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lunes, 8 de abril de 2019

Las mentiras sobre la pobreza y la economía rosquilla


Un argumento que se podría hacer contra aquellos que postulamos abandonar el objetivo del crecimiento económico y adoptar un modelo distinto, más resiliente, que no dependa de crecientes flujos de energía y materiales, es que ello nos condena a aceptar que mucha gente en nuestro planeta tenga que continuar permaneciendo en la pobreza. En realidad, frente a términos como decrecimiento, quizás conviene más hablar de “economía rosquilla”, esa aspiración a vivir dentro del dónut, con nuestras necesidades humanas cubiertas pero sin sobrepasar los límites en cuanto a generación de desechos que están provocando problemas como el cambio climático y la sexta gran extinción, poniendo en riesgo los servicios de los ecosistemas de los que depende la humanidad.

Pero el crecimiento es fantástico sacando a la gente de la pobreza ¿verdad? Al menos en los últimos años y según lo que nos cuentan economistas como Max Roser, que trabaja para la fundación de Bill y Melinda Gates. Roser es el responsable de “Our World in Data” una página web que recopila datos y los presenta de forma gráfica y atractiva para que puedan ser usados por blogueros y twitteros. Roser y Gates han sacado pecho por este gráfico



miércoles, 17 de mayo de 2017

El nuevo servicio de inteligencia

Una lagrima me cae por la mejilla, mis manos están tiesas y casi completamente paralizadas. El semáforo salta en rojo y apenas consigo parar mi bicicleta. Hace frío, son las nueve menos veinte de la mañana en una calle de Hospitalet. Estoy pensando en el dentista que me espera la semana que viene, en la vuelta a casa esta tarde cuando me habré despertado del incomodo sueño que me causa el trabajo desde hace meses. De repente aparecen manadas de madres cruzando el paso de cebra delante mio. Algo es raro …Hoy cotorrean más de lo habitual y se ríen aunque no parece alegría natural, es algo teatral y exaltado. Pienso : “...al menos no tienen la usual cara de culo que suelen tener las madres de clase y edad media a esta hora...” volviendo el foco a las personas en el paso de peatones me doy cuenta que las madres llevan su niño de la mano, les llevan las mochilas de ruedas también. Su sonido, al rodar-las por el asfalto suena hueco o vacío, saltan y bailan sobre las diminutas piedras del alquitrán como si no hubiera libros dentro y hacen juego acústico con las pelucas de papel de aluminio que lleva cada uno de los docenas de niños y niñas (estamos en carnaval). Entre madres de musical, mochila chapaleando y pelucas de aluminio, un concierto de música contemporánea en la Avenida Carrilet. Un pito violento me saca de mi cortometraje matutino. Arranco cagando leches. Pedaleando paso una empresa de investigación privada y me viene una frase de The True Detective: “Hoy es como despertarse de la vida a la pesadilla que estamos viviendo, lo bueno es que casi siempre estamos durmiendo”.

Nada mas llegar a la oficina me encuentro con una pelea de correo electrónico entre un empleado y recursos humanos. Estoy en copia porque soy del comité de empresa.

El asunto y las personas no voy a revelarlas pero aseguro que es absolutamente ridículo por ambas partes. Uno se cree con derecho constitucional a ser promocionado por revelar errores graves de la dirección de la empresa y los otros solo promocionan gente que hace desaparecer los problemas sin la necesidad de resolverlos. En el ingles del basket esto se llama una Pat-situation o según Saul Berenson en la serie Homeland: "Lets agree to disagree". En el correo se habla mucho de tolerancia y confianza. Aunque no me consta que estos dos conceptos tengan algo que ver con este caso sigo jugando a las canicas con ellos.....Homeland...





...La intolerancia y el odio son productos culturales, no naturales. Cualquier disciplina, religión o concepto de creencia se puede usar para convertir personas en asesinos (psicópatas, islamitas radicales, protestantes radicales, inescrupulosos banqueros, neo-liberales capitalistas) y a la vez proveer una justificación sobre el porqué era necesario matar con sus propios conceptos rígidos y demagógicos de psiquiatría, ciencia, yoga, economía, comunismo, positivismo etc. Todas estas cosas que los humanos creen haber revelado, inventado y comprendido crean una enorme variedad de atributos con los que clasificar a las personas y aun mas burocracia para asociar esta clasificación a las personas y con ello unas personas extremadamente polarizadas y moralizadas. Solo así es posible que una persona pierda su empatía para convertirse en un asesino que viene con mando a distancia. Un asesino o autor de escritorio, término creado por Hanna Arendt "Schreibtischtäter"...

Los departamentos de recursos humanos no cumplen debidamente este perfil pero si que están posicionados en un entorno estratégico para convertirse en ello muy fácilmente. La existencia de extensos protocolos de conducta, acuerdos laborales, convenios, artículos del estatuto del trabajador en conjunción con una variedad de marcos y plantillas psicológicas los convierten en una especie de crupier de Texas Holdem en el casino de los intereses entre empresa y empleado. Aunque no saben que carta se va jugar a continuación son bien capaces manipular el resultado del juego aplicando uno u otro de esta multitud de párrafos y reglas a convenir.

Ambos, empresa y empleado, viven en el constante intento de hacer trampa. Afortunadamente a veces pasa que alguna u otra trampa es revelada. Una vez se consigue filtrar los gritos, insultos y amenazas, siguiendo el camino de la trampa asesina hacia atrás, en la mayoría de los casos no se encuentra nadie que sea responsable del inicio de la pelea. Solo una selva de conceptos, artículos, códigos y leyes que se contraponen, solapan, potencian, eliminan, excluyen, fomentan mutuamente. Todos estos constructos abstractos sirven en primer lugar para dividir entre ganadores y perdedores y entre propietarios y no propietarios. Se basan en un concepto cuantitativo de la vida y en la falsa creencia de que el ser humano es malo por naturaleza y necesita un hostigamiento para ser controlado. Así, el capitalismo neoliberal salvaje justifica su conducta, se remite a la naturaleza humana. Pero malo por naturaleza no existe. La naturaleza no conoce el concepto de malo y bueno. Es la cultura de la moral la que crea este juicio. Es la cultura de los "asesinos de escritorio" la que crea la división de las personas en dueños del casino, crupier y jugadores. 

Si seguimos el camino de la burocracia atrás, más allá de los documentos y párrafos, vamos a encontrar personas grises, de clase media con puestos de administración totalmente insignificantes, cuyo labor es exclusivamente la clasificación de información sobre personas. Sin ejecutar ningún acto de violencia contra los derechos humanos son los gran suministradores de información que a su vez permite en primer lugar la clasificación entre mala y buena persona. Según la ideología actual, esta clasificación puede variar en solo una década tres veces con características totalmente opuestas.

En la economía del robo ( ant.lat. privare/significaba robar) este rol tiene el departamento de recursos humanos. Allí es donde se clasifica la información sobre los empleados a base de conceptos totalmente dependientes del criterio de la empresa que en la mayoría de los casos se basa en el modelo de ventaja comparativa (el puro rendimiento del individuo) y también en una cuantificación muy abstracta de la habilidad de obediencia. Esta última no se llama así sino disponibilidad al cambio y flexibilidad. En conjunto con algunos datos mas (la edad, sexo, historial de baja medica, estado civil, etcétera) se construyen clases y subclases de empleados. A veces se añade información mas intima como la orientación sexual y preferencias de ocio, resultado del espionaje en el dispositivo electrónico laboral (portátil y teléfono).

La filosofía de la empresa "somos una familia" es una buena herramienta para obtener aun más información privada sobre los empleados y así prevenir aun mejor su futuro rendimiento y utilidad para el negocio, y así poder excluirlos lo antes posible en caso de descubrimientos que podrían indicar una personalidad demasiado autónoma e incluso conflictiva. 

La gran moda de tripular lo políticamente correcto y el abandono de la intimidad juega a favor en manos de las empresas que lo proponen. Los empleados abandonan el silencio sobre su condición privada y por tanto emocional y así se hacen vulnerables para chantajes y una retorica de amenaza muy sutil. Recursos humanos recolecta toda la información que damos cada vez mas públicamente pero no la usa para tomar decisiones personales ellos mismos. Esto lo hará el Manager. Así, la responsabilidad se distribuye de la misma manera que en cualquier dictadura que usa la eficiente pero no eficaz herramienta de la burocracia para el control y así hace imposible encontrar un litigante o adversario para el empleado. El resultado es una profunda sensación de impotencia. Los empleados y por tanto miembros de la sociedad se ven reducidos a un ciclo de trabajar y consumir mientras cada vez más son transparentas como empleados y figuras públicas pero invisibles e irrelevantes como seres humanos reales.


Hanna Arendt: "El acto de consumir reemplaza cualquier activad cultural de relevancia"

Leo correos y pienso todo esto. Que cojones debo hacer ...a ver si Kant me da un consejo sobre qué hacer con uno que revela secretos y exige un premio porque se considera del lado bueno.




lunes, 11 de abril de 2016

Autonomía e identidad tercerizada: "dioses de blanco y la autoridad del conocimiento"



En los años cincuenta del siglo veinte la homosexualidad fue considerada una enfermedad que precisaba una cura. Médicos y psiquiatras tenían muy claro que era una condición patológica que requería tratamiento. La mayoría de la población parecía creer esto también. Era comúnmente aceptado encerrar y aislar a personas con esta característica porque la autoridad científica en esta época avalaba su carácter enfermizo. La gente entonces tenía una buena razón para no dar más vueltas al fenómeno de la exclusión social de personas homosexuales. Semidioses en batas blancas con monstruosas gafas de pasta eran como los dueños de la verdad sobre la naturaleza humana. Eran como los grandes dominadores de la vida o la muerte, de la libertad personal o la opresión y a la vez los ejecutores de intereses socio-políticos. Hoy todavía existe la libre e infinita posibilidad de inventarse una patología para cualquier variedad de comportamiento o característica física de un humano. Declarar una persona como víctima de una "enfermedad" ya sea física o psíquica abre puertas para la ejecución de poder sobre ella y a la vez le libera de una gran parte de responsabilidad sobre su propia vida. Una que esta muy de moda es un síndrome llamado TDAH "trastorno por déficit de atención con hiperactividad" o ADHD (attention-deficit hyperactivity disorder).


Hasta hoy no hay ninguna prueba de que este síndrome existe realmente como ninguna patología psiquiátrica puede ser probada sin la afirmación o negación dialogada con el paciente. Sin entrar demasiado en el movimiento de la negacion de quelas enfermades mentales realmente existen, quiero centrarme mas en la simple posibilidad de dejar decidir al medico sobre mi estado de salud con la ayuda de sus pruebas técnicas y los protocolos que se ejecutan en la búsqueda de patrones que definen una patología. Quiero comprender como es posible que haya muchas personas que consultan al medico antes de responder a la simple pregunta de si esta sano o no. Quiero comprender porque la respuesta "me siento muy bien" a esta pregunta ya no es valida como indicador sobre el estado de salud de una persona.
¿A quién le conviene que la gente no sienta si están bien o mal? ¿Por qué se manda al psicólogo a cada niño inquieto que tiene ganas de hacer cosas chulas y tiene curiosidad por la vida? ¿por qué un runner de 45 años se deja operar el menisco por un leve dolor después tres meses de entreno durísimo? ¿por qué la gente ya no sabe que sin un estilo de vida lleno de actividad física e intelectual, con comida elaborada en casa y contacto social, toda medicina del mundo no servirá de nada?


Michel Foucault, un filósofo francés, ha dedicado mucho pensamiento y trabajo analítico para averigurar a quién le conviene la omnipotencia de la medicina psiquiátrica y poder declarar a alguien normal o anormal por su conducta cultural y natural. Foucault ha desarrollado un método que él mismo llama "análisis de discurso" Su finalidad es descubrir de donde viene este poder, a quién beneficia, cómo se manifiesta en los textos y en el lenguaje, a quién pertenece. De forma muy resumida ha llegado a la conclusión de que el poder como fenómeno no puede ser poseído por individuos o grupos de personas sino que el poder es una dinámica que se autoejecuta a través de estructuras contextuales en una época determinada y un código cultural. El poder, según Foucault, se ejerce a través del lenguaje aplicado en las conversaciones y discursos públicos de una cultura. Siempre existen temas tabúes o temas predominantes. Un discurso cultural siempre se manifiesta en lo que no se puede decir y lo que se debe decir. Por ejemplo, hoy en día el discurso sobre el aborto ha pasado de ser tratado por la iglesia a ser dominado por las disciplinas de la psicología y la medicina. Pues el poder regentado sobre el discurso se encuentra dentro de las posibilidades y limitaciones de un campo de conocimiento con sus propios mecanismos opresivos y autoritarios.


Dejo de lado a Foucault por un momento y voy otra vez al "runner" que se encuentra ante una propuesta de operarle la rodilla por un desgaste de la misma. Tiene un leve dolor en la rodilla cuando corre. Ahora está totalmente sometido a la arbitrariedad de los expertos traumatólogos que quieren operarlo para hacer alguna factura con la mutua y para mantener la práctica operando, y por supuesto también porque están convencidos que es lo mejor que se puede hacer. El runner no tiene la suficiente confianza como para evaluar la situación por su cuenta, cree que ellos, los traumatólogos son los expertos y quien es él para contradecir solo con base en sus sensaciones. El discurso del poder aquí se manifiesta en el tabú de que no se cuestiona a los médicos y su conocimiento. El paciente queda totalmente expuesto a los criterios y protocolos que se siguen en el sistema sanitario.

Este poder sirve al sistema sanitario para mantener su propias estructuras. El gran tabú de este discurso es plantear dudas ante los opiniones de expertos sin ser del campo pertinente. No está permitido ni bien visto cuestionar la autoridad científica con base en sensaciones subjetivas. Los pacientes (porque enfermos no son hasta que el médico los declara como tal) se someten totalmente al criterio del médico para saber lo que les falta y como arreglarlo. Los pacientes así tienen un fácil escape de la responsabilidad ante ellos mismos y de interrogarse en primer lugar por sus propias conductas y hábitos en la vida de cada dia para identificar la causa del malestar. Las personas en el mundo occidental han desaprendido a detectar signos de malestar y sus causas (muchas veces muy obvios) y prefieren delegar este cuidado de su salud en un experto (ante todo nutricionistas, aparato digestivo, internistas y endocrinos). Las personas tienden a no querer saber lo que tienen y por qué lo tienen, sólo pretenden que el médico experto los cure. También aquí, en el ámbito de su salud, la gente ha tercerizado la responsabilidad sobre sus propias decisiones a un campo de conocimiento especializado que se escapa de su comprensión más básica. La evidente pérdida de libertad y autonomía como persona emancipada no parece molestar en absoluto. Aquí también fácilmente abandonamos milenios de experiencia cultural y natural a favor de un lenguaje y una ciencia que tiene pocas décadas y cuyos efectos secundarios casi siempre empeoran el estado físico y sobre todo mental de las personas a largo plazo y cronifican los síntomas que sufren.

La ciega creencia en los resultados del análisis científico que muchas veces únicamente son cuantitativos, ha llegado a niveles religiosos. El microscopio y la probeta son los nuevos símbolos de la verdad y el camino limpio y recto. El nuevo tabú somos los herejes de la ilustración y los escépticos del racionalismo.

Finalmente quiero recomendar una lectura y un video que explica más en detalle por qué los psiquiatras, hospitales y cárceles no son mas que un instrumento del poder y no sirven para una sociedad más feliz y sana. Espero haber dado un nuevo enfoque a este tópico siendo consciente que esta pequeña introducción no cubre todos los aspectos y ramas del pensamiento que existen en este campo.


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