones, se pueda realizar que:  
esta pequeña asociación llamada, "A volar, descubrir, jugar y crear" desde Santander (norte de España), agite "Max" sus alas y haga aparecer un gran anti-ciclón que se extienda e ilumine con sus "soles" todas las partes del mundo a través de este transformador juego y marco sobre el bien común y las necesidades humanas.

Una de las versiones, la de español, ya voló hacia Chile, hacia la casa de Manfred Max-Neef, que felicitó esta gran iniciativa. Además, ya está disponible la versión inglesa, "Less is Max", lista para volar hacia otros confines del mundo. Y finalmente, ¿por qué no, una traducción a otros idiomas?




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10 comentarios:

  1. ¿Donde se puede comprar?
    ¿Quién escribe la nota?

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  2. Yo les he mandado a la tienda un mensaje a ver...
    https://menosesmax.wordpress.com/contacto/

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  3. A todos, última info, para conseguir el juego llamar o escribir un whatsapp a este teléfono 695802406

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  4. Interesante;pero necesito saber donde se compra y cuanto cuesta

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  5. algún mail de contacto para intentar comprarlo?

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    1. A todos, última info, para conseguir el juego llamar o escribir un whatsapp a este teléfono 695802406

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  6. Aquí dan más información: https://menosesmax.wordpress.com/inicio/

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