“No
creo que exista un solo vocablo en ninguna lengua que pueda describir lo que es
la vida, pero si tuviera que escoger uno, elegiría la palabra “paradoja”. Por
donde la miremos la vida es una paradoja.”
(Alonso
del Río)
Las
paradojas llevan a la verdad. Para ver lo que vale la realidad, hay que verla
bailar sobre la cuerda floja. Cuando las verdades se vuelven acróbatas, podemos
establecer un juicio sobre ellas.
(Oscar
Wilde)
El
escritor y profesor de Ciencia Política, Carlos Taibo, muy a menudo en sus
charlas, cuenta la siguiente historia que muchos ya alguna vez hemos oído y que
encierra una paradójica verdad sobre nuestra vida moderna:
“En
una de sus muchas versiones, la parábola del pescador dice lo que sigue:
En un
pueblo de la costa mexicana, un paisano se encuentra medio adormilado junto al
mar. Un turista norteamericano se le acerca, entablan conversación y en un
momento determinado el forastero pregunta: ‘Y usted, ¿en qué trabaja? ¿A qué se
dedica?’. ‘Soy pescador’, responde el mexicano. ‘Caramba, un trabajo muy duro’,
replica el turista, quien agrega: ‘Supongo que trabajará usted muchas horas
cada día, ¿verdad?’. ‘Bastantes, sí’, responde su interlocutor. ‘¿Cuántas horas
trabaja como media cada jornada?’. Bueno, yo le dedico a la pesca un par de
horitas o tres cada día’, replica el interpelado. ‘¿Dos horas? ¿Y qué hace
usted con el resto de su tiempo?’. ‘Bien. Me levanto tarde, pesco un par de
horas, juego un rato con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer y, al
atardecer, salgo con los amigos a beber unas cervezas y a tocar la guitarra’.
‘Pero ¿cómo es usted así?’, reacciona airado el turista norteamericano. ‘¿Qué
quiere decir? No entiendo su pregunta’. ‘Que por qué no trabaja más. Si lo
hiciese, en un par de años tendría un barco más grande’. ‘¿Y para qué?’. ‘Más
adelante podría instalar una factoría aquí en el pueblo’. ‘¿Y para qué?’. ‘Con
el paso del tiempo montaría una oficina en el distrito federal’. ‘¿Y para
qué?’. ‘Años después abriría delegaciones en Estados Unidos y en Europa’. ‘¿Y
para qué?’. ‘Las acciones de su empresa, en fin, cotizarían en bolsa y sería
usted un hombre inmensamente rico’. ‘¿Y todo eso, para qué?’, inquiere el
mexicano. ‘Bueno’, responde el turista, ‘cuando tenga usted, qué sé yo, 65 o 70
años podrá retirarse tranquilamente y venir a vivir aquí a este pueblo, para
levantarse tarde, pescar un par de horas, jugar un rato con sus nietos, dormir
la siesta con su mujer y salir al atardecer con los amigos a beber unas
cervezas y a tocar la guitarra’.”
Miremos
por donde miremos la vida es una paradoja, pero si nuestra mirada va más allá
de la superficie, la paradoja nos puede ofrecer ciertos destellos de verdad, de
realidad, de sentido. Ahí nos encontraremos con su definición etimológica, del
prefijo griego “para” (contrario a) y del sufijo “doxa” (opinión), con lo que
viene a enseñarnos que las ideas que encierra son contrarias a la opinión
común. Eso sí, una opinión común muy dependiente del contexto espacio-temporal
donde surgen esas paradojas. Y en este tiempo, siglo XXI, y espacio, planeta Tierra, ya estamos experimentando lo que el paradójico proverbio chino nos
decía: ‘Que vivas tiempos interesantes’, es decir, tiempos de cambio donde la
estabilidad no es la regla sino la excepción. Es entonces cuando surgen grandes
contradicciones entro lo viejo que puede estar perdiendo relevancia y lo nuevo
que empieza a emerger. Como bien nos decía Oscar Wilde, empezamos a bailar
sobre la cuerda floja y en esos momentos de atención, si la vida nos importa,
podemos descubrir lo importante de la vida.
Todavía oigo a muchas buenas personas y activistas políticos
comprometidos con una sociedad más justadecir que es necesaria “otra globalización”. Al pronunciar este sintagma
ya estamos derrotados, porque hemos aceptado el marco del contendiente, de
nuestro rival, un tecnócrata, académico o periodista comprometido con el
liberalismo de nuevo cuño, ese que dice que el gobierno debe tomar parte activa
en la economía creando nuevos mercados a golpe de decreto. Cuando existe un
marco cognitivo establecido, según George Lakoff, no es necesario ofrecer muchas
explicaciones, determinadas palabras o construcciones lingüísticas ya evocan
una serie de ideas que no es necesario explicar ¿qué ideas van asociadas con el
marco de la globalización? Que quién se opone a ella es un nacionalista, y como
todos los nacionalistas un xenófobo, entre otras cosas. De esta forma, a través
de la negación de su supuesto y fantasioso contrario (el nacionalismo) la globalización se reviste de un prestigio humanista insólito, lo cual sería
cómico sino tuviese tan dramáticas consecuencias ¿Por qué desde cuándo es
humano hacer dinero a toda costa?
¿Dónde quedan los paraísos fiscales? ¿Y la producción
industrial con mano de obra explotada y dañando gravemente el entorno natural?
¿Y las largas cadenas de transporte y suministro que conllevan un buen número
de emisiones de gases de efecto invernadero? Se puede hablar todo ello, pero
será inútil, porque ninguno de esos males se puede atajar dentro de la
globalización. Globalizar es integrar una parte en un todo, en este caso las
economías nacionales. De forma muy simple, se coge un mercado nacional y se
lointegra en uno global, de capitales (prácticamente
logrado), de mercancías (logrado en gran medida, aunque ahora con una tendencia
a ligeros retrocesos) y de fuerza de trabajo (pocos avances realizados, salvo a
nivel regional). En los mercados domina quien tenga los costes más reducidos. Si para ganar cuota de mercado interesa reducir costes será difícil proteger a
las personas de la explotación, a los ecosistemas de su destrucción, e incluso garantizar
unos servicios sociales con unas bases fiscales que son erosionadas por la
competencia fiscal entre estados, tratando de reducir los costes de las empresas
asentadas en su territorio. La integración en un mercado único impide a los
estados incluso legislar sobre seguridad alimentaria o de uso de los
electrodomésticos, baste recordar la famosa carne de pollo fluorada que tendríamosque comer en Europa si se aprobaba el TTIP.
Los mercados globales sólo pueden ser regulados por
entidades supranacionales, esas que suelen estar administradas por tecnócratas,
que no rinden cuentas a nadie y que son lo más alejado de la democracia quepodamos imaginar. Parece que nos encontramos entre la espada y la pared, o
abrazamos el nacionalismo, o abrazamos un libre mercado mundial desregulado, o
nos ponemos en manos de supertecnócratas globales que regulen un mercado único
mundial desde sus torres de marfil. Ninguna alternativa es muy atrayente,
hablar de “otra globalización” invoca vagamente la opción de los supertecnócratas
globales, no parece un productomuy sexy
que vender a la ciudadanía.
Tenemos dificultades porque no tenemos ningún marco
establecido al que podamos apelar. Es evidente que es posible imaginar muchas
otras opciones, pero no podemos remitir a ellas con una simple palabra como “globalización”.
En primer lugar habría que pensar ¿Cuál es el objetivo? ¿Qué
es lo que queremos? Proteger a las personas y al planeta. Para alcanzar esos
objetivos nos convienen mercados nacionales débilmente integrados e
instituciones globales que promuevan estándares medioambientales globales.
Desde la soberanía de un mercado nacional integrado globalmente, pero bajo
nuestra regulación política, podemos rechazar o imponer impuestos a los
productos que se fabriquen en condiciones que no concuerdan con nuestros
valores de protección a las personas o al medioambiente. Desde instituciones
globales como las Naciones Unidas podemos aliarnos con países favorables a la
protección del medioambiente y presionar al resto para que adopten estándares
medioambientales que protejan de forma efectiva los bienes comunes globales
como el clima (en último caso podemos no aceptar sus productos en nuestros
mercados, o imponerles un arancel, si se han fabricado de forma muy
contaminante).
Globalizar es hacer que una característica determinada sea
compartida por toda la humanidad. Nuestra globalización es de las mercancías,
pero indudablemente afecta a la cultura cuando un local de comida tradicional compite
con un MacDonalds. Generalmente las multinacionales gozan de ventaja de en este
terreno, por su marketing, financiación, experiencia, etc. En esas condiciones
la globalización, a nivel cultural, es una uniformización, una invasión
cultural de los países “atrasados” por las tropas del progreso de la cultura
occidental (preferentemente anglosajona). La cultura global nos empobrece, en
realidad lo que nos interesa que sea global es la tolerancia y el respeto a los
derechos humanos. Para ello no necesitamos la competencia del comercio, sino la
cooperación: científica, política, cultural, educativa. Todo ello puede
favorecerse gracias a las tecnologías digitales, la red global y los viajes
baratos (aunque muy contaminantes). Hay que fomentar los intercambios
estudiantiles, y un concepto distinto de turismo, que nos permita sumergirnos en
un cultura, incluso colaborar con ella de forma solidaria. El Estado también
puede tener un papel, cooperando con otros países o favoreciendo las
iniciativas de la sociedad civil.
Si pensamos en los elementos que definen lo que debería ser
nuestro modelo de convivencia planetaria, la relocalización económica, la
defensa de los bienes comunes globales, el multiculturalismo y la cooperación
¿qué nos sale? Recuerda mucho al eslogan de “piensa en global, actúa en local”.
El término “comunidad” hace referencia a los lazos sólidos entre las personas,
establecidos por el afecto y los valores, y no por la competencia en el
comercio. El planeta sería una comunidad de comunidades, una comunidad
planetaria. Intercomunitarismo es otro término que viene a la mente, aunque
parece poco sexi. Comunitarismo solidario, comunitarismo cooperativo… se
aceptan sugerencias. Se premiará con un sincero agradecimiento.
“Echemos otro vistazo a
ese puntito. Ahí está. Es nuestro hogar. Somos nosotros. Sobre él ha
transcurrido y transcurre la vida de todas las personas a las que queremos, la
gente que conocemos o de la que hemos oído hablar y, en definitiva, de todo
aquel que ha existido. En ella conviven nuestra alegría y nuestro sufrimiento,
miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cazadores y
forrajeadores, héroes y cobardes, creadores y destructores de civilización,
reyes y campesinos, jóvenes parejas de enamorados, madres y padres,
esperanzadores infantes, inventores y exploradores, profesores de ética,
políticos corruptos, superstars, «líderes supremos», santos y pecadores de toda
la historia de nuestra especie han vivido ahí... sobre una mota de polvo suspendida
en un haz de luz solar.
La Tierra constituye sólo
una pequeña fase en medio de la vasta arena cósmica. Pensemos en los ríos de
sangre derramada por tantos generales y emperadores con el único fin de
convertirse, tras alcanzar el triunfo y la gloria, en dueños momentáneos de una
fracción del puntito. Pensemos en las interminables crueldades infligidas por
los habitantes de un rincón de ese pixel a los moradores de algún otro rincón,
en tantos malentendidos, en la avidez por matarse unos a otros, en el fervor de
sus odios.
Nuestros posicionamientos,
la importancia que nos auto atribuimos, nuestra errónea creencia de que
ocupamos una posición privilegiada en el universo son puestos en tela de juicio
por ese pequeño punto de pálida luz. Nuestro planeta no es más que una
solitaria mota de polvo en la gran envoltura de la oscuridad cósmica. Y en
nuestra oscuridad, en medio de esa inmensidad, no hay ningún indicio de que
vaya a llegar ayuda de algún lugar capaz de salvarnos de nosotros mismos.
La Tierra es el único
mundo hasta hoy conocido que alberga vida. No existe otro lugar adonde pueda
emigrar nuestra especie, al menos en un futuro próximo. Sí es posible visitar
otros mundos, pero no lo es establecernos en ellos. Nos guste o no, la Tierra
es por el momento nuestro único hábitat.
Se ha dicho en ocasiones
que la astronomía es una experiencia humillante y que imprime carácter. Quizá
no haya mejor demostración de la locura de la vanidad humana que esa imagen a
distancia de nuestro minúsculo mundo. En mi opinión, subraya nuestra
responsabilidad en cuanto a que debemos tratarnos mejor unos a otros, y
preservar y amar nuestro punto azul pálido, el único hogar que conocemos.”
Carl Sagan (“Un punto azul pálido”)
Esta
extensa cita que dejó escrita Carl Sagan y que posiblemente nos haya hecho sentir y pensar sobre
nuestra vida, nuestra sociedad y nuestro planeta, es la antesala a un tercer
paso, también importante, para una plena toma de conciencia de nuestro lugar en
el mundo, experimentarlo. Einstein
decía que la única fuente de
conocimiento era la experiencia y una de las propuestas de este artículo es
llevar a la experiencia personal esas sensaciones y pensamientos que nos ha transmitido
Sagan con su reflexivo párrafo. La segunda propuesta es llevar esa experiencia
a un nivel colectivo y para ello propongo desarrollarla como una posible actividad
educativa y familiar a conveniencia del facilitador. A mi parecer, esta
actividad encajaría perfectamente en la semana de la ciencia que se suele
celebrar en diferentes localidades y países alrededor del 11 de noviembre, día mundial de la ciencia para la paz y el desarrollo.
Un
viaje de mil kilómetros comienza con un paso
Hace
unos días, coincidiendo con la semana de la ciencia, asistí a diversas
actividades y en concreto una de ellas “Como
descubrir a los mamíferos de nuestro entorno” ha sido el detonante de este
artículo. Esta actividad familiar se
desarrolló en el paisaje protegido de Elía y consistía en un pequeño paseo para descubrir huellas,
rastros y señales de diferentes mamíferos como el
jabalí, el gato montés, el zorro etc. Durante el pequeño paseo me vinieron a la
memoria dos actividades parecidas y también realizadas en familia que
experimenté cuando vivía en el Reino Unido. Una era sobre una caminata con un
experto en forrajeo, búsqueda de plantas y recursos comestibles en la
naturaleza. Durante ese paseo nos enseñó distintas plantas, su uso comestible o
su posible uso medicinal. A lo largo del camino se probaron varias plantas y
finalizó, para disfrute de los niños, en un claro del bosque con un pequeño
fuego para cocinar un rebozado de dientes de león. La otra actividad llamada en
inglés “Deep Time Walk” (Paseo del Tiempo Profundo o Geológico) consistía
en un recorrido o caminata a escala a través de la historia geológica y biológica
de la Tierra. Será de esta última actividad sobre la que tratará todo el
artículo.
“Deep
Time Walk”. Un paseo a través de la eternidad
Stephan
Harding, coordinador y profesor en el Master de Ciencia Holística del
Schumacher College, es el creador de este paseo a través del tiempo. En él se
trata de experimentar en nuestro cuerpo los 4600 millones de años de este planeta, este punto
azul pálido que cita Carl Sagan. Como dice Harding, este es un número
grandísimo que cuando se lo damos a los estudiantes apenas pueden imaginarlo
porque quizás no tengan puntos de referencia sobre su magnitud y perspectiva.
Lo que hace él y se suele hacer en los cursos del Schumacher College es caminar
esa distancia, es decir, los 4600 millones de años temporales de la Tierra se
convierten en 4,6 km espaciales. Por lo tanto, por cada metro que avanzamos
vendría a equivaler al transcurso temporal de 1 millón de años.
"Largas
partes de la caminata son silenciosas, como la vasta historia de nuestro
planeta esperando una narración. Justo en el último paso, Stephan saca una
cinta métrica: la civilización humana. Y en los últimos centímetros diminutos,
la sociedad industrial moderna y todas nuestras innovaciones, hambre e
impactos. Cuando vemos y sentimos la historia en esta escala, no podemos
hacernos a un lado, es una experiencia profunda.” Chris
Nichols
Ese
final es apoteósico, es un clímax indescriptible, te hace realmente
empequeñecer. Después de hacer todo el recorrido con sus pertinentes hitos
geológicos y biológicos explicados tan pasionalmente por Harding se llega a ese
momento donde saca la cinta métrica del bolsillo. Como un mago con su varita que
nos han entretenido a lo largo de un maravilloso espectáculo, va a mostrarnos
su truco final, el que nos va a dejar la boca abierta y salir de esta
experiencia perplejos y con un gran asombro. Señala esos últimos 20 cm.
(200.000 años) con la aparición del homo sapiens…señala 1,3 cm la última edad
de hielo...señala 0,2 mm, comienzo de la revolución industrial… Esa larga caminata que nos ha llevado tanto
tiempo con toda la historia geológica y biológica de la Tierra llega a ese
pequeño punto negro, menor que un diezmilímetro. Son los últimos años del siglo
XX y primeros de XXI, donde la humanidad está creando la sexta extinción,
cambiando las condiciones climáticas y alterando la vida y geología del
planeta. Es realmente un choque profundo
de conciencia. Uno no se puede imaginar haber recorrido esa “eternidad en
tiempo humano” de la Tierra para llegar a ese minúsculo punto negro donde
transcurre nuestra vida presente. Ahora estamos en ese diminuto trazo y ya muy cerca,
a una micra de distancia, para transformarlo profunda y rápidamente hacia algo
catastrófico a nivel humano o quizás revertir la inercia de ese proceso.
Este
es un video corto (en inglés) donde Harding explica su “Deep Walk Time”.
Atención especial al momento cumbre, al final del video, cuando nos muestra
esos últimos milímetros de nuestra estancia en la Tierra.
Aquí otra experiencia del "Deep Walk Time" con este otro video corto.
Otros
dos efectivos pasos que nos cuesta experimentar a los humanos
“La extinción de la raza
humana llegará por su incapacidad para comprender emocionalmente la función
exponencial” Edward Teller
También
Albert Bartlett, profesor emérito de física de la universidad de Colorado,
decía que el mayor defecto de la especie humana era nuestra incapacidad para
comprender la función exponencial. Desde una perspectiva de nuestra lógica
humana nos cuesta entender esta función matemática. Un ejemplo clásico es el
problema de los nenúfares en el estanque.
“Supongamos que en un
estanque hay un nenúfar que se multiplica al ritmo de dos por uno cada día: si
el lunes hay un nenúfar, el martes serán dos. Conforme a ese ritmo, sabemos que
el estanque estará repleto de nenúfares al cabo de 30 días. ¿En cuál de esos 30
días el estanque estará ocupado en su mitad por nenúfares? Aunque un
razonamiento precipitado invita a responder que el día 15, la respuesta
correcta es el día 29: ese día la mitad del estanque se hallará cubierta de
nenúfares, de tal suerte que al multiplicarse éstos por dos la jornada
siguiente los nenúfares cubrirán toda la superficie. El día 28 los nenúfares
ocuparán una cuarta parte del estanque, el 27 una octava parte y el 26 un
dieciseisavo.” Carlos Taibo (“En defensa
del decrecimiento”)
Esta
metáfora es explicada por Carlos Taibo para mostrarnos la problemática central
de los límites del crecimiento y de los recursos con los que el planeta cuenta.
Así cuando estamos en el día 26, a sólo 4 días de rebosar el estanque, vemos
que sólo ocupa una dieciseisava parte y la mayor parte del estanque (15/16)
está limpio. A primera vista parece que no existe ningún problema, sin embargo,
estamos sólo a 4 días de su rebosamiento.
Por
otra parte, en un artículo que escribí hace tiempo, hacía mención al efecto perspectiva (overview effect) que experimentaban los astronautas al
observar la Tierra desde el espacio. Según cuentan muchos astronautas, esta es
una experiencia que les ha cambiado profundamente. Como decía Yuri Gagarin, la
primera persona en viajar al espacio:
“En cuanto ves a la Tierra
desde lejos, te das cuenta de que es demasiando pequeña para el conflicto, pero
suficientemente grande para la cooperación.”
No
es posible que todos volemos hacia el espacio para experimentarlo. Quizás se
pueda hacer algo a nivel de realidad virtual. Fred Hoyle, anteriormente al
primer vuelo espacial, predijo que cuando tomáramos la primera imagen de la
Tierra desde el espacio exterior, habría nacido una nueva y poderosa idea para
la historia de la humanidad. Tenemos ya esas imágenes maravillosas y en cierto
sentido si se está tomando conciencia y está expandiéndose entre la gente, pero
aún queda mucho trabajo para una toma de conciencia global.
Si
no somos capaces de entender o sentir lo que es la función exponencial, si no
podemos volar al espacio para transformar nuestra visión sobre la Tierra, ¿qué podemos hacer para transformar
nuestra conciencia con la Tierra? Del mismo modo que un acto de empatía es
percibir lo que otra persona puede sentir y muchas veces hemos escuchado la
metáfora “ponerse los zapatos de otro”
para poder empatizar, ¿Por qué no ponerse los zapatos de la historia de la
Tierra? No es sólo ponerse los zapatos de la Tierra sino ponernos nuestros
propios zapatos porque nosotros vamos en ese mismo viaje y somos fruto de él.
Lo
que es un poco más claro es que una caminata a través del tiempo es mucho más
factible y sencillo para un mayor número de personas que entender la función
exponencial o viajar al espacio. En ese paseo también se experimentará un
“efecto perspectiva”, aunque este no será tanto a través de la vista como a
través del cuerpo. Caminar esa
distancia, sentirlo mayormente a través de nuestras piernas y llegar a esos
últimos milímetros en los que ya no podemos físicamente dar pasos es una
experiencia profunda que puede alterar nuestra conciencia como seres humanos de
este planeta.
En cierto sentido, tras ese paseo propuesto por Harding hay
una experiencia emocional para comprender lo que es la vida y dentro de ella lo
que es la vida humana. Si podemos
comprender a nivel intelectual esa magnitud de tiempo, y lo experimentamos a
nivel emocional, no me cabe duda de que estamos ante una toma de conciencia que
prosigue sus pasos con posibles acciones hacia una regeneración de la
humanidad.
Asimismo,
creo que la metodología educativa de “aprender
haciendo” es más efectiva que el simple discurso de lecciones y datos dados
de forma racional. Estos últimos son sólo una parte de ese marco del elefante que es la toma de conciencia.
Se debe complementar con una toma emocional y experiencial. Sólo así
podemos aproximarnos a esa gran perspectiva del planeta, de la vida y de la
humanidad.
Llegados
a este punto donde se ha tratado la parte racional y emocional de nuestra
relación con la Tierra, la siguiente cuestión es ¿Cómo podemos experimentar ese viaje? He estado buscando en
internet más datos sobre cómo hacerlo y entiendo que se puede experimentar de
dos maneras, una individual y otra colectiva. Realmente, el modelo colectivo,
con un grupo de personas y un guía, es más interactivo porque da lugar a diálogos
y preguntas, además de sentirse acompañado en el viaje. Sin embargo, es una
propuesta que necesita prepararse y de ahí mi sugerencia, que expondré
seguidamente, para crearla activamente. Otro punto a favor de la experiencia
colectiva, es que lo que he podido encontrar para experimentarlo individualmente
está sólo en inglés y no es una forma inclusiva con todo el mundo. Sería
necesario una re-elaboración o traducción para una mayor inclusión entre los
que no entienden bien inglés.
Un
camino individual y autoconsciente
Hace
aproximadamente unos meses apareció una app (en inglés) llamada “Deep Time Walk” que intenta
reflejar, a través de andar 4,6 km con un audio sincronizado a la distancia, la
experiencia de la caminata propuesta por Harding. Esta es una app que ha ganado
el premio al mejor diseño de aplicación móvil del verano 2017. Navegando a
través de esa página web, se descubre que esta app tiene origen en dos
proyectos diferentes. Por un lado, el creado por Harding en el Schumacher College
en 2008 y por otra parte el creado en California en 1996 por Sidney Liebes,
físico, científico y medioambientalista. Si tomamos como base el proyecto más
antiguo, el de Liebes de 1996, vemos que trabajando para Hewlett Packard (HP)
pudo poner en marcha su idea de “A
Walk through time” (Un paseo a través
del tiempo) con la que llevaba tiempo trabajando y recogiendo datos. El
resultado fue un paseo con 90 paneles grandes localizados a lo largo de una
milla. Cada pie (distancia) equivalía a un millón de años de la historia de la
Tierra. Conmemorando el día de la Tierra de 1997, se exhibieron esos paneles en
diferentes oficinas de HP alrededor del mundo. Posteriormente ese legado se
ofreció a la “Foundation for Global Community” (FGC) donde fue un importante proyecto con numerosos
recursos para formar una conciencia global. Sin embargo, esta fundación cerró a
finales de 2010 aunque sus recursos, entre ellos los del paseo a través del
tiempo, siguen estando disponibles en la red.
“Mi paseo por el tiempo
fue una experiencia inolvidable, sobrecogedora y humilde…” Jane Goodall
En
resumen, las posibilidades para una experiencia individual que he podido
hallar, están todas en inglés. La exhibición de paneles se pudo ver en muchas
partes del mundo. Parece que se pudo visitar hace más de 12 años, con los
textos en español, en Madrid, Barcelona y varios lugares de México.
Posteriormente tras el cierre de la fundación (FGC) en 2010 no he podido
encontrar nada más, salvo que los derechos del “Walk through time” pasaron a la
fundación suiza “Stiftung Drittes Millennium” (Fundación para el tercer
milenio). Para todos aquellos que se defiendan en inglés y quieran hacer un
pequeño simulacro de caminar en los zapatos de la Tierra dejo aquí los enlaces
del material encontrado.
APP “Deep Time Walk”con el guión de Stephan Harding para
Android y Apple. Son 4,6 km de recorrido en donde un metro equivale a un millón de años.
APP “Walk through time” de prueba y gratuita a través de la plataforma de Apple
(la definitiva está en construcción) en base al proyecto de Sidney Liebes. El recorrido se hace en 4600 pasos por lo que la distancia depende de la amplitud de la zancada.
Versión online de “A walk through time” (Un paseo a través del tiempo) con los 90 paneles
originales a través de una línea de tiempo y la posibilidad de imprimirlos. El
desafío aquí reside en que, si no caminamos, sino que sólo navegamos a través
de los paneles, no somos conscientes del todo, de esa sensación y experiencia al
caminar la distancia.
Libro “A walk through time: from stardust to us- the evolution of life on Earth” (Un paseo a través del tiempo: desde el polvo de estrellas hasta nosotros. La evolución de la vida sobre la Tierra), prologado por Sidney
Liebes y escrito por Elisabet Sahtouris y Brian Swimme donde se recogen la
ilustración de todos los paneles y nos lleva a través de su narrativa por ese
asombroso viaje de la Tierra.
Libro “Earthdance: Living systems in evolution” (La danza de la Tierra: Sistemas vivos en evolución"), libro posterior al anterior y
escrito por uno de sus autores, Elisabet Sahtouris, que está descargable
gratuitamente en pdf en su página web.
Multimedia “An extraordinary moment” (Un momento extraordinario), video de 12 minutos que rastrea nuestra historia
desde el Big Bang hasta nuestros días. Nos recuerda a todos que somos parte de
una historia muy larga y rica. Cada uno de nosotros contribuye con un don único
para ello, es decir, nuestra historia es compartida.
Un
camino colectivo, cooperativo y dialógico
No
he podido hallar en la red nada parecido en español con respecto al “Deep Time
Walk” aunque es posible que se halla realizado en algún lugar algo parecido. Si
alguien conoce algo puede comentarlo al final del artículo. Más en concreto, el
Schumacher College en asociación con Efecto Mariposa realiza un certificado de 6 meses en ciencia holística en Colombia
y Perú por lo que es posible que allí se pueda dar este paseo en español. De
todos modos, la propuesta desde este artículo es despertar la curiosidad de
biólogos, naturalistas, educadores, etc. para bien, tomar notas del material y enlaces sugeridos en el apartado anterior y
hacerse un guion práctico sobre ese “Paseo del Tiempo Profundo o Geológico”,
o bien, colaborar y realizar un material
y guía común (wiki) en español que fuera posible transmitir esa experiencia en
una caminata. Así mismo, también se podría hacer como proyecto escolar
particular en estudios de secundaria o un proyecto colaborativo en común para
re-elaborar una serie de carteles inspirados en los originales de Sidney Liebes.
Estos carteles y mediante sugerencia de
los correspondientes departamentos educativos hacia sus ayuntamientos podrían
ponerse a lo largo de un recorrido o parque de esas municipalidades. Con
ello se puede obtener diferentes
sinergias en los diferentes nodos del bienvivir: salud (caminar,
ejercicio en naturaleza), desarrollo personal (autoconciencia), familia (paseo de
ocio en familia), trabajo (realización material del proyecto), comunidad (ser
una de las pioneras en ofrecer algo novedoso y útil), economía (visitas a las
localidades que lo ofrecen), medio ambiente (conciencia ecológica global) ...
Finalmente,
a modo de tormenta de ideas, lanzo ciertas sugerencias para hacer un paseo a
través del Tiempo.
Aunque lo ideal es que el paseo sea de
4,6 Km, se puede extrapolar esa distancia a ½ (2,3 km) o ¼ (1,15 km) o bien
hacerlo con el sistema de medida en millas y pasos.
Aunque lo ideal es hacerlo en la
naturaleza, también se puede hacer a través de una localidad. De hecho, el
paseo que realicé con Stephan Harding fue en un contexto de la semana nacional
de la ciencia del Reino Unido, realizada a través de las calles de Totnes y con
una distancia aproximada de ¼ de los 4,6Km, es decir aproximadamente 1,15km.
Así mismo, la distancia, cualquiera que fuera,
se podría hacer circular, es decir en lugar de ser en línea recta, se podría
empezar y acabar en el mismo punto o punto próximo, para no tener que volver al
lugar de partida.
Lo ideal es que la persona (o quizás personas)
que guíe el paseo, sea un biólogo, que tenga muy claros los conceptos
evolutivos, por aquello de que sea experto en la materia y pueda solventar preguntas
de los asistentes. No obstante, cualquier persona que se prepare bien a través
de ese posible material en común, con motivación y pasión también podría ejercer
de guía si no se encuentra a un biólogo o naturalista.
Es una actividad que se presta para
hacerlo varias veces al año, especialmente el 22 de Abril, día de la Tierra, el
5 de junio, día del Medio Ambiente y la semana de la ciencia, hacia el 11 de
Noviembre. También puede hacerse como concienciación en actividades esporádicas
a lo largo del año, por un departamento, museo o instituto con temas medioambientales
y educativos.
Un
último paso final y personal para la curiosidad y el asombro
“Los que contemplan la belleza del mundo
encuentran reservas de fortaleza que los acompañarán durante toda la vida.”
Rachel Carson
Volviendo
al principio del artículo y recordando las inspiradoras citas de Carl Sagan y
Rachel Carson me vienen a la mente las fortalezas de la curiosidad y de la
apreciación de la belleza (asombro) pertenecientes principalmente a las virtudes de sabiduría y trascendencia. En este posible cambio de paradigma, hacia lo
que aquí llamamos bienvivir,
la educación, la ciencia que se estudia en colegios, institutos, universidades,
cursos abiertos… deberían tener una conciencia de trascendencia. Ambas
fortalezas curiosidad y apreciación de la belleza (asombro) están fuertemente
interrelacionadas, así como todas las demás. Sin embargo, muchas veces vemos el
mundo en compartimentos estancos, pero más bien el mundo está hecho de
sistemas. Sistemas que engloban a sistemas y son englobados por otros sistemas.
En teoría, el más grande sistema que se ha podido hallar, es el que empieza con
el Big Bang y a partir de ahí todos los demás han ido surgiendo y manteniendo unas
relaciones de interdependencia, nuestra galaxia, el sistema solar, el planeta
Tierra, la vida, el homo sapiens. Sin embargo, la narrativa principal que
destaca en nuestro planeta y por la que se rigen muchas relaciones es la
narrativa económica de homo economicus. Una narrativa que intenta excluir a
nuestro homo cooperans interno. Para salir de esa narrativa y volver a nuestros orígenes
de una narrativa de la vida, es necesario la curiosidad, fortaleza
que muy bien desarrolló y nos contagió Carl Sagan con su obra y divulgación científica
a lo largo de su vida. Además, la curiosidad hace salir a nuestro ego individualista de su corto espacio de miras. Es también necesario el asombro, la apreciación de
la belleza. Rachel Carson, famosa
por su libro, “La primavera silenciosa”, tiene otro libro trascendente y no tan conocido como el anterior “El sentido del asombro”. Este sentido
que viene en nuestro equipaje genético, se desarrolla en la infancia y muchas
veces se pierde en ese camino hacia la madurez. Necesitamos volver a traerlo al
presente. Hace poco, Catherine L’Ecuyer nos
ha traido un maravilloso libro “Educar en el asombro” que incide en esa faceta.
Finalmente, como decía Rachel Carson,
por
ello, una posible forma de volver esa mirada a la Tierra, como hacen los
astronautas desde el espacio, es caminar con sus zapatos, es decir, pasear a
través del tiempo y las vicisitudes de ese lento y largo caminar de la Tierra, el surgimiento de la vida y muy posteriormente de nosotros, los humanos. Ese sí es realmente un camino educativo y ético. ¡Hagamos
esa caminata!
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“Y parte de esto es venir con una nueva historia, una
nueva imagen, una nueva forma de acercarse a esto, y cambiar nuestro
comportamiento de una manera que nos lleve a un enfoque sostenible para nuestra
civilización, en oposición con un enfoque destructivo.” (Edgar Mitchell,
astronauta del Apolo XIV)
Como relataba en el anterior artículo sobre el día
Internacional de la Madre Tierra, tomar
conciencia sobredos elementos
estructurales, que metafóricamente se asemejan al binomio espacio-tiempo, podrían encaminarnos
hacia un bienvivir.
En aquel artículo hablaba sobre el efecto
perspectiva, la experimentación transformadora que muchos astronautas
sienten cuando observan la Tierra desde el espacio y su simbología para el
bienvivir en la Tierra. En este artículo
analizaré el segundo elemento, la
narrativa que hilvana nuestro tiempo sobre la Tierra y como esta nos
condiciona en nuestro malvivir o, al contrario, en nuestro bienvivir si somos
conscientes de ella.
El cómico George Carlin irónicamente describe la
narrativa o el marco en el que una gran parte de la población mundial estamos
inmersos. Cambiar esa narrativa requiere
un gran esfuerzo cognitivo y emocional que la mayoría de la gente no
alcanza a vislumbrar pero que otra pequeña minoría individualmente (Vandana
Shiva, Naomi Klein...) y a través de colectivos (Movimientos de transición, Comunes,
Decrecimiento...) ya han empezado a recorrer. Muchos encontramos disonancias
entre los mensajes y valores que dominan nuestra cultura con desagradables
resultados que observamos como las crisis medioambientales, crisis sociales y
crisis personales de nuestros allegados o de nosotros mismos. El difícil desafío
consiste en pasar de esa cultura, que además se retroalimenta positivamente
para subsistir a través de los grandes medios, películas y redes sociales, a
una nueva cultura que, en principio, al
estilo hipocrático, por lo menos no haga daño.
"Los marcos no pueden verse ni oírse. Forman parte de lo
que los científicos cognitivos llaman el "inconsciente cognitivo"
estructuras de nuestro cerebro a las que no podemos acceder conscientemente,
pero que conocemos por sus consecuencias. (...) Cambiar de marco es cambiar el
modo que tiene la gente de ver el mundo. Es cambiar lo que se entiende por sentido
común. Puesto que el lenguaje activa los marcos, los nuevos marcos requieren un
nuevo lenguaje. Pensar de modo diferente requiere hablar de modo diferente."
(George Lakoff)
El lingüísta George Lakoff puede darnos ciertas claves
para ese desafío. Losmarcos y las metáforas condicionan nuestra
historia y con ella influimos y somos influidos por los demás. Un análisis
de la teoría de Lakoff sobre los marcos y las metáforas alargaría el artículo
por lo que recomiendo buscar en internet sobre ello o bien leer alguno de sus
libros. Personalmente recomiendo “No
pienses en un elefante” y el ya clásico que escribió con Johnson “Metáforas
de la vida cotidiana”
Etimología de Narrar
“Cuando uno sabe algo, lo quiere narrar. La palabra
“narrar” viene del latín narrare (contar) y este se asocia con una raíz indoeuropea
*gno presente en: conocer, ignorancia, noble, norma, nota, noticia y notario.
(...) En concreto el verbo latino narrare es un denominativo formado a partir
del adjetivo latino gnarus (conocedor, quien conoce) (...) En cualquier caso
narrare en origen significa “hacer a uno conocedor” (de cualquier cosa). (Tomado de diccionario etimológico
en internet)
Una vez conocido la etimología de narrar, veamos con
algún ejemplo cuales son las narraciones con las que vivimos. Para ello, me
valdré de dos marcos narrativos que propone David Korten en su libro “Change
the Story, change the future: a living economy for a living Earth”. (Cambiar
la narrativa, cambiar el futuro: Una economía de la vida para un planeta vivo)
La primera narrativa está inscrita en el marco “Tiempo es Dinero” y la segunda en el
marco “Tiempo es vida”. En nuestra
vida no son marcos excluyentes, ya que hay momentos en los que podemos estar en
uno de ellos para pasar en el instante siguiente al otro. Lo que sí parece más
real es que en nuestra cultura prevalece el primero dejando poco espacio para
el segundo. Debido a las consecuencias sociales y medioambientales que el
primer marco está ocasionando, sería necesario que el timón de una nueva
cultura fuese circunscrito en un nuevo marco, un marco donde el tiempo es vida.
1-"Tiempo es Dinero"
"Vivimos en una nación donde los doctores destruyen la
salud, los abogados destruyen la justicia, las universidades destruyen el
conocimiento, los gobiernos destruyen la libertad, la prensa destruye la
información, la religión destruye la moral y los bancos destruyen la economía."
(Chris Hedges)
David Korten nos habla del marco económico que domina principalmente
los medios de comunicación y con ello nuestra cultura. Es una simbiosis que se
retroalimenta por ambas partes. Este es el marco narrativo en el que
principalmente estamos viviendo. Él lo llama la narración del dinero y de los
mercados sagrados. Esos fragmentos o
estrofas que lo componen pudieran ser los pequeños
memes que repitiéndose a lo largo del tiempo conforman finalmente ese gran marco donde el tiempo es dinero.
La narración del dinero y de los mercados sagrados
El tiempo es dinero. El dinero es riqueza. El consumismo
material es el camino hacia la felicidad. La fabricación del dinero crea
riqueza, impulsa el consumo para aumentar la felicidad, y es el propósito
definido de individuos, negocios y de la economía. Los que ganan dinero son
creadores de riqueza de la sociedad.
Los estilos de vida opulentos son una recompensa justa
por su contribución. La pobreza es una consecuencia de la pereza. Los seres
humanos son por naturaleza competidores individualistas. Esto es una bendición,
ya que, liberado de una regulación distorsionada, la mano invisible de los
mercados canaliza los fines de lucro individual y corporativo que maximizan el
crecimiento económico y por lo tanto la riqueza y el bienestar de todos.
Del mismo modo que los ingresos de una persona es una
medida de su valor y de su contribución a la sociedad, así también el beneficio
de la corporación es la medida de su valor y su contribución. Como una entidad
legal que agrega talentos e intereses para aumentar la eficiencia económica de
los individuos dentro de ella, la corporación se considera adecuada para ser
una persona en su propio derecho y con derecho a los mismos derechos que
cualquier otra persona.
A medida que las empresas crean riqueza, los gobiernos la
consumen. La función del gobierno debería limitarse a asegurar la defensa
común, garantizar los derechos de propiedad y el cumplimiento de los contratos.
La desigualdad económica y los daños ambientales son un
costo lamentable pero necesario e inevitable del crecimiento del PIB. El
crecimiento del PIB, a su vez elimina la pobreza, impulsa la innovación
tecnológica para liberarnos de nuestra dependencia de la naturaleza, y trae
prosperidad universal y perpetua para todos. No hay ninguna alternativa viable
a una economía de libre mercado con fines de lucro. (David Korten)
2-"Tiempo es Vida"
"¿No le gustaría ser capaz de renunciar a todas sus
pertenencias, y ganar la libertad y el tiempo que pierde en defenderlas?" Joan Manuel Serrat (A usted)
En cuanto al marco “el tiempo es vida”, según Korten,
este lo componen una triada de narrativas. Empezando por la más grande, está la
narrativa del “Universo vivo”, donde se circunscribe la narrativa de la “Tierra
Viva” y por último se encuentra la narrativa de una “Economía de la vida” que
está inscrita en la anterior.Al
contrario que el marco anterior, la
economía como proceso humano, es dependiente de la Tierra y no al
contrario.
Narrativa 1: “Universo vivo”
La narrativa de un “Universo Vivo” reconoce y celebra la
unidad de todo ser. Conecta los dominios de la ciencia y la religión y extrae la
amplitud y profundidad de la experiencia y el conocimiento humanos. Revela el
asombro y la complejidad de los procesos creativos, auto-organizados por los
cuales el universo se desarrolla hacia una mayor complejidad, belleza,
conciencia y posibilidad.
Respetados científicos escriben libros populares sobre la
conciencia, la inteligencia y la necesidad de avanzar más allá del
reduccionismo material en la ciencia. Los principales pensadores espirituales
escriben libros y artículos sobre el activismo sagrado que conecta los puntos
de vista de la investigación científica y espiritual. Las conversaciones
interreligiosas van más allá de la búsqueda de la tolerancia religiosa mutua
para reconocer, honrar, y sintetizar las aportaciones de diversas tradiciones
espirituales con las contribuciones de la ciencia.
La síntesis emergente señala desde la cosmología “Patriarcal
Distante” la idea de que existe la agencia y el propósito en la creación. De la
cosmología de la “Gran Máquina”, apunta a la idea de que hay orden y azar en la
creación. De la cosmología de la “Unidad Mística” extrae los puntos de vista de
que la materia es una construcción mental, la conciencia es el terreno
unificador de la creación, que todos estamos conectados, y que el ego puede ser
una barrera a la iluminación si no hay una alineación disciplinada con el
propósito cósmico. (David Korten)
Narrativa 2: “Tierra Viva”
La narrativa de la “Tierra Viva” honra a la Tierra como
una comunidad de vida y madre biológica de nuestras especies siendo creativa,
adaptativa, resiliente, evolutiva y auto organizada. Se reconoce nuestra
dependencia y nuestra responsabilidad de contribuir a la adaptación, procesos
resilientes mediante los cuales, la comunidad de vida de la Tierra, captura,
procesa y comparte energía, nutrientes, agua e información para mantener y
mejorar las condiciones de la vida en la Tierra.
Elementos de esta narración de la “Tierra Viva” se encuentran
en foros internacionales y locales. Con el liderazgo de las comunidades
indígenas, grupos de la sociedad civil crearon una Declaración Universal de los
Derechos de la Madre Tierra en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el
Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en Cochabamba, Bolivia, en
2010. Allí se incluye una declaración elocuente afirmando a la Tierra como una
ser viviente. (Ver "Declaración
Universal de los Derechos de la Madre Tierra.") (David Korten)
Narrativa 3: “Economía de la Vida”
La narrativa de una “Economía de la Vida” enmarca la
cultura y las instituciones de una nueva economía que funciona en una
asociación colaborativa con la naturaleza para mantener las condiciones
esenciales para toda la vida. Se apoya y mejora los sistemas vivos de la
Tierra. Proporciona oportunidades de vida para todas las personas. Es
radicalmente democrática. Y avanza el viaje evolutivo de la “Tierra Viva”.
La narrativa de la “Economía de la Vida” es parte
integral de los movimientos de rápido crecimiento de la “Nueva Economía”. La
gente de negocios habla de la responsabilidad de la empresa para servir bien
común. Los inversores hablan de un retorno que combina un rendimiento
financiero modesto con los beneficios de vivir en una comunidad sana con un
ecosistema saludable. Las homilías sobre la justicia económica del Papa
Francisco alcanzan una enorme audiencia con verdades morales fundamentales. Grupos
de liderazgo multirracial como Movimiento Generación avanzan un marco de una Tierra
generativa entre los grupos de base. Recientes hallazgos en la ciencia afirman
que nuestra salud depende de nuestra conexión con la naturaleza y una comunidad
solidaria en la que la riqueza se distribuye equitativamente. Estamos
aprendiendo que los actos de bondad traen alegría.
Economistas reflexivos proponen nuevos índices de
rendimiento económico que reconocen los efectos perjudiciales del crecimiento
económico en las personas y la naturaleza. Las comunidades locales se unen en
alianzas nacionales e internacionales como la American Independent Business Alliance,
la Business Alliance for Local Living Economies (BALLE), la New Economy
Coalition y las ciudades en transición para reconstruir las economías locales
basadas en empresas locales, conscientes medioambientalmente, de propiedad social.
Medios de comunicación como YES! Magazine comparten las historias de
posibilidad de tales iniciativas con una audiencia global en expansión.
Un amplio debate público ampliando combina estas ideas
variadas en una gran síntesis narrativa que revela la interconexión inseparable
de todo ser, la presencia y el poder creativo de una acción inteligentemente
distribuida, y con un profundo propósito cósmico. La narración que emerge da a los
seres humanos un significado profundo, presenta una visión convincente de las
posibilidades humanas, e invita a nuestra participación activa para transformar
esa visión en una realidad.
Al mismo tiempo, la narración del dinero y el mercado sagrados
sigue perdiendo credibilidad. Los robots corporativos de la economía del dinero
son mucho más vulnerables de lo que ellos – o nosotros – nos damos cuenta. (David
Korten)
Nueva narrativa y pensamiento crítico
“La gente entendió el mundo por primera vez a través de
relatos antes de empezar a pensar científicamente. La mitología es más antigua
que la filosofía.” (Rolf Dobelli)
Como mencionaba en el anterior artículo,
Daniel Kahneman nos indicaba que los humanos sufrímos de muchos sesgos y falacias cognitivas debido a
nuestra estructura cerebral con dos modelos que actuaban en nuestro
comportamiento; uno más emocional y otro más racional. Entre uno de esos sesgos
no encontramos el sesgo de confirmación
el cual describe nuestra tendencia a interpretar información que confirma
nuestras preconcepciones.
"El
noventa por ciento de la experiencia humana que no encaja en los patrones
narrativos establecidos cae en el olvido." (Mason Cooley)
Desgraciadamente ante un marco o enfoque tan pernicioso social
y medioambientalmente como en el que nos encontramos, el funcionamiento de
nuestra estructura cerebral no nos hace muy proclives a los cambios, sino que
nos mantiene al status quo o a seguir la corriente de la mayoría.
"La psicología cognitiva ha demostrado que la mente
comprende mejor los hechos cuando estos están entrelazados en una estructura
conceptual, tal como un relato, un mapa mental, o una teoría intuitiva. Los hechos
que están desconectados en la mente son como las páginas de enlaces eliminados
en internet: pudieran no existir ". (Steve Pinker)
En cuanto a las falacias nos encontramos entre otras a la
falacia narrativa, expuesta por
Nassim Taleb en el libro “El cisne negro” donde describía que vagas historias del pasado moldeaban
nuestra visión del mundo y nuestras expectativas de futuro. No me caben
dudas de que la narrativa descrita por David Korten sobre el dinero y los
mercados sagrados encaja dentro de esas falacias. El cambio de narrativa es
necesario, pero hay que tener prudencia ante cualquier nueva narrativa que la
sustituya no sea que esta cause más daño que la anterior.
"La gente no piensa en términos de información,
piensan en términos de narrativas. Pero mientras la gente se centra en la
historia en sí, la información viene en el viaje". (Jonah Berger)
En mi opinión, algunas
de las cualidades que debe tener cualquier proceso cultural de cambio en este mundo tan complejo, debería ser
la inclusión y participación de toda
la gente, una nueva educación
para un mundo cambiante y complejo con potenciación de habilidades como la curiosidad
(para abrirse a los sesgos de confirmación), la creatividad (para potenciar nuevas ideas y soluciones), la iniciativa (como modelo de aprender
haciendo), el pensamiento
multidisciplinar (para integrar la fragmentación en la que conviven las
diferentes disciplinas) y la empatía
(para salir de nuestro ego). Finalmente, junto con la educación, su pareja para
una mayor consciencia, la ética,
principalmente enfocada en valores
universalistas.
Efecto perspectiva y nueva narrativa cosmológica y cultural en acción
"Este mundo en su totalidad ha de ser considerado una
única comunidad de ciudadanos." (Marco Tulio Cicerón)
El documental “Mañana”, ganador en Francia del César al
mejor documental recoge sinérgicamente esos dos elementos estructurales para el
bienvivir.
Parafraseando a Ortega y Gasset, “Nosotros y nuestras circunstancias”, pudiera ser el nuevo lema para
los procesos de cambio. Por una parte, las circunstancias “espaciales” han
cambiado. Ya no somos pequeños pueblos distribuidos a lo largo de la Tierra con
una tecnología simple que apenas modifica el medio. Somos más y con una
tecnología más destructiva para la Tierra. El efecto perspectiva de la Tierra como nave espacial de toda la
especie está conllevando acciones
glocales (pensamiento global, actuando localmente) tal como se indica en
los diferentes lugares visitados por los documentalistas. Por otra parte, las
circunstancias “temporales” también están variando. Se empieza a girar hacia un
marco donde “el tiempo es vida” con acciones
que respetan un marco narrativo principalmente de “Tierra Viva” y “Economía de la vida”.
Libros en español recomendados para profundizar sobre
esta temática: